Jun 3 2021
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Pol铆tica

Solo la movilizaci贸n popular enterrar谩 el bolsonarismo

La consigna se convirti贸 en ‘Fora Bolsonaro’, la s铆ntesis de las consignas del movimiento social, el fin de la lucha de todas las fuerzas pol铆ticas que se alinean en la oposici贸n, cuyo espectro ideol贸gico debe ampliarse en la extensi贸n de los enfrentamientos

Las l铆neas pol铆ticas, y las consignas que de ellas resultan, se consideran justas y consecuentes, en la medida en que atienden al momento dado del proceso social; esto, por definici贸n, es un movimiento, un hacerse y rehacerse, como las olas del mar, que nunca son iguales. No hay, por tanto, coherencia t谩ctica cuando mantenemos las consignas actuales, que, aunque originalmente correctas, se presentan en un momento dado como inadecuadas ante la realidad cambiante.

En consecuencia, el cambio de l铆nea cuya correcci贸n responde a la exigencia de una nueva realidad pol铆tica no debe ser visto como contradictorio o incoherente. Por el contrario, no cambiar, en tal caso, equivaldr铆a a confundir la forma con el contenido, la apariencia con lo real, teniendo el h谩bito del monje. La coherencia que exige la Historia no es de orden formal, est谩tico, ya que se trata de la Protestas en Brasil: las multitudinarias marchas del #29M contra Bolsonaro y su gesti贸n de la pandemia - BBC News Mundofidelidad de los objetivos (y la eficiencia de los medios), la interdependencia entre principios y fines. En resumen: si la situaci贸n cambia, el car谩cter y modo de intervenci贸n del sujeto social debe cambiar.

El agente pol铆tico, individual o colectivo, es siempre el responsable de elegir, tomar decisiones, muchas veces frente a diferentes alternativas, no todas satisfactorias, contradictorias o autoexcluyentes. No existen f贸rmulas ni reglas para medir la mejor opci贸n. Ante cualquier escenario siempre hay pros y contras, siempre hay riesgos.

Para descifrar la esfinge, las estructuras partidistas no siempre est谩n preparadas; muchos, paquid茅rmicos, tardan en adaptarse a la nueva situaci贸n y, por tanto, se aferran a las consignas que, si pueden ser justas antes, quedan obsoletas en el pr贸ximo momento.

La concentraci贸n de todas las expectativas para el avance del movimiento popular en los eventuales resultados de un futuro proceso electoral, aunque relativamente cercano pero cuyas condiciones de disputa, de hecho, hoy se desconocen, ya no es la estrategia m谩s correcta de las fuerzas democr谩ticas, que no pueden dejar el campo libre para las operaciones del gran adversario, que, por cierto, avanz贸 en las huellas de nuestra retirada t谩ctica.

La escalada de la extrema derecha, reflejada en la agudizaci贸n de la crisis de salud asociada a la crisis econ贸mica y social y las amenazas al proceso democr谩tico-institucional, cambi贸 la naturaleza del impasse y comenz贸 a exigir nuevas formas de lucha, la principal siendo la lucha permanente.

Multitudinarias protestas en Brasil contra Jair BolsonaroEste cambio fue percibido por movimientos sociales que se anticiparon a los partidos y los sacaron de la retirada t谩ctica, llev谩ndolos a las calles, donde las condiciones de lucha son m谩s favorables para las fuerzas progresistas. La adhesi贸n de grandes porciones de la poblaci贸n, que salieron a las calles en alrededor de 250 ciudades brasile帽as el 29 de mayo, dice que el camino elegido es el correcto y que no hay vuelta atr谩s.

Es la nueva forma, y 鈥嬧媎urante un tiempo sin duda ser谩 la m谩s eficaz, pero no suprime ninguna otra forma de acci贸n. Al contrario, el diferencial de fuerzas progresistas reside precisamente en poder actuar, concomitante y continuamente, en los m谩s diversos frentes.

En cierto modo, anticip谩ndose a los partidos, el movimiento social (me refiero espec铆ficamente a los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo) comprendi贸 que el medio m谩s trascendental para combatir el virus era profundizar la lucha contra el agente de mayor diseminaci贸n. La consigna, por tanto, se convirti贸 en 鈥淔ora Bolsonaro鈥, la s铆ntesis de las consignas del movimiento social, el fin de la lucha de todas las fuerzas pol铆ticas que se alinean en la oposici贸n, cuyo espectro ideol贸gico debe ampliarse en la continuaci贸n de los enfrentamientos.

El punto de partida es la conciencia, hoy mayoritariamente compartida por la naci贸n, de que el bolsillo (la asociaci贸n del proto-fascismo con el neoliberalismo) es incompatible con nuestros intereses como pueblo y como pa铆s. Detener la continuidad de este Brasil se levanta contra Bolsonaro con marchas en todo el pa铆s pese a covid - Peri贸dico El Caribe - Mereces verdaderas respuestasproyecto es, por tanto, la tarea prioritaria. Este es el objetivo paraguas que comprende varios caminos y muchas variantes, que van desde el juicio pol铆tico hasta la victoria electoral de 2022, sin apostar por ninguna alternativa, pero peleando por todos los caminos posibles.

Cualquiera que sea la hip贸tesis que se configure, sin embargo, las que pueden conducir a la necesaria ruptura dependen de la movilizaci贸n popular. Solo puede llevar a la revocaci贸n del mandato del capit谩n, pondr谩 al neoliberalismo en la camisa de fuerza que necesita, detendr谩 la acci贸n da帽ina del Congreso, desconstituyendo el pacto de 1988 y destruyendo la econom铆a nacional y los derechos de los trabajadores.

S贸lo la movilizaci贸n popular evitar谩 nuevos golpes judiciales y parlamentarios como los que manipularon las elecciones de 2018, s贸lo esta podr谩 asegurar la elecci贸n de un candidato de centroizquierda en 2022, s贸lo esta garantizar谩 la toma de posesi贸n de este candidato y la invulnerabilidad de su mandato, asegurando, en el gobierno, la ejecuci贸n del programa del candidato, lo que no sucedi贸 en el frustrado segundo mandato de Dilma Rousseff.

No est谩 ni remotamente impl铆cito en el aparente cambio t谩ctico -la movilizaci贸n popular de la izquierda todav铆a en medio de la pandemia- la adhesi贸n a la negaci贸n. Lejos de ello, el retorno responsable a las calles, abandonadas desde 2013, es la primera consecuencia de la opci贸n por la lucha implacable contra Bolsonaro como tarea prioritaria de las fuerzas populares.

Los medios los imponen las condiciones en las que se libra la lucha: la intolerancia de los grandes medios (las 煤ltimas ilusiones de imparcialidad han sido destrozadas por la indecorosa cobertura de las marchas del 29 de mayo por parte de peri贸dicos y televisiones); la fragilidad de la oposici贸n en el Congreso, aplastada por la aplanadora central; el equipamiento de las fuerzas de seguridad para el golpe; el poder judicial y el ministerio p煤blico como agentes de la clase dominante, de la que proceden sus miembros; y el apoyo de los uniformes, guardia pretoriana del poder.Brasil sale a la calle contra la pol铆tica "genocida" de Jair Bolsonaro | Internacional

La oposici贸n, finalmente, se enfrenta a la casa grande, y lo que representa de atraso y sometimiento al capital financiero monopolizado. Este combate, ante las provocaciones del capit谩n y sus hombres, exig铆a el regreso a las calles de las grandes masas, aunque las recomendaciones sobre el uso de m谩scaras y restricciones al hacinamiento, que los manifestantes buscaban observar c贸mo pod铆an, permaneci贸 de pie.

Estos actos, con sus riesgos impl铆citos, nunca ignorados por sus organizadores, no resultan, por tanto, de una opci贸n idealista, irresponsable o voluntarista, sino que simplemente responden a las demandas de la actual etapa de la lucha, que est谩 lejos de su objetivo cima. Los agentes de pol铆ticas no necesariamente hacen lo que quieren; el papel de las voluntades individuales e incluso colectivas cede el paso a las limitaciones del proceso hist贸rico.

En el marco actual, respetando todas las contingencias, no hay otra alternativa que la creciente oposici贸n a Bolsonaro. Corresponde a los partidos, de la mano del movimiento social, liderar el proceso pol铆tico. Santo cielo que todos est谩n a la altura del desaf铆o.

*Polit贸logo brasile帽o y exministro de Ciencia y Tecnolog铆a entre 2003 y 2004

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