Nov 21 2015
759 lecturas

Despacito por las piedras

TODOS SOMOS FRANCIA, PERO… ¿y los muertos inocentes en Siria, Líbano, Palestina….?

Esta semana que termina fue, futbolísticamente hablando, una “semana FIFA”. Durante la misma se suspendieron los torneos nacionales para dar lugar a partidos internacionales, de copas o amistosos.
Complace la decisión de recordar los dolorosos hechos de París, guardando silencio antes del inicio de los partidos, programados en esa fecha.
Desde estas modestas reflexiones nos sumamos a esa recordación dejando dos líneas en blanco para que, en el tiempo que demandaría su lectura, pensemos en todas… pero en todas las víctimas de los luctuosos sucesos que ensombrecen a la humanidad en esta “Tercera Guerra Mundial a trozos” como la definiera el Papa Francisco.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Se recalcó el “todos” porque nos da la impresión que hay un trato diferenciado entre los muertos y los vivos de los diferentes países y culturas.
Hubo algunas voces, de poca cabida en los grandes medios de comunicación, que se alzaron contra ese trato discriminatorio donde los muertos europeos reciben un homenaje que no se les da a sus semejantes de otras latitudes.
No fueron mayoría, pero algunos tuvieron el buen tino de recordar que la humanidad es una y todos sus hijos merecen el mismo respeto. Ello, aunque muchas veces no se respete, debería serlo –por lo menos- ante el hecho supremo e irrepetible de la muerte.
Ya que el fútbol es el principal instrumento utilizado para las reflexiones de hoy, recordemos dos opiniones vinculadas a este deporte. Una de ellas pertenece a Maradona quien escribió, en su página de facebook: “Mis condolencias por los fallecidos en Francia, Siria, Líbano y Palestina”. El otro aporte pertenece a Fajr Ibrahim, Director Técnico del equipo de Fútbol de Siria, que derrotó a su similar de Singapur por 2 a 1. Éste, muy dolido, dijo: “Nos ponemos de pie 30 segundos por los franceses, pero por toda la gente siria asesinada nadie se levanta ni un segundo”
Es muy difícil sintetizar en pocas líneas la historia, origen y objetivo del ISIS, responsable de los recientes atentados.
En estos tiempos, la creación de una fuerza militar fundamentalista –fundada en una particular versión del islamismo- se inicia, bajo el auspicio estadounidense, en la década de los 80 para pelear contra la invasión de la Unión Soviética en Afganistán. Allí surge Al Qaeda, posteriormente una de sus ramas conforma el ISIS.
Su despliegue y desarrollo reside -además del apoyo señalado- en la histórica humillación y sometimiento al que Europa y Occidente sometieron a estos pueblos en los últimos tiempos. También al fracaso de otros intentos por alcanzar la unidad y una mayor independencia, como lo procuraron –dentro de las condiciones de su propio desarrollo histórico cultural- Gamal Nasser en Egipto, Saddam Hussein en Irak, Muammar Kadaffi en Libia. De esta perspectiva solo sobrevive el gobierno de la dinastía Al Assad en Siria.
Estas fuerzas fundamentalistas, en su versión actual, fueron utilizados y financiadas para atacar a Siria e Irán. Un recuento del efecto de sus acciones revela la coincidencia de las mismas con los objetivos exteriores de los llamados países centrales y con las necesidades de Arabia Saudita, para fortalecer su alianza con los países occidentales y descomprimir su situación interna.
Por todo ello es difícil omitir la cuota de responsabilidad de los propios países occidentales en el desarrollo del ISIS.
En la reciente reunión del G 20, en Turquía, el Premier Ruso, Vladimir Putin mostró a sus colegas de ese agrupamiento, las fotografías satelitales que muestran los kilómetros de convoyes de camiones que transportan petróleo de las zonas controladas por el ISIS. Algunos compradores son los mismos países –integrantes del G 20- que denuncian las barbaries de esos fundamentalistas. Allí está una de sus fuentes de financiamiento.
Los recientes hechos de París seguramente llevarán a nuevas inversiones militares de los países occidentales y una mayor represión interna –en diferentes lugares del mundo- todo ello avalado por la mayoría de los habitantes de esos mismos países aterrorizados por estas atrocidades.

Juan Guahán

 

 

 

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario