May 9 2005
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Política

Proyecto Pascua-Lama y sus primeras fatales víctimas

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Se lee en el portal de la minera Barrick: “Para Barrick el desarrollo de la minería va asociado necesariamente al crecimiento económico y social de sus comunidades cercanas.

“Esto es parte de lo que se conoce como minería responsable, que además incluye la utilización de tecnología de vanguardia y el cumplimiento de los más altos estándares de seguridad laboral, medioambiente y recursos humanos.

“Esta política es la que Barrick aplica en todos sus proyectos a nivel mundial”.

foto¿Seguro?

Fredy Espejo sostiene que no. Espejo trabajó para Barrick en la provincia de San Juan, fronteriza con Chile, en la zona de la reserva de la Biósfera de San Guillermo , departamento de supervisión del ambiente1. Al parecer lo hizo demasiado bien: lo despidieron.

Osó reclamar por la mugre y los compuestos tóxicos que se derramaban. “Los pozos se fueron contaminando con gasoil que se usa para lubricar el cilindro de la perforación para que no se trabe. Es más barato que utilizar aditivos. Hay cientos de pozos y miles de litros de gasoil vertidos por toda la Reserva y denuncias por contaminación: a un compañero se le cayó el equipo que bombea el agua, en uno de los pozos; otro caso es el derrame de miles de litros de combustible por errores humanos. Son cosas frecuentes, no hechos aislados”.

El proyecto Pascua -Lama aún no había empezado, pero los daños eran cuantiosos. “Recuerdo que la última vez que vinieron a dar una charla dijeron que se hizo un solo camino para Veladero, y eso no es cierto. El desastre por erosión y desertización es grave. Hay 25.780 kilómetros de caminos, un laberinto, sólo para la prospección de Lama. Pero si sumamos toda la exploración y cateo la cantidad de caminos es imponente”.

Además está el asunto de los cerros que se van a dinamitar, “entre ellos, el cerro Penélope, que volará por completo, también Laym, Filo Federico, Pan de Azúcar, Porfiada, Loma Centro, TD, Caracoles Centro, Caracoles Norte y muchos más”. Son 68.940 kilómetros de caminos, “más anchos que cualquier calle de San Juan capital”.

En opinión de Espejo, “los cerros, montes y lomadas en las altas cumbres sanjuaninas, terminarán en estériles, escombreras tóxicas y cráteres inmensos, algo a lo que nos tiene acostumbrado este tipo de minería y cuantos más caminos, vegas y glaciares se destruyen, mayor desertización. Sin olvidar que hablamos de la Reserva de Biosfera de San Guillermo”.

Por ahora la fauna local se convierte en recuerdo: sapitos, chinchillones, guanacos… desaparecidos en acción: la Barrick envenenó un oasis de la reserva. Y como en los contenedores de la empresa llegaron ratas –a falta de gatos, que la minera aseguró en su momento tener para frenar a los roedores– se echó veneno. Resultado: águilas y zorros muertos por haber comido su carne.

Fue el comienzo del desastre.

fotoANTECEDENTES MUY OSCUROS

Barrick Gold es una empresa con antecedentes muy oscuros en Australia, Perú y Tanzania, y ahora oscurece el futuro de las “fábricas de agua” que tienen Chile y la Argentina en la Cordillera de Los Andes. Sus actividades ya dañaron seriamente la zona de geyseres en lquique, en la I Región chilena, y los nevados de Conconta en Argentina.

Barrick creó con Pascua-Lama y la mina Veladero un tercer país dentro de Chile y la Argentina. Y ahora esperan la autorización para mover los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, ya dañados por sus actividades. Duele ver la otrora blanca superficie del Esperanza cubierta por oscuros residuos mineros que facilitan su derretimiento.

El profesor Raúl Montenegro, Biólogo, Premio Nóbel Alternativo 2004 (RLA),
titular de la cátedra de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de
Córdoba, Argentina, opina: “Aunque hayan contratado un experto glaciólogo hay que explicarles que los glaciares no son solo hielo. Son cubetas que reciben nieve, y que albergan y mueven el hielo en una vital relación con el resto del ecosistema andino.

“Hay que decirlo claramente: lo que Barrick llama traslado es en realidad destrucción de tres fábricas de agua, tres de los 1.750 glaciares que tiene Chile. Barrick amenaza las cabeceras de cuenca del valle del río Huasco en Chile, y de los valles del río Jáchal en Argentina”.

Mover glaciares y cambiar el curso de los ríos para sacar oro y plata no es buen negocio en el largo plazo. El agua andina es nuestro mejor mineral. Fue ahorrada en siglos de nevadas. Es un seguro de vida para los agricultores y los ciudadanos y sus descendientes.

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Montenegro es tajante: “Veinte años de minería no justifican perder la soberanía hídrica en mano de extranjeros, que a 5.000 metros de altura se mueven entre Chile y la Argentina sin pasaportes ni aduanas. El balance es simplemente trágico. Se llevarán el oro, dejarán varios sueldos pagados, quedará una gigantesca herida mineral, y permanecerá por siglos un basural geológico abierto a las aguas y los terremotos.

“Desde FUNAM y la Cátedra de Biología Evolutiva de la Universidad Nacional de Córdoba le decimos no a este genocidio que afectará a personas todavía no
nacidas. Le decimos no a los malos estudios de impacto ambiental, y a los
expertos de la Barrick que ni siquiera pueden pronunciar la palabra Conconta (un glaciar en la vertiente argentina prácticamente perdido). Le decimos no a los políticos que vuelven a comprar espejitos de colores sabiendo que son espejitos de colores. Le decimos no a la destrucción de las fábricas de agua, y no al traslado de glaciares y ríos. Le decimos no al uso del cianuro y del zinc.

“Le decimos no a la destrucción de nuestras fuentes de agua, no a la destrucción de nuestros glaciares, no al exterminio de nuestra vida andina.

“Alguna vez Pablo Neruda, ese maestro de almas y valentías, habló de la muchedumbre de hojas y pájaros que habitaban la selva fría. Ahora nosotros retomamos su sabiduría poeta, y le decimos a la Barrick que no le permitiremos destruír nuestra muchedumbre andina de glaciares, rios y seres minerales”.

LA CARTA QUE SÍ SE ENTREGÓ

El ecologista argentino Javier Rodríguez Pardo fue el encargado de entregar una carta de repudio a los ejecutivos de Barrick en Chile. Ése día, fines de abril de 2005, el lujoso edificio en la calle Ricardo Lyon 222, en Santiago, fue envuelto con cintas denunciando daño ambiental y advertencias a la gente de no circular, porque allí se derraman tóxicos.

Después, hasta entrada la noche, en la Universidad de Chile, un vecino del amenazado valle del Huasco relató la forma en que se mueven los pueblos de la cordillera chilena y fueron proyectadas imágenes del evidente daño que ya está
haciendo la minera. Rodríguez Pardo señala: “La participación de los estudiantes fue conmovedora, casi todos de distintas carreras de cursos avanzados de varias facultades”.

“De esta salimos ambos pueblos juntos, o no saldra ninguno”, es la consigna de los defensores del ambiente natural y del ambiente social, que se verán irremisiblemente perjudicados si el proyecto se lleva adelante. “Cada día que pasa siento más profundamente que entre nostros ya no hay frontera, y esta sentencia es nuestro actual camino”, escribió Rodríguez antes de abandonar la capital chilena.

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La brutal agresión a las cubres andinas propuesta por la Barrick –US$ 51 millones de ganancias hasta el 31 de marzo de 2005– moviliza los ambientalistas del todo el mundo; en Canadá, Barcelona, Londres se han producido movilizaciones y protestas.

En ellas se pone el acento en la responsabilidad de los gobiernos de la Argentina y Chile, que al amparo de un tratado minero antidemocrático e insostenible permiten a la compañía jugar el peligroso juego de los hechos consumados.

En Argentina se presentó una seria a denuncia judicial por existir serias pruebas de ocultamiento de información por parte de la Barrick Gold, intervención y daño a glaciares, por perjudicar seriamente el funcionamiento de los ecosistemas que estarían provocando el derretimiento acelerado de las masas de hielo, al ser modificada la superficie de estos glaciares.

En el lado occidental de Los Andes surgen voces que ponen en duda la capacidad científica de CONAMA (ente estatal para cautelar el ambiente, que fracasó estrepitosamente, por ejemplo, al autorizar una planta de celulosa próxima a la ciudad de Valdivia, en el sur del país, de resulta de lo cual se produjo un ecocidio de proporciones en un santuario natural) para manejar en forma adecuada el proceso de autorizaciones exigidas por Barrick.

La empresa canadiense –aunque con muy poderosos accionistas y “lobistas” en EEUU–, insiste, sin ampararse en documentación científica fiable, que el proceso de trasladar glaciares lo ha hecho en forma “exitosa” en la mina de Kumtor, en las montañas de Tien Shan en Kyrgystan, Asia central.

NUEVA CALAMIDAD AMBIENTAL

Mientras se decide y define el futuro en el norte de la Cordillera, en el sur de Chile, en la región de Bío-Bío se denunció un nuevo desastre, ésta vez en el
Humedal Los Batros, en la comuna de San Pedro de La Paz.

Este Humedal forma parte del sistema hídrico de la Laguna Grande de
San Pedro, hasta donde han emigrado cientos de cisnes provenientes de
Valdivia y que se han sumado a las miles de aves que allí tienen su hábitat.

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La denuncia la formula Félix, un vecino de la zona: “Ante la falta de protección por parte del plano regulador, que lo considera un simple estero, en circunstancias de tratarse de un humedal enorme, la municipalidad ha autorizado la construcción de un complejo habitacional “ecológico” –porque considera areas verdes, lagunitas y canalización subterránea, así como vista al estero y la laguna– de 1.400 casas, por lo que se ha comenzado el relleno del humedal”.

Señala el denunciante, además: “La empresa Itahue nos invitó a recorrer el proyecto y pude ver, además de los cisnes, taguas, taguitas y patos en la
laguna, garzas, tiuques, una lechuza, tordos, así como otras bandadas de a lo menos otras diez especies –cuyos nombres no recuerdo o desconozco– viviendo en los pajonales.

“ En este caso no hay cisnes muertos que mostrar, ni se han vertido desechos tóxicos (pero) se retira la capa orgánica con maquinaria pesada y luego se arrojan
escombros y arena, produciendo la destrucción total del ecosistema”.

1 Conversación con Javier Rodríguez Pardo, en agosto de 2004, publicado en www.ecoportal.net

Rodríguez milita en el Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH) y en Sistemas Ecológicos Patagónicos.

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Nota

El proyecto Pascua-Lama de Barrick Gold Corporation consiste en la explotación a tajo abierto de un yacimiento de oro, plata y cobre, ubicado en la Cordillera de Los Andes, sobre el límite chileno-argentino, a unos 150 kilómetros de Vallenar (Chile) y a unos 300 kilómetros de San Juan (Argentina). El proyecto tendrá obras y operaciones mineras en ambos países.
Las empresas que desarrollan el proyecto son: Compañía Minera Nevada S.A. en Chile y Barrick Exploraciones Argentina S.A. y Exploraciones Mineras Argentinas S.A., en Argentina.
El mineral extraído será enviado en camiones a un chancador primario ubicado en territorio chileno, para reducir su tamaño. Luego, será transportado mediante correa transportadora hasta un acopio ubicado en territorio argentino.
Se estima que el proyecto en cuestión se asienta sobre uno de los yacimientos auríferos más ricos de América

Fuentes y referencias

www.barrick.com

www.alertaglaciar.tk

– Vida Autonoma, Cooperacion y Desarrollo www.vidau.org.es
www.zonaminera.com
http://santiago.indymedia.org

http://revista.serindigena.cl

El texto de la carta entregada a la minera Barrick puede leerse en:
www.pieldeleopardo.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1126.

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