Oct 28 2020
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Econom铆aPol铆tica

Chile: Participaci贸n electoral, clases sociales y t谩cticas en la izquierda

La contundencia de los resultados arrojados por el plebiscito del pasado 25 de octubre constituyen un hito pol铆tico de gran trascendencia. Arroja importantes luces acerca de las posiciones que las distintas clases sociales van tomando frente a la crisis del actual esquema de dominaci贸n burguesa. Hay comentaristas de izquierda que, basados en las cifras de abstenci贸n, y en l铆nea con los an谩lisis de la ciencia pol铆tica liberal, han restado importancia a los resultados.

Si bien es cierto que pese a haber aumentado la participaci贸n electoral, situ谩ndose en el registro m谩s alto desde que existe el voto voluntario, dicho aumento no redund贸 en una participaci贸n significativamente mayor a la registrada en la segunda vuelta presidencial de 2017.

Sin embargo, siendo las altas tasas de abstenci贸n una constante en las elecciones chilenas desde que se instaur贸 dicho sistema, la novedad de este plebiscito no hay que buscarla entonces en el grado de participaci贸n. Elemento que adem谩s resulta finalmente irrelevante para determinar la naturaleza del poder pol铆tico en la sociedad capitalista (el poder de la burgues铆a como clase dominante no surge del voto popular, este solo constituye un mecanismo para zanjar las diferencias entre sus fracciones).

En efecto, la novedad esta vez radica en el cambio en la composici贸n que experiment贸 el electorado antes que en su n煤mero total. As铆, por ejemplo, el aumento del componente joven fue una de las caracter铆sticas que destac贸 y que result贸 determinante para la aplastante victoria obtenida por la opci贸n del apruebo.

Pero el hecho m谩s sobresaliente fue la polarizaci贸n social que la preferencia por una u otra opci贸n dej贸 al desnudo. En esta l铆nea destac贸 precisamente el aumento de la participaci贸n electoral en las comunas populares. De hecho, dentro de las comunas del Gran Santiago se observ贸 una correlaci贸n positiva entre el componente obrero[1] y el aumento de la participaci贸n electoral con respecto a la segunda vuelta presidencial de 2017, siendo el caso m谩s notable el de La Pintana. En otras palabras, a mayor porcentaje de poblaci贸n obrera en la comuna, mayor fue el aumento en la participaci贸n electoral (ver gr谩fico).

La clase obrera constituye la clase social m谩s numerosa del pa铆s, con alrededor del 45% de la poblaci贸n total, y por ende la de mayor peso dentro de las clases proletarias y populares. Una tendencia similar se observ贸 en otra clase popular: la peque帽a burgues铆a tradicional, aunque en este caso, por su alta heterogeneidad 鈥搎ue va desde el comercio ambulante informal a peque帽os negocios establecidos que no contratan mano de obra asalariada鈥, la correlaci贸n es (隆era que no!) mucho m谩s vol谩til. Esta clase se sit煤a, dependiendo de las estimaciones, dentro de las tres m谩s numerosas del capitalismo chileno (entre el 18 y el 20% de la poblaci贸n total), y que con la actual crisis econ贸mica debe seguramente haber aumentado su peso.

La clase obrera ven铆a aumentando sus niveles de actividad desde el a帽o pasado, especialmente a ra铆z del estallido social del 18 de octubre. Tal como consigna el COES en el Informe Huelgas Laborales en Chile 2019[1], las huelgas aumentaron en un 68% en 2019 con respecto a las registradas en 2018, rompiendo as铆 la tendencia a la baja que se ven铆a dando en los dos a帽os anteriores.

En este sentido, el aumento de la participaci贸n obrera dentro del electorado habla de un incipiente, pero claro, posicionamiento de esta clase frente a la profunda crisis pol铆tica que atraviesa a la burgues铆a chilena.

Se avecina el m谩s importante redise帽o de la arquitectura institucional estatal del 煤ltimo tiempo en Chile, que conllevar谩 un inminente cambio en el r茅gimen pol铆tico de la dominaci贸n burguesa. Corresponde a la izquierda encauzar en la coyuntura la acci贸n pol铆tica de la clase obrera frente a la encrucijada puesta por la burgues铆a. Es imprescindible que esta se haga presente como actor aut贸nomo e independiente con programa propio frente a las distintas opciones burguesas.

Lo anterior no resulta sencillo en el estado actual en se encuentran las expresiones m谩s radicales de la izquierda. Est茅riles e impotentes en extremo demostraron ser el pasado 25 de octubre las t谩cticas formuladas en consignas del tipo 鈥測o no voto, me organizo鈥 o 鈥渢odo el poder a las asambleas territoriales鈥 promovidas en este sector.

Las causas hay que buscarlas en dos errores fundamentales de apreciaci贸n en que incurren este tipo de 鈥渢谩cticas鈥. En primer lugar, le achacan a la burgues铆a una unidad pol铆tico-program谩tica que en la actualidad no posee. De aqu铆 que los estrategas detr谩s de este tipo de consignas pongan unilateralmente el acento en los acuerdos alcanzados por los partidos burgueses, calificando maniqueamente el plebiscito y el proceso constituyente como simples maniobras urdidas para enga帽ar al pueblo.

El caso es que, si bien el proceso constituyente surge de un acuerdo entre los partidos de la burgues铆a frente al escenario impuesto por la movilizaci贸n popular, este no deja de expresar tambi茅n las enormes vacilaciones y vac铆o program谩tico que campea al interior de la clase dominante para resolver sus propias pugnas. Prueba de ello es el oportunismo m谩s rampl贸n en el que se debaten cotidianamente los partidos burgueses, y en general el deplorable estado en que se encuentran los aparatos ideol贸gicos (Iglesia, c煤pulas sindicales, sistema de educaci贸n, etc.) de la dominaci贸n burguesa, que los vuelve incapaces de aunar a esta clase y arrastrar tras de s铆 a otras. Es por ello que incluso la salida actual es feble en comparaci贸n con la que se impuso en el plebiscito del 88鈥, donde aquellas instituciones mostraban mayor solidez.

En segundo lugar, con este tipo de 鈥渢谩cticas鈥 se pretende evadir a trav茅s de un mero ejercicio ret贸rico de voluntad la cuesti贸n del Estado, lugar por excelencia 鈥揼uste o no鈥 del poder pol铆tico y punto de condensaci贸n de las relaciones de fuerza entre las distintas clases sociales.

Lo relevante en este 谩mbito es que, a pesar de las vacilaciones en el seno de la burgues铆a chilena, los roces entre las distintas ramas del aparato estatal y unos aparatos ideol贸gicos venidos a menos, finalmente el aparato de Estado propiamente tal no se ha quebrado 鈥搇as fuerzas represivas siguen aglutinadas en torno al gobierno鈥 ni las clases populares han sido capaces de levantar un contrapoder capaz de llevar a cabo dicho quiebre.

Notas

[1] Disponible en: https://fen.uahurtado.cl/wp-content/uploads/2020/10/Informe-de-Huelgas-2019.pdf

[2] Para el esquema de clases sociales aqu铆 utilizado v茅ase M. Rodr铆guez: Estructura social, organizaci贸n laboral-gremial y lucha de clases en el capitalismo chileno. Disponible en https://www.puntofinalblog.cl/blog/estructura-social-organizaci%C3%B3n-laboral-gremial-y-lucha-de-clases-en-el-capitalismo-chileno

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