Oct 11 2010
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Opinión

Óptica / Una perspectiva bíblica de la homosexualidad

Lautaro Rojo Millapán.*

He recibido un documento, que interpreta totalmente mi sentir, frente a un problema del orden moral y espiritual. Sin embargo, dada la gran importancia que este documento encierra, con respecto al problema del homosexualismo en Chile, he querido que el mismo pueda llegar a manos de algunos legisladores, con el propósito de que hagan un serio estudio del mismo antes de proceder a legislar sobre la materia, sin tomar en cuenta para nada, lo que dice la Palabra de Dios (La Biblia).

En forma muy respetuosa deseo que este mensaje pueda llegar a manos, especialmente de los senadores progresistas que apoyaron el proyecto de Fulvio Rossi. Isabel Allende, Ricardo Lagos Weber,Alejandro Navarro y Guido Girardi. Estos son los mismos senadores que ahora apoyan el proyecto del senador Andrès Allamand. 

Les recomiendo leer este estudio donde se habla acerca de la pureza que Dios requiere en nuestra relaciones personaqles: “Levitico.18-La Santidad y las relaciones”. Un amigo me pregunta “si esto implica que los homosexuales hacen actos abominables y deberíamos matarlos”.
Espero que la respuesta a este asunto y las referencias bíblicas que lo respaldan les edifique:

Cito al estudio: “Todo el mundo quiere decir que la hmosexualidad es algo “normal”, pero la Biblia dice que es una abominación (Dios la aborrece; es perversión y viene de una mente reprobada).” Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre si sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amèn. Por esto Dios los entregò a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sì mismos la retribución debida a su extravìo.
(Romanos 1:24-27)

La consecuencia de abandonar a Dios es la degradación de la moral. Y en este pasaje bíblico, Dios afirma que el homosexualismo es pecado. Dios no nos manda a nosotros en este tiempo a matar a los homosexuales. La ley civil de los judíos sì lo mandaba, pero nosotros no vivimos bajo esa ley, ya que no somos judíos. Sin embargo, debemos recordar que Dios juzgará toda maldad, desde la mentira, el robo, la codicia, el asesinato, y las perversiones sexuales.

El homosexualismo es igualmente una maldad del hombre. Este juicio ocurrirà luego de que el hombre muera (una sola vez) y esto definirà si su destino eterno será el infierno (el lago que arde con fuego y azufre) sufriendo la ira de Dios por siempre.

1Corintios 6:9 “¿No sabéis que los injustos no heredaràn el reino de Dios?
No errèis, ni los fornicarios, ni los idòlatras, ni los adùlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones”.

Apocalipssis.21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los Idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego a azufre, que es la muerte segunda”.

Dios es recto y no tolerará ninguna maldad. Él aborrece a los hacedores de maldad (Salmo.5:5). Sin embargo ha hecho una manera de poder salvar a nosotros los pecadores de su justo juicio, manteniendo Su Justicia como Juez, y su fin es que El sea glorificado. Dios se hizo carne (1 Timoteo.3:16) hace 2000 años. Jesucristo habitó entre nosotros. Nunca cometió pecado, y en la cruz, El se ofreció por todos nosotros como el Sacrificio Sustituto e Inocente por nuestras maldades. Es decir, yo rompí la ley, pero El sufrió mi castigo. El amò a todos el mundo al venir a morir en la cruz, y quiere que todos los hombres estén en paz con El.

Pero, para esto, El manda a todos los  hombres en todo lugar (sin distinción de personas) a que se arrepientan de sus pecados y pongan su fe (confianza) en Jesùs como su Señor (Hechos.17:30-31). Si un hombre hace esto, Jesucristo le otorgará la justicia que necesita y así, ese hombre no será declarado culpable en el juicio mencionado.

Por otro lado, si un hombre no se quiere apartar de su maldad, Dios hará con èl justicia bajo Su ley. Un Juez Justo no perdona a los culpables, y Dios no hará misericordia en Su Juicio.

Entonces, vemos que el homosexualismo no es el único hecho que Dios aborrece, sino que en su ley moral (que El escribió en nuestros corazones, nuestra conciencia, Romanos 2:15). El juzgará toda maldad (Hebreo.9:27). Y ha establecido una sentencia en contra de cualquiera que pecare:

Ezequiel 18:4 “ He aquí que todas las almas son mìas; como el alma del padre, asì el alma del hijo es mìa, el alma que pecare, esa morirá.

Dios mismo es quien da la sentencia de muerte, no sòlo contra los homosexuales, sino contra todo que alguna vez haya cometido un solo pecado.

La misericordia de Dios està disponible para todo hombre, sin importar su maldad; esas son buenas noticias. Sin embargo, mientras que no se aparten de su malddad, Dios està lleno de ira contra ellos (Salmos 7:11).

Espero que esto deje claro el hecho de que no estamos hablando en contra de ninguna organizaciòn, ni contra derechos humanos, sino predicando el Evangelio que Dios nos manda obedecer y exponiendo aquellas cosas que Dios ha comunicado claramente que son pecado. El homosexualismo es pecado, y Dios es quien define la moral pues es nuestro Creador.

* Pastor.

En Doctrinas, de Oscar Centeno, que se utiliza como fuente
(http://oscar-centeno.blogspot.com).

 

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