Ago 1 2008
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Política

Venezuela, la dictadura mediática y la Organización de Estados Americanos

La siguientes es la intervención del Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela, Embajador Roy Chaderton Matos, ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, el 27 de julio de 2008, marcando las pautas de la política de su país, en una dura crítica a la dictadura mediática de los conglomerados internacionales:

Roy Chaderton Matos*

1.- Doy gracias a Dios y a la Secretaría General por la feliz coincidencia entre mi primer mensaje de rigor a este Consejo Permanente como Representante de la República Bolivariana de Venezuela y la ceremonia oficial con motivo del bicentésimo vigésimo quinto aniversario del natalicio de un gigante de América, Simón Bolívar, El Libertador. Doy gracias también a mis hermanos y colegas de los países bolivarianos por haberme ofrecido el privilegio de este mensaje.

Bolívar está vivo

2.- Los corredores y salones de esta Institución evidencian el reconocimiento unánime a esta figura histórica. Bronces y mármoles lo representan en plazas, parques, lugares públicos y privados desde el Ártico hasta la Antártica, pasando por el turquesa o gris de nuestros mares hasta los verdes, marrones y tostados de nuestras selvas, ríos y desiertos, pero nos preguntamos si el destino de los héroes es congelarse en imágenes veneradas y políticamente correctas, cuyos mensajes retan la autenticidad de presuntos fieles y seguidores.

3.- Bolívar, pionero de la integración y la unión entre nuestras naciones, significa también libertad, independencia, soberanía, hermandad entre naciones, derechos humanos, rebeldía y justicia social. Desde su adolescente nacimiento a la vida internacional en México, pasando por los años de formación e iluminación en Europa, hasta la cima de su madurez en Colombia, su historia es la de un comprometido. En ello le fue la vida, se fue joven de este mundo, asesinado moralmente, dejando la imborrable huella de su sacrificio y pensamiento. Soñó él con una América libre de amos, hambre, enfermedad, ignorancia, desunión, imperios y enfrentamientos fratricidas. 

4.- Hubo otros con inspiración similar, los hubo antes y después de él. Muchos quedaron sembrados en el camino, también asesinados física o moralmente. A algunos se les niega o se les disputa todavía el bronce, el mármol o el lienzo. Los hay de restos frescos, condenados al olvido, a la objeción o a la banalización. 

5.- Quisiera evocar a los homenajeados o vilipendiados, pero quizá incurra en particulares omisiones; si es así, pido perdón. Todos nos iluminan desde el cielo, según nuestra visión cristiana, o desde las profundidades del subsuelo, como en algunas culturas precolombinas. 

6.- Atahualpa, Moctezuma, Guaicaipuro, Túpac Amaru, Mariano Melgar, Miranda, Artigas, Sucre, Morazán, O’Higgings, Petion, San Martín, Manuela Saenz, Hidalgo, Morelos, Sitting Bull o Toro Sentado, Abreu e Lima, Lincoln, Juárez, Martí, Duarte, López y Alfaro.

 7.- Más adelante, Zapata, Villa, Sandino, Marcus Garvey, Cárdenas, Gaitán, Perón Perón, Juan Domingo y Eva, Arbenz, Goulart, Caamaño, Jagan, Velasco, Torrijos, Camilo Torres Restrepo, Dom Hélder Cámara, Juan José Torres, Arnulfo Romero, John Kennedy, Martin Luther King, Malcolm X, Bob Kennedy, Maurice Bishop, Neruda, Víctor Jara, Ernesto Guevara de la Serna, Salvador Allende,  Pierre Elliot Trudeau, Shafik Handal, Daniel Ellsberg y Muhammad Ali. ¿Cómo olvidar a los mártires jesuitas de la Universidad de San Salvador o las monjas estadounidenses de Guatemala o Brasil? Todos personajes de ruptura, heroicos contra la mentira y defensores de sus pueblos. Héroes gigantes, héroes discretos.

8.- Todos los nombrados, a veces aparentemente inconexos, cada uno a su manera, con su propia estatura, realidad y tiempo, legaron un balance de grandes aciertos y ¿por qué no? de errores rectificados. Los recordados hoy, jefes indígenas, militares, políticos, religiosos, intelectuales, activistas sociales, guerrilleros, cantores y estadistas, unos radicales y otros moderados, con muy pocas excepciones fueron destruidos física o moralmente por los poderes constituidos y las minorías privilegiadas a las que enfrentaron; descuartizados, abaleados, invadidos, bombardeados, derrocados, exiliados y vilipendiados, sobreviven en nuestros corazones y deben inspirarnos dentro de esta Organización para ayudar a resolver situaciones y conflictos en paz y en democracia, sobre la base del respeto a la voluntad de las mayorías y el reconocimiento de los derechos que legítimamente correspondan a las minorías, para sustituir la cultura de la dominación por la cultura de la solidaridad.    

9.- Sobrevive en este continente la amenaza del uso de la fuerza y el intervencionismo abierto o encubierto, directo o por delegación, pero sin el potencial de apoyo disponible en la antigua OEA. Esto trae a mi mente un país fundador de esta Organización que tiene una larga tradición en materia de invasiones. Como pueden ustedes adivinar, me refiero a… ¡Cuba!. Entrenada para invadir países con médicos, enfermeras, educadores y asesores deportivos. Quizá a Cuba no le haga falta la OEA, pero a la OEA si le hace falta Cuba.

Señor Presidente, Señor Secretario General,

10.- Me corresponde el honor y la altísima exigencia de suceder en su gestión y en sus palabras al Embajador, amigo y compañero de sueños y compromisos, Jorge Valero Briceño, un diplomático de las Américas. Ambos somos profesionales de compromiso social, que es la base sustentadora de cuanto nos anima en el escenario público y nos oxigena para avanzar en los debates. 

11.- Podría haber dicho combates, pero parece más bien una palabra atrevida en el lenguaje clásico de la otrora OEA. Desafortunadamente, debates más bien tibios, donde energías intangibles pero avasallantes dentro de los espacios de esta Organización parecían o circunstancialmente parecen inhibir, neutralizar, atemorizar o acallar palabras representativas o a la Institución misma, en ocasión de los recurrentes estremecimientos de las capas tectónicas del sistema interamericano.

12.- Los tiempos han cambiado y hoy somos testigos como también actores de nuestro nuevo andar interamericano; a veces torpe, otras vacilante, pero progresivamente más firme y decidido, rumbo adelante, obligados a eludir la irrelevancia.

13.- La OEA de hoy da señales positivas. Es una familia de Estados soberanos, pero contradiciendo a George Orwell, no una donde algunos sean más soberanos que otros. Cada soberanía tiene sus propios ritmos, tiempos y realidades, circunstancia que nos llama a un profundo respeto a cada quien, con la razonable expectativa de que en el decurso de cada situación nos emparejemos en el cumplimiento de nuestros compromisos obligantes con la justicia social, la libertad y la democracia. 

14.- La pura y formal democracia representativa sufre de agotamiento. Debemos avanzar hacia la democracia participativa, donde si bien se mantiene el ejercicio de la representación, el representado no firma un cheque en blanco al representante sino que lo acompaña, controla y apoya en el cumplimiento de su representación. El compromiso convoca nuestra presencia en la construcción de sociedades democráticas marcadas con la impronta de la participación del pueblo en las grandes decisiones de Estado, en procura de sus propios intereses.

15.- Hubo un tiempo cuando en esta Organización implacables dictaduras y democracias famélicas rendían culto, atemorizadas o embelesadas, a la musculatura, al poder de fuego, al oro y al mercado, al mismo tiempo que ocasionalmente se castigaba a las dictaduras con una palmadita en la mano y junto con loas a los derechos humanos, se invocaban las elecciones libres como la panacea a los males del continente.

16.- ¡Elecciones libres! proclamaban… y elecciones libres les estamos dando. El pueblo entró en escena; los procesos electorales son cada vez más transparentes y participativos. Los excluidos de ayer despertaron de su larga hibernación y hoy insurgen, voto en mano en contra del desorden establecido. Pero… elección tras elección se destapa un progresivo fenómeno de izquierdización en América Latina, tan interferido y saboteado que trae a mi memoria una travesura intelectual de Henry Ford, cuando para referirse a su mayor éxito de ventas: el Ford modelo “T”, dijo que lo podía fabricar en cualquier color con tal de que fuese negro. Hoy día, la reacción de algunos factores antidemocráticos parece decirle a nuestro Continente que aceptan cualquier tipo de Gobierno democrático, producto de elecciones libres, siempre y cuando sea de derecha.

17.- La OEA no puede ser diferente al conjunto de sus integrantes ni ciega ante las realidades individuales. La OEA ya no es hoy la obsequiosa convalidadora de situaciones de fuerza contra procesos democráticos y Gobiernos legales y legítimos. Se está convirtiendo en un foro respetable donde el resultado final del partido no se conozca antes del inicio de los acciones.

18.- La OEA puede consolidarse como foro verdaderamente plural y democrático. Nuestra Organización ha de ser tan democrática como la suma de sus propias democracias y tan amante de la paz como la suma de los países soberanos que rechacen la guerra, la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza, el terrorismo, el monstruo del narcotráfico, la violación de los derechos humanos, el separatismo, el sabotaje económico, los secuestros, la censura oficial o privada, el terrorismo de Estado, la desestabilización y la dictadura mediática. Pero si tantas veces hemos dicho que la OEA no puede ser más que la suma de sus Estados miembros; ¿cómo es posible que tradicionalmente no haya sido la suma, sino un sólo Estado miembro que en el pasado haya impuesto su voluntad al conjunto?. 

19.- En sus elocuentes palabras de despedida, el Embajador Valero presentó una suerte de inventario de temas y compromisos pendientes. En materia social, la OEA de antes ha evolucionado en su senectud temática y en un heterodoxo rejuvenecimiento, le está prestando mayor atención a los temas sociales que nunca debió haber banalizado. Dios y nosotros mediante, la OEA sexagenaria, nacida bajo la sombra del magnicidio y un estallido de ira popular, debería terminar pareciéndose a una joven militante social. 

20.- ¿Cómo puede un ser humano ejercer sus derechos políticos, gritar libertad, democracia, abajo los tiranos y los imperios, si carece de la básica vitalidad?. La alimentación y la salud son derechos humanos fundamentales de supervivencia y la educación es una bendita herramienta subversiva para batirnos por nuestros valores, derechos y creencias, imbricados en la solidaridad. Eso disgusta al mercado. 

21.- La solidaridad debe terminar identificando al conjunto de normas, ideas, proyectos y programas que definan a una evolucionada OEA. La tan invocada tolerancia por otra parte, tiene un nombre políticamente correcto. En verdad la tolerancia, cuando es pasiva, se limita a la aceptación del otro o de la otra, de los “diferentes”, porque así lo dictan las buenas normas, pero no necesariamente significa que apreciemos a los “diferentes”. La palabra amor, de profunda inspiración cristiana es mucho más generosa. Cuán privilegiados habríamos de ser si desde una referencia religiosa pudiéramos apreciar, amar y gozar los valores, costumbres y cultura que recibimos de judíos, católicos, musulmanes, protestantes, animistas, budistas, hindúes, ateos, etc., mientras en cambio ofreciéramos los nuestros propios para que también los “diferentes” los conozcan y los aprecien. Vale para lo religioso pero obviamente también para lo político y diplomático; entonces podríamos llamarla tolerancia activa. 

22.- En materia de tolerancia, la civilizada Europa que a su avanzada edad parecía haber renunciado a viejas prácticas y prejuicios, se nos aparece hoy con una Ley del Retorno. Querrá decir de retorno al pasado, a la Europa de las cruzadas, de la inquisición, de guerras interminables, de la xenofobia y del racismo.

23.- La civilizada  Europa de hoy olvidó que llegó a este Continente en plan colonialista. El colonialismo no es solamente la apropiación forzosa y violenta de territorios y soberanías, sino también delincuencia de Estado, que se traduce como un asalto a mano armada de bienes y recursos de la propiedad privada o pública de otros, al costo de la muerte o de la absorción geográfica o cultural. A este Continente trajeron seres humanos secuestrados para venderlos como esclavos, para que arrancasen a la tierra sus frutos y sus recursos y sirviesen a sus inmisericordes amos. Siglos más tarde llegaron de nuevo a América, escapados de los horrores de los fundamentalismos pseudocristianos devenidos en fascismo, nazismo y franquismo, cuando no vinieron huyendo de la hambruna y la miseria. Aquí no encontraron la Ley del Retorno sino la ley de la bienvenida y de la igualdad de oportunidades, en proporciones mucho mayores a las de los inmigrantes subsaharianos, latinos y árabes que hoy buscan empleo en la Europa que se regodea en su propia prosperidad. 

24.- La ingratitud es hija del olvido y el olvido es propio de la insensibilidad. Esto nos llama a actuar como un colectivo democrático, a dialogar, a enfrentar a la Europa de las sombras y entendernos con la Europa de las luces, de la Declaración de los Derechos del Hombre, la Europa de las tres culturas monoteístas que convivieron antes de 1492, con la Europa reconciliada e integrada. En este sentido, las iniciativas diplomáticas que los venezolanos adelantamos en los días actuales, pueden sumarse a los esfuerzos que debemos hacer dentro del colectivo interamericano. 

25.- Este Continente espera por la Carta Social de las Américas, que por las razones ya explicadas debió anteceder a la Carta Democrática, cuyo propósito inicial malicioso, a pesar de alguna de sus virtudes, no escapa a nuestro olfato político. En todo caso, queremos contribuir a una agilización de los trabajos que dirige el Embajador Edmund E. Atkins, a quien saludamos con respeto y espíritu fraternal. También agregamos nuestro reconocimiento a la Embajadora María del Luján Flores y al Embajador Denis G. Antoine por sus positivos aportes y reiteramos nuestro ofrecimiento para celebrar en Venezuela una Asamblea General extraordinaria con el propósito de aprobarla.

26.- Para ser consecuentes con los principios y normas contenidos en nuestros documentos políticos básicos y en los sociales por venir, la evolución de la OEA nos convocará a enfrentar la mayor amenaza disfrazada contra el sistema democrático y la justicia social: la dictadura mediática.

27.- En 1897, Federico Remington, corresponsal de la cadena mediática Hearst en La Habana, algo alejado del fragor de los cañones de la guerra de independencia de Cuba, le escribió a su jefe William Randolph Hearst que se aburría y que no tenía ninguna foto excitante que tomar. Su jefe le respondió de manera muy contundente algo así como “quédese allí”; “usted ponga las fotos que yo pongo la guerra”. A partir de allí se desató una feroz campaña mediática anti-española en los diarios Hearst, y en 1898 estalló la Guerra Hispanoamericana que sacó a los europeos españoles de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Alguien dijo entonces que había nacido un imperio, más sin embargo, cincuenta años atrás ya un país hermano había sido despojado de la mitad de su territorio. 

28.- Treinta y ocho años después de Hearst, el genio estadounidense Orson Welles hizo la primera gran denuncia mundial contra el abuso y corrupción del poder mediático en su histórica película Ciudadano Kane. Desde entonces el problema no ha hecho sino empeorar hasta convertirse, como ya dije, en la mayor amenaza contra la democracia. 

29.- En estos día Hearst no está solo; los monopolios o peones antidemocráticos ahora se llaman Murdoch, Fox, CNN, el Grupo Diarios América, la Sociedad Interamericana de Prensa, Globovisión, el trashumante desestabilizador José María Aznar, la ruidosa COPE, increíble cadena radial amarillista controlada por la santa y bendita Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica española (fascismo abierto) , el Grupo Prisa (fascismo del closet) y El Universal de la familia Ealy. 

30.- A este respecto, me permito llamar la atención de ustedes sobre el siguiente texto, cuyo origen les interesará: “Los medios de comunicación también pueden usarse para bloquear a la comunidad y menoscabar el bien integral de las personas alienándolas, marginándolas o aislándolas; arrastrándolas hacia comunidades perversas organizadas alrededor de valores falsos y destructivos; favoreciendo la hostilidad y el conflicto; criticando excesivamente a los demás y creando la mentalidad de “nosotros” contra “ellos”; presentando lo que es soez y degradante con un aspecto atractivo e ignorando o ridiculizando lo que eleva y ennoblece. Pueden difundir noticias falsas y desinformación, favoreciendo la trivialidad y la banalidad. Los tópicos -basados en la raza y en la pertenencia étnica, en el sexo, en la edad y en otros factores incluyendo la religión- son tristemente comunes en los medios de comunicación.

Los medios de comunicación se usan a veces para construir y apoyar sistemas económicos que sirven a la codicia y a la avidez. El neoliberalismo es un caso típico: “haciendo referencia a una concepción economicista del hombre, considera las ganancias y las leyes del mercado como parámetros absolutos en detrimento de la dignidad y del respeto de las personas y los pueblos” (Juan Pablo II, Mensaje para la XXXII Jornada de las Comunicaciones Sociales, 1998).

31.- Este es un tema que debemos debatir de manera cada vez más abierta y habrá de ser así necesariamente en la medida en que Gobiernos democráticos, de compromiso social prioritario e hijos de la voluntad soberana de nuestros pueblos continúen esparciéndose en nuestro Continente. La respuesta de la dictadura mediática será ocultar la información veraz, envenenar a ingenuos e inadvertidos, activar la desestabilización social y política, banalizar, mercantilizar y politizar el tema de los derechos humanos, difundir violencia, frivolidad, mediocridad, racismo y clasismo, estupidizarnos con superhéroes, procurar salidas militaristas y provocar desgarramientos y separatismos. 

32.- En Venezuela, país de libertad extrema, bajo el liderazgo democrático, popular, legal y legítimo del Presidente Constitucional Hugo Chávez Frías, la mayoría de los medios privados continúan amenazando a nuestra democracia, al igual que en otras partes del hemisferio, pero los derrotamos y los derrotaremos, a pesar de su todopoderoso e inagotable apoyo extranjero. 

33.- Los derrotaremos con más democracia, con más elecciones libres y transparentes, con más consultas populares, con más libertad de expresión, con más medios alternativos, con más información veraz y con los mayores y mejores instrumentos antidictatoriales y antidesestabilizadores: la educación y la justicia social.

34.- Cumplidos estos objetivos estaremos en capacidad de honrar, sin rubor y sin bajar la mirada, al padre libertador Simón Bolívar y a los más nobles y los más puros personajes históricos de nuestra América toda que existe en Nación.

*Embajador venezolano ante la Organización de Estados Americanos

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