Jun 2 2011
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Política

Un mal momento para Venezuela: Comunicación y retaliación

Luigino Bracci*
 
 Dicen que la Historia se repite cíclicamente, a veces como un espiral. Situaciones que en el pasado sucedieron se vuelven a repetir, perjudicando no sólo a personas, sino a todo un proceso revolucionario que tanto nos ha beneficiado, pero que necesita avanzar. Sin dudas, éste es el peor momento para sacar 4 programas del aire por pura retaliación política
 
 
Y es curioso: en el momento en el que el Imperialismo ataca a Pdvsa, en el momento en el nuestros movimientos sociales sufren la arremetida del enemigo interno a lo largo y ancho del país, a pocos meses de que comience un proceso electoral del cual depende nuestro proceso y justo cuando el Comandante Chávez nos pide hacer máximos esfuerzos por la unidad y la conformación del Polo Patriótico, ese es el momento en el que una de las emisoras más importantes de nuestro proceso es misteriosamente desarmada y desmantelada. Y no es la CIA o el Mossad quienes cumplen esta misión, sino gente desde dentro de nuestro propio gobierno.
 
El 9 de mayo, el ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra, decide ejecutar la medida de destituir a la Presidenta de La Radio del Sur, Cristina González. Sin explicaciones le exige telefónicamente abandonar la sede de la emisora ese mismo día, y luego, el 24 de mayo, se cumplió su orden de despedir a cinco experimentados periodistas de La Radio del Sur: Aarón Corredor, Marcos Salgado, Hernán Cano, Ernesto J. Navarro y el refugiado político Freddy Muñoz Altamiranda. ¿Las razones? Juzgue usted.
 
Precedentes
 
Izarra había tenido fuertes problemas con varios de ellos cuando eran empleados del proyecto inicial de Telesur, hace casi 5 años [11]. El excelente artículo "Carta a mis hermanos de La Radio del Sur", escrito por la excelente periodista Patricia Rivas, testigo presencial de lo allí ocurrido, puede informarle mucho mejor [25].
 
Lamentablemente, la actitud del ministro Izarra ha sido la de perseguirlos hasta donde sea posible, como cuando ordenó en 2008 el despido, sin razón alguna, del periodista Andrés Sallari, quien en ese momento producía y conducía el noticiero “NotiSur” de YVKE Mundial. La profesora Cristina González, entonces presidenta de la radio, tuvo que cumplir la orden indignada, sin que se le diera razón alguna. Todos los trabajadores que conocíamos a Sallari estábamos muy molestos dado el nivel de compromiso del camarada, pero “por el bien del proceso” tuvimos que callar.
 
En ese momento Sallari también conducía un programa con Navarro, Cano y José Micheli, llamado “La Brújula Mundial”. Al despedirse a Sallari, sus tres compañeros, en solidaridad, decidieron no hacer más el programa [13]. La única explicación fue una nota que Sallari colgó en Aporrea [12], y ante la imposibilidad de conseguir trabajo en otros entes del Estado apoyando la revolución (Izarra se encargó diligentemente de hacer llamadas a todos lados, difamando al camarada y acusándolo de ser de la CIA), Sallari prefirió irse a apoyar la naciente revolución en otro país suramericano.
 
De nuevo en 2011, volvemos a ver cómo se desarman y destruyen proyectos comunicacionales por meras razones retaliativas. El reciente despido de los 5 periodistas, orden ejecutada el pasado 24 de mayo -el mismo día que Estados Unidos anunciaba sanciones contra Pdvsa- dejó a la emisora sin 4 de sus programas más emblemáticos (“La Brújula del Sur”, “La Vuelta al Sur”, “Contextos” y “En Órbita”), justo en un momento en el que más necesitábamos no sólo información y opinión, sino el apoyo solidario de cientos de movimientos sociales de todo el mundo. Tras su despido, dejaron sonando música en esos espacios, mientras que las emisoras privadas, que siguen teniendo la mayor parte del espectro radioeléctrico, arremeten con su entretenimiento adormecedor y sus espacios complacientes con la derecha.
 
Indirectamente, Izarra también acabó en segundos con la reputación de Desiré Santos Amaral, de quien todo su pasado como defensora del gremio periodístico quedará prácticamente en el olvido, para ser recordada como la persona que ejecutó la orden de Izarra de despedir a cinco de sus colegas en uno de los momentos más críticos de la revolución. Condición impuesta para recibir su nuevo cargo como presidenta de la emisora.
 
Aquel martes también se anunció que La Radio del Sur será mudada de sede a Telesur, y que tendrá que obedecer y acatar las líneas emitidas por la televisora. Admiro mucho a Telesur, pero no entiendo para nada la movida. Creo que no se gana nada destruyendo una radio indudablemente revolucionaria, con personalidad propia, fuertemente establecida y con audiencia cautiva.
 
La necesidad de organización de las y los trabajadores
 
El punto es que no es la primera vez que esto sucede. En el Minci, YVKE Mundial, Avila TV, RNV, VTV y otros medios públicos han habido en muchísimas ocasiones despidos masivos por razones retaliativas, en particular cuando han habido cambios de ministros y directores. La lección que nos deja esta serie de hechos es importantísima: las y los trabajadores de los medios públicos, al igual que quienes trabajan en entes del Estado, empresas mixtas y privadas, tenemos que avanzar a pasos agigantados en la organización obrera.
 
No se trata de cuidar puestos de trabajo: estoy seguro que en algunos días o semanas los cinco despedidos de La Radio del Sur conseguirán nuevas trincheras desde donde apoyar al proceso. Pero cada vez que un funcionario prepotente hace despidos masivos, cierra programas de radio o televisión, cancela proyectos y cierra departamentos, la revolución sufre. Personas que estaban atentas a una programación terminan migrando a otros espacios, y a menudo terminan sintonizando medios privados. Sitios webs excelentes se echan a perder. Equipos de trabajo se desbaratan. Personas valiosas se dispersan. Insisto: es la revolución la que sufre.
 
¿En quien confiar? Movimientos que nacieron promoviendo una Constituyente comunicacional para avanzar ante el vergonzoso Colegio Nacional de Periodistas, terminaron en absoluto silencio ante lo ocurrido en La Radio del Sur. Aún cuando 16 de los 24 miembros del Movimiento por el Periodismo Necesario estaban de acuerdo en apoyar a Cristina González, sus dirigentes decidieron que el movimiento debía callar para "no perder espacios conquistados". El apoyo hacia los despedidos vino desde grupos organizados desde abajo: frentes campesinos, asambleas de trabajadores, movimientos de pobladores, radios comunitarias, medios alternativos, todos amparados en el artículo 70 de la Constitución. Son revolucionarios y revolucionarias molestos por la impunidad contra los campesinos y que están en contra de la criminalización del movimiento popular. Ellos no dudaron en manifestarse [22] y demostraron que ellos sí son "Necesarios" para construir nuestro proceso bolivariano.
 
Tenemos que confiar entonces en nosotros mismos, para ayudarnos, para ayudar a nuestro Líder y a este proceso. Se necesita con urgencia que luchemos por una nueva Ley para el Trabajador y la Trabajadora, que nos permita reforzar a los consejos y asambleas no sólo para defendernos ante este tipo de situaciones, sino para que podamos participar de forma activa y protagónica en dirigir el rumbo de nuestros medios, acabando con esa cultura verticalista que vemos tan a menudo en el Minci y otros entes públicos. Queremos construir formas de trabajo más horizontales, donde prevalezca el debate y el estudio por encima de las órdenes incuestionables. En donde se exigirá más de nosotros porque tendremos que ser más capaces, tener más ideología y mayor formación, pero en donde entregaremos muchos mejores resultados.
 
Hechos y sucesos a analizar
 
Quienes seguimos al Sistema Nacional de Medios Públicos estamos dolidos por una serie de hechos que están ocurriendo desde hace semanas, y creemos que no es casual que sucedan ciertas cosas. Pido al lector o lectora que recuerde lo ocurrido, nos ayude a analizar qué puede estar saliendo mal, y colabore en proponer salidas.
 
La deportación de Joaquín Pérez Becerra el 25 de abril de 2011
 
La entrega produjo una avalancha de no menos de 600 artículos en Aporrea, Rebelión, Kaos en la Red y otros portales. Cientos de revolucionarias y revolucionarios de todo el mundo se volcaron a Internet luego de que se silenciara el debate en los medios del Estado. Nada más en el foro de Aporrea, hay un tema de discusión sobre Pérez Becerra con 1.660 comentarios y 30 mil visitas [23]. Pero el problema no es sólo la entrega del editor de ANNCOL al gobierno colombiano, que cuenta con 7.500 presos políticos y ha superado con creces la cantidad de muertos y desaparecidos que hubo en las dictaduras del Cono Sur.
 
Lo que también molestó, es la forma como los voceros del gobierno bolivariano terminaron expresándose. "Capturado en Vzla colombiano solicitado por código rojo INTERPOL por terrorismo. En breve comunicado de nuestro gobierno", escribió el ministro Izarra vía Twitter aquel 23 de abril a las 4:48 PM [1]. Acusar a priori a una persona de terrorismo sin usar los adjetivos de presunción, ya es algo bastante lamentable. Luego, se emite un comunicado [2] donde se justifica la captura de Pérez Becerra y se asegura que “el Gobierno Bolivariano ratifica así su compromiso inquebrantable en la lucha contra el terrorismo, la delincuencia y el crimen organizado”.
 
En el comunicado del gobierno se copia textualmente el término “lucha contra el terrorismo”: el mismo que Estados Unidos ha usado para justificar las invasiones a Afganistán e Irak. El mismo que Israel ha usado a lo largo de 60 años para arremeter contra el pueblo palestino. El mismo pretexto que se usa ahora para atacar al pueblo de Libia. ¿Por qué tenemos que copiar la terminología y el lenguaje que, como revolucionarios, se nos ha enseñado a rechazar desde el comienzo?
 
  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=129412 
 
http://www.aporrea.org/actualidad/a124305.html: El peor momento para sacar 4 programas del aire por pura retaliación política
 
*Periodista venezolano
 

 

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