Mar 29 2005
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Política

Latinoamérica: la hora de las naciones originarias

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Azkintuwe Noticias. ¿Una catastrófica predicción de Nostradamus? No. Los resultados del último informe del proyecto Global Trends 2020, patrocinado por el National Intelligence Council (NIC: Consejo Nacional de Inteligencia) estadounidense, que busca identificar las probables amenazas y desafíos para su hegemonía hacia el año 2020.

fotoExtrapolando la realidad con una perspectiva de 15 años, el Informe presenta la visión de EEUU en cuanto a las principales tendencias y escenarios internacionaleso en materia política, económica, social y militar, buscando orientar la política exterior del gobierno estadounidense.

Es asi como el NIC presenta sus análisis estratégicos directamente al presidente George W. Bush. Éstos son elaborados en base de información recabada y procesada coordinadamente por toda la comunidad de inteligencia del país, compuesta por unos 13 organismos estatales, entre ellos la CIA, además de la colaboración de un grupo multidisciplinario de expertos internacionales.

En su tercera versión –la primera data de 1997–- el Informe del NIC señala que hacia 2020 el rostro de la globalización será asiático. Estados Unidos y Europa tendrán que acomodar a dos nuevos jugadores: China e India, en el mapa geopolítico mundial.

“Conjugando su sostenido y alto crecimiento económico, la rápida expansión de su capacidad militar, y la mera dimensión de su mercado interno –se estima que el total de la población de ambos países llegará a 2.700 millones–, China e India liderarán al continente asiático en su nuevo rol de poder económico y político –y potencialmente también tecnológico– con el que los tradicionales “patrones del mundo”, Estados Unidos y Europa, tendrán que lidiar seriamente –y ceder su privilegiada posición de mando–”, señala el NIC.

El Informe advierte, además, sobre las nuevas amenazas militares y geopolíticas en ciernes sobre el planeta (léase el predominio estadounidense), entre las que identifica, en primer lugar, a la expansión del Islam. Según el NIC, fortalecida por la globalización de las comunicaciones, el renacimiento de la identidad musulmana fomentará la expansión del islamismo radical dentro y fuera del Medio Oriente, incluyendo el sudeste asiático, Asia Central y Europa Occidental.

La gran población joven en países árabes, las malas perspectivas económicas, la influencia de la educación religiosa, y la islamización de instituciones como los sindicatos, ONGs y partidos políticos, mantendrán al Islam como una fuerza política determinante. Y si bien duda que Al Qaeda pueda exista todavía en 2020, advierte que su lugar podría ser ocupado por otros grupos islámicos, más pequeños y eficaces gracias a los avances en la tecnología de la información.

fotoLas naciones originarias en la mira

La emergencia de los pueblos indígenas y el reforzamiento de las identidades étnicas en Latinoamérica no escapan al análisis predictivo de uno de los principales “think thanks” que resguardan la hegemonia política, económica y militar de los EE.UU en el planeta.

Para realizar este “escaneo” contrainsurgente, pieza clave de la ingenieria militar de las llamada guerra de baja ontensidad (GBI), el NIC contó con la colaboración de numerosos expertos latinoamericanos, quienes se reunieron en una conferencia regional realizada en Santiago de Chile en junio de 2004 –Latinoamérica 2020: Pensando los escenarios de largo plazo–, coorganizada por la Universidad de Georgetown, el Centro de Estudios Nueva Mayoría (Buenos Aires) y la Universidad Adolfo Ibáñez (Santiago).

fotoTomando como ejemplos el levantamiento zapatista en el sureste mexicano, el ascenso político del movimiento indígena en Ecuador, el discurso radicalizado de un sector del movimiento aymara en Bolivia (MIP) y la lucha de los mapuche en el sur de Argentina y Chile, el informe es claro al destacar que temas como la gobernabilidad democrática y sus instituciones, la inserción internacional –eviidentemente la relación con Estados Unidos y las principales potencias mundiales actuales– y la seguridad frente a las nuevas amenazas, entre ellas el narcotráfico y las reivindicaciones indígenas, serán los principales factores que determinarán el futuro latinoamericano de cara al 2020.

“En el sur de México, la región andina y algunos países centroamericanos, reivindicaciones territoriales impulsadas por grupos indigenistas irredentistas podrían incluir un escenario de insurgencia armada y violencia política”, advierte el documento, que contó con la participación de “expertos” chilenos como Andrés Allamand (RN), Enrique Correa (xx PS) y José Joaquín Brunner, este último sociólogo, ex ministro del gobierno de Eduardo Frei y uno de los directores de la Fundación Paz Ciudadana, organización de la derecha empresarial chilena promotora de las políticas represivas al estilo “tolerarancia cero” del ex alcalde de New York, Rudolph Giuliani.

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“La emergencia de movimientos indigenistas políticamente organizados también puede representar un riesgo para la seguridad regional. Si en los próximos años los movimientos de reivindicación indigenista no logran inserción en el sistema político ni determinados niveles de inclusión social, existe la probabilidad de que muchos movimientos evolucionen hacia reivindicaciones de tipo autonómico territorial como sucediera décadas atrás en la costa atlántica nicaragüense; en el sur de México, la región andina y algunos países centroamericanos”, lo que amenazaría gravemente la “integridad territorial” de numerosos estados.

”Insurgencia armada y violencia política”

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“Algunos conflictos latentes y en curso, particularmente aquellos que involucran a grupos étnicos transfronterizos, amenazan con regionalizarse. En el peor de los casos, podría resultar con algunos territorios y poblaciones fuera de cualquier control gubernamental efectivo”.

No solo eso. A juicio del NIC, “algunas reivindicaciones territoriales impulsadas por grupos indigenistas irredentistas podrían incluir el escenario de insurgencia armada y violencia política”, advierten los expertos, conscientes que gran parte de los territorios históricos de los pueblos indígenas en Latinoamérica se encuentran hoy divididos por las fronteras de los actuales estados, como ocurre con el Kollasuyo Aymara (Peru, Chile y Bolivia) o el Wallmapu de los mapuche (Chile y Argentina).

“El irredentismo indigenista plantearía altas dosis de incompatibilidad con el orden político y económico occidental sostenido por los latinoamericanos de origen europeo, y por lo tanto una profunda fractura social, que derivaría en insurgencia armada, respuestas represivas por parte de gobiernos contrainsurgentes, violencia social y balcanización política y territorial.

Un escenario de turbulencia como éste, ahuyentaría capitales, inversiones y la propia dinámica del mercado por un período prolongado. Asimismo, se profundizaría la heterogeneidad regional, entre los países que sufrieran el ascenso del irredentismo etnopolítico (en la región andina o Guatemala) y aquellos países de población mayoritariamente europea (el Cono Sur)”, enfatizan.

fotoLa conexión terrorista

La relación entre los movimientos étnicos y grupos terroristas internacionales, pregonada por la prensa sensacionalista y contraria a las reivindicaciones de los pueblos indígenas no escapa a las catastróficas predicciones de los expertos al servicio del NIC:

“Poderes fácticos y actores armados no estatales –mafias, narcotraficantes, grupos terroristas internacionales podrán establecer diferentes tipos de alianzas estratégicas con grupos armados irregulares en la región. Áreas sin control pleno del Estado (como los departamentos de Boyacá, Caquetá y tantos otros en Colombia; las fronteras venezolano-brasileña y venezolano-colombiana, áreas de Cochabamba en Bolivia, las costas de Haití, etc.) constituirán blancos privilegiados de este tipo de alianzas que representan un riesgo para la seguridad global”.

Pero no sólo las probables conexiones con Al Qaeda o el integrismo islámico preocupan a los expertos. El progresivo encuentro evidenciado en los últimos años entre el movimiento indígena y grupos contrarios a la globalización, asi como sectores del movimiento popular latinoamericano, también es materia de análisis y predicciones.

“El ascenso a gran escala de movimientos indigenistas radicalizados, políticamente revolucionarios, en varios países de la región, podría incluir la convergencia de los indigenistas con algunos o varios de los movimientos sociales no indigenistas, pero con frecuencia radicalizados (?sin tierra? brasileños, campesinos paraguayos y ecuatorianos, piqueteros argentinos, grupos antiblobalización, etc.), que existen en la actualidad”, señala el informe.

“A principios del siglo XXI, hay grupos indigenistas radicalizados en la mayoría de los países latinoamericanos. Este escenario supondría que para 2020 han crecido exponencialmente y logrado la adhesión mayoritaria de los indígenas en sus países; un “efecto demostración” o de “contagio” podría hacer que una rebelión indigenista en un país, se extienda a otros”.

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Para evitarlo la receta pareciera ser la tolerancia cero de Giuliani, mayor inversión en defensa militar y estrechar –por supuesto– los lazos con el gobierno de EEUU, aunque se obsrva con preocupación: la llegada al poder de numerosos mandatarios de izquierda en la región, tales como los actuales Hugo Chavez en Venezuela, Lula da Silva en Brasil, Tabaré Vasquez en Uruguay y el populista Nestor Kirchner en Argentina:

“Este escenario de ola antiimperialista continental implicaría sub-escenarios de aislamiento internacional, empobrecimiento y fuga de capitales, conflictividad e ingobernabilidad a nivel continental” señalan, para finalizar con una sentencia que no deja lugar a especulaciones respecto de la orientación del Informe. “El vínculo que establezcan los países de la región con Estados Unidos será determinante”, para su futuro político y de seguridad.

El caso mapuche

No es primera vez que los mapuche de Chile figuran en informes de inteligencia continental. En 2002, un documento secreto de la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA) denominado “Apreciación Combinada de la Situación Subversiva en el Continente”, señalaba que el conflicto mapuche podría convertirse en una amenaza no solo para la estabilidad político-institucional del Estado chileno, sino además para su integridad territorial.

De acuerdo con el documento elaborado en el marco de la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA), que integran altos mando castrenses de toda la región, los jefes militares expresaban inquietud por el avance del Movimiento Indigenista en Latinoamérica, principalmente el caso del pueblo mapuche, que a juicio de los analistas podría llegar a constituir “un tema relevante de seguridad nacional”, tanto o más que la acción terrorista que realizaran o pudieran realizar grupos subversivos chilenos descontentos con el modelo económico-social imperante.

En parte del estudio que abarcaba toda Latinoamérica se manifestaba –en tono inquietante– que la “internacionalización de los conflictos étnicos, constituye una amenaza latente a la integridad de los estados”.

Según la reflexión de los oficiales de la CEA, en América Latina “estamos sin lugar a dudas frente a un panorama estratégico todavía incierto, complejo, volátil y al parecer precariamente estable que no termina de decantarse”. Años antes, en 1999, un balance similar había sido dado a conocer por el Centro de Estudios e Investigaciones Militares de las Fuerzas Armadas de Chile.

En el documento “El conflicto Mapuche y su Impacto en la Seguridad Nacional”, la activa resistencia mapuche en las regiones VIII y IX del sur de Chile se convirtió en un tema de seguridad para los militares. El balance del documento era contundente: “Los mapuche son un problema de seguridad porque afecta el orden interno y la tranquilidad pública del país, a través de diversos llamados que los dirigentes del movimiento han efectuado a transgredir el ordenamiento jurídico”, amenazando además con sus discursos de autonomía la “integridad territorial” del estado chileno.

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* Periodista, director del periódico Azkintuwe.

Azkintuwe Noticias.

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