Jun 20 2007
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Economía

Testimonio. – AMÉRICA, AMÉRICA…

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Siempre me han gustado las películas. ¿Pero quién no odia las segundas partes de una película, si es mala?… ¿Sse acuerdan de Rambo II, Batman VII o el inolvidable Terminator IX? Bueno estén atentos ya que tenemos un nuevo ganador del premio Oscar, esta película la estaremos viendo por los próximos veinte meses aproximadamente.

Dicha película ha ganado la estatuilla por el peor guión, falta de arte y fotografía, los peores actores y por un director y un productor mediocres. Su director ha señalado “América ha decidido” y deseo que esto se tratase solamente de una mala película de la que puedo pararme y salir de la sala del cine, o solo un mal programa de televisión –como los canales de noticias Fox News o CNN– frentea los que puedo simplemente apagar el televisor. Desgraciadamente sabemos que tendremos que ver todo el programa.

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Conjuntamente con esta ultima producción del estudio cinematográfico Bush &Co., se despliega una alfombra roja donde se pasearan los nuevos (y viejos) derechistas fanáticos del senado de EEUU –mas de uno de ellos ha planteado como bandera de campaña la pena capital para los médicos que practiquen abortos, otros han planteado la idea de despedir de sus trabajos a profesores por el hecho de ser homosexuales, y además podemos señalar a otro más que sufre notorios síntomas de Alzheimer–.

Y esto es sólo el comienzo.

Habiendo crecido bajo una de las mas sangrientas dictaduras del mundo, y entendidas las consecuencias de lo implicara en accionar de esos políticos me puse a pensar esta mañana.

Cuando comenzó la dictadura Chile era un país políticamente educado y se destacaba por su civilidad –además de ostentar de uno de los sistemas democráticos mas estables en Latinoamérica–. Hoy, después de 18 años de gobierno civil, mucha de esta tradición se ha perdido y es necesario recuperarla.

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El 11 de Septiembre de 1973 marca la debacle de mi país. El golpe de Estado fue apoyado y coordinado por Richard Nixon, Henry Kissinger y George Bush padre, entonces a la cabeza de la Central de inteligencia norteamericana. En un articulo publicado en la cadena noticiosa CNN en septiembre del 2000, se podía leer después de que miles de documentos fueros desclasificados: “La CIA ha reconocido, por primera vez la magnitud de su profundo involucramiento en Chile, donde hizo tratos con los golpistas, con la sedición y con asesinos”.

Las pasadas elecciones y los previos cuatro años de gobierno de Bush (hijo), me han traído memorias de mi años de infancia y juventud en Chile, cuando las libertades civiles fueron atacadas de manera implacable: los derechos humanos fueron violados y suspendidos por tribunales militares, la gente era detenida sin causa o motivo alguno, eran torturados, muertos, otros simplemente eran forzados al exilio o desaparecidos.

Para todo esto se implementaron leyes, que justificaban estas acciones.

La junta militar implementó políticas económicas neo-liberales que beneficiaron solamente a la clase alta y acomodada, desmantelaron los servicios sociales básicos, cancelaron cátedras y cerraron universidades. Los medios de comunicación siguen controlados por corporaciones y grupos de derecha fascista con representación en el actual congreso, al igual que militares; opiniones que discrepaban con la línea oficial de la dictadura fueron censuradas y los periodistas que se atrevían a decir la verdad o contradecir al poder eran severamente reprimidos.

Hoy, a mas de 30 años del golpe militar, después del dolor, la rabia y la angustia, el país sigue dividido; sus heridas no han sanado.

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Hoy Estados Unidos exporta mucho mas que McDonalds, películas y automóviles. Este país exporta también una política exterior al servicio de un sistema económico brutal que saca sus ganancias por medio de la explotación. La noción “mundo libre” esta siendo impuesta en el mundo –por ejemplo Camboya, Vietnam, Chile, Iraq, Afganistán, etc., etc.– A lo anterior podemos sumar la expansión global del termino “libre mercado”, que no respeta fronteras –corporaciones como Halliburton, Exxon, Enron, Gap y Nike con sus factorías que promueven condiciones laborales de explotación solo comparables con la esclavitud, por nombrar algunas–. Para asegurar que este “mundo libre” participe en el “mercado libre” la política exterior estadounidense (defendida desde ambos lados del espectro político) promueve gobiernos títeres que abran sus puertas al capital norteamericano (Pinochet en Chile, Videla en Argentina, Stroessner en Paraguay, Uribe en Colombia, Alan García en Perú, Calderón en México) y “desalienta” a aquellos que no siguen al pie de la letra sus instrucciones (Chávez en Venezuela).

Para muchos norteamericanos, capitalismo es un tipo de religión: el capitalismo es esencial para la felicidad y bienestar de la población siendo esto incluso un acto de fé. Mi experiencia, después de vivir más de ocho años en EEUU es que sólo cuestionar la ideología capitalista se considera una herejía. He discutido sobre el modelo económico, sus implicaciones y sus desaciertos con muchos estadounidenses de diversas corrientes políticas, y la respuesta y reacciones que recibo son usualmente arrogantes.

Me ha sorprendido esta reacción en personas inteligentes y con una sólida formación académica (con algunos de ellos me unen lazos fraternales). He recibido respuestas tales como “Dices eso porque sientes celos por la forma en que vivimos los americanos”. O “Envidias lo que tenemos aquí”; y también el clásico “”i no te gusta te puedes marchar?

Pues bien, mi respuesta es no, no y no. No, no siento celos del estándar de vida aquí. No, no envidio lo que tienes (ya que francamente también disfruto en cierta manera de este país). Y por ultimo: No, no tengo planeado irme (por el momento).

La verdad sea dicha, soy parte y disfruto de lo feo y hermoso que este país tiene para entregar. Sin embargo eso no significa que creo que el capitalismo sea pre-requisito para la democracia o que ésta carezca de deficiencias.

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El mundo ve a este país, o al menos a su actual administración, como una amenaza a la paz: EEU se han ganado la reputación de ser “el hogar de los bribones y la tierra de los anormales”. ¿Que podemos esperar si existe la clara posibilidad de mas ataques e invasiones de tipo “preventivo” –como esta estipulado en la Doctrina Bush– incluyendo, pero no limitados a Irán, Siria, Corea del norte y Cuba? Debemos esperar más bombardeos indiscriminados en contra de la población civil, más allanamientos violentos como en Falujá y Ramadi en Iraq, sin mencionar la ciega e incondicional ayuda que prestan los EE.UU. a los terroristas que viven en su territorio, a Israel en su campaña de limpieza étnica en contra del pueblo palestino. Mientras esto sucede vemos como crecen los números de reclutas de Al Qaeda.

Los ciudadanos estadounidenses necesitan aprender humildad. Necesitan aprender de sus errores y experiencias traumáticas del pasado, como también de los aciertos, para así pensar de manera medida y cuidadosa lo que nos depara el futuro.

Necesitamos avanzar hacia el futuro, pero considerando y recordando nuestro pasado. Las elecciones nos develaron la existencia de dos naciones: no solamente la “nación de Bush”, derechista, fascista, terrorista y omnipresente, pero también de “algunos opositores” –quienes, dicho sea de paso, constituyen la otra mitad de la población, la que están en desacuerdo con la doctrina republicana. Creo sinceramente y tengo la esperanza de que esta “nación de opositores”, a pesar de su ingenuidad y falta de participación e interés en el proceso político de este país, tenga una idea diferente de nación a la de la actual administración. Una nación que tenga presente la solidaridad, la compasión, igualdad, diversidad, justicia social y la Paz.

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* Periodista; reside en Santa Cruz, California, EEUU.

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