Jul 6 2004
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Opinión

Opinión: Una lectura ”desgratificante”

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Todo el concepto expresado por Powell es un “ingenuo-absurdo” tan evidente que impulsa la risa espontánea. Pero en seguida, también, pone al desnudo la conducta mentirosa y capciosa de quienes conducen una política de agresión injustificada hacía otros países que no piensan y no concuerdan en las ideas.

Cazado como un animal y encarcelado sin más, Sadam Husein -que de seguro carga con muchas culpas en su conciencia- ya fue considerado culpable, así que esos dichos son un puro maquillaje para respaldar la conducta guerrera de Bush y de los banqueros, inspiradores de la idea, dueños absolutos e innombrables de la Reserva Federal, el ente privado que imprime los dólares de la nación americana haciendo pagar un alquiler a los estadounidenses para permitirle su uso y circulación.

Agrega la transcripción de los diuchos del secretario de Estado Powell: “El mundo debe observar con cuidado, escuchar con cuidado”. Naturalmente no se puede dejar de presentir el horror que transmite ese concepto, conocemos las terroríficas maniobras de las cuales son capaces nuestros funestos personajes.

Dueños de la prensa y, con ella, de la opinión pública, esas palabras dejan presumir el gran escenario que se está preparando, sin medir esfuerzos ni gastos, para condenar a Sadam y matarlo legalmente frente a los ojos del mundo. Prueba de ello es que han instaurado la pena de muerte nuevamente en Irak con el propósito de poder usar esa pena máxima.

Como se sabe, la globalización -promovida por la sed de dominio y la visión de esos banqueros, amigos circunstanciales que empujan las andanadas de Bush- es una maquina que no se detiene con nada y, con tal de conseguir sus propósitos hegemónicos, seguro que no tendrá dudas en tergiversar la verdad una y otra vez.

Sigamos con Powell y la tensa calma que lo caracteriza: “Presumamos que es inocente (Sadam) y dejemos que el pueblo iraquí decida a través de sus tribunales”. ¿Es el pueblo iraquí quien tiene que decidir? En este caso Sadam probablemente sería absuelto -y victorioso-. Por lo menos, a pesar de las variadas censuras y autocensuras múltiples, es lo que se escucha y se ve a través de la escasez de informaciones que los noticieros brevemente nos proporcionan.

Así las cosas, me temo que quien decidirá la suerte del ex líder iraquí será un tribunal títere instalado por el gobierno de la patria de todas las libertades, los grandes Estados Unidos de América, con todo el poderío de la comunicación, la más poderosa y organizada que jamás existió, cuyo fuerte sentido de lo escénico y manejo de las noticias, nos convencerá una vez más de que se está gestando un juicio justo y legal.

Con sólo pensar detenidamente el significado de las palabras de Powell se puede comprender fácilmente que esta justicia y legalidad -proclamadas por el mismo Powell- conforman una realidad muy remota e imposible. Como decía Winston Churchill, “En tiempos de guerra, la verdad es algo tan preciado, que debe ser protegida por una barrera de mentiras”.

Cambian los tiempos, incorporamos nuevo saber y nueva tecnología, pero los popes del poder siempre encuentran buenas razones para mantener su dominio.

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* Periodista ítaloargentino, Director de: Los Buenos Vecinos ( www.losbuenosvecinos.com.ar

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