Ene 14 2012
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Ciencia y TecnologíaSociedad

Sin motores, sin velocidad, sin histeria un asomo al Desierto de Atacama

Con una extensión equivalente a la de Panamá y Cuba juntos —o la de Hungría y Portugal— es silencioso; pero no estéril. El paso atropellado, infecundo, inútil, torpe y a menudo criminal de los “deportistas” del Dakar (que ya no es africano) mancillan su historia, pervierten lo que es y significa. Ballenas, flores, sangre y estrellas en el desierto más árido del planeta tituló originalmente este artículo la periodista y escritora VIRGINIA VIDAL.*

 

Nos asomamos al Desierto de Atacama, el más árido del mundo, que tiene edades del orden de los 20 a 25 millones de años, cuya superficie aproximada de ciento ochenta mil kilómetros equivale a las de Cuba y Panamá juntos, Hungría y Portugal juntos.

 

Este territorio misterioso, privilegiado y diferente ha sido habitado por el hombre desde tiempos inmemoriales.

 

Grupos humanos como los chinchorros, los kunzas, los aymaraes y los quechuas contribuyeron poderosamente a explorarlo, a darle singulares formas de vida y a dejar huellas hasta hoy imperecederas de sus respectivas culturas:

 

Los chinchorros dejaron como herencia las momias más antiguas del planeta preparadas con misterioso diseño y materiales que les dieron sus colores rojo y negro. Los kunzas rindieron homenaje a sus antepasados con otro tipo admirable de momias que no son tales sino cuerpos desecados. En la agricultura desarrollaron el sistema de terrazas. Dejaron bellas obras del arte rupestre, testimonios de su vida cotidiana y de su espiritualidad: petroglifos, que lograron desbastando o raspando la piedra; geoglifos raspados en los cerros; y construcciones verdaderamente ingenieriles como el increíble Camino del Inca o Qhapaq Ñan que cruzó un vasto territorio continental en lo que hoy corresponde a seis países.

 

Ballenas

 

Este desierto surgió de un movimiento de placas terrestres que elevó buena porción de mar privando del agua a millares de especies marinas. De ese colosal movimiento telúrico se siguen descubriendo vestigios, como el reciente hallazgo arqueológico en el Cerro Ballena, ubicado a un kilómetro al norte de la entrada a Caldera. Es un yacimiento paleontológico que pertenece a la formación geológica Bahía Inglesa, que aflora en la superficie en distintas localidades de la Región de Atacama, con especial concentración en la comuna de Caldera.

 

Hay fósiles de 80 ballenas, algunas de las cuales están totalmente articuladas. Hay otros animales marinos como cachalotes, delfines y tiburones, además de aves que vivieron hace siete millones de años. En total, hay más de tres mil fósiles, en lo que sería el mayor cementerio de ballenas prehistóricas del hemisferio sur y, probablemente, del mundo.

 

Los hallazgos se distribuyen en estratos de distintas edades. Los más antiguos corresponden principalmente a restos de cetáceos y tiburones del Mioceno Superior, con una data de alrededor de siete millones de años. Sobre éstos —y con un espesor menor— están los Estratos de Caldera de edad Pleistoceno (Cuaternario), que también contienen restos fósiles de organismos marinos como peces, pinnípedos y delfines, con una data de alrededor de un millón de años.

 

El Consejo de Monumentos Nacionales se hizo cargo de dar los lineamientos necesarios para asegurar el resguardo del yacimiento —es Monumento Nacional por el solo ministerio de la Ley N° 17.288— y el cumplimiento del rescate y protección de los especímenes que debían ser levantados desde el sitio.

 

Pero esto no basta. Mover y transportar esos fósiles, significa arruinar el sitio e impedir la existencia de un grandioso museo natural en el terreno mismo del hallazgo. El yacimiento paleontólogico Cerro Ballena de Caldera corre el riesgo de ser depredado como ocurrió años atrás cuando la empresa BIFOX depredó la zona de Los Dedos moliendo los fósiles milenarios en una faena minera para producir fosforita.

 

Como se puede apreciar, las ballenas pueden ser perseguidas y aniquiladas mucho más allá de lo que demuestra el poeta Pacheco (su texto al final de este artículo). Perseguidos y aniquilados sus huesos fosilizados hace millones de años.

 

Salitre y guano

 

El origen del desierto explica la formación de los extensos depósitos de nitratos en el norte de Chile, es decir: de salitre. Salitre y guano —excrementos de millones de aves marinas— fueron abonos fundamentales para la agricultura y produjeron incalculable riqueza a fines del siglo XIX y comienzos del XX.

 

La explotación del salitre dio origen a las oficinas salitreras, cuna de la clase obrera en Chile, con un vasto proletariado cuyas luchas sociales de enorme trascendencia dignificaban la vida y el trabajo. Estas luchas muchas veces trágicas fueron cruentas, como la matanza de tres mil pampinos en la Escuela Santa María de Iquique.

 

La explotación de las guaneras significó el sometimiento a la esclavitud de millares de emigrantes de China. También en los años 1862-3, fueron secuestrados 1.500 habitantes de Isla de Pascua para esclavizarlos allí. Entre ellos, el último rey Rapanui, Maurata, además de los maoris o sabios, los únicos capaces de descifrar las tablillas escritas en rongo rongo. Con esta infamia determinante para aniquilar la población, se borró la escritura y gran parte de la memoria de este pueblo.

 

Más tarde, unos pocos que lograron sobrevivir a la esclavitud fueron devueltos a la isla, por gestión no chilena, sino de los gobiernos inglés y francés. Estos sobrevivientes venían enfermos de viruela, tuberculosis y otros males que contribuyeron a diezmar aún más a su población. Es así como en 1877, sólo quedaban en la isla ciento once habitantes nativos, de los mil doscientos que había en 1866.

 

Salitre y guano perdieron su importancia con la producción de fertilizantes sintéticos en el siglo XX, Pero la decadencia de su explotación no significaba el fin de la explotación del desierto. En ese territorio se guardan incalculables riquezas mineras. Una de las más importantes es el cobre.

 

Chuquicamata es la mina de cobre a rajo abierto más importante del mundo. Mina de Chile, un país que es medio centésimo de la superficie total del planeta, pero que esconde más de un tercio de su reserva mundial de cobre.”Asómate al rajo”, dicen los mineros, el rajo (aunque la palabra rajo no sea reconocida por el diccionario de la RAE, una fosa de más de ochocientos metros de profundidad abierta por los hombres.

 

Se hunden los ojos en la falla de San Lorenzo que lo divide en dos con perfecta nitidez. La falla es una raja. Esta grieta profunda tiende a cerrarse o abrirse y entonces provocaría una catástrofe. Ganga café a la izquierda de la fisura y tonos verdosos con cascada roja a la derecha. Por ello, en torno al rajo de más de cuatro kilómetros de largo por tres de ancho, ondulan las terrazas de circunvalación y otros titanes mecánicos avanzan transportando mineral y lastre para contrapesarlo.

 

Dicen que a Chuqui le quedan cuarenta años de vida útil, pero todo cuanto abarca la mirada oculta un mar de cobre de volumen incalculable. Y todavía falta sacar más cobre por goteo ácido de las tortas que rodean el mineral. Cada torta o botadero está formado por la ganga o ripio.

 

Se puede decir que el cobre fue descubierto por Diego de Almagro quien llegó al valle de Chiu Chiu con su mujer Malgarida y sus huestes cansadas y caballos sin herraduras. Los lugareños lo condujeron a una fundición a la vera del río que los españoles llamaron “Salado” y con cobre de una dureza desconocida elaboraron las herraduras. Los españoles no entendieron cómo los kunzas lograban endurecer más que el hierro este dúctil metal rojo. Con él fabricaban no sólo útiles de labranza sino también cinceles que cortaban hasta el basalto con impresionante facilidad.

 

Malgarida de Almagro, esclava liberta de origen africano, al enviudar y perder a Almagro y al joven Diego ,que crió como hijo propio, en 1553 estableció una capellanía en cuyo escrito consta el nombre de Chile:
“…por cuanto yo he deseado y deseo gratificar al adelantado don Diego de Almagro, difunto que haya gloria mi señor e a don Diego de Almagro su hijo. Muchas buenas obras que dellos recibí ansí en el buen tratamiento de mi persona como en la libertad que el dicho don Diego de Almagro mi señor me dio. E a hacer bien a otros señores, amigos míos que acompañaron a dicho mi señor en la jornada que hicimos a las provincias de Chile. E para el dicho efecto he tenido y tengo voluntad de fundar una memoria y capellanía para que perpetuamente se ruegue a Dios por sus ánimas y por la mía…”

 

Agua

 

La preciosa agua permite conservar la vida de la población humana, de vegetación y fauna y mantener vegas y bofedales. Pero explotar el cobre y otros minerales requiere agua, mucha agua. Las empresas no se han preocupado nunca de utilizar la abundante agua que proporciona el océano sino que se apoderan del agua dulce. Baste un solo ejemplo:

 

La Compañía minera Doña Inés de Collahuasi, ubicada a 4.400 metros de altura en la zona altiplánica, a 185 km al S.E. de la ciudad de Iquique, es la empresa cuprífera privada mayor del mundo. No paga royalty ni derechos de extracción del cobre porque los gobiernos de los últimos treinta y nueve años la ha eximido de casi todos los pagos.

 

En su página Collahuasi se puede leer:
“Collahuasi pertenece a compañías subsidiarias de Falconbridge Limited (44%); a compañías subsidiarias de Anglo American plc (44%), y a un consorcio de compañías japonesas lideradas por Mitsui & Co. Ltd. (12%). Falconbridge es un productor líder de bajo costo de níquel, cobre, cobalto y de metales del grupo del platino”.

 

El cobre que se extrae lleva minerales de cobalto, oro, plata. Debe ser transportado por un viaducto de 200 kilómetros desde el altiplano al Océano Pacifico. Para ello se apoderan del agua dulce del altiplano chileno/boliviano, que es la base de la agricultura del pueblo aymara y de la agricultura del desierto que alimenta a varios miles de familias en municipios modestos del desierto del norte de Chile. Los humedales andinos existen desde hace millares de años… pero Collahuasi los está secando.

 

Ya no hay agua en Michincha. Las familias aymaras se quedan sin agua. En otros lugares como el Salar de Coposa, el agua ya es insuficiente para sus procesos productivos, entonces están pidiendo derechos sobre el agua de la laguna del Huasco, un sitio que la Corporación Nacional Forestal (CONAF) logró en 1996 que se designara el Salar del Huasco como RAMSAR (humedal de importancia internacional para el hábitat de aves migratorias). O sea, un lugar protegido de importancia mundial.

 

Desierto florido

 

En esta región hay oasis que producen variedad de verduras y exquisitas frutas: cítricos, aceitunas, guayabas. Además existen especies arbóreas como el tamarugo (Prosopis tamarugo), el chañar: árbol andino de la familia de las Papilionáceas, madera muy dura, espinoso, de corteza amarilla, cuyos frutos dulces y comestibles, también se emplean para hacer arrope; el algarrobo blanco (Prosopis chilensis), el pimiento o molle, (Schimus molle) se caracterizan por su gran resistencia a la deshidratación y la salinidad, mientras que hierbas como la grama salada (Distichlis spicata) y arbustos como el cachiyuyo (Atriplex deserticola) y las breas(Thessaria absinthioide).

 

Hay admirable variedad de cactos como el cardón (Echinopsis atacamensis) y el colosal Trichoreus atacamensis que alcanza hasta ocho metros de altura cuyas tablas se usan para muebles y construcción.

 

Pero en la III Región de Atacama al extremo sur del desierto de Atacama, se produce el más espléndido fenómeno de vegetación: el desierto florido. Su aparición depende de precipitaciones en el sector norte donde a partir del mes de agosto puede evidenciarse la abundancia de vida, que de forma tímida nace como un manto verde y que ya en septiembre luce de múltiples colores.

 

Este fenómeno ocurre de manera imprevisible. Pueden pasar dos años o diez, pero una vez caída la lluvia, la árida superficie “despierta” y genera las condiciones necesarias para que una gran cantidad de semillas, traídas por el viento y los animales, se desarrollen y florezcan. Especies que durante años estuvieron bajo el letargo de las altas temperaturas y la sequía extrema disfrutan de unas pequeñas gotas de lluvia que hacen posible su crecimiento. Flores como suspiros del campo, añañucas, huillis, garras de león y algunos lirios constituyen una verdadera alfombra de flores, que vence por algunos días la adversidad del desierto.

 

Más de doscientas especies, de las cuales la mayoría es endémica, florecen en condiciones naturales solo durante este particular fenómeno. Y no solo especies vegetales se desarrollan gracias a las precipitaciones inusuales del sector. El florecimiento también atrae a una gran cantidad de insectos y aves, que inusuales del sector, hacen del paisaje del norte de Chile un rico y único ecosistema natural.

 

Climáticamente, el acontecimiento se relaciona con el fenómeno del Niño, que implica un sobrecalentamiento de las corrientes marinas del litoral del país, lo cual genera un aumento en las precipitaciones.

 

Fauna

 

En el desierto se hallan desde los diminutos colibríes hasta los poderosos cóndores, sin olvidar a los elegantes flamencos que viven en el Salar de Atacama, reservorio de litio más importante del mundo. Lo habitan reptiles como la lagartija de Paulina (Liolaemus paulinae), algunas aves como comesebo de los tamarugos (Conirostrum tamarugense) y la diuca (Diuca diuca); anfibios como el sapo de rulo (Bufo atacamensis) y el sapito de cuatro ojos (Pleurodema thaul).

 

Entre los mamíferos se cuenta un roedor subterráneo llamado tucotuco del Tamarugal (Ctenomys fulvus) y en su paisaje se enseñorean las vicuñas, poseedoras de la fibra animal más fina conocida en el mundo y otros camélidos: llama, alpaca y guanaco cuyos pelajes son la materia prima de las tejedoras de las comunidades del altiplano; además, proporcionan su carne y algunos sirven como animales de carga.

 

Observatorios astronómicos

 

El Desierto de Atacama es sitio privilegiado para la instalación de observatorios astronómicos y telescopios que exigen total alejamiento de fuentes contaminantes de polvo y luminosidad.

 

Según Jorge Ianiszewski, escritor científico, los astrónomos chilenos, convencieron a sus colegas norteamericanos y europeos de las ventajas que tiene el Desierto de Atacama en Chile para la astronomía por tres razones fundamentales, que explican la presencia de estos centros científicos en las desoladas cumbres de nuestro territorio: la forma de la Tierra; la sequedad y estabilidad atmosférica del Desierto de Atacama; y el desarrollo y la hospitalidad que los extranjeros encuentran en nuestro país.

 

En los lugares escogidos para la ubicación de los observatorios existe una gran estabilidad atmosférica, producto de la cercanía del mar. Además la extrema sequedad del desierto, generada por la existencia de la corriente de Humboldt, la altura de la meseta desértica y su ubicación entre dos grandes cordilleras, de la Costa y los Andes, lo que permite una gran cantidad de noches despejadas con poca nubosidad y baja humedad relativa.

 

Gracias a su aislamiento, con pocos habitantes, la polución luminosa es muy baja. Situación que está cambiando, especialmente para Tololo, el Géminis y el VLT debido al aumento de la luminosidad de La Serena, Vicuña y Antofagasta.

 

Chile es sede de cinco importantes observatorios astronómicos internacionales, pertenecientes a tres institutos americanos y europeos: Cerro Tololo y en el vecino cerro Pachón (Géminis Sur y SOAR); y Las Campanas, pertenecen a consorcios liderados por instituciones universitarias y científicas estadounidenses; y los observatorios de La Silla y VLT de Paranal, pertenece a un consorcio intergubernamental científico europeo. Estos grandes observatorios han sido protagonistas fundamentales del enorme avance que la astronomía ha tenido en los últimos años y son, en conjunto, forjadores de un inapreciable aporte a la humanidad del que nuestra nación es parte.

 

Pero el más importante observatorio corresponde al Proyecto ALMA (Atacama Large Millimeter Array), una instalación astronómica internacional cuyo objetivo es desarrollar un telescopio sin paralelo en el mundo, compuesto de un grupo de hasta 64 antenas radiotelescópicas que trabajarán en conjunto apuntando todas a la misma fuente para estudiar el Universo, desde un sitio a 5 mil metros de altura en el altiplano (Llano de Chajnantor) de la Cordillera de los Andes, a 50 km de San Pedro de Atacama en la Segunda Región de Chile.

 

Instalar ALMA en el altiplano atacameño del norte grande de Chile, uno de los lugares más altos y secos en la tierra, es ubicarlo en el lugar ideal para la investigación astronómica en longitudes de onda milimétricas que, de lo contrario, serán absorbidas por la humedad atmosférica. Una vez completada en este año de 2012, ALMA será la configuración de telescopios dedicada a imágenes astronómicas más grande y de mayor capacidad en el mundo.

 

Rally Dakar: daño irrarable

 

Durante los últimos años, el desarrollo de carreras automovilísticas en el desierto, sobre todo el rally Dakar, y el paso de cientos de vehículos todoterreno, contribuye a la destrucción progresiva de este patrimonio natural y cultural de la humanidad. Este es un tímido reportaje en relación con el creciente y feroz impacto que han ido produciendo los rallys en todas las esferas de la vida y obras del desierto.

 

Tan solo en el primer rally, desde Copiapó, Región de Atacama, el 25 de enero de 2009, el periodista Rodrigo Álvarez M., tituló su crónica: El paso del Dakar dejó una huella ambiental en el desierto florido informando que como reportero de El Mercurio acompañó a expertos del Centro del Desierto de Atacama de la UC para constatar los efectos del rally.

 

Él, Pilar Cereceda y Pablo Osses, dos geógrafos del Centro del Desierto de la Universidad Católica, recorrieron sectores del trayecto del Dakar en sus etapas 9 y 10, es decir, el lunes 12 y martes 13 de enero, las fechas clave de la competencia.”En una quebrada cerca del sector de Caserones, a 40 km al oeste de Copiapó, las huellas de vehículos dejaron cientos de surcos que cambiaron la fisonomía del lugar; dejaron al descubierto decenas de bulbos y diseminaron arbustos y cactáceas”.

 

Ese era el daño ambiental inferido por la carrera de más de doscientos vehículos todoterreno, motos, autos, camionetas, cuatriciclos y camiones, además de otros cientos de vehículos de asistencia.

 

“No podemos hablar de un desastre ecológico si este sector afectado es ínfimo en comparación con el resto del desierto, pero si este sector es de los pocos donde existe flora desértica, eso es más grave”, explicó Pilar Cereceda, directora del Centro del Desierto de Atacama de la UC.

 

“Al sur, cerca de la bahía Salada, zona costera donde el fenómeno del desierto florido se intensifica, el paso del Dakar dejó cicatrices indelebles en los llanos, cambiando el paisaje para siempre.

 

“El registro de la caravana es acotado, por lugares específicos, pero si esto se vuelve a repetir en otras zonas, con nuevos dakares, el daño aumenta”, afirmó Pablo Osses.

 

Según el reportero, las otras zonas sensibles para el desierto florido y por donde pasaron los todoterreno son el llano de Algarrobal y la quebrada de Totoral. Además afirmó que “En el Centro del Desierto de Atacama previeron este daño e intentaron vanamente contactarse con los organizadores y las autoridades responsables para advertirles estos riesgos, pero no hubo caso.

 

“Claramente en el gobierno existía poca información al respecto; como el recorrido era secreto, nadie sabía por dónde iba a pasar el Dakar, y menos del daño que podría provocar”, señaló el geógrafo Osses.

 

“A la Conama sólo le bastó con prohibir el paso por los parques y reservas nacionales, pero existen muchos ecosistemas sensibles como el desierto florido”, dijo la geógrafa Pilar Cereceda.

 

Acabo de recibir un testimonio de Ángel Cabeza Monteira, vicepresidente del Comité Internacional de Patrimonio Inmaterial de ICOMOS (International Council on Monuments and Sites), sobre el reciente paso del rally Dakar:

 

“Anoche llegamos muy tarde a Iquique desde la pampa, caminos cortados, etc. y partí muy temprano a Santiago y acabo de llegar. Logré llegar al cruce de la ruta del Dakar por el Camino de la Sal, que une Punta Patache con Victoria. A pocos kilómetros del cruce hacia Victoria nos encontramos con el rally, a la distancia se veía la polvareda y los autos, camiones y motos corriendo en medio del desierto y bajando cerros por ningún camino habilitado.

 

“El rally deja en el desierto una cicatriz que provoca destrucción de un paisaje primigenio, destrucción de flora, destrucción del patrimonio arqueológico, destrucción del patrimonio histórico. El ancho de la huella es de 20 a 100 metros e incluso más en algunos sectores. El panorama que queda es desolador. En unos pocos días se destruyen bienes patrimoniales que la naturaleza formó por millones y miles de años, desaparecen los testimonios arqueológicos e históricos y queda una herida profunda en el desierto. Evaluar tales daños es posible después, pero nunca sabremos la magnitud real de la destrucción. Hay que hacer una investigación y buscar a los responsables de tales daños”.

 

Estas voces eran una luz de alerta aún no se han tomado en cuenta pero el país entero, todos sus habitantes, deben oírlas y defender y proteger este patrimonio infinitamente rico que es nuestro desierto. Las autoridades de gobierno aún no han considerado la dimensión del impacto en del Dakar en el país y el daño que causa al desierto y a los sitios arqueológicos. Cuando de este rally se trata, es preferible que Chile sea considerado en el mundo entero por proteger su patrimonio y no por destruirlo.

 

El texto de José Emilio Pacheco

 

Ballenas
Grandes tribus flotantes, migraciones,
áisbergs de carne y hueso, islas flotantes.
Suena en la noche triste
de las profundidades
su elegía y despedida,
porque el mar
fue despoblado de ballenas.
Sobrevivientes de otro fin de mundo,
adoptaron la forma de los peces
sin llegar a ser peces.
Necesitan salir a respirar
cubiertas de algas milenarias.
Entonces
se encarniza con ellas la crueldad
del arpón explosivo.
Y todo el mar se vuelve un mar de sangre
cuando las llevan al destasadero
para hacerlas lipstic, jabón, aceite,
alimento de perros.
Sus ojos son los párpados del alba.
De sus narices sale humo
como de olla o caldero que hierve.
En su cerviz está la fuerza
y delante se esparce el desaliento.

 

Poeta mexicano.
Premios Cervantes 2009; Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2009; José Donoso (2001; Octavio Paz 2003; Pablo Neruda 2004; Ramón López Velarde 2003; Premio Internacional Alfonso Reyes 2004; José Asunción Silva 1996; Xavier Villaurrutia 1973; García Lorca 2005 y el Premio Alfonso Reyes otorgado por El Colegio de México 2011).

 

* Aparecido en Anaquel Austral (http//.virginia-vidal.com).

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1 Comentário

Comentarios

  1. buenisimo
    3 febrero 2012 5:23

    Considero altamente positivo que haya quienes ponen sus mejores sencibilidades en la defenza del medio ambiente, gracias por el articulo