Sep 25 2007
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Economía

LOS OJOS DE LA JUSTICIA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Arrobadora, pero falsa. Y el paso del ex presidente peruano Alberto Fujimori por Chile, ha permitido comprobarlo. Dos a√Īos demor√≥ la judicatura en pronunciarse sobre su extradici√≥n solicitada por el Per√ļ. Finalmente la concedi√≥. Luego de haber salido subrepticiamente de Lima como presidente, hace siete a√Īos, hoy ha vuelto. Es el jaque de una larga jugada en el ajedrez pol√≠tico. Con cosechas nacionales en ambos pa√≠ses. Y la hermosa madona de la venda y la espada, dio su veredicto cuando deb√≠a y c√≥mo deb√≠a. ¬ŅEn aras de la Justicia?

Ese es un tema que discutirán siempre las partes en conflicto. Pero lo que queda claro y sin contradicciones es que el fallo fue un producto políticamente correcto.

El caso ten√≠a varias aristas. El comportamiento tradicional de la justicia chilena era no conceder la extradici√≥n en casos como √©ste. Se trataba del Per√ļ, cuesti√≥n que lo hac√≠a especialmente sensible. Adem√°s, a la primera magistratura de la naci√≥n vecina hab√≠a vuelto el socialdem√≥crata Al√°n Garc√≠a. Un viejo amigo de muchos miembros de la coalici√≥n gobernante en Chile. Su administraci√≥n necesitaba apoyo en el Parlamento y lo estaba logrando gracias a los votos de seguidores del ex mandatario de origen nip√≥n.

En Chile tambi√©n pesaban algunas consideraciones de pol√≠tica interna. Si deseaba que su postulaci√≥n al Consejo de Naciones Unidas para los Derechos Humanos fuera exitosa, requer√≠a de una hoja impecable en materia de delitos de lesa humanidad. Y Fujimori ten√≠a una lista contundente que lo se√Īalaba como responsable de cr√≠menes atroces. Por si eso fuera poco, el ex mandatario posee doble nacionalidad y una de ellas es japonesa.

El gobierno de Tokio lo recibi√≥ con muestras claras de simpat√≠a al refugiarse en el archipi√©lago asi√°tico. Hab√≠a favores que pagar y gestos que agradecer. Como aquel en que liber√≥ a la embajada japonesa en Lima de un asalto guerrillero. Todos los insurgentes fueron eliminados f√≠sicamente. Y Jap√≥n, por su parte, es un socio cada vez m√°s trascendente para la econom√≠a chilena. Recientemente se firm√≥ un Tratado de Libre Comercio. En alg√ļn momento se pens√≥ que el tema Fujimori pod√≠a ser una piedra en el zapato de la presidenta Michelle Bachelet. Idea que, por lo dem√°s, debe haber acariciado el ex mandatario desde que decidi√≥ subirse a un jet privado en Tokio y llegar a la capital chilena en el per√≠odo previo a las elecciones generales peruanas.

Fujimori confiaba en que su caso se resolvería en pocos meses. No fue así. Entre otras consideraciones porque el gobierno de Lima no quería que su figura le provocara dificultades. Y el presidente García enfrentaba una situación crítica de apoyo popular. Hasta ese momento, el ambiente entre ambos países soportaba oleadas de aire enrarecido. Los límites marítimos salían a flote cada cierto tiempo y las relaciones se tensionaban. Después del terremoto de Pisco, la consideración ciudadana subió respecto a García. Era un buen momento para enfrentar el tema Fujimori.

El fallo salió en el momento adecuado. Luego de la visita a la presidenta Bachelet a Japón. Un detalle, pero delicado. No había necesidad de que enturbiar su presencia allí con este tema judicial.

Para el encausado ex presidente, las cosas tampoco salieron tan mal. De las sesenta acusaciones, s√≥lo siete fueron aceptadas. Por dos casos de atropello a los Derechos Humanos y cinco de corrupci√≥n podr√° ser juzgado en Lima. Mientras tanto, sus partidarios est√°n convencidos que el 2011 lo tendr√°n nuevamente en la Casa de Pizarro. Algo parecido a lo que ocurri√≥ con el actual mandatario. Al√°n Garc√≠a debi√≥ refugiarse por a√Īos en la embajada de Colombia en Lima luego de dejar el poder en su primer mandato. As√≠ evit√≥ que lo enjuiciaran por varios casos de corrupci√≥n. Al retornar, el ambiente era diferente y ahora est√° donde est√°.

Pese a lo que pudiera pensarse el √ļnico que dio muestras de inquietud en este complejo partido de ajedrez fue el jugador oriental. Y eso le hizo dar un paso en falso. Su postulaci√≥n a senador en Jap√≥n fue un error. Esa derrota electoral demostr√≥ que s√≥lo ten√≠a peso efectivo en Per√ļ.

Cuando las cosas se hacen bien, se nota. Las alabanzas al fallo de la Corte chilena han sido variadas. Incluso para muchos sentará jurisprudencia a nivel internacional. Para los chilenos, en cambio, la lección es clara. La hermosa mirada de la Justicia es conocida por quienes manejan el poder. Hoy fue políticamente correcto condenar a un ex dictador extranjero. En el plano local, lo políticamente correcto fue esperar que el sátrapa muriera.
Así son los ojos de la Justicia.

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* Periodista.

wtapiac@vtr.net.

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