Feb 12 2007
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Cultura

Literatura. – APODERARSE DE LO AJENO, UN ASUNTO RECURRENTE

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Si bien la acción de Nada transcurre en la España posterior a la Guerra Civil y Bolivia Construcciones narra las peripecias de un inmigrante boliviano en Buenos Aires, el jurado que integraron los escritores Carlos Fuentes, Tomás Eloy Martínez, Griselda Gambaro, Luis Chitarroni y Hugo Beccacece encontró las similitudes señaladas entre ambas novelas particularmente en los pasajes de Bolivia Construcciones (202 páginas) que van de la página 167 a la 200.

Ni en ese tramo ni en ninguna otra parte de la obra de Di Nucci se menciona la novela Nada, y tampoco a Carmen Laforet.

La declaración del jurado

Un lector, Agustín Viola, de 19 años, informó sobre “extrañas similitudes”, que el jurado desconocía, entre la novela Bolivia Construcciones (Premio de Novela La Nación-Sudamericana 2006), de Bruno Morales (seudónimo de Sergio Di Nucci) y Nada (1944), de la autora catalana Carmen Laforet.

Sin ser tan extrañas, las similitudes existen en varias zonas de la novela. Bien sabemos que las distancias entre texto ajeno y propio, entre copia y originalidad, son muy difusas, y que incluso cierta crítica especializada ha borrado esas distancias. Las discusiones al respecto podrían ser infinitas. Sin embargo, la manera en que se efectúa la apropiación es la que determina su validez dentro del discurso literario.

En el caso de Bolivia Construcciones, los fragmentos de Nada, incluidos con mínimos retoques, no significan una reescritura. La novela avanza, las situaciones siguen porque Carmen Laforet las aporta.

La ética de un escritor, su honestidad intelectual, consiste en adjudicar a quien corresponda lo que no es fruto de su propio trabajo. Por todo eso, y de acuerdo con los requisitos y facultades conferidas en las Bases del Premio de Novela La Nación-Sudamericana 2006, el jurado resuelve revocar el fallo”.

fotoHabla el “escritor”

Consultado telefónicamente por La Nación, Di Nucci dijo: “Desde la primera entrevista hablé de la reescritura como un principio constructivo de la novela, que por algo se llama Bolivia Construcciones. Hubo ya trabajos académicos que identificaron y elogiaron ese procedimiento, que lo hizo gente de manera mucho mejor, como Juan Rodolfo Wilcock en sus primeras crónicas y en sus últimas novelas italianas. Con sólo introducir una única modificación un mismo texto cuenta otra historia.

“Nunca quise perjudicar a Carmen Laforet –sigue Di Nucci– Por el contrario, quise que Nada , la novela de ella, tuviera más lectores y no menos. Nada es una novela clásica que se enseña a los chicos en el secundario. Quise que Nada se reconociera en Bolivia Construcciones. Es decir, se la quiso mostrar, no se la quiso ocultar, lo cual hubiera sido muy fácil. Se quiso señalar a esta otra novela, no ocultarla, se la quiso homenajear, no cancelarla.

“Esto de la reescritura de Nada se hace en música con el sampleo, o en artes plásticas, como lo que hizo Warhol con La última cena…”

En ningún lugar de Bolivia Construcciones, sin embargo, existe la menor referencia a Nada ni a su autora.

Por su parte, el director editorial de Sudamericana, Pablo Avelluto, manifestó: “Estamos muy tristes por lo que ocurrió, pero también estamos muy orgullosos del jurado del premio y muy contentos con él y con la actitud que tomó, que, por supuesto, respaldamos totalmente. Ahora, nuestros abogados están estudiando cuáles son las medidas que tenemos que tomar ante esta situación completamente inesperada”.

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* artículo original.

Información obtenida en el foro virtual Chismedia, de periodistas argentinos y latinoamericanos.

Addenda

En rigor la primera novela de Laforet obtiene el Nadal en 1944 –la obra se publica en 1945, la autora tiene 23 años–; en 1948 obtiene el Premio Fastenrath instituido por la Real Academia Española.

Es la historia de la joven Andrea, suerte de alter ego de Carmen Laforet (1921/2004), joven canaria que llega a Barcelona a cursar estudios universitarios, un viaje similar al de la propia escritora, que nacida en Barcelona crece en Canarias y regresa para estudiar en dicha ciudad.

Nada conforma una serie de imágenes –en absoluto gratas– del desmoronamiento de un sector de la sociedad catalana luego de la victoria de Franco y del tránsito de una muchacha a la adultez en una iniciación dolorosa y solitaria. Se la estima una de las obras significativas del existencialismo europeo: la precocidad literaria no es sólo propia de poetas.

La novela se reeditó dos veces antes del primer año de su publicación. Laforet muere en Madrid en febrero de 2004.

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