Sep 10 2014
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Opinión

¿Quién puso la bomba?. Una teoría distinta al festín de los medios masivos.

Apenas supe lo del bombazo en el sector de Escuela Militar en un “boulevard” aledaño al Metro de Santiago, se me vino a la mente una parte del libro de José Saramago “Ensayo sobre la lucidez”. En el brillante texto, la sociedad había decidido prescindir de las autoridades políticas negándoles sus votos en las elecciones, negándolos no con inasistencia al sufragio, sino que con votos blancos y nulos que superaban holgadamente a los partidos políticos que se disputaban el gobierno.
El poder político, ante tal afrenta ciudadana, decide retirarse de la ciudad -que además era la capital de ese país imaginario-, dejándola al abandono de los “anarquistas internacionales” que habían propiciado ese batatazo eleccionario desde las tinieblas libertarias.

¿Cuál la respuesta de la ciudad y sus habitantes ya sin autoridades e incluso sin las policías que también habían sido sacadas por los gobernantes para facilitar el caos?. Lucidez. La comunidad siguió su vida de forma normal y con ello demostraba que la autoorganización para administrar sus vidas y el territorio eran posibilidades ciertas, eran las acciones que estaban ocurriendo. La lucidez, la claridad comunitaria para abordar la resolución de problemas colectivamente, pensando en el beneficio de toda la población y no solo de unos pocos privilegiados era la característica de las acciones.

¿Qué hizo el gobierno ante la consciente respuesta de la ciudadanía y la inexistencia de saqueos, violencia y sangre esperada en las calles de la ciudad?. ¡Puso una bomba en la salida de una estación del metro!. Su intención, sembrar el caos y facilitar la petición de autoridades y policías que resolvieran las condiciones de inseguridad. ¿La nueva respuesta de la comunidad?, nuevamente la Lucidez y el trabajo asociado en la resolución de los problemas.

El Miedo

Otra asociación que hizo mi mente con esto del atentado terrorista fue el grupo Patria y Libertad y las acciones de la extrema derecha por generar un ambiente de inestabilidad en momentos que se planteaban cambios estructurales para que el país fuera más de todos y todas. Ante eso, la respuesta de los poderosos fue implacable con una serie de atentados, con campaña del terror en los medios masivos, con desabastecimiento, con los métodos que establecieran el germen del miedo por parte de la población para que, a través de nuevos mecanismos de control social y mayores potestades a las policías, se pudieran establecer las necesidades de solicitar la acción de la milicada para detener el caos y desorden en el que estaba sumido el país.

Hoy, ni de cerca tenemos un gobierno como el de Allende, las únicas semejanzas serían que los gobernantes de ayer y hoy eran doctores y socialistas, pero las políticas que se llevan a cabo actualmente, no guardan relación con las transformaciones más profundas que estimulaba la Unidad Popular. Pero así y todo, desde la codicia y egoísmo derechista y empresarial, desde la libertad económica caracterizada hasta la caricatura por Axel Kaiser, se considera que las reformitas que plantea el gobierno, serian el germen de una futura realidad marxista – maoísta – stalinista que se va incubando lentamente en el país, y claro, para detener eso, cuentan con una batería de acciones que partiendo por los medios de comunicación, pasando por la infiltración de las movilizaciones y considerando el congelamiento de inversiones, son elementos que se ponen a disposición para generar incertidumbre e inestabilidad, y si eso fuera poco, no trepidarán en buscar otros caminos que incluso, puedan ser bombas en lugares concurridos.

¿Quién gana con la bomba a la salida de una estación de metro?. La derecha $hilena salió inmediatamente a sacar réditos pidiendo entre otras cosas, la renuncia de Peñailillo y el endurecimiento de la Ley antiterrorista. Además, los medios de comunicación afines a la clase empresarial hacen su parte consolidando teorías que apuntan al nuevo(viejo) enemigo interno del país -el Anarquismo-, apuntando a consolidar en temas país el área de la seguridad ciudadana, por sobre aquellos que el gobierno apuntala desde su plan de administración: Educación, Sist. Político y Cambios Tributarios.

¿Quién puso la bomba?. Esperemos que la respuesta, sea una reflexión crítica de la realidad y releve tanto la historia, como las relaciones de poder existentes y las consecuencias que desde diversos ámbitos, pueda tener esta temática.

Hoy los que hacen gárgaras con el terrorismo que plantea una bomba casera en un lugar público de alta concurrencia, son los mismos que aplaudieron con vasos de champagna, el terrorismo de Estado y el Bombardeo a La Moneda para así resguardar sus intereses y privilegios. Los mismos que les afianzó la Dictadura Cívico-Militar, los mismos privilegios que con tímidas reformas, son resguardados por los gobiernos neoliberales de la centroizquierda Chilena.

* Fuente: http://unamiradadelarealidad.blogspot.com.ar/2014/09/quien-puso-la-bomba-una-teoria-distinta.html#more

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