Jun 3 2010
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Opinión

Página abierta / La discusión que no pudo ser

Surysur.

El artículo Fascismo corriente en alta mar suscitó comentarios y críticas y fue, además, reproducido en otros medios con resultados similares. La acción israelí en aguas internacionales del Mediterráneo no dejó a nadie indiferente.
Una de las personas que quiso opinar sobre el texto no pudo hacerlo por razones técnicas. Nos envió su comentario, que hicimos llegar al autor de la nota en cuestión —y se sintió obligado a responder; he aquí ambos escritos.

Dice Rebeca, acerca del artículo de Cristián Joel Sánchez:

“Un artículo aparecido en Sur y Sur, me produjo tanta indignación que traté de responder al Sr. Sánchez. Pero  el código "captcha" necesario para hacerlo me fue ilegible, por lo que mi comentario fue rechazado.

"Me quedé con las ganas de decirle lo vomitivo que me resulta su rebuscada manera de echar mano de argumentos religiosos, políticos, mitos y prejuicios, meter a Dios y al Diablo para probar que Ios israelíes o para él todos los judíos somos fascistas, racistas (antes se nos acusaba de comunistas o marxistas).

"Pueden matar gente de hambre y sida en África, de terrorismo en Pakistán o Afganistán, pero nada les provoca tanta indignación como que Israel se defienda y proteja…(nadie cree la chiva de la ayuda humanitaria. Se negaron a recalar en un puerto que se les invitó y además  iban turcos musulmanes dispuestos a morir como mártires, que les encanta). 

"Saludos…"

Cristián Joel Sánchez envió a la redacción la siguiente respuesta a Rebeca:

"El contenido expuesto por la señora Rebeca queda a criterio de los lectores, especialmente su opinión del último párrafo sobre el mal gusto de los musulmanes de andar repartiendo sus vísceras cada vez que se inmolan.

"Lo que yo quiero agregar brevemente es que en todos los artículos que por desgracia me ha tocado escribir en cada ocasión que se produce una masacre sionista, he agregado como primera cuestión, mi irreductible adhesión al derecho que tiene el pueblo judío a una patria propia y mi rechazo a quienes, ubicándose en extremos a mi juicio equivocados, creen que borrando a la nación israelí del punto geográfico que le fuera asignado, se va a encontrar la solución para Medio Oriente.

"Lo segundo es que también en esos artículos, aparecidos en otra revista, cuando Sur y Sur no existía —que fuera Piel de Leopardo—, agregué la necesidad, inherente a cualquier análisis, de diferenciar entre el sionismo fascista que gobierna a Israel y el valioso pueblo que ha entregado figuras relevantes al mundo en todo orden de cosas, ese pueblo que en estas mismas horas, se manifiesta indignado en las calles de Tel-Aviv contra la política genocida del sionismo.

"La urgencia de la noticia y el artículo aparecido a pocas horas de producido el ataque alevoso a la flotilla de la paz, no me permitió esta vez insistir en estas salvedades.

"Por último, jamás la dirigencia sionista dio lugar que a que les honrara con el calificativo de comunistas o marxistas, ya que desde su creación Israel fue empujado por estos fascistas a convertirse en una punta de lanza enarbolada precisamente contra naciones que alguna vez intentaron o intentan aún, seguir los caminos del socialismo como objetivo emancipador".

No se piense que en este portal existe censura.
El artículo en referencia se encuentra aquí.
 

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