Dic 16 2013
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Opini贸nPol铆tica

Venezuela: El 2013 dej贸 sin libreto a la oposici贸n; el gobierno debe reescribirlo

Las elecciones municipales del 8 de diciembre en Venezuela significaron 聽la derrota contundente de la tesis del plebiscito para 鈥渟acar a (Nicol谩s) Maduro de Miraflores鈥, que esgrimiera la oposici贸n, incluyendo 聽en ella a la orquesta pol铆tica y medi谩tica de la derecha continental y mundial, que presagiaba 聽el colapso definitivo del chavismo.

A ra铆z de estas elecciones la oposici贸n se enfrenta ahora una transici贸n dif铆cil, exacerbada a煤n m谩s por un gran n煤mero de desacuerdos internos. Despu茅s de cinco elecciones nacionales en 18 meses聽 sus l铆deres tendr谩n que reinventarse, y definir su concepto de acci贸n pol铆tica, fuera del contexto electoral, ya que no habr谩 votaciones durante casi dos a帽os.

 

El saldo de este fracaso 鈥 m谩s all谩 del avance en varias de las grandes ciudades y el acceso a nuevos recursos p煤blicos- significa una serie de sismos en la 鈥渦nidad鈥澛 opositora. Su dirigencia ha perdido, sin dudas, credibilidad, prestigio y liderazgo. Al menos esta vez no gritaron fraude.

 

Pero lo cierto es que ning煤n pa铆s ha tenido en tan poco tiempo un ritmo de votaciones tan acelerado (19 en 15 a帽os), ni se sabe de procesos electorales m谩s observados y auditados, pese a demostrar incuestionablemente su transparencia y la seguridad en el voto.

 

En las elecciones presidenciales del 14 de abril 煤ltimo聽 hubo dirigentes opositores que llamaron a sus partidarios a insurgir contra los resultados, con saldo de 11 muertos, y se obstinaron en desconocer la legitimidad del presidente electo.

Este 2013 que se va, fue definido por la Mesa de Unidad Democr谩tica y sus facilitadores de EEUU y Colombia, como el a帽o de la derrota del chavismo: la muerte de Hugo Ch谩vez los envalenton贸. Utilizaron una diferencia de m谩s de 300 mil votos en la victoria de Maduro el 14 de abril del 2013 para crear la falsa hip贸tesis de un fraude, e intentaron el mismo 15 de abril un intento de golpe de estado, el cual fracas贸 por falta de apoyo popular y militar,

Quiz谩 el mayor pecado de la oposici贸n fue minimizar y desvalorizar al pueblo bolivariano como sujeto del cambio. Hoy la duda es qu茅 va a pasar con los prepotentes dirigentes mudistas, y qu茅 ser谩 del futuro de su 煤ltimo candidato presidencial, Henrique Capriles Radonsky, mientras la ciudadan铆a espera que, disipados los nubarrones de promesas electorales, retorne el mensaje socialista, ausente en la campa帽a electoral.

鈥淥 el gobierno cambia, o el pueblo le pasar谩 por encima鈥, se帽al贸 Capriles en la campa帽a. Luego prefiri贸 callar, cuando las cifras lo dieron perdedor hasta en su estado, Miranda.ven capriles 2013

Los partidos tradicionales, Acci贸n Democr谩tica con 16 y Copei con 14, son los partidos con la mayor铆a de alcald铆as ganadas dentro del MUD, cifra que sumada a los alcaldes obtenidos por Un Nuevo Tiempo totaliza el 54,6% de los 75 alcaldes electos en la f贸rmula de la coalici贸n opositora. El 45,4% restante se distribuye entre 10 organizaciones, entre ellas Primero Justicia (de Capriles), Voluntad Popular, Avanzada Progresista, Alianza Bravo Pueblo, La Causa R y Proyecto Venezuela.

 

La brecha de votos entre el chavismo y la MUD termin贸 superando el mill贸n de votos, un amplio margen que se traduce en la victoria chavista en el 76% de las alcald铆as disputadas, pero sigue mostrando un 40% del electorado definidamente antichavista, un voto duro radicalizado y emocional que va m谩s all谩 de la oferta de sus candidatos.

 

As铆 como el chavismo le ha sobrevivido a Ch谩vez, el antichavismo despu茅s de 14 a帽os sigue vigente y no puede ni debe ser subestimado por los bolivarianos. El chavismo sigue siendo 聽una realidad, un movimiento que se sostiene en un modelo cultural y econ贸mico de alta penetraci贸n, cuyo respaldo electoral fue subestimado. Pero ni los sectores populares parecen dispuestos a pasar masivamente del lado de la MUD, ni los estratos medios han logrado ser conquistados por el chavismo.

 

Qui茅n gan贸 y qui茅n perdi贸, se preguntan los analistas, que resaltan el hecho que la oposici贸n accedi贸 a administrar nuevos recursos financieros que, de mantenerse medianamente unida, le puede servir para conspirar y organizar un aparato pol铆tico que haga da帽o al proceso bolivariano.

 

No cabe duda que a la derecha le afect贸 la iniciativa gubernamental de atacar la usura y en su af谩n oposicionista luci贸 como defensora de especuladores, al colmo de que algunos dirigentes dijeron que se estaba atacando 鈥渁 la sociedad鈥 y a 鈥渓a democracia.

Las tard铆as medidas decretadas por el gobierno de Maduro el 6 de noviembre contra el desabastecimiento y la especulaci贸n cambiaron el alica铆do 谩nimo popular, movilizaron el voto bolivariano, haciendo entrar en juego -por qu茅 no-, la conciencia de clase, como se帽ala Rafael Rico R铆os.

La positiva respuesta del gobierno, tard铆a, superficial e insuficiente, fren贸 hasta cierto punto la ofensiva de la derecha; y signific贸 un respiro que debiera servir para hacer efectivo el Plan de la Patria, el 鈥淕olpe de Tim贸n鈥 que propuso Ch谩vez.

Pero tambi茅n es cierto que en el d铆a de la lealtad a Ch谩vez el chavismo no logr贸 conquistar la alcald铆a de Barinas, capital de su estado natal鈥 ni las de los andinos T谩chira y M茅rida y 聽de la llanera Monagas, ni Heres, el principal municipio e Bol铆var, por lo que se debieran evitar las actitudes arrogantes del triunfalismo.

La oposici贸n gan贸 espacios de poder en varios estados: recuper贸 Barquisimeto, Valencia, Matur铆n y Barinas y perdi贸 Ciudad Bol铆var y San Carlos.

ven chavistas 44Para el soci贸logo Javier Biardeau, el proceso bolivariano ha alcanzado dos objetivos estrat茅gicos fundamentales en pol铆tica: ha obtenido un tiempo pol铆tico crucial sin perder grandes espacios de poder; y por otra parte, ha logrado contener la estrategia de derribo a corto plazo ejecutada por parte de la oposici贸n, saliendo francamente de una zona de riesgo pol铆tico.

Despu茅s de un 2013 duro, doloroso, donde pas贸 lo que no ten铆a que pasar, nada m谩s y nada menos que la muerte del Comandante Hugo Ch谩vez, el 2014 llegar谩 a Venezuela con la promesa de batallas distintas, pero esta vez no electorales. El a帽o que viene no habr谩 elecciones.

El mapa pol铆tico que determinaron las elecciones de 337 alcaldes ser谩 el campo de batalla de un a帽o crucial (otro m谩s) donde la Revoluci贸n Bolivariana deber谩 demostrar su capacidad de reinventarse y seguir pisando firme en un campo minado, se帽ala Marcos Salgado

De por s铆, estas elecciones municipales no marcaron el fin ni el comienzo de nada. Aquellos que hablaron de la posibilidad de una inflexi贸n hist贸rica, que a su vez supere el bipartidismo o la polarizaci贸n, tendr谩n que esperar lo que suceda en el 2014.

Por ahora, en Venezuela pareciera que la alternativa es clara: o se transita el camino del llamado socialismo del siglo XXI o se sue帽a con el retorno al capitalismo neoliberal. No existe opci贸n, fusibles, ante el desgaste del poder o el descontento por la ineficiencia, la ineficacia o la corrupci贸n.

La alternativa no deja lugar a cr铆ticas, hay que alinearse detr谩s del Partido Socialista Unido de Venezuela o de la Mesa de Unidad Democr谩tica. Los medios de comunicaci贸n comerciales son el mascar贸n de proa de los grandes grupos econ贸micos y sus intereses, y son quienes lideran la oposici贸n.

Y los medios estatales, gobierneros y sin p煤blico, insertos en un s铆ndrome de plaza sitiada, no dan espacio a ninguna cr铆tica y son (malos) aparatos de propaganda, repetidoras de consignas. 驴El sindicalismo, los movimientos sociales? Se abstienen de ser cr铆ticos con el gobierno con el chantaje de no hacerle el juego a la oposici贸n, o son cooptados por el apoyo del gobierno.

Las dudas siguen latentes. Obviamente, los resultados electorales del 8D no son prueba suficiente de la consolidaci贸n del liderazgo de Nicol谩s Maduro para dar continuidad al legado de Ch谩vez y el PSUV y sus aliados deben analizar rigurosamente las causas de derrotas en algunas regiones y territorios de importancia estrat茅gica.

 

Los militantes del chavismo no olvidan la imposici贸n de candidaturas 鈥搃ncluso de figuras de la far谩ndula y el deporte- que no representan a las bases del chavismo. Algunos analistas se preguntan cu谩l es el verdadero valor del control de la mayor铆a de las alcald铆as, que en s铆聽 representan el modelo contrapuesto a la organizaci贸n comunal que se basa en el poder popular que promueve la revoluci贸n.

 

Es tiempo de profundizar en una investigaci贸n que permita saber por qu茅 en tantos barrios de gente pobre votan por la oposici贸n, se帽ala Eleazar D铆az Rangel director de 脷ltimas Noticias.

 

El PSUV no es la usina generadora de ideas, planes, proyectos, sino una maquinaria electoral. No hay posibilidad de cr铆tica y menos a煤n de autocr铆tica; los candidatos son elegidos 鈥渄edocr谩ticamente鈥 sin consulta a las bases. Y todo eso va empujando al militante chavista a la abstenci贸n e, incluso, a la frustrante b煤squeda de otras alternativas. O lo que es peor, a la p茅rdida de la esperanza.

Quiz谩, 聽al no haber elecciones en puerta, el PSUV carecer谩 de excusas para no abocarse a la construcci贸n pol铆tica de base y los medios p煤blicos de comunicaci贸n se deslastrar谩n tambi茅n de las urgencias del proselitismo. Salgado lo califica como un soplo de aire fresco para lo que el presidente Maduro defini贸 como la segunda etapa de su gobierno, que tendr谩 como eje importante la lucha contra un mal end茅mico y letal, la corrupci贸n.

Venezuela sigue sumida en una profunda crisis econ贸mica y con signos de cansancio institucional. 驴Qu茅 har谩n el gobierno y la oposici贸n en un a帽o sin elecciones?

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