May 6 2005
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Política

OEA etapa Insulza: por qué y qué se viene

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

LOS RETOS DEL SECRETARIO

Aucán Huilcamán*

fotoHa quedado en claro que el candidato de los Estados Unidos no era el ex presidente Francisco Flores, de El Salvador, ni el canciller Derbez, de México, sino el ministro chileno José Miguel Insulza, sencillamente porque Estados Unidos tiene variadas preocupaciones por el protagonismo y la alianza política y comercial entre Venezuela, Brasil y Argentina. El país más próximo y que responde al tratado de libre comercio para los Estados Unidos es Chile.

Estados Unidos necesita un aliado para contrarrestar las alianzas del cono sur, de lo contrario el MERCOSUR tomará fuerza y tendrá que negociar en bloque y no individual y aisladamente como ha sucedido con Chile.

Los países de Centro América y el Caribe son sus vecinos y tiene muchas maneras para influir sobre ellos. Y al país de Derbez, luego del tratado de libre comercio, le han instalado una gran muralla –especie muralla China– para el control de la migración de los pueblos de mesoamérica, que esperaban que el TLC fuera una oportunidad para beneficiarse del mercado laboral estadounidense.

Los reiterados empates que se produjeron en la primera vuelta para la elección del secretario general de la OEA, dio la oportunidad para que Estados Unidos utilizara todo el peso de su influencia para conseguir un consenso en el hemisferio y establecer sus condiciones tras las bambalinas.

Las declaraciones de Insulza: “soy el candidato de Estados Unidos” a raíz de la reunión de cancilleres en Santiago de Chile, constituían la aceptación de las condiciones impuestas por EEUU para el desempeño de su función como secretario general, lo que en todo caso está dentro de lo aceptable en el marco de la diplomacia y las relaciones multilaterales.

Sin embargo posiblemente serán las acusaciones del gobierno del Perú – realizadas en la sesión que tuvo por objeto la elección el secretario general de la OEA– el escenario más complejo que deba enfrentar el secretario general. El foro elegido tiene una dimensión incalculable y podría complicar definitivamente al recién electo funcionario.

Los antecedentes de que disponía Perú eran conocidos. El gobierno de Lima sólo esperaba la oportunidad propicia para reiterarlos, sabiendo el alcance de los hechos y las consecuencias de una eventual investigación con alcance internacional.

Hace exactamente tres semanas comenzó un juicio político y judicial en contra del ex presidente Alberto Fujimori por traición a la patria; a la luz de los hechos esta decisión constituía el anuncio de los propósitos del gobierno de Perú alrededor de la elección del secretario general de la OEA.

Exigencia de las naciones indígenas

En paralelo con las preocupaciones de Lima, hace unos días las organizaciones indígenas del Perú y del Ecuador –mediante un comunicado publico– afirmaron que “esperamos con mucho interés la reunión del “dos más dos” (entre Chile y Perú), puesto que preparan un requerimiento formal para efectuar una investigación sobre la venta de armas de Chile al Ecuador, debido a que el conflicto se desarrolló en territorio de los pueblos indígenas shuar y ashuar.

Además –puntualizaron en ese comunicado– la población desarraigada y los muertos como consecuencia del conflicto armado internacional fueron mayoritariamente indígenas. En definitiva subrayan que las “armas vendidas por Chile, asesinaron a personas indígenas que siempre vivieron en esos territorios”. A partir de esta situación consideran legítimo exigir un esclarecimiento de los hechos. Esta situación podría agregar un nuevo elemento en la reunión del dos más dos, que fue suspendida.

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(A la izq. el presidente Alejandro Toledo. Toledo enfrenta serias acusaciones por farude político en su país –y de su cónyuge, a su lado, se dice que está demasiado cerca” de denuncias por corrupción–; algunos analistas peruanos coinciden con sus pares chilenos en cuanto a que el presidente agita las acusaciones contra Chile –que por otro lado serían legítimas– como una forma de “huir hacia adelante).

El reclamo que presento el gobierno del Perú, tanto en una nota formal al gobierno de Chile, como en la sesión del Consejo Permanente de la OEA, tiene como elemento determinante, no tan solo la situación de Chile como país garante de la paz ecuatoriano-peruana, sino el hecho que en ése entonces el recién elegido secretario general de la Organización de Estados Americanos era ministro de RREE de Chile.

Este asunto es crucial a la hora de continuar con la investigación y determinar responsabilidades en el marco del Derecho Internacional. El gobierno del Perú en su intervención en la sesión del Consejo Permanente hizo un anuncio relativamente preocupante para las relaciones con Chile, porque está seguro que en algún momento se tendrá que determinar las responsabilidades.

Otro asunto de relativa importancia que las organizaciones indígenas del Ecuador han hecho públicas, pero que no ha tenido la debida atención, se refiere a las vinculaciones del general Augusto Pinochet con los militares del Ecuador.

Las organizaciones indígenas subrayaron como preocupante la estrecha y continua relación del general Pinochet con los militares del Ecuador. Según ellas “no es suficiente las declaraciones del ministro Jaime Ravinet, debido, a que ellos disponen de otras informaciones que merecen una pronta y oportuna investigación”. Naturalmente esto explica el interés de los indígenas para pedir una investigación sobre los hechos que convulsionaron la relación entre ambos países.

Más interrogantes

Surgen muchas interrogantes sobre lo sucedido en la sesión del Consejo Permanente sobre cuándo y dónde el gobierno de Lima procederá. Ya presentó el problema en el foro político de las Américas. ¿Seguirá insistiendo en éste mismo ámbito?, ¿podrá el secretario general de la Organización de Estados Americanos tomar una posición objetiva e imparcial si en definitiva la denuncia del Perú apunta a investigar por una comisión internacional la responsabilidad del entonces ministro de Relaciones Exteriores de Chile en la venta de armas?

Las declaraciones del Canciller de Bolivia dejan en claro que el foro político adecuado para su reivindicación marítima ahora es y será la Organización de Estados Americanos, Sin duda ésta situación complicara la función del nuevo secretario general, considerando además que no todas las decisiones de la OEA, se adoptan por consenso-mayoría, sino que algunas requieren unanimidad.

Es vox populi que la OEA, como foro político, no tiene el peso que que se podría esperar. Un ejemplo fue la elección anterior del secretario general; el elegido, un importante político de Costa Rica, está siendo investigado por corrupción. Pero sería injusto afirmar que el cuestionamiento es transversal a la Organización–. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana, han continuado su intenso trabajo en materias de derechos humanos, establecidos en sus estatutos y reglamentos.

Otro asunto controversial que tendrá que enfrentar el nuevo secretario general, tiene relación con el proyecto de Declaración Americana de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

El proyecto contempla en lo fundamental el derecho a la libre determinación y la restitución de las tierras y territorios ururpados, entre otros puntos. El instrumento –de alcance regional– tiene por objeto esencialmente reconocer los derechos colectivos de manera amplia y en base a los estándares internacionales de derechos humanos; un instrumento diferente, restrictivo y diluido, no será aceptado y sencillamente sería un instrumento discriminatorio para los pueblos indígenas y sus derechos.

El proyecto en proceso de redacción constituye uno de los desafíos fundamentales de la EA en el corto plazo en materia de derechos humanos y previsiblemente deberá ser aprobado durante el mandato del señor Insulza. Que además tendrá que reabrir el debate últimamente estancado, precisamente por la posición del gobierno de EEUU y algunos otros que no están dispuestos aceptar el derecho al territorio y la libre determinación de los pueblos indígenas.

fotoRICE Y LA OEA: UN TRASPIÉS INESPERADO

Progreso semanal**
 
foto Vamos a revelar las triquiñuelas –las excusas, en realidad– que surgieron del Departamento de Estado de EEUU después de que Condoleezza Rice fallara en su intento de instalar a un dócil diplomático mexicano como Secretario General de la Organización de Estados Americanos.

 
Tan pronto el canciller mexicano Luis Ernesto Derbez dejó el campo abierto al ministro chileno del Interior, José Miguel Insulza, los funcionarios estadounidenses se apresuraron a contarles a los periodistas que Rice había solucionado el impasse y merecía todo el mérito.

No lo crea. La verdad es más complicada. Desde ese entonces, han salido a relucir datos que pintan un cuadro diferente del tira-y-afloja en la OEA ,y nos gustaría compartirlos con usted.

 
Candidato con ‘dedazo’

 
El 25 de abril Rice inició su primer viaje oficial a Latinoamérica con el pretexto de participar en la reunión de la Comunidad de las Democracias en Santiago de Chile. Su principal objetivo era conseguir apoyo en Brasil, Colombia, Chile y El Salvador para la campaña estadounidense contra el presidente venezolano, Hugo Chávez, y para entronizar a Derbez en la Secretaría General de la OEA.

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Pero algo inesperado le sucedió a Rice camino a Santiago. En Colombia le advirtieron que ella y su candidato corrían el riesgo de sufrir una pérdida potencialmente bochornosa. En Brasilia el Presidente Lula Da Silva y el canciller Celso Amorim le expresaron –en tono cortés pero firme– que Brasil no haría nada que impugnara la presidencia de Chávez o la soberanía de Venezuela. Además, le dijeron, Brasil se había comprometido a apoyar a Insulza en la votación de la OEA, programada para el 2 de mayo en Washington.

 
En Chile Rice recibió las mismas advertencias de boca del presidente Ricardo Lagos y del canciller Ignacio Walker. De hecho, Lagos le dijo a Rice sin rodeos que no retiraría a Insulza de la competencia.

 
En cinco votaciones efectuadas el 11 de abril, los 34 países miembros de la OEA se habían dividido, 17 a 17, entre Derbez e Insulza. Aunque el balotaje fue secreto, no era secreto que Derbez era apoyado por los países norteamericanos y algunos de los centroamericanos, mientras que Insulza era respaldado por la mayoría de los países suramericanos y muchos caribeños.

 
Socialistas non gratos

 
Tampoco era un secreto que Washington apoyaba a Derbez, una posición que Rice dejó muy clara durante su viaje a Santiago. “Hemos apoyado y actualmente apoyamos al ministro Derbez”, le dijo a CNN en español el 27 de abril.

 
“Hemos apoyado al ministro Derbez”, le dijo el mismo día a la UCTV de Santiago.

“Hemos apoyado al canciller Derbez. Él es realmente un excelente candidato”, le dijo a Televisión Nacional de Chile. Y añadió, casi en forma caritativa: “También hemos dicho que conocemos al ministro Insulza y que podríamos trabajar con él, si es que gana”.

 
En La Moneda, el palacio presidencial de Santiago, Rice elogió a Derbez como “una persona muy excelente que ha trabajado bien para México y que es un diplomático internacional muy excelente”. En cuanto a Insulza, a quien con frecuencia ella se refirió erróneamente como “el canciller”, dijo “es un hombre con gran habilidad y muy respetado”.

 
¿Por qué tan poco entusiasmo hacia Insulza? El ministro chileno (del Interior) es un socialista que favorece la posibilidad de traer a Cuba de regreso a la OEA. Además, fue apoyado por el Presidente Chávez de Venezuela para la Secretaría General de esa organización.

 
Situación sin salida

 
Por su parte Derbez –seguro del auspicio de Rice (y de Bush)– se mostró casi arrogante a su llegada a Santiago la mañana del día 29. Dijo a los reporteros que no solamente no retiraría su candidatura sino que también esperaba que Insulza arrojara su toalla al ring.

 
Para ese entonces, Rice se había dado cuenta de que estaba en una situación sin salida. La votación del 2 de mayo sin duda resultaría en una derrota para Derbez. Durante su coloquio con Lagos, Rice había averiguado que Paraguay, Haití y las Bahamas –que previamente habían votado por Derbez– se irían al lado de Insulza. Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Nicaragua estaban vacilando. Y el presidente de Panamá, Martín Torrijos, había telefoneado a Lagos para decirle que hablaría personalmente con los miembros de la OEA –incluso Estados Unidos y Canadá– a favor de Insulza. 

 
Sólo Bolivia y Perú, los adversarios tradicionales de Chile, se opondrían a Insulza hasta el fin. El empate anterior de 17 a 17 votos podría convertirse en una victoria por 20 a 14 (o más) para el candidato chileno. Se cernía la posibilidad de que Rice regresara a Washington con las manos vacías, bajo una nube de humillación.

 
Durante una reunión de dos horas con Derbez, Rice elaboró un plan para cubrir las apariencias. Derbez retiraría su nombre “por el bien de la OEA”, para salvar su orgullo y no avergonzar a Rice y a la administración de Bush durante la votación del dos de mayo. Derbez tuvo que acceder. Tan pronto fue anunciado su retiro –lo hizo la canciller colombiana Carolina Barco– Derbez regresó a México. Rice no hizo ninguna declaración pública y partió hacia El Salvador, la próxima parada en su itinerario. Para ambos, el 29 de abril no fue un buen día.

 
Una retirada táctica

 
Los funcionarios del Departamento de Estado que viajaban con Rice describieron el fin del impasse como una hazaña de su jefa y muchos diarios estadounidenses aceptaron esa exageración como si fuera cierta. Sin embargo The New York Times la llamó “una retirada calculada”.
 
Compartimos la opinión del Times. Embutir a Derbez dentro de la OEA hubiera sido una demostración demasiado obvia de muñequeo por parte de la administración de Bush, en los momentos en que los países de América Latina más desconfían de la intervención e injerencia estadounidense. 

 
“Aparentemente Estados Unidos no comprende la realidad política y diplomática”, dijo al Times Riordan Roett, director del programa del Hemisferio Occidental en la Escuela Johns Hopkins de Estudios Internacionales Avanzados.

 
Condoleezza Rice tuvo una oportunidad de ver esa realidad de cerca, y en persona, la semana pasada.

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* Publicado en Azkintuwe Noticias (www.nodo50.org/azkintuwe).

** Publicado en la revista Progreso semanal (/www.rprogreso.com).

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