Jul 11 2008
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La lucha por salvar a los niños

Gisela Ortega*

Más de diez millones de mujeres, niños y niñas mueren en el mundo cada año por causas evitables y tratables. La mayoría de las defunciones maternas infantiles tienen lugar en África –especialmente en los países del África subsahariana– y el sur de Asia. Aunque apenas uno de cada cinco niños y niñas nace en África subsahariana, el 50% de los fallecimientos infantiles ocurren en esta región.

Un ejemplo de lo señalado precedentemente, es que las mujeres en Nigeria, entrado el siglo XXI, afrontan que una de cada siete morirá durante el embarazo o el parto.

El año 2007 fue de grandes progresos en la reducción de las tasas de de muertes infantiles, ya que por primera vez en la historia bajaron de los 10 millones anuales de casos. Esto fue posible gracias a intervenciones sencillas y de bajo costo, como el uso de mosquiteras tratadas con insecticidas, para prevenir el paludismo, campañas de vacunación, suplementos de vitamina A y el fortalecimiento de los servicios comunitarios de salud. Sin embargo la mayoría de las mujeres y los niños aún no tienen acceso a tratamientos para enfermedades potencialmente mortales y otros servicios críticos de salud.

Estos servicios dependen de sistemas de salud pública que puedan proporcionar atención las 24 horas del día en los centros asistenciales de las comunidades y que, además dispongan, de un sistema de referencia para cuando se necesitan intervenciones más serias. El acceso a ellos es especialmente crítico durante los partos y en las primeras semanas tras el parto, que son las más peligrosas para las madres y los bebés.

De acuerdo con el último informe Cuenta atrás 2015: Supervivencia maternal, neonatal e infantil, la UNICEF identifica una serie de oportunidades perdidas para salvar vidas:

– El acceso a métodos de planificación familiar.
– Los cuidados especializados durante el parto.
– Los cuidados clínicos para los niños y niñas enfermos.
– El tratamiento de malnutrición.

A pesar de estas oportunidades desaprovechadas, el informe también destaca que algunos países, como China, Haití, Turkmenistán y otros Estados africanos han logrado progresos en la reducción de la mortalidad infantil en los últimos tres años. Dieciséis de los 68 países que el informe considera prioritarios están en camino de lograr el Objetivo de desarrollo del milenio 4, que consiste en reducir en dos terceras partes la mortalidad en la infancia en todo el mundo para 2015.

En Nepal se ha logrado una ejemplar reducción de las tasas de mortalidad de lactantes y niños menores de cinco años. Un factor muy importante de este descenso es el trabajo a nivel de familias y comunidades.

"En 15 años hemos logrado reducir en dos terceras partes la mortalidad en la infancia a nivel nacional", señala el Dr. Yashovardhan Pradhan, jefe de la División de salud pediátrica del Ministerio de Salud de Nepal. "Estamos bien encaminados con respecto a la conquista del Objetivo de Desarrollo del Milenio 4, y eso se debe a la ampliación de los establecimientos sanitarios en todo el país y a las funciones que han desempeñado las agentes sanitarias voluntarias de la comunidad en lo que respecta a la reducción de la mortalidad y la morbilidad en la infancia".

Indica el Dr. Pradhan que las agentes sanitarias son las protagonistas principales de exitosas intervenciones de salud pública, como la distribución de suplementos de vitamina A y de tabletas contra los parásitos, la gestión de las enfermedades como la diarrea y la neumonía y las campañas contra la poliomielitis y el sarampión.

En Nepal se ha logrado una ejemplar reducción de las tasas de mortalidad de lactantes y niños menores de cinco años. Según la encuesta de Demografía y salud 2006, esas tasas disminuyeron en una década de 79 a 48 defunciones de lactantes por cada mil nacidos vivos y de 118 a 61 muertes de menores de cinco años por cada mil nacidos vivos. Empero, aún no ha sido posible repetir ese logro en lo que respecta a la mortalidad neonatal. Más del 50% de los bebés que mueren en Nepal no llegan a cumplir un mes de vida. "En todo el país se producen muertes de recién nacidos debido a hipotermia, asfixia, complicaciones derivadas del bajo peso al nacer y las infecciones contraídas en la primera semana de vida", afirma el Dr. Pradhan, agregando: "Creemos que si solucionáramos esos cuatros problemas podríamos salvar las vidas del 67% de los recién nacidos".

Debido a que en Nepal el 81% de los nacimientos tienen lugar en los hogares, es allí donde deben realizarse las intervenciones iniciales. Por ello, el gobierno de ese país, en estrecha colaboración con UNICEF y otros aliados, aprobó recientemente un conjunto integrado de servicios comunitarios de atención a la salud neonatal.

Como parte de este conjunto de intervenciones, las voluntarias dedican tiempo a la atención de los recién nacidos como el que dedicaban antes a atender a las mujeres que daban a luz. Su presencia durante los alumbramientos domiciliarios garantiza la prestación de servicios básicos como asear y arropar adecuadamente a los bebes, el contacto directo con la piel de la madre para evitar la hipotermia y la asfixia posparto, además de comprobar que no se produzcan infecciones graves.

La comunidad tiene mucho que decir y por hacer cuando se trata de preservar la vida de sus hijos.

 

*Periodista.

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