Ago 21 2011
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Economía

Venezuela nacionaliza su oro; el “itamita México neoliberal” regala su plata

Para que no le permuten gato por liebre, Venezuela regresará su oro en forma “gradual, bajo técnicas específicas que certifiquen que los lingotes físicos depositados son los mismos”. ¿Serán capaces de alterar hasta los lingotes los hoy insolventes banqueros israelí-anglosajones?

Benedict Mander, de The Financial Times (17/8/11), explaya que Venezuela “nacionalizará su industria aurífera para impedir la minería ilegal e impulsar las reservas internacionales”.

Por cierto, en una reciente conferencia que impartí en un seminario de economía convocada por la secretaría general del PRD, propuse que México, después de crear una nueva banca nacional (sin necesidad de nacionalizar la existente, hoy insolvente), utilice sus pletóricas reservas de petróleo y plata para apuntalar al peso mexicano hoy atado al Titanic estadunidense (www.youtube.com/user/MrJalife).
Benedict Mander aduce que de sus 29 mil millones de dólares de reservas en dólares Venezuela solamente podrá disponer de 5 mil millones (el 17 por ciento); no es tan sencillo retirarlos en una situación normal, menos cuando Exxon Mobil (socia de los mismos bancos israelí-anglosajones) quizá los haya embargado precautoriamente.

De sus 364 toneladas en oro, con un valor de 18 mil millones de dólares, Venezuela cuenta trasladar 211 toneladas (a un valor de 11 mil millones), las cuales, a juicio de Julio Montoya, legislador entreguista (¡cómo abundan!) de la oposición, servirán para garantizar el pago de la deuda que adquirió por 34 mil millones de dólares con Rusia, China y Brasil. ¡Qué forma tan baladí de interpretar una decisión de la mayor transcendencia geoestratégica!

Venezuela nacionalizó los activos auríferos de tres empresas, entre ellas la canadiense Gold Reserve. La única empresa foránea que queda es la rusa Rusoro.

The Wall Street Journal (17/8/11) asevera que Venezuela trasladará 6 mil 300 millones de dólares del Banco Internacional de Pagos, con sede en Basilea –cuyo presidente del consejo de administración es Guillermo Ortiz Martínez– y del londinense banco Barclays (con razón se tambaleó) a otros bancos más seguros de Rusia, China y Brasil.

Cuando el capitalismo global se encuentra agónico solamente un demente puede confiar sus ahorros al fondomonetarista y miembro del G-30 Guillermo Ortiz Martínez, quien aniquiló a la banca “mexicana” por encargo.

La profunda jugada geoestratégica de Venezuela –de ruptura con la caduca unipolaridad financierista (controlada por el sionismo jázaro) en favor de la multipolaridad geoeconómica de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)– es de alto riesgo y la banca de la OTAN no se quedará con los brazos cruzados –si es que no opta por otra alocada aventura militar– como advertí a los multimedia suramericanos que me entrevistaron al respecto.

En represalia, la descalificada “calificadora” Standard & Poor’s –vinculada al espionaje de Estados Unidos a través de John Dimitri Negroponte, quien fue vicedirector de su matriz controladora McGraw-Hill– “degradó el crédito de deuda soberana de largo plazo de Venezuela” basado en “una nueva (sic) metodología (sic) más enfocada al riesgo político (sic)” que abulta la “salud incierta” del presidente Chávez (CNBC.com, 18/8/11). ¡De risa!Desde luego que la geopolítica de Venezuela es distinta a la de México, y tanto las tomas de decisiones como los márgenes de maniobra son diferentes.En el otrora patio trasero de la extinta Doctrina Monroe, Venezuela se ha atrevido en forma temeraria a salvarse y redimirse con Rusia, Brasil y China (tres gigantes de la multipolaridad), mientras el “itamita México neoliberal” se hunde en el Titanic financierista de la banca israelí-anglosajona y regala impúdicamente a las trasnacionales mineras canadienses y británicas su plata, la cual, con el oro, se ha posicionado como uno de los pivotes del nuevo orden financiero global.

No cuadra que el “itamita México neoliberal” sea estérilmente el primer productor de plata del mundo y Zacatecas, su principal matriz, sea también la principal exportadora de migrantes a Estados Unidos. No son los mexicanos quienes se llevan la plata del país.
 

*Analista internacional mexicano, columnista de La Jornada

 

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