Ago 8 2006
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Ambiente

Pascua Lama según el New York Times: – MUCHO ORO, TAMBIÉN GRANDES RIESGOS

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoLos grupos ciudadanos y ambientalistas locales argumentan que la instalación de la mina va a permitir que la Barrick Gold Corporation of Canada, que recientemente se transformó en la compañía minera de oro más grande del mundo, dañe las fuentes locales de agua, destruya la agricultura y se vaya del país sin pagar impuestos o royalties.

“Como residentes del Valle del Huasco, nos interesa mantener un equilibrio ecológico permanente, a fin de que la gente y la agricultura puedan desarrollarse y prosperar,” afirma Mauricio Ríos, presidente del Comité para la Defensa del Valle del Huasco, un grupo ciudadano de Vallenar, la capital de la provincia. “Barrick quiere ganar en un plazo de 20 años la mayor cantidad de dinero posible y luego marcharse,” agregó. “Y entonces, ¿qué ganamos nosotros? Ellos dicen que van a crear empleos, pero ¿a qué costo?”

La empresa, “sorprendida;”
las inminentes víctimas, enojadas

Barrick responde señalando enfáticamente que ha tomado medidas incluso más estrictas que las contempladas por la legislación chilena para garantizar que no se dañe el medio ambiente y se protejan las fuentes de abastecimiento de agua. Afirma que la mina va a traer empleos y desarrollo.

“Aún me sorprende que exista tanta controversia,” dice Ron Kettles el administrador del proyecto Pascua Lama. “Este es sin duda el proyecto más seguro y con mayor sensibilidad ambiental que me ha tocado ejecutar en los 40 años que llevo en este negocio.”

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En un momento en que el precio del oro ha experimentado un alza acelerada –se ha más que duplicado en menos de cinco años, y actualmente se cotiza a 635 dólares la onza– los intereses que Barrick tiene en juego son enormes. En una declaración jurídica realizada en Canadá, la empresa señala que Pascua Lama, que también contiene depósitos de plata por un valor estimado de 7 mil 500 millones de dólares, además de depósitos de cobre, representa “aproximadamente el 25 por ciento de las reservas mundiales de oro de Barrick”.

Pero los intereses en juego son igual de altos para la población local, que va a seguir allí mucho después de que la mina se cierre y que depende de la agricultura y de las vertientes que bajan de la cordillera para tener agua potable y de riego para una región que de otro modo sería muy árida.

El Valle del Huasco, hogar de 70 mil personas, es una angosta faja verde que desciende en dirección oeste desde los Andes hacia el Océano Pacífico, justo al sur del desierto de Atacama, el más seco del mundo. Gracias a una hábil irrigación, los agricultores locales, incluyendo a aquellos que pertenecen al grupo indígena diaguita, se han transformado en exitosos exportadores de uvas, paltas, aceitunas, guayabas e incluso mangos a Estados Unidos, Japón y Europa.

La lucha por la vida

La propuesta de Barrick consiste en abrir un enorme cañón, de aproximadamente una milla de ancho y alrededor de dos mil pies de profundidad, en la mina Pascua Lama, que se extiende, a través de la frontera, hasta Argentina. Luego el mineral sería triturado y molido y se extraería el oro mediante el uso de sustancias químicas, entre ellas, cianuro. A los grupos ambientalistas y a los agricultores les preocupa, y así lo han expresado, que estas operaciones contaminen y desvíen las fuentes de aprovisionamiento de agua.

“No tiene mucho sentido lo que está haciendo el gobierno”, declara David Martínez Campillay, propietario de una viña pequeña en la comunidad de Chinguito. “A Chile antes se le conocía sólo como país minero”, agrega, “y por eso nos incentivaron a desarrollar otras áreas de la agricultura a fin de que nuestro país pudiera exportar productos distintos, como frutas. Eso fue lo que hicimos, y ahora ¿qué es lo que hace el gobierno? Favorece un proyecto que sólo va a estar aquí por 20 años”.

Barrick se queja de que sus opositores están utilizando la táctica del miedo para movilizar a la población local. Afirma que el proyecto incluirá medidas de seguridad tales como canales para desviar el agua lejos de los desechos de roca ácidos y la construcción de 34 estaciones de monitoreo de la calidad del agua.

“El cianuro se usa a nivel mundial en todo tipo de aplicaciones industriales y necesita ser transportado, manipulado y administrado en forma segura y responsable “, declaró Vincent Borg, portavoz de Barrick, en una entrevista telefónica desde la sede de la compañía en Toronto. “Barrick cuenta con una trayectoria ejemplar y nunca ha sufrido incidentes importantes relacionados con el cianuro”.

En una versión anterior de su plan, Barrick propuso mover tres glaciares ubicados cerca de la mina, cortándolos y arrastrando el hielo y la nieve hasta otro sitio. Los grupos ambientalistas y ciudadanos desataron una oleada de protestas, argumentando que el transporte de los glaciares privaría a la región de una fuente de agua potable y dañaría el medioambiente.

El gobierno acogió sus peticiones para que no se toquen los glaciares. Pero los opositores a la mina siguen afirmando que temen que el polvo proveniente de las explosiones, las excavaciones y demás trabajos que se realicen en el tajo se depositará sobre los glaciares, acelerando su derretimiento.

Ni siquiera son glaciares…

fotoLos funcionarios de Barrick ponen en duda incluso que los hielos puedan calificarse como glaciares. “Estos campos de hielo –o glaciares, glaciaretes, reservorios de hielo, o lo que sea que quieran llamarlos– son naturalmente polvorientos y debido al recalentamiento global han estado retrocediendo durante años,” afirmó Borg. Agregó que los estudios hechos por la empresa mostraban que la mina tendría un “impacto mínimo en cualquier aceleración” del derretimiento.

Las preocupaciones ambientales no son sin embargo los únicos temas en discusión. De acuerdo con reglamentaciones que datan de los últimos días de la dictadura pinochetista, que fueron liberalizadas luego del retorno a la democracia, en 1990, las minas de oro, plata y cobre de Chile están de hecho exentas de la mayoría de los impuestos y royalties. Esto enfurece a muchos de los opositores al proyecto y se ha transformado últimamente en el tema de un acalorado debate nacional.

”Como agricultores chilenos, nosotros estamos subsidiando a una empresa minera multinacional que gana miles de millones de dólares,” afirmó Natanael Vivanco, un ex minero que ahora cultiva viñas en Chinguito. “Nosotros pagamos impuestos, un montón de impuestos, y nuestro gobierno usa esa plata para facilitarle las cosas a una empresa extranjera que no le paga un dólar a Chile”.

El Ministerio de Minas y Energía no aceptó conceder una entrevista para conversar sobre Pascua Lama y la política de impuestos y royalties para las minas de propiedad extranjera, al igual que la Comisión de Inversión Extranjera del gobierno. Pero Julián Alcayaga, economista y ex asesor del Congreso, especializado en temas mineros, declaró que durante la última década menos de cinco proyectos mineros de propiedad extranjera han pagado algún impuesto o royalty al gobierno chileno.

Ganas de “obstruir”

Incluso con la aprobación gubernamental obtenida en febrero, Barrick enfrenta aún obstáculos legales. En junio, un tribunal chileno dictaminó que el contrato por el cual Rodolfo Villar, un ingeniero de minas chileno, cedió sus derechos sobre 8.500 hectáreas en torno a Pascua Lama no era válido porque Barrick sólo le pagó 10 dólares al señor Villar, mientras que le pagó 650 mil dólares a su abogado por un área mucho menor.

Borg dijo que la empresa consideraba que el caso Villar era “una demanda obstructiva” que se va a resolver a favor de Barrick en la apelación. Pero el abogado de Villar, Hernán Montealegre, describió el caso como la lucha de “un David contra Goliat”, en la que un gigante empresarial fue sorprendido haciendo trampa.

“Por haber engañado a este hombre, Barrick va a tener que pagar un alto precio,” afirmó Montealegre en una entrevista en Santiago. “Van a tener que negociar con nosotros y nuestro precio mínimo es de 100 millones de dólares”.

Barrick ha intentado suavizar las quejas por el monto de sus ganancias mostrándose como un buen ciudadano corporativo, donando ambulancias y otros equipos a los gobiernos locales y grupos comunitarios del Valle del Huasco.

La empresa estableció también un programa de capacitación laboral en el que han participado más de tres mil personas, y ha afirmado que el proyecto va a comprar 250 millones de dólares en bienes y servicios a los comerciantes locales.

Pero estas acciones simplemente parecen irritar aún más a los opositores al proyecto. “¿Usted ha visto cuando se le da un caramelo a un niño llorón para que se calle?” pregunta Enrique Gaytán Arcos, miembro del concejo municipal local. “Bueno, eso es lo que están tratando de hacer con nosotros”.

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Periodista. Publicado en el diario estadounidense The New York Times el 30 de julio de 2006. Traducido y reproducido por el informativo del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA):
www.olca.cl
Los subtítulos son nuestros.

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