Feb 1 2014
561 lecturas

OpiniónPolítica

Para EEUU, el consenso regional es traición

Se realizó en La Habana la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC. El consenso en torno al tema de la Paz, la No Intervención y el tono general de la reunión motivó la “decepción” de los Estados Unidos.

En el 2010, a instancias del venezolano Hugo Chávez, se realizó una reunión en Playa del Carmen, Quintana Roo (México) donde se aprobó la creación de una entidad que agrupara a los países latinoamericanos y del Caribe. Una especie de OEA (Organización de Estados Americanos) pero sin la presencia de Estados Unidos y Canadá. Se fijó que la “solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política de sus integrantes” serían sus objetivos centrales.

En el 2011 en Caracas –Venezuela- se realizó lo que quedaría inscripto como la reunión constitutiva de la CELAC. Estados Unidos trató de boicotear su conformación. Fracasado ese intento procuró que la misma fuera un mero Foro de debates, no una organización. Esta posición fue sostenida por Chile y tampoco tuvo éxito. Como una forma de aplacar estos cuestionamientos se aprobó que la Presidencia Pro Témpore quedara en manos de Chile, país que sería la sede de la próxima convocatoria en los inicios de 2013. Así ocurrió y en reunión celebrada en Santiago de Chile, la presidencia pasó a manos de Cuba quien la ejerció hasta la reunión celebrada en la semana que termina. Costa Rica es el país que ejercerá ese cargo durante este año.

Desde el punto de vista institucional la creación de la CELAC es uno de los mayores avances producidos en la región, en los últimos años. Cuba, durante el año que estuvo al frente su gestión, realizó diversas actividades relacionadas con el fortalecimiento de la región, particularmente en cuestiones vinculadas a la lucha contra la pobreza, el hambre y la desigualdad. Además Cuba presentó trabajos sobre 26 temas de interés común a la región para que sirvan de antecedente a futuros debates, reuniones, posiciones comunes y recomendaciones.

La reciente Cumbre tuvo varias cuestiones a destacar. Tal vez una de las más importantes es la presencia de los 33 estados que forman parte de la CELAC. En este caso 29 de ellos estuvieron representados por sus máximas autoridades, Jefas/es de Estado o Gobierno. En la misma dirección vale la pena señalar que los asistentes más representativos de la región (Dilma Rousseff, Cristina Fernández de Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, José Mujica, Enrique Peña Nieto, Nicolás Maduro, Daniel Ortega, entre otros) se entrevistaron con el anciano líder revolucionario Fidel Castro.

Mientras tanto los sectores opositores trataron de aprovechar la reunión para darle mayor visibilidad a sus reclamos tradicionales, pero solo lograron recibir el apoyo del presidente chileno, Sebastián Piñera.
Otra muestra sobre la orientación de estas deliberaciones fue la reivindicación de Puerto Rico como un país perteneciente al área de Latinoamérica y el Caribe. Lo que implica -de hecho- considerar que su carácter de Estado Libre Asociado a los Estados Unidos constituye una manifestación de carácter colonial.

Todos estos antecedentes, la tendencia general de los discursos pronunciados y el conjunto de resoluciones adoptadas en la reunión son los que llevaron a varios funcionarios del Departamento de Estado norteamericano a mostrar su “decepción” por lo acontecido en La Habana. Cabe recordar que el documento principal proclama a la región como Zona de Paz y libre de armas nucleares.

Molesto con estas decisiones el gobierno norteamericano consideró que la CELAC “traicionó” a la democracia con el espaldarazo que le dio a Cuba. Varios funcionarios se manifestaron “decepcionados” por la masividad de la participación en dicho evento sin que existieran condenas al sistema de partido único que existe en ese país. Frustrado en su intento de hacer fracasar esa reunión, sí lograron realizar una “contra-cumbre” en Miami a la que asistieron los conocidos miembros del exilio cubano y venezolano.
La reunión fue un digno marco para que los presidentes de Perú y Chile aceptaran el reciente fallo del Tribunal Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya que le confirió a Perú el 70% de sus reivindicaciones en el conflicto de límites que mantenía con Chile.

Para terminar, Cristina Fernández , que durante su estadía se reunió con Fidel, Maduro, Dilma Rousseff y Mujica, manifestó su extrañeza por la escasa información que tuvo la reunión de la CELAC en los “grandes medios nacionales”, mejor dicho: porteños o portuarios.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

1 Comentário

Comentarios

  1. Jackie de Alarcón
    16 febrero 2014 4:57

    Lo que dijo el Departamento de Estado de Estados Unidos, es una mentira nazi para defender el belicismo activo alrededor del planeta Tierra. Cuba fue reintegrada a la OEA el miércoles 3 de junio 2009. De otro lado, Alaska merece independizarse de Estados Unidos y como consecuencia, México por ser un país no anglófono, debe ser retirado del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica e ingresar al Sistema de Integración Centroamericana para no morirse de hambre.

    Además, el presidente Enrique Peña Nieto de Mexico al ser anfitrión de la Cumbre de Norteamérica, debería boicotearla por no saber inglés.