Oct 4 2005
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Política

Si te da un cachetazo: ¡Es rock!

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Un ejemplo más evidente de manifestación política a través del rock se dio a fines de los sesentas, con artistas como Joan Baez, Crosby, Still and Nash, Arlo Guthrie, Richie Heavens, Canned Heat. Ellos y tantos otros presentaban un mensaje muy claro en contra de la guerra de Vietnam, sobre todo en lo que fue Woodstock, el concierto más mitificado de la historia del rock.

Con el correr de los años, tras la separación de los Beatles y la muerte de varios íconos del rock sesentero, este género musical se masifica, surgen las grandes bandas y los megaconciertos, todo se vuelve parafernalia, virtuosismo y glamour, sin embargo, su herencia rebelde no desaparecería con las nuevas tendencias, sino que se dejaría caer en las calles neoyorquinas y londinenses, donde surgieron las principales bandas punk de fines de los setentas y principios de los ochentas.

Pero eso ya es parte de la historia.

Este año, para sorpresa de muchos o quizá no tantos, la banda más premiada de los MTV Music Awards, en EEUU, fue el trío Green Day, quienes con su disco American Idiot apuntaron duras críticas al gobierno de Bush y todo el sistema mediático que atontona a los habitantes de ese país y, de pasada, al resto del mundo.

Después del desplome de las Torres Gemelas y la implementación de las terroríficas políticas antiterroristas del gobierno de EEUU, la cosa no ha sido fácil, tanto para los rockeros como para la libertad de expresión general; de hecho fue esta situación uno de los factores que deshicieron a la banda Rage Against the Machine (RATM), líder de la movida antisistémica durante los noventas.

Los músicos de RATM, sin el vocalista Zack De la Rocha (apertura), se unieron al cantante Chris Cornell (ex Soundgarden) y formaron Audioslave. Cornell y los ex Rage debutaron el 2002 con polémica: se dijo que su sello pagaba a las radioemisoras para que los reprodujeran.

En su disco estreno se puede escuchar un estilo mucho menos agresivo que la música de RATM y sus letras llenas de metáforas, son todo lo contrario al trabajo comprometido y directo que De la Rocha hacía. En las letras de Audioslave no hay política, ni llamados beligerantes.

PUNKIES EN CONTRA BUSH

Sin embargo, la lucha desde el escenario siguió igual con una gira interestatal de más de veinte bandas, punkies y nü-punkies en su mayoría, que aparecieron en los dos volúmenes de “Rock against Bush” (Rock contra de Bush). Estos conciertos tuvieron lugar durante 2004, antes de las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Claro que el temeroso y paranoico sentir estadounidense pudo más, y el pequeño Bush salió “nuevamente electo” en las urnas del imperio (las comillas hacen referencia a la teoría que Michael Moore expone en su documental Fahrenheit 9/11, dónde se señala que las elecciones que pusieron a Bush hijo en la Casa Blanca estarían intervenidas por poderes fácticos del Partido Republicano y que el verdadero ganador habría sido el demócrata Al Gore, un golpe de estado blando según Moore).

Volviendo a nuestro tema. Entre las bandas que aparecieron en “Rock against Bush, vol. 1” están: The Offspring, Pennywise, The Ataris, Ministry, NOFX y Sum 41; mientras que en el segundo volumen se destaca la participación de Green Day, Bad Religión, Foo Fighters, Rancid, Sick of it all y los extintos No doubt.

Lo interesante es que no sólo se trata de álbumes y conciertos punkies, esto va más allá. Existe una coalición llamada PunkVoter (www.punkvoter.com) formada por más de 100 bandas punk estadounidenses, otros artistas y sellos discográficos alternativos; su misión: educar, registrar y movilizar a los jóvenes progresistas que no votan.

Los objetivos de PunkVoter, además de que los chicos voten, es exponer las caóticas políticas de Bush y su actual administración, y crear una coalición de votantes informados que puedan individual y colectivamente influenciar en las políticas públicas del gran imperio.

En el sitio de esta organización –lamentablemente, sólo está en inglés– se proclama que necesariamente algo debe hacerse para unir el voto de la juventud y llevar el activismo nuevamente a la sociedad. “El punk rock siempre ha estado a la vanguardia de la política. Es hora de energizar a la mayoría del movimiento juvenil no representado para llevar a cabo un cambio verdadero” –sostiene una de sus consignas–.

La unión que PunkVoter proclama está enfocada en forma crítica frente a temas relevantes y hechos puntuales que conciernen a los jóvenes estadounidenses, como la guerra en contra Irak (los conscriptos que mueren ni siquiera tiene edad para comprar una cerveza en EE.UU.) y el desempleo, que se ha mantenido muy alto durante los últimos nueve años. De hecho destacan que el 60% de los graduados en 2003 han tenido que regresar a la casa de sus padres por problemas económicos.

ROCKEROS SOLIDARIOS

No sólo el rock contestatario ha metido bulla últimamente, el gran evento del año que unió política y rock fue, sin lugar a dudas, Live 8: conciertos al unísono en los ocho países más industrializados, más Sudáfrica. Este mega suceso se presentó a la opinión pública como “campaña de sensibilización” en solidaridad con África. Su objetivo señalado era presionar a los líderes del Grupo de los Ocho (G8) para que aumenten la ayuda externa y cancelen la deuda de los países más pobres del mundo.

Una causa noble que recibió ácidas críticas por parte del editor de la revista de música The Wire, David Stubbs, quien inmediatamente recordó “vi Live Aid en 1985. Me deprimió la música tonta y ese incomprensible logo de un mástil de guitarra saliendo del continente africano, y me molestó que multimillonarios insistieran en que vaciara mis bolsillos”. Esos millonarios a quienes se refería Stubbs eran los propios músicos que, según él, se llenaban la boca con consignas de solidaridad con África.

Su opinión no fue muy diferente frente a esta nueva intentona de los millonarios músicos que organizaron el Live 8. “Y ahora –indicó Stubbs a través de la BBC– debemos pasar nuevamente por todo ello. Esta vez el énfasis se ha puesto en la condonación de la deuda (externa de los países africanos) más que en la ayuda, pero sigo siendo escéptico. Simplemente no creo que sea correcto que el ex músico Bob Geldof sea el catalizador de uno de los mayores problemas de la humanidad”.

Geldof, no sólo apareció haciendo el rol de Pink en el filme The Wall de Alan Parker, sino que también fue quien organizó Live Aid en 1985 y el controversial Live 8 este año.

Otro prócer del rock que dirigió sus dardos contra Geldof y Bono de U2, fue Eric Clapton, quién los acusó de tener intereses políticos personales detrás de estas nobles causas con África y el hambre de sus habitantes.

Los ocho millonarios artistas y exitosas agrupaciones que estuvieron en los escenarios del Live 8 fueron U2, Elton John, Madonna, Paul McCartney, Pink Floyd, Sting, Snoop Dog y Robbie Williams, fácilmente cualquiera puede darse cuenta que los convocados por Bob Geldof pertenecen a una casta de músicos poco beligerantes y, más bien, políticamente correctos. Además otra crítica punzante que se le hizo a Geldof fue que no invitara a ningún artista o banda africana a los escenarios del Live en el primer mundo.

Si a todos estos antecedentes se suma la audiencia que tuvieron los conciertos: Un millón de espectadores los presenciaron en vivo y dos mil millones de televidentes en directo; se puede inferir que existió una oportunidad muy difícil de despreciar para cada uno de los más de cien artistas que ayudaron en esta noble causa. Y, por consiguiente, queda la duda de que fue una solidaridad desinteresada.

Miles de bandas alrededor del mundo, gritan sus consignas amplificadas en estentóreos decibeles, un sinnúmero de escenarios son testigos de que el rock es una de las formas de expresión más contestataria a los sistemas establecidos, pero también es sabido que la postura rebelde vende y la solidaridad… también. Quedan inquietudes al observar los motivos que movieron la realización de grandes conciertos como Woodstock (el de 1969 por supuesto), Lollapalooza, Rock against Bush o Live 8.

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* En la revista La Firme (www.lafirme.cl).

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