Jun 7 2006
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Política

Nos complace comunicarle… – ¡EN ANDINATEL NO SE DEBE DENUNCIAR!

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

ANDINATEL S. A. de Ecuador, la regional estatal de telecomunicaciones, es la mayor aportante del Fondo de Solidaridad. Su trabajo, no perfecto pero si aceptable, ha permitido mantener un incremento de servicios y mejoramiento de cobertura y calidad. Rompió el paradigma privatizador de que todo lo estatal es ineficiente. El desarrollo de la lucha de los sectores progresistas del país, ha impedido que ésta y otras empresas de sector público, pasen a la feria depredadora e irresponsable de los bienes sociales: la privatización neoliberal.

En la última etapa, desde el gobierno del coronel Gutiérrez, ANDINATEL se convirtió en botín político. Después de destrozar a PACIFICTEL –la regional de la Costa con sede en Guayaquil–, los gavilanes enfilaron sus garras contra la regional serrana. ANDINATEL comenzó a seguir el mismo derrotero de corrupción de su homóloga costeña. Nueve presidentes ejecutivos han ocupado la oficina principal desde que Palacio asumió el poder hace apenas un año.

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Los negociados, los pasados tenebrosos, los insaciables grupos de poder, los contratos obscuros, los cursos de capacitación sobrevalorados, la “pérdida de juicios” para favorecer a la competencia, entre otros puntos, son pan de todos los días en las conversaciones de los empleados, quienes los comentan a media voz por miedo a seguir la suerte de sus dirigentes gremiales.

Y es que, por oponerse a la depredación de la Empresa, el dos de febrero de este año 2006, Lenin Garrido, César Gualpa, Gabriel Erazo y Geovanny Cabrera, este último Secretario General del Comité de Empresa, fueron despedidos de ANDINATEL.

Su pecado fue denunciar varios hechos que atentaban contra el país. Con su actitud destaparon una cloaca. En varias entrevistas que tuvieron en medios de comunicación dieron pistas sobre graves irregularidades.

En Altercom decidimos dar seguimiento a las denuncias que motivaron una reacción al más puro estilo patronal. Ésta es la primera de tres entregas que pretenden compartir con nuestros lectores los primeros resultados de este trabajo periodístico.

A mi nadie me controla…

El pasado 17 de mayo la Comisión Permanente de Fiscalización y Control Político del Congreso Nacional convocó a los máximos personeros de ANDINATEL para que respondan varias preguntas formuladas por los legisladores del Bloque Socialista.

Guadalupe Larriva, Segundo Serrano, Víctor Granda y Gonzalo Aguilar, acogieron las imputaciones presentadas por el Comité de Empresa de los Trabajadores de ANDINATEL el ocho de febrero.

Los directivos simplemente no acudieron. Entre bastidores se esgrime un pretexto por demás simplón: la empresa por arte de los que pretendieron y todavía añoran privatizarla, no es estatal ni pública. Tiene ya el status de privada. Una sui generis empresa privada que pertenece totalmente al Fondo de Solidaridad del Estado y cuyos principales personeros son nombrados en el convite del círculo más íntimo del gobierno de turno.

Juan Esteban Arellano, Presidente Ejecutivo de ANDINATEL, no quiso responder ni sobre su formación profesional –que es requisito indispensable para ejercer las funciones que detenta–, ni sobre el uso de la contracción “Ing.” antes de su nombre en algunos documentos, ni sobre sus vinculaciones con un “círculo de intereses que pretende vender cables de fibra óptica de propiedad de la Empresa a un grupo guayaquileño irrogando un perjuicio millonario al Estado”, según el llamado que hace la instancia fiscalizadora.

Sobre el primer punto, una certificación del Consejo Nacional de Educación Superior, CONESUP, da cuenta que el señor Juan Esteban Arellano Rumazo no tiene registrado ningún título, pero además, existe ya una indagación fiscal en curso por usurpación de título.

La denuncia presentada ante el Fiscal Distrital de Pichincha ha sido acogida y éste ya solicitó al Jefe Provincial de la Policía Judicial de Pichincha, que inicie las investigaciones de rigor.

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El negociazo de la fibra óptica

Éste es el segundo motivo del llamamiento al Congreso. El 15 de noviembre de 2005, José Vedova Suarez, Gerente General de Ecuador Telecom S.A., le envía una comunicación al entonces Presidente Ejecutivo de ANDINATEL, Gales Chiriboga, proponiéndole un Acuerdo de Cooperación Estratégica que contemple la “posibilidad de utilizar todas las vías disponibles, en la ruta Guayaquil-Quito, del tendido de fibra óptica, de propiedad de la empresa, para lo cual solicito se nos cotice el canon mensual o anual, de acuerdo con la modalidad que juzgue apropiada, por arriendo de los ductos del tramo antes mencionado, por el tiempo de vida útil de la fibra óptica, esto es por 15 años”.

Todo ello porque, según la misma comunicación, Ecuador Telecom S.A. busca brindar conectividad y servicios telecomunicacionales con tecnologías modernas e innovadoras…, añadiendo que para cumplir con sus planes de expansión Ecuadortelecom ha previsto realizar tendidos de cable de fibra óptica a nivel nacional….

Inmediatamente, el Presidente Ejecutivo ordena “Preparar contestación para mi firma” con la siguiente sumilla: VF Nuevos productos. Autorizado. Ofertar la venta de Fibra obscura para evitar la construcción de una nueva fibra”. Más abajo dice el mismo documento: “Preparar la oferta y me pasas”. Sigue la firma de Gales Chiriboga. Imposible desmentir la voluntad de llegar a un acuerdo.

El Comité de Empresa se opone a este negociado y expone varias razones:

De orden técnico:

1.- El cable multifibra constituye una reserva estratégica de capacidad instalada, con proyección de utilización futura.

2.- El cable de fibra es único y tiene 48 hilos de Fibra Óptica, que pasan por la infraestructura instalada por ANDINATEL.

3.- Sirve para transmitir y recibir multi servicios de voz, datos e imágenes. Los mismos objetivos que tiene Ecuadortelecom, la operadora privada.

4.- El cable multifibra no puede tener varios propietarios por seguridad de la infraestructura y el tráfico de información.

De orden económico:

1.- Abría una reducción del aporte hacia el Fondo de Solidaridad para la gestión de obras sociales (ANDINATEL es el único y el que más aporta al FS).

2.- El diseño, la construcción e instalación de la infraestructura de la fibra óptica tiene un costo para ANDINATEL –léase para el país- de 47 millones de dólares aproximadamente.

3.- El costo por instalación, operación y mantenimiento de la fibra óptica lo asume íntegramente ANDINATEL.

4.- El costo de un par de fibras instaladas por ANDINATEL en su propia infraestructura física, y que pretende comprar EQUTEL sería infinitamente menor al costo real.

5.- El giro del negocio de ANDINATEL no es la venta de su infraestructura sino los multiservicios (voz, datos e imágenes y multimedia) que se oferta a través de ella.

6.- El riesgo de entregar en venta el par de fibras implicaría perder el negocio pues, la empresa adjudicataria tendría la potestad de absorber el negocio actual y proyectado de ANDINATEL.

De orden político:
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1.- El patrimonio del Estado no es negociable y jamás debe estar en venta.

2.- El país no puede perder su derecho a la gestión y administración de las Telecomunicaciones, de acuerdo a la Constitución Política del Estado y leyes vigentes.

Ver, oír y callar

La argumentación de los trabajadores no fue tomada en cuenta.

Los directivos decidieron, como en hacienda propia, deshacerse de los 4 críticos. Su despido se convirtió en advertencia para el resto de empleados. Algunos medios de comunicación, vieron el dedo y no el sol, y centraron su cuestionamiento en la suma de las cuatro indemnizaciones. Dejaron en el limbo el motivo del despido.

Sin embargo, la denuncia de los trabajadores, al menos por estos meses, surtió efecto. No pudieron continuar con el regalo de la Fibra Óptica de propiedad de todos los ecuatorianos, a una empresa privada. Su estabilidad laboral, económica, familiar y sicológica fue el precio que tuvieron que pagar, para defender los intereses del país, los cuatro despedidos.

Toca ahora a las organizaciones sociales ecuatorianas mantenerse vigilantes sobre éstos y otros asuntos. Basta ya de la corrupción y de su cómplice, el silencio sepulcral.

El gran problema del país no son los pobres. La cuestión está en un 10% de la población que acapara la riqueza y la administración de la cosa pública en los últimos 176 años, con algunas y pocas honrosas excepciones.

Fortunas inconmensurables fueron adquiridas atracando los fondos del Estado.

De ese mismo Estado al que la oligarquía parásita califica de ineficiente y anquilosado, pero del que medran desaforadamente desde los más altos cargos públicos y de la obra nacional, dejando detrás de ellos una estela pestilente de corrupción, miseria y desesperanza.

Y del mismo Estado al que buscarán, en el próximo evento electoral de octubre, ponerle gobierno y congreso nuevos, despilfarrando con beneficio de inventario, millones de dólares en una gran borrachera electorera, para lo cual ya han puesto en circulación a sus mamotretos cívicos.

Los desprestigiados diputados del Ecuador ya se van de vacaciones (con sueldazo incluido), gracias a una resolución inaudita propia de los vivarachos: ’Para ver el Mundial de Fútbol’. Esperemos que a su regreso les exijan a los directivos de ANDINATEL rendir cuentas sobre lo que demanda saber la sociedad.

————————————-

* Primera entrega.

Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicación para la Libertad.

www.altercom.org.

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