Jul 22 2005
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Cultura

Neruda, Agustín Figueroa y la nación mapuche

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

“INVOCAR LA LEY ANTITERRORISTA ES UN ERROR GARRAFAL”

Neftalí Reyes Basoalto es el nombre real del poeta Pablo Neruda (nacido en Parral Chile el 12 de julio de 1904, su padre, ferroviario de oficio, se traslada a Temuco en 1906 comenzando el itinerario del poeta por toda la tierra), Bernardo Reyes, su sobrino nieto, ha defendido la memoria familiar en varios libros y ensayos. No se necesita otra presentación, es una conversación entre amigos, vía correo electrónico desde Santiago de Chile a Cuernavaca, México. Un documento actual, en primera persona de la contingencia y las eternas navegaciones y regresos de Pablo Neruda.

-¿La poesía te llega por herencia o es una influencia de tu país? (se dice que en Chile levantas una piedra y te encuentras a un poeta), deja plantearte mejor la pregunta: ¿qué influencias de tu país te llevaron a ser poeta?

-Sinceramente no creo en las herencias, salvo cuando como en mi caso representan cuestiones más bien negativas, en el sentido de que las vacilaciones se hacen enormes, cuando se tiene un personaje como Neruda otorgando una sombra y una luz, ambas enceguecedoras a ratos, y además tan estrechamente vinculado a mi vida. Por otra parte la palabra escrita, y la poesía en particular, son evidentemente cuestiones que obedecen a un movimiento de las emociones, a las cuales resulta difícil sustraerse. Por cierto posteriormente hay un proceso intelectual de elaboración, pero el inicio está en la extraña e ineludible conformación del ser asombrado frente a su entorno.

Es verdad que en Chile hay gran cantidad de poetas, pero creo que este lugar común obedece más bien a los grandes nombres que obnubilan en alguna medida a autores dignísimos e imprescindibles de nuestra poesía latinoamericana. Por tanto es una verdad que creo a medias. Sí hay muchos poetas en Chile, pero poetas trascendentes, como en todos los lugares del mundo no son tantos. Es mi opinión.

-¿Te sientes más vecino de Gonzalo Rojas que de Nicanor Parra? ¿Más cerca de Jorge Teillier que de Armando Uribe?

-Siento un gran afecto por Jorge Teillier y por Gonzalo Rojas, en ese orden. Y siento, sobre todo que mucho le debo al querido Jorge. Con enorme respeto, sostengo que en Parra aprecio la inteligencia, la agudeza, pero esta especie de devaneo humorístico no es algo que me acomode. En el caso de Armando Uribe, observo el hombre íntegro, sereno, reflexivo y oportuno en su consecuencia, poética y moral.

Todos ellos, con sus diferencias y matices, son nuestros hermanos mayores con lo cual no cabe otra cosa que la gratitud, lo que no significa ni obsecuencia, ni que a uno tengan que gustarle todos los poetas. Si faltara alguno de ellos, nuestra historia literaria no sería la misma.

-¿Cómo es el sur, me refiero muy al sur de la tierra? ¿Qué hay más allá de Temuco?

-Mas allá de Temuco se extiende el sueño de un país que empieza a abrir sus caminos, a hacerse amigo de los glaciales. Donde los poetas nos hablan de su origen indígena, con el añadido de que sus voces también nos hablan fraternal y generosamente en nuestro idioma español. Esto más allá de las expectativas económicas, usualmente tan amigas de la usura, que no tiene reparos en contaminar por el dios dinero. Ese terreno en donde habitarían Rodo y Rocío, los protagonistas de La espada encendida de Neruda, que como sabemos fue inspirado en un amor urbano, intenso, pero urbano, entre el poeta y su sobrina? hasta que Matilde lo descubrió.

-¿En tu país la memoria tiene una urgencia por resucitar?

-Me parece que en Chile es más exacto hablar de la desmemoria. Mi abuela materna era medio mapuche, de apellido Marinao. Recuerdo hace décadas cuando en la mesa de mis padres en Temuco, mi tío Pablo hablaba con mis abuelas y tías abuelas, todas centenarias.

?Eran los testimonios directos de cómo fue el proceso de la usurpación de sus tierras ancestrales, del genocidio en algunos casos. Esta es una historia reciente, tercera o cuarta generación apenas.

Sin embargo el “problema mapuche” como suele llamarse a toda esta guerra mal llamada de La pacificación de la Araucanía sigue manifestándose solapadamente a través de un solapado racismo, y de acusaciones de usurpación de tierras, justamente por quienes han sido los usurpadores. Yo me pregunto cómo reaccionaría cualquier persona, si a su abuelo, sin más ni más se le quitan sus tierras, violan a sus mujeres, y somete a esta digna nación a lo que hasta hoy se llama reducciones mapuche.

-Hablemos de la Fundación Neruda ¿Bajo qué argumentos se dio tu expulsión?

-A mi regreso de un viaje por Estados Unidos, donde justamente representaba a la Fundación, con dinero de la Universidad que me invitaba, en el estado de UTAH, se me convocó a una reunión de trabajo en La Chascona. Y Francisco Torres, director ejecutivo, me trasmitió la noticia de que ya no era requerida mi participación. Se habló de razones económicas, pero lo que la fundación no aclaró era que el financiamiento provenía apenas en un 25 por ciento del dinero de la institución, y que el resto provenía en su totalidad a la propia gestión personal que realizábamos con mi esposa.

En verdad las razones exhibidas a la prensa por Juan Agustín Figueroa, presidente de la fundación, siempre fueron poco claras, y en lo personal me han provocado hasta vergüenza ajena. Juicio que estoy dispuesto a rectificar cuando vea que existieron razones que me permitan pensar lo contrario. Parece ser que el señor Figueroa entiende a la fundación como una extensión de sus fundos y propiedades. Y para mí la fundación no es ni de la familia Reyes ni mucho menos de la familia Figueroa, sino que es un patrimonio nacional, administrado por privados.

Esto último lo sostengo porque en la actualidad el directorio, salvo Volodia Teitelboim, lo constituyen personas de muy poca relevancia cultural, y eso lo dice todo el mundo, no sólo yo. Habría que preguntarle por qué el querido Jorge Edwards fue uno de los primeros en renunciar a la fundación, y a él le siguieron varios personajes de mucha importancia. En la actualidad el directorio lo componen verdaderos mediocres, que escasamente tienen que ver con el mundo de la cultura, salvo muy colateralmente.

-Nuevamente el sur, desde siempre ha sido habitado por mapuches (indígenas que comparten el sur de Chile y Argentina). ¿El presidente de la Fundación Neruda ha invocado la ley antiterrorista por supuesta invasión de sus fundos por parte de los mapuches? ¿Comprendo bien el tema? O ¿es increíble que quien preside la Fundación Neruda sea todo lo contrario a nuestro poeta? (por cierto Comunista y alguna vez perseguido político, nosotros en México tenemos el Canto general tatuado en nuestra memoria y conocemos muy bien la huida de Neruda por el sur con la poliCIA bajo sus talones).

-Creo que el primer poeta que habló de la creación de una Universidad Mapuche fue Neruda, y pese a que en toda su primera obra no se refiere a los mapuche, efectivamente en Canto general construye el más grande homenaje a los indígenas de América, incluidos los mapuche. Entiendo que además en el idioma español no existe un precedente de una obra épica de esta envergadura. El tema éste de un acto policial, en perjuicio de una de las propiedades del señor Figueroa, es un hecho que debió siempre ser abordado jurídicamente como un hecho policial. Invocar a la ley antiterrorista, cuestión que ni la ultraderecha ha hecho es un error garrafal, para mi modo de ver.

Existían piedras, quemas de algunos fundos, es verdad, pero dónde estaban las armas de grueso calibre propios de una organización terrorista. Acaso es lícito pensar que contra quienes se ejerció toda suerte de ?violencia innecesaria? deberían quedarse a perpetuidad, gozando de la pobreza, del despojo, del ninguneo llevado a niveles superlativos. Pero la lectura de los hechos hay que hacerlos en un contexto global, desapasionado, objetivo. Con respeto a una cultura mapuche y a un idioma que aún desconocemos. Finalmente, no hay que olvidar que la ley antiterrorista fue uno de los mecanismos que utilizó la dictadura para reprimir a los opositores, y en donde cualquier cosa podría ser justificada, hasta el asesinato.

Figueroa en El Mercurio afirmaba que para él a los mapuches habría que reciclarlos y otras linduras más, como afirmar que por el hecho de ser una cultura nómada, propia del paleolítico o neolítico, no los hacía propietarios de los terrenos que posteriormente fueron usurpados. No sé qué tipo de información antropológica fundan este par de aseveraciones, que creo no sólo avergüenzan a su mentor, sino terminan por apagar el fuego con bencina. Hay todo un complejo entramado jurídico, que no es el caso referirse, pero que indudablemente deja en una posición extremadamente incómoda a la fundación, sobre todo por las implicaciones éticas.

-Tu libro biografía Retrato de familia devela la intimidad misma de tu familia, Volodia Teitelboim la calificó de entregar datos prohibidos sobre el Clan Neruda, ¿hubo realmente historias prohibidas?

-Varias. Y creo la central es que Neruda siempre tuvo apologistas de turno o biógrafos bien intencionados que tomaron como fuente lo que el poeta quiso trasmitir, o bien sencillamente omitió antecedentes. O en el peor de los casos, no los supo. La constitución de su familia, no es una mera trivialidad, ya que es justamente la comprensión de la constitución familiar la que permite una interpretación del desarrollo de su obra, de sus inicios, de sus primeros escarceos con la palabra escrita.

También me parece que no se había hurgado con detenimiento en el grado de violencia intrafamiliar, que deja establecida la gran interrogante de cómo es que se da el fenómeno Neruda, en medio de un ambiente tan absolutamente antiliterario, en una familia de clase media baja. En Neruda el mito y la historia siempre constituyen una argamasa única, que casi no permite saber qué cosa es una o la otra. Muchas veces el dolor privado, íntimo, la vergüenza tal vez, hizo enmudecer al poeta. Pero los documentos, los testimonios, finalmente mostraron la verdad desnuda, tal como debe ser. Te diré que pese a la carga, bastante ya espesa de atmósferas cargadas de violencia, hubo muchas imágenes que guardé para mí, debido fundamentalmente al respeto por algunos protagonistas que todavía viven.

-Televisión Nacional de Chile (TVN) rodó una telenovela basándose en tu libro Retrato de familia, ¿es un reflejo de lo que quisiste expresar con tu narrativa? ¿Cuándo podremos ver esa teleserie en México?

-Marcelo Ferrari (su último trabajo fue la película Sub Terra) debe ser uno de los mejores directores de cine del país. Y naturalmente las licencias cinematográficas, propias de la creación o recreación del filme, nunca serán del agrado del autor. Pero te aclaro, se trató de una miniserie de cuatro capítulos y no de una teleserie que es más extensa. Lo interesante es que el medio televisivo más importante del país, haya recogido los antecedentes proporcionados por mis investigaciones, por mucho tiempo ignoradas. Pero en general sentí y siento mucho afecto de parte de Ferrari y del extraordinario grupo de actores. Eso lo rescato, a pesar que en muchos casos se aleja de la documentación probada en el libro. Supe que se trasmitió por la red internacional para toda América, y hasta Canadá. Y cruzando el charco, en muchos países de Europa. Pero no sé si retransmitirá en los canales regionales, ni cuándo.

-Organizaste nueve ediciones del Tren de la poesía (cada 23 de septiembre fecha de la muerte de Neruda) de Santiago a Temuco (son 9 horas de letras en tren aproximadamente) ¿Era una experiencia que te llenaba de orgullo, mostrarles el sur a tus colegas escritores y poetas? ¿Por qué se interrumpió el Tren de la poesía?

-Exactamente lo hicimos siete veces: 1994, 1995, 1996, 1997, 1998, 1999 y 2001. La idea original perteneció al escritor Guido Eytel, y los ejecutores éramos en buenas cuentas tres personas, incluida Marycruz Jara, mi esposa. Hicimos milagros, qué quieres que te diga.

Partimos modestamente arrastrando con una locomotora a vapor unos pocos carros por los ramales viejos, que el poeta hiciera acompañando a su padre en su infancia. Y luego fue cada día creciendo hasta llegar en su última versión a cubrir el tramo comprendido entre Parral y Temuco, en un día entero de actividades. Era una actividad que nos llenaba de alegría más que de orgullo. Totalmente gratis, y que logró enquistarse como una de las actividades culturales más representativas del país, hecha por sureños.

Se realizaban alrededor de 20 actos en el par de días, y era de una complejidad enorme de producción. Participó gente de los más diversos lugares del mundo, como Japón, Alemania, España, Italia, Puerto Rico, Argentina, Brasil, México, Venezuela, etc. Y deben haberse realizado unos 10 documentales en varios países. Y siempre será una fiesta hacer un encuentro de unos 300 escritores a bordo de un tren a vapor, realizando un recorrido que existió, eligiendo el 23 de septiembre, fecha en que se conmemora la muerte, como una forma de exorcizarla y de celebrar la muerte con más vida y más poesía. Todavía sentimos alegría de haber sido protagonistas en actos tan llenos de afectos y reencuentros.

El Tren de la poesía se suspendió abruptamente, por decisión unilateral de la Fundación Neruda, no obstante que para el Centenario de Neruda se realizó una versión bastante deslucida, encabezada por el propio Presidente de la República. Por cierto nos dejaron fuera de la organización luego que fuéramos convocados a La Moneda, y las razones de ambas cosas (incluida mi expulsión de la Fundación Neruda) no soy yo el que tenga que darlas. Suficiente trabajo tengo para asumir mis propios errores para adjudicarme errores ajenos. Digo esto porque en realidad objetivamente no existieron reparos en mi condición de coordinador general en todos estos años. Todavía espero respuestas.

-El 10 de junio de 2004 en el diario La Tercera de Chile publicó una denuncia por el desfalco de 25 millones de pesos chilenos (43 mil 687.20 dólares americanos) en La Chascona (casa de Neruda ahora propiedad de la fundación). ¿El presidente de la Fundación Neruda siempre guarda silencio frente a una irregularidad de semejante tamaño?

-La publicación que mencionas, es la única que conozco personalmente referida al caso. Por muchísimo menos, y en cualquier empresa, el escándalo hubiese sido enorme.

La pregunta del millón es entonces por qué razón esto prácticamente pasó inadvertido en la prensa local e internacional. Pero siendo franco ya no me extraña tanto tampoco: en lo personal tres entrevistas que me realizaron para tres medios de importancia nacional, fueron silenciadas sin razón aparente. No estoy culpando a nadie. Solo estoy enunciando hechos, frente a los que no tengo respuestas.

Es muy probable que el señor Figueroa tenga respuestas en relación a éste y otros temas. No lo sé. Pero mi condición de no realzable (término con el cual el señor presidente de la Fundación se refirió a mi persona, por algún periódico, queriendo seguramente decir que yo no era digno de conformar en ninguna medida ningún cargo en la fundación) no me permite mayor capacidad de entendimiento.

-Nosotros, los amantes de la poesía Nerudiana, te debemos el rescate de los Cuadernos de Temuco (poesía inédita de juventud), la Fundación Neruda le encargó el prólogo a Víctor Farias, ¿La Fundación Neruda intenta bajarle el perfil a tu hallazgo?, o ¿sólo se trata de desvincular a Neruda de su familia?

-Cuadernos de Temuco debe llevar unas 15 ediciones, incluidas algunas en otros idiomas. Me parece que hubiese resultado prácticamente imposible haber negado la existencia de alrededor de 150 poemas inéditos en su mayoría, que componían la primera obra poética, los primeros esbozos de lo que posteriormente se transformarían en los primeros libros del poeta. Además este hecho está suficientemente protegido por un documento firmado entre mi persona y el señor Figueroa mediante escritura pública. No obstante este hallazgo, que de veras tuvo una importancia mayor, no se ve reflejado en hechos concretos, ya que hasta donde sé no existe ni una solo foto en las casas museos en donde Neruda aparezca junto a su familia de Temuco. Al parecer pese a los hechos concretos que he probado en mis obras, se sigue insistiendo majaderamente en que Neruda nació del espíritu santo, y claro, que no tuvo que ver con las legítimas reivindicaciones sociales a las que estuvo.

-¿Qué podemos hacer para que la Fundación Neruda no se distraiga de la búsqueda del prólogo inédito de Canción de gesta (destruido todo tiraje por la dictadura de Pinochet a raíz del golpe de 1973) cuando el único ejemplar rescatado se encuentra extraviado dentro de la Biblioteca de Literatura Extrajera de Moscú?

-Por cierto que hay una carencia literaria que debe resolverse en la fundación entre muchas otras cosas. El rigor junto a los contactos de que dispone la fundación, no hace presumir que se tengan tantas dificultades para la consecución de encontrar un prólogo inédito, como mencionas. Con muchas mayores dificultades personalmente pude reconstruir una historia, y agregar al estudio de la obra del poeta una gran cantidad de poemas de Cuadernos de Temuco. Dónde radica entonces la dificultad. Me parece que la administración, parte imprescindible en el funcionamiento de una instancia auto sustentable en lo económico, es una parte del asunto. Lo otro no pasa estrictamente por el dinero, sino por estudiosos dedicados a recabar aquellos aspectos que no han sido explorados o no se conocen de la biografía y de la obra de Neruda.

-De mi investigación Los presuntos poemas inéditos de Neruda, tú comentaste que puede tratarse de una segunda edición de Canciones cerca de Osorno, le das el beneficio de la duda a Delia Domínguez, comparas el caso con Las flores de Datitla. ¿Puedes esclarecer los detalles de Canciones cerca de Osorno y Las flores de Datitla?

-Delia Domínguez me parece una intelectual seria y poco dada al exhibicionismo literario. Le basta, me parece, con su propia labor como escritora. De manera que deben existir razones consistentes para que Canciones cerca de Osorno no se hubiesen conocido con anterioridad. Por eso es que no tengo una opinión más profunda, salvo las palabras bastante doloridas, el juicio que emite de ella Matilde Neruda en sus Memorias. Pero será algo que en su momento se hable, sin pasiones, con objetividad, y sobre todo con ternura que fue la clave de la amistad de Pablo, Matilde y Delia Domínguez. Te confieso, este no es un tema que me preocupe mayormente.

En el caso de Las flores de Datitla, conozco en cambio los pormenores más de cerca por mi amistad con Ramiro Inzunza Figueroa, sobrino de Juan Agustín Figueroa. El recibió estos manuscritos de regalo (que permanecían absolutamente inéditos) no hace muchos años por un amigo de Neruda, y se preocupó de hacer una edición hermosa, como quizás le hubiese gustado al poeta. No hay que olvidar que Ramiro, siendo un joven arquitecto tuvo una misión de gran envergadura como fue la construcción de La Manquel en los cerros de lo Curro en Santiago, obra de una fastuosidad poética que hasta el día de hoy está inconclusa, conservándose su obra gruesa. De manera que no me sorprende que Ramiro hubiera cumplido a cabalidad un imperativo editorial lleno de afecto con el poeta, sobre todo por los lazos que lo unieron para el gran proyecto inacabado de La Manquel, llamada igual que la casa de la Normandía francesa.

-Laura Bush fue recibida en el museo La Chascona, Casa de Neruda, (durante la participación de su esposo George W. Bush en la APEC/Chile 04). De La Chascona partió la primera marcha en repudio contra la dictadura de Pinochet a la muerte de Neruda. ¿Lo consideras una profanación de la legendaria Casa de Neruda?, o ¿un acercamiento a la nueva ideología de la Fundación Neruda?

-Voy a ser sincero: tuve una bronca grande cuando supe de esta “visita ilustre” en donde felizmente el directorio en pleno tuvo una ocurrencia feliz, que fue no asistir a recibir a la dama. Curioso por decir lo menos, ya que se trata del mismo poeta, cuyo ejemplar de Canto General fuera encontrado junto al cadáver del Che Guevara en Bolivia. Parece ser que Bloom, el crítico norteamericano y anticomunista, en alguna medida tenía razón cuando de alguna manera muy peculiar sostenía que Neruda era un poeta que hace ya tiempo había sorteado y trascendido a su época. No obstante lo dicho, me pareció muy poco claro la actitud de los compañeros escritores chilenos, salvo la de Luis Sepúlveda que habló claro y que consideró que tal visita era una afrenta. Coincidiendo en parte con Luis, creo que hay matices en esto, y que seguramente tendremos que acostumbrarnos a que Neruda sea respetado hasta por sus detractores, lo que finalmente no sé si sea algo extremadamente positivo.

-¿Cómo te enteras de la muerte de tu tío abuelo?

-En Temuco, en medio del torbellino surrealista del golpe militar. Acompañando a mis padres para tomar el avión a Santiago, y acompañado por el miedo de la persecución, y el sonido de las metrallas en la noche silenciosa de la provincia.

-¿Qué significó apellidarse Reyes, y ser tan solidario con la entonces viuda Matilde Urrutia durante la dictadura?

-En términos prácticos nunca pude ejercer en ningún trabajo remunerado. Mi mujer, profesora de castellano, tampoco. Matilde fue mi amiga, yo me alojaba en La Chascona, luego de acompañarla al cementerio general, a la tumba del poeta frente a un mar de cruces, donde posteriormente fueran encontrados cientos de detenidos desaparecidos. Gracias a ella supe de un comienzo que el miedo se vencía enfrentándolo, y que el oficio de poeta no era un hobby, sino una actitud frente a vida. Muchos cuestionamientos se han hecho a la viuda. Pero cuando éramos un grupito reducido estrangulando los imprescindibles claveles rojos, y asediados por cientos de policías, entonces uno entendía que el fuero de ser la esposa de Neruda tenía un límite.

Por otra parte en innumerables ocasiones, cuando la dictadura no tenía relaciones diplomáticas casi con ningún país, La Chascona era una especie de Ministerio de Relaciones exteriores, reuniones de las que respetuosamente me ausentaba. Cuando François Mitterrand asume como Presidente de Francia invita a dos personas como representantes diplomáticas: la viuda de Allende y la viuda de Neruda. Este hecho habla por sí solo.

-¿Pensaste alguna vez vivir tu exilio en México u otros lugares?, o ¿por qué permanecer en el Chile de Pinochet?

-Pensábamos con Marycruz que podíamos provocar cambios desde dentro del país. Fundamos en Temuco el Codepu (Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo), Marycruz la Agech (Asociación Gremial de Educadores de Chile); la Comisión de Derechos Humanos; el Centro Cultural Pablo Neruda, etc. Pero lo que no supimos, hasta pasados los años, es que la condición humana no se modifica por decretos, y que muchas cosas, después de la dictadura permanecieron casi idénticas, pero ahora con un gran presidente, que es nuestro orgullo, pese a todo. Si todas estas cosas las hubiera visto antes, no me hubiera pasado esos años de cesantía, manejando un taxi, con el teléfono intervenido, y ciertamente me hubiera ido de Chile. España hubiera sido mi destino, y México con seguridad mi segundo destino. Todavía lo pienso.

-¿Qué sentiste recibir la Medalla al Merito Pablo Neruda por parte del gobierno de Ricardo Lagos en el pasado Centenario?

-La obsecuencia me parece mala consejera. Soy un detractor de un gobierno que sostiene un sistema neoliberal a ultranza, y eso lo manifiesto en cualquier lugar porque felizmente no le debo favores a nadie. De la misma manera la arrogancia, también lo es. Por eso mi primera reacción fue rechazar este reconocimiento, pero después consideré que este reconocimiento venía de un gran hombre, del presidente Ricardo Lagos, que es un amigo de los artistas y que ha hecho lo imposible por mantener los equilibrios entre la usura sin límites de los ricos, y la justicia social que a goteras llega a los pobres de mi país.

Opté entonces por aceptar este reconocimiento entendiendo que venía de una actitud generada por un presidente con el que discrepo en muchos aspectos, pero que ha tenido aspectos positivos. No reconocerlo sería ser algo miope.

-El poeta Juan Gelman es un viejo vecino de México, amigo zapatista y entrañable defensor de los derechos humanos. Seguramente hablarás con él en Santiago, pero ¿qué piensas de que reciba el Premio de Literatura Pablo Neruda para los 101 años de tu tío abuelo?

-Juan Gelman merece todos los reconocimientos del mundo. Creo que la consecuencia y lucidez de este gran poeta prestigiará el Premio Pablo Neruda, sobre todo por este aspecto de ser un gran defensor de los derechos humanos. Su semilla, seguramente crecerá fuerte y sana y espero pueda ser capaz de cambiar en un sentido positivo a una institución que debe mejorar.

-Háblanos del Album de Temuco, ¿durante cuánto tiempo reuniste esas 170 fotografías inéditas de Neruda?, para el Centenario (12 de julio de 2004) vimos la exposición en Santiago de Chile, en ¿qué otros lugares la has presentado?

-Toda la investigación nerudiana en la que he participado, incluida Album de Temuco me llevó unos 20 ó más años. Se ha presentado en San Juan, Puerto Rico; en Alicante, España, y en Santiago, en el hall Central, todavía comandado por el alcalde Joaquín Lavín. Paradojas de la vida. En Chile apenas se conoce, además de las 10 mil personas que asistieron a verla en la Municipalidad de Santiago, y que tuvo una escasa presencia en los medios de información.

-¿Cuándo tendremos el honor de tu nueva visita a México con el Album de Temuco bajo el brazo?

-Este es un tema en el que ya trabajamos. México es la segunda patria de Neruda, y desde mi punto de vista sería un destino natural para su montaje.

RETRATO DE FAMILIA.

Bernardo Reyes escribió los libros “Retrato de Familia”, “Álbum de Temuco” y “Casas”, obras en que relata las vivencias juveniles del poeta nacional Pablo Neruda. Dichas obras, editadas bajo el sello de Pehuén y RIL Editores, han sido definidas como los testimonios más íntimos de la infancia y adolescencia de Pablo Neruda.

En “Retrato de familia”, Bernardo Reyes da a conocer un amplio material documental entre cartas, fotografías y notas manuscritas de Neruda. Abarca un período de 16 años, desde su nacimiento en 1904 hasta 1920 cuando se aleja de Temuco. Además, se publican aquí cartas de 1932 a 1938, intercambiadas con su hermana Laura Reyes, así como misivas de Delia del Carril y Nicolás Guillén. Se incluyen también diversas notas y manuscritos de Neruda.

Durante el largo proceso de investigación, Reyes descubrió también una fotocopia de los “Cuadernos de Temuco”, libro que contiene la primera poesía inédita de Neruda. Los originales se habían dado por perdidos luego del remate en la casa Sotheby’s en Londres, por lo cual se constituyó en el hallazgo de mayor importancia literaria luego de la muerte de Pablo Neruda.

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Publicado en La Jornada, Morelos, el 20 de julio de 2005.

Se agradece al periódico mapuche Azkintuwe el enío del material.

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