Feb 12 2011
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Cultura

“La libertad es una novia esquiva que apenas logramos parte”

José Mujica Cordano.

José Muiica es el Presidente de la República Oriental del Uruguay, y éste es el discurso que pronunció en Lima tras ser condecorado con el Gran Collar de la Orden del Sol de Perú. Dijo, y es una lección:
Amigos peruanos,
Autoridades, cargo, qué sé yo… Soy la cosa menos adecuada para el protocolo, para la formalidad.

 
Pero tengo que tomar esto como un reconocimiento para mi pueblo. Yo no merezco medallas, la medalla mas grande es estar vivo. La vida es un milagro, un maravilloso milagro y si el transcurrir fuera una pulpería, quisiera que al llegar al final, le pudiera pedir al pulpero dar otra vuelta para seguir viviendo.
Está todo por hacer. Se ha hecho mucho, pero cuánto falta. Así que hay que seguir soñando.

Y saben una cosa, esta medallita es hermosa. El sol esta en nuestra bandera, el sol es un viejo símbolo que viene de la prehistoria, de los verdaderos dueños de América y que ha quedado prendido pero es una deuda, es también una deuda, es un futuro, es un quehacer; el sol de los latinoamericanos, es que tienen una lengua, una tradición.
 
Y por eso quisiera vivir un tranco más para poder luchar y ayudar a que queden gurises soñadores, luchadores, porque los mejores dirigentes no son los que hacen más. Son aquellos que dejan una barra que los suplanta con ventaja, lo que tendrán que venir, tendrán que ser mejores que nosotros, porque podrán aprender sobre nuestros errores y cometerlos ellos porque así es la vida.

Entonces, el simple hecho de estar vivo es un milagro, y yo respeto mucho. No se si tengo religión, no sé si creo en Dios, como me estoy poniendo viejo y me acerco a la muerte, es posible que lo ande buscando como para consolarme pero me siento panteísta, adoro la naturaleza. Si Dios existe, está en la fotosíntesis, en el aire, en la naturaleza profunda, y estos homenajes se los tengo que retribuir a mi pueblo.

Entiendo que el Perú me agradece, me da reconocimiento, a nuestro pequeño rinconcito allí, en la esquina del Río de la Plata. Humilde nación, muy rica en un territorio fértil, con ciertas tradiciones. Vivió la primera experiencia social demócrata del continente, por lejos, y tuvo la suerte haber vivido un modelo muy especial. Pero yo pertenezco a una generación donde sentíamos que aquello se desmoronaba y soy de los que me puse una pistola al cinto y quise alcanzar el cielo con la mano y cambiar la realidad.

Estábamos muy apurados. Y volvimos a empezar, pero el hombre aprende mas del dolor y de la derrota que de los triunfos porque los triunfos lo único que hacen es multiplicar la vanidad, y las derrotas enseñan el camino de la sabiduría que en el fondo es el camino de la humildad, de la que nuestras verdades son relativas y provisorias y hay que tener en cuenta las verdades de los demás.

Por eso, gracias Perú, gracias presidente, gracias a todos, la medalla no es para el Pepe, es para el pueblo uruguayo, y para mi pueblo, que además de saber jugar el fútbol sabe soñar también, a su manera, también sabe soñar y gracias.

La gran causa se llama América, nuestra América, nuestro continente, nuestro compatriotas, los que no saben leer, los que están olvidados, los que están frivolizados, los que están prisioneros de la droga, los que están en los arrabales viviendo en un submundo, los que creen que es posible triunfar sin esfuerzo y en fin, los distintos grados de sometimiento que hay arriba de la tierra.

La libertad es una novia esquiva que apenas logramos parte, siempre está delante de nosotros. La libertad según cada época y cada tiempo, nos obliga a dar un paso más y más y más. Nuestra democracia es muy imperfecta pero no será mejor hasta que la sabiduría este en el seno de las masas, hasta que tengan pueblos prácticamente universitarios, donde va a ver problemas, pero no van a ser hijos de la ignorancia.

Cuánto nos queda por hacer, y digo estas cosas por lo siguiente: no debería haber jóvenes sin causa, hay una causa que es querer a la humanidad, porque a la vida hay que darle contenido. La diferencia que tienen los seres humanos de los bichos es que los seres humanos hasta cierto punto pueden ser autores de su propia vida, hasta cierto punto. Y este es nuestro desafío y  nuestra responsabilidad.

Para vivir hay que tener contenido, hay que tener zanahoria, hay que tener misión, hay que tener escalón, y eso no se arregla pagando cuota y consumiendo más. Hay un sentido del honor y del orgullo adentro, muy metido dentro de este animalito tan complicado que se llama hombre, pero vale la pena querer a la humanidad, a nuestras mujeres, a nuestros hijos, a nuestros hermanos, aun a aquellos que discrepan con nosotros y sobre todo a los que discrepan, son a los que mas tenemos que querer, porque son a los que tenemos que respetar y aprender que  jamás se debe de abusar porque eso es degollar la libertad humana.

Gracias compatriotas.

Fuente:
TVPerú.

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