Ago 29 2008
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Política

Sobre la revolución no violenta

Gerardo González

Desde hace ya muchos años, la acción directa noviolenta –nombrada como tal o no– es una herramienta fundamental de no pocos colectivos y movimientos sociales: antimilitaristas, okupas, ecologistas, de apoyo con las personas presas, de solidaridad con inmigrantes, sindicalistas, anticapitalistas globales…
Sentadas, bloqueos, encadenamientos, escudos humanos, huelgas de hambre, teatro de calle, la afirmación irónica y subversiva, collage y montaje tergiversador o reinterpretativo, arte político, contrainformación autogestionada, el sabotaje simbólico o "no tan simbólico", la fiesta callejera, pastelazos… Todo eso seguro que te suena.
 

Eso son acciones directas noviolentas, mil y una iniciativas incruentas y directas, es decir, sin intermediarios que decidan por tí o gobiernen tu acción y que socaven la normalidad y la pretendida naturalidad del orden injusto imperante. Pues bien, lo que se persigue es que las personas y colectivos populares que consciente o instintivamente comienzan a practicar la noviolencia, o aún sin practicarlas les atrae lo suficiente para lanzarse cualquier día a ello, se inicien en estos conceptos y técnicas políticas.

Su objetivo principal es acercar a quienes libremente lo quieran a estas herramientas alternativas de cara a la acción política colectiva organizada; herramientas eficaces, legítimas, éticamente fundamentadas. Se busca que las personas nos enseñemos mutuamente cómo cambiar el mundo, pero también a vivir y a ser de otro modo.

Nos mueve resolver dudas y aclarar malentendidos sobre cosas como la desobediencia civil y la acción noviolenta. Pero eso sí: dado que cada una y uno de nosotros proviene de experiencias, necesidades, tradiciones y culturas políticas bien diferentes, nos parece imprescindible que nuestras aparentes diferencias de procedencia no se conviertan en impedimentos para nuestra acción colectiva y que sirvan aún más para crecer el interés y la confianza que movimientos contestatarios o antagonistas de muy diferente origen y campo de actuación experimentan hacia la noviolencia.

Por tanto organizamos un taller, aunque eminentemente práctico (conoceremos técnicas básicas de resistencia activa noviolenta, como cuidar nuestra salud de cara a las acciones e incluso como prepararlas), destinado al aprendizaje de la ADNV como herramienta política basada en la reflexión, en el pensamiento y en su puesta en práctica, porque estas formas de lucha están profundamente enrraizadas en el sentir y la nuestra es una política que quiere ser coherente con nuestros sentimientos.

Por otra parte advertimos ya que la noviolencia no pretende ser capaz de resolverlo todo y en todos los supuestos. No es una revelación espiritual, ni un cursillo de la vieja guardia para perfectos militantes, ni un vadémecum científico contra la violencia, esa que monopolizan tanto como cacarean las instituciones capitalistas. Ofrecemos sencillamente, una vía alternativa fruto de la pedagogía libertaria y antiautoritaria, de nuestra imperfecta experiencia, una puerta abierta, tan ilusionante como eficaz, a nuestra creatividad política, la fusión comunicadora del ingenio y la coherencia resolutiva, una respuesta a estrategias políticas lesivas, cansinas y agotadas, pero también un viaje sin término final, con recorridos o éxitos aún por explorar que a bien seguro tú misma experimentarás y disfrutarás.

De qué es de lo que se trata
 
En ese sentido un taller y los intercambios surgen específicamente de la experiencia propia de dos movimientos que hoy más que nunca, en estos días de imperio, de guerra global, de asalto a nuestras libertades civiles, de avaricia particularmente terrorífica, confluyen,
afortunadamente, energías, ideas y estrategias: el movimiento antimilitarista y el antiglobalización capitalista. Pero es nuestro mejor deseo que de la convivencia con otras personas y movimientos consigamos un aprendizaje mútuo superior para vivir política y colectivamente de otro modo.

Que aún más gentes y organizaciones desobedezcamos a esa tradición política que pretende cambiar el mundo con las mismas armas criminales del sistema que lo destruye, que impide nuestra transformación individual como primer paso para la transformación colectiva. Con la absoluta seguridad de que podrán cortar las flores pero no acabarán con nuestra primavera os invitamos a vivir la revolución noviolenta, os llamamos a actuar de raíz y en línea directa por y para una transformación social y radical.

Taller-Entrenamiento / Acción Directa Noviolenta

Objetivos específicos:
 
– Valorar la cohesión y confianza individual y grupal necesaria para la acción.

– Aproximación colectiva a algunos conceptos teóricos sobre noviolencia.

– Aprendizaje de técnicas básicas de autodefensa noviolenta.

– Cómo preparar una acción, cómo actuar en ella.

– Conocimiento y simulación de la estrategia y metodología de acción noviolenta.

– Divertirse aprendiendo (o aprender divirtiéndose).

Objetivos generales de un entrenamiento en la acción noviolenta

– Situar una acción en un marco lo más real posible (sobre el lugar, tiempo, entorno, contexto sociopolítico, otros participantes, objetivos buscados…).

– Familiarizar a las personas con situaciones con las que pueden encontrarse en el curso de las acciones. Mediante la crítica de sus reacciones se pueden buscar las respuestas más apropiadas a la situación. Este paso de la preparación es muy importante porque pretende tener en cuenta tanto factores psicológicos y emotivos como "racionales".

– Ponerse en el lugar del adversario y prever sus reacciones. Nos facilitará desbloquearle en sus posiciones, descubrir sus puntos débiles o fuertes.

– Crear una unidad en el grupo que actuará, reforzar su cohesión especialmente en situaciones difíciles.

– Reforzar la confianza personal y la solidaridad entre el grupo. "Descubrir" y compartir nuestras reacciones en momentos de presión, estudiarlas anteponiéndonos al discurrir de la acción.

– Aprender a evaluar siempre una acción, sobre lo hecho y la manera de hacerlo. Para prevenirnos de cara a futuras acciones, para no repetir errores, o para repetir nuestros éxitos.

– Promover la puesta en práctica de valores y estrategias alternativas coherentes con los fines que se persigan.

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