Oct 19 2010
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Libro de la semana

Un gato llamado Lord Byron

 

Acaba de partir mi gato
a buscar su caza y esperarme
a orillas de un estero con piedras
y a la vera de muchos árboles

La casa lo echará de menos
Sabemos que nada será como antes
(desde que partió mi gato a cazar
y esperarme)

Gato guerrero al fin
eligió la medianoche para zarpar
a ver los ángeles de los gatos
(todo es posible cuando parten)

Me miró por última vez a las 23:56
y suspiró mi gato único en el Universo
Quedé solo como el recuerdo
que alguien olvidó
A él le gustaba mi escribir
y mi cocinar para los dos

Sheela también quedó triste:
la fiel compañera no se movió
mientras él agonizó a su lado
Así es el amor entre los gatos

Fue un grande mi Lord Byron
(tenía el cielo más azul en sus ojos
ese estupendo fornicador de gatitas)
Padre guerrero y aventurero
conoció la reyecía de los tejados

He destapado un vino chileno
para mi gato argentino
el siamés más hermoso de todos
el más noble y el más amigo
maestro zen de los gatos

(No era mucho yo antes
de su llegada
y sé que ahora soy menos
aunque no pertenecíamos
a ninguna parte)

Sheela quieta me mira
Se preguntará por qué
su rey no está
de quién será ella reina ahora
qué haremos tan solos
hacia dónde Lord ha partido

Sabe que los malvados del vecindario
se tomarán el techo del cobertizo
para mayar con cada Luna nueva
ahora que no está Lord para controlarlos
y permitir que Sheela
repose al sol tendida en el patio

No quiso mi gato la inyección
del sueño que libera
Dos veces me clavó sus garras en el brazo
para que no lo llevara
Quiso custodiar hasta el fin
los rincones de la casa

Eligió mirarme a las 23:56
del viernes que fue cálido
antes de comenzar a irse despacio
Así que bebo con lentitud mi vino
y recuerdo las cosas que hacíamos
cuando íbamos en Buenos Aires
a la cantina con un amigo

Estoy triste como una piedra
empapada de vacío y silencio
Triste porque partió mi gato
se apagó como una lámpara
que se queda sin aceite
y se oscurece de a poco
callada y tranquilamente

Lo envolví con mi chamarra
la misma sobre la que quiso morir
la que será su mortaja y abrigo
la que tiene mi olor
y sus pulgas desconcertadas
ellas también por su partida

Lo enterraré con esa chamarra
su plato de greda
y su collar que tanto le gustaba
(era coqueto mi gato)

Miro adentro de mi corazón el maridaje
de la pena y el orgullo torpe de creer
que mi gato  prefirió morir conmigo al lado
en mi escritorio desde el que saltó
para reunirse con el espíritu de los gatos

Se fue mi gato Lord Byron
Estará vacío el otro lado de la puerta
cuando llegue tarde en la noche
No tengo ya el primer oído
para mis poemas

Sabía que se iría a la caza eterna
¿por qué entonces esta pena
de los que se ahorcan me ata?
¿Por qué Mozart parece tan triste
y Sibelius se ha congelado?

Envuelto en nuestra chamarra
al costado del arbolito en el jardín
Lord pensará en el mundo
que fue su desafío de gato
cazará pajaritos fantasmales
e inaudible ronroneará
para terminar de despedirnos

No sé si algo lo aguarda adonde fue
Sé que cuando cruce el umbral definitivo
me mirará con sus bigotes tiesos
y nos iremos a pasear otra vez
por nuevas calles para siempre

He decretado el duelo necesario y debido
por todos los días que hagan falta
por los 17 años que vivió
y hasta que se me pase
esta mariquera de la gran puta de mi pena

jaln /  9 de octubre de 2010. En Santiago de Chile.

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