Ago 26 2011
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PolíticaSociedad

Manifestaciones en Washington D.C. hacen temblar a las grandes petroleras

 Obama tiene el poder de detener la construcción del oleducto. La empresa canadiense que está detrás del proyecto, TransCanada, solicitó un permiso al Departamento de Estado de Estados Unidos para construir el oleoducto. Si el Departamento de Estado niega el permiso, el oleoducto Keystone XL estará muerto. La gran devastación ambiental provocada por la extracción de petróleo de las arenas de alquitrán continuaría, pero sin fácil acceso a las refinerías y al mercado estadounidenses, el proceso sin duda se demoraría.

Los ejecutivos de TransCanada confían en que Estados Unidos les otorgará el permiso a fin de año. Los políticos republicanos y la industria petrolera publicitan el proyecto diciendo que generará puestos de trabajo en la construcción bien remunerados, e incluso han tenido apoyo de algunos sindicatos.

En respuesta a esto, dos grandes sindicatos, el Sindicato Unido de Tránsito y el Sindicato de Trabajadores del Transporte, que representan a más de 300.000 trabajadores, pidieron al Departamento de Estado que negara el permiso a la empresa canadiense. Expresaron en un comunicado de prensa conjunto:

“Necesitamos puestos de trabajo, pero no basados en aumentar nuestra dependencia del petróleo de las arenas de alquitrán. …Se podrían generar muchos empleos basados en el desarrollo de la conservación energética, en la modernización de la red de electricidad, en el mantenimiento y la expansión del transporte público; empleos que nos pueden ayudar a disminuir la contaminación del aire, las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la eficiencia energética”.

Dos mujeres canadienses, la actriz indígena Tantoo Cardinal, que protagonizó la película Bailando con lobos y Margot Kidder, que hizo el papel de Luisa Lane en Supermán, fueron arrestadas junto a más de 50 personas justo antes de que el terremoto sacudiera la costa este el martes.

El ambientalista Bill McKibben dijo en Washington: “Se necesitará más que un terremoto o un huracán para lograr preocuparnos. Estaremos aquí hasta el 3 de septiembre”. Y continuó: “Tenemos la esperanza de generar un temblor de magnitud 8 en la escala de Richter en el sistema político el día que Barack Obama diga ‘no’ a los grandes proyectos petroleros y nos recuerde a todos por qué nos alegró tanto su elección. El oleoducto de arenas de alquitrán es la prueba a la que deberá someterse”, concluyó.

 *Presentadora de Democracy Now!

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