Abr 6 2018
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Opini贸nPol铆ticaSociedad

Reflexiones sobre la crisis

Ahora ya nos queda claro que estamos en un per铆odo de transici贸n, aunque no sepamos a donde vamos. Lo que resulta evidente es que el sistema pol铆tico, econ贸mico y social que nos ha acompa帽ado desde el final de la segunda Guerra Mundial no se puede sostener m谩s. Las desigualdades que crecen de manera exponencial nos han retrotra铆do a los niveles de la 茅poca de la reina Victoria, seg煤n Amnesty International; pero ahora a nivel global. Hace diez a帽os, 652 personas pose铆an la misma riqueza que dos mil trecientos millones de personas. Hoy s贸lo son ocho.

Seg煤n las proyecciones de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo, los j贸venes que ahora tienen 18 a帽os se jubilar谩n con una pensi贸n mensual promedio de 632 euros. A pesar de los discursos oficiales, nos estamos sumando a la indiferencia general sobre el l铆mite de dos grados cent铆grados de aumento de la temperatura en la atm贸sfera desde 1854, considerado como el l铆mite para que en nuestro planeta ocurran cambios irreversibles. Las finanzas ya salieron de la econom铆a y han creado su propio mundo en el que, actuando sin organismos internacionales de control, las transacciones financieras diarias son cuarenta veces superiores a la producci贸n mundial de bienes y servicios. Los bancos m谩s importantes han pagado desde 2009 al d铆a de hoy, algo as铆 como 800 mil millones de d贸lares en multas por operaciones ilegales. La participaci贸n pol铆tica descendi贸 un promedio de 86 por ciento en 1960 al 63,7% de hoy.

Un an谩lisis en profundidad es muy complejo dado que incluye todos los aspectos de nuestra vida. Empero, lo que s铆 es posible es individuar los puntos importantes de reflexi贸n y debate para concentrarnos juntos en ello, con la esperanza de que nos conduzcan a otras reflexiones y otros puntos de vista dado que el tema de la crisis es global y tiene que ver con todos los aspectos de nuestra vida. Las reflexiones son siempre sugerentes. Las que se presentan a continuaci贸n, se plantean a partir de hechos en los que yo he participado. Pero s贸lo son hechos鈥

Reflexi贸n No. 1

Las ra铆ces de la crisis vienen de tiempo atr谩s. En 1973 la Asamblea General de las Naciones Unidas adopta por unanimidad un plan de gobernabilidad global que tiende a la reducci贸n de las desigualdades entre sus miembros y lo llama Nuevo Orden Econ贸mico Mundial. El plan nace con el apoyo de los Estados Unidos (aunque fue un proyecto de M茅xico y Argelia). El sistema internacional posguerra, as铆 como las Naciones Unidas nacen por iniciativa de los Estados Unidos, vencedor principal de la segunda Guerra Mundial que tiene inter茅s en la preservaci贸n de la paz y el desarrollo, luego de una guerra en la que perdieron cerca de medio mill贸n de soldados sobre una poblaci贸n de 140 millones de personas (Alemania perdi贸 a su vez 15 sobre una poblaci贸n de 78 millones de habitantes, adem谩s de dos millones de civiles frente a ninguno de Estados Unidos y los veinte millones de muertos de la URSS).

Las Naciones unidas nacen con el compromiso de Washington de contribuir con el 25 por ciento de su presupuesto, dato que compara la diferencia con el d铆a de hoy cuando Trump amenaza con su retiro. Hasta la Cumbre de Canc煤n en 1981 que reuni贸 a los 22 jefes de Estado m谩s importantes del mundo (con excepci贸n de los del campo comunista) se viv铆a con la ilusi贸n del final de las desigualdades sobre la base de una democracia mundial en la que la mayor铆a de los pa铆ses decidir铆a el curso a seguir en aras del el bien com煤n.

En Canc煤n particip贸 el reci茅n electo presidente Reagan quien anunci贸 que los Estados Unidos no aceptar谩n m谩s someterse a las reglas de una abstracta democracia mundial. Los Estados Unidos no son un pa铆s como los dem谩s y volver谩n a decidir sus pol铆ticas internacional y comercial. A la misma reuni贸n asisti贸 Margaret Thatcher que se convierte en el lado europeo de Reagan. Nace entonces una nueva visi贸n del mundo. La sociedad no existe, existen los individuos (Thatcher). Las f谩bricas no contaminan, son los 谩rboles (Reagan). La pobreza produce pobreza y la riqueza produce riqueza. De ah铆 que hay que reducir al m铆nimo los impuestos a los ricos para que estos distribuyan la riqueza.

Reflexi贸n No. 2

Algunos a帽os despu茅s de Canc煤n, en 1989, cae el muro de Berl铆n, lo que significa el fin de las ideolog铆as, las camisas de fuerza que nos llevaron al nazismo y al comunismo. La idea es que hay que ser pragm谩ticos. La pol铆tica debe resolver problemas concretos, no andar buscando utop铆as. Sin embargo, la soluci贸n de un determinado problema sin que est茅 inserta en la visi贸n final de la sociedad (de derecha o izquierda, poco importa), en realidad se llama utilitarismo y la pol铆tica destinada a la administraci贸n y no a las ideas, nos aleja de la participaci贸n pol铆tica y aumenta la corrupci贸n. Sin programas con ideales se incrementa la importancia personal del pol铆tico, posiblemente fotog茅nica y por analog铆a teleg茅nica, que se mide en la tv y no en las plazas p煤blicas. Es el marketing y no las ideas o los programas el instrumento principal de las campa帽as electorales.

Reflexi贸n No.3

Al mismo tiempo, aparece un solo pensamiento sin alternativa TINA (por sus siglas en ingl茅s, There Is No Alternative) acu帽ado por la Thatcher, la globalizaci贸n neoliberal. Resulta curioso que antes de la ca铆da del muro de Berl铆n, el t茅rmino globalizaci贸n no aparece en los medios de comunicaci贸n. Se fundamenta en el modelo socioecon贸mico y pol铆tico del llamado Consenso de Washington, el paradigma de desarrollo impuesto por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos que establece la adopci贸n de las siguientes reformas: estabilizaci贸n macroecon贸mica, liberalizaci贸n (comercial, financiera y de inversi贸n) privatizaci贸n y desregulaci贸n. Elimina por todos lados las barreras de protecci贸n nacionales, reduce los gastos no productivos (educaci贸n, salud, asistencia social) y promueve la libre competencia entre los Estados. Famosa es la definici贸n que de ello hace Kissinger 鈥渆l nuevo paradigma de la supremac铆a americana鈥. Los pa铆ses en desarrollo la viven con sumisi贸n a las reglas econ贸micas dictadas por el Norte. Kissinger no vio que una vez abierta la v铆a de la libre competencia, China y otras naciones podr铆an emerger.

Reflexi贸n No. 4

Las reacciones de la izquierda frente al pensamiento 煤nico que llega y puede llamarse Tercera v铆a, propuesta con buen 茅xito por Tony Blair, son abandonar las viejas ideas de la izquierda, cabalgar con la globalizaci贸n y aceptar la falta de alternativas. La socialdemocracia, desde Blair a Renzi busca transformarse en un partido transversal que incluya al centro con una pol铆tica proactiva basada en hechos concretos, sin jaulas ideol贸gicas ya superadas. De hecho, la izquierda pierde a sus adherentes y la crisis de 2008 que se debi贸 a la ausencia de controles sobre los bancos americanos desembarca luego en Europa (con gobiernos de izquierda casi en todas partes) y elimina su capacidad de distribuir los excedentes. Crisis para los obreros, la clase media, v铆ctimas de la globalizaci贸n quienes buscan nuevos defensores y comienzan a votar por la extrema derecha, por los Le Pen, los Farage, los Wilder y ah铆 se van para llegar a votar ahora por Salvini y las 5 Estrellas.

Reflexi贸n No. 5

Muchos historiadores sostienen que la codicia y el miedo han sido unos de los principales motores del cambio en la historia. Ricardo Petrella en su 煤ltimo libro 鈥淓n nombre de la humanidad鈥 piensa que estos motores fueron utilizados mediante tres trampas: en nombre de Dios, en nombre de la Naci贸n y en nombre del lucro. No cabe duda de que, desde la ca铆da del Muro, los valores de la globalizaci贸n (competencia, lucro, individualismo, exaltaci贸n de la riqueza), al igual que la desaparici贸n del debate pol铆tico sobre la justicia social (solidaridad, transparencia, equidad, etc.) han creado una 茅tica fundamentada en la codicia. Veinte a帽os despu茅s, en 2009, la crisis econ贸mica y financiera en los Estados Unidos, primero con la especulaci贸n inmobiliaria y luego en Europa con los bonos soberanos, abre un segundo ciclo, el del miedo.

Reflexi贸n No. 6

El ciclo del miedo, en el que nos encontramos plenamente (sin haber abandonado la codicia mientras vuelven las trampas en nombre de Dios, de las Naciones y del lucro), crea una nueva derecha sin ideas y est谩 sustentada en emociones. El Brexit y Trump son fen贸menos que f谩cilmente lo demuestran. Pero el fen贸meno es mucho m谩s profundo. Vivimos en una sociedad l铆quida, sin estructura de ideolog铆as o de clases. En esta sociedad resulta f谩cil para los dirigentes montarse en el miedo y la codicia para brincar al escenario p煤blico鈥 La crisis del 2009 se suma a la inmigraci贸n masiva proveniente de los pa铆ses invadidos por occidente para deponer a los dictadores e instaurar autom谩ticamente la democracia. (la segmentaci贸n de la antigua Yugoslavia, un pa铆s moderno y europeo, luego de la muerte de Tito debi贸 haber sido una advertencia). No llega la democracia, pero s铆 el caos, la guerra civil, la sangre y la destrucci贸n. En 2003 George Bush inicia la invasi贸n de Iraq.

En 2011 estalla la guerra civil en Siria que se convierte en un desencuentro que opone a las potencias 谩rabes, europeas, la americana y la rusa (con seis millones de desplazados y medio mill贸n de muertos), En 2011 Sarkozy propicia la invasi贸n de Libia. De las ruinas de Iraq nace el ISIS, el terrorismo en el nombre de Dios que propugna un retorno al islam original (el wahabismo financiado en el mundo por Arabia Saudita con 80 mil millones de d贸lares en los 煤ltimos veinte a帽os). Todo esto despu茅s de que quince a帽os antes se unieron en Al Qaeda las fuerzas veteranas de la guerra financiada por Estados Unidos contra la ocupaci贸n rusa de Afganist谩n, bajo el mando de Bin Laden quien perpetr贸 el primer ataque de la historia en suelo americano.

Como dice el famoso caricaturista el Roto del Pa铆s: 鈥渘osotros mandamos bombas y ellos nos mandan refugiados鈥. Los refugiados que llegan disparan dos trampas: el nombre de Dios y el de la Patria. En Europa de hoy los partidos de extrema derecha y los soberanistas representan la segunda fuerza pol铆tica frente a los socialistas. Si hoy se llevaran al cabo elecciones europeas, la derecha radical obtendr铆a 40 millones de votos, en adici贸n a los gobiernos de Hungr铆a, Polonia, las RR. Checa, Eslovaca y Austria, pero tambi茅n afecta a los gobiernos n贸rdicos, Holanda y la misma Alemania desde que el AFD obtuvo 92 curules. Orb谩n de Hungr铆a lanza la llamada 鈥渄emocracia iliberal鈥, Polonia denuncia el laicismo de la Uni贸n Europea y convoca a una gran marcha con los populistas soberanistas de toda Europa al grito de 鈥渆n el nombre de Dios鈥.

El Grupo de Visegrad (Hungr铆a, RR. Checa, Eslovaca, Polonia y ahora Austria) denuncia la entrega de Europa al Islam lo que crea una fractura entre el Este y Oeste de Europa, misma que se suma a la del Norte-Sur bajo la perspectiva de la econom铆a: austeridad o solidaridad. Empero, aparece una novedad. Estados Unidos intervienen en Europa abiertamente apoyando a partidos nacionalistas de derecha y xen贸fobos que no s贸lo miran hacia Trump, sino tambi茅n hacia Putin. Como resultado, en una Europa que envejece r谩pidamente (por ejemplo, en Italia los j贸venes de entre 18 y 25 a帽os s贸lo representan el 3 por ciento de los votantes), la inmigraci贸n se ha convertido en una gran bandera de la derecha populista y los xen贸foba. Mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional ha lanzado una advertencia: Europa necesita absorber en el corto plazo 20.5 millones de inmigrantes para sostener su sistema de pensiones y la productividad. Las estad铆sticas demuestran que los inmigrantes contribuyen m谩s al sistema de lo que le cuestan; constituyen la mayor铆a de las nuevas peque帽as empresas, cuyo sue帽o es integrarse r谩pidamente al sistema.

Mas no existe un debate sobre la migraci贸n y qu茅 tipo de inmigrantes hay que aceptar y recibir. Ahora son vistos todos como invasores peligrosos con intenciones de destruir la identidad europea, de criminalidad, de ocupar los puestos de trabajo de los ciudadanos europeos, v铆ctimas de un intenso desempleo. A煤n as铆 Trump, en un pa铆s integrado por inmigrantes ha hecho del control de la inmigraci贸n uno de sus caballos de batalla. Un fen贸meno tr谩gico es que los j贸venes, muchos menos que los jubilados ya no est谩n activos pol铆ticamente.

En el curso de la historia, los j贸venes irrump铆an en la escena pol铆tica para cambiar el mundo que encontraban. Si hubieran votado el Brexit no habr铆a ocurrido. Pero el sistema pol铆tico de los viejos los ignora. El gobierno Renzi asign贸 30 mil millones de euros para salvar a cuatro bancos. El presupuesto total anual dedicado a los j贸venes italianos es de dos mil millones.

Desde la creaci贸n de las Naciones Unidas en 1945 pasamos de 2.5 mil millones de habitantes a 7.5 mil millones hoy d铆a. El crecimiento de la poblaci贸n s贸lo se detendr谩 en el 2050 cuando seamos 9.5 mil millones. Durante el mismo per铆odo, 脕frica se duplicar谩. O encontramos un necesar铆simo acuerdo de gobernabilidad y de la inmigraci贸n, o habremos de disparar sobre los migrantes como algunos proponen.

Reflexi贸n No.7

Los intelectuales y los polit贸logos est谩n siempre sorprendidos por la pasividad de los ciudadanos que parecen completamente anestesiados y ya no reaccionan a nada, aunque la pol铆tica vaya en contra de sus intereses. La historia del Brexit ha sido objeto de muchos an谩lisis. 驴C贸mo es posible que las zonas m谩s deprimidas que tanto recib铆an de Europa hayan votado la salida? 驴C贸mo es posible que Polonia, el mayor beneficiario de los fondos europeos (tres veces el Plan Marshall) vote en contra de Europa? 驴C贸mo es posible que Trump, quien debiera drenar los pantanos de los grandes intereses a favor del pueblo ignorado por los grandes poderes, gobierne ali谩ndose con los grandes capitales y el ej茅rcito (adem谩s de sus propios familiares) y sus electores le permanezcan fieles? El 92 por ciento de sus votantes se declara hoy en amplia disposici贸n para reelegirlo.

Existen muchas interpretaciones de esta situaci贸n parad贸jica. Pero como dec铆a Thalleyerand 鈥渃ada Naci贸n tiene el gobierno que se merece鈥. Debemos reconocer que desde la crisis del 2009 la clase pol铆tica es la que m谩s cr茅dito ha perdido. Habr铆a que examinar el impacto de las evasiones televisiva de 鈥淏ig Brother鈥 de 1989: la sensaci贸n de distanciamiento del poder pol铆tico, c贸mo un refugio hacia un espacio virtual, como Internet, ha contribuido a un individualismo fruto de la frustraci贸n y de la falta de debate sobre las ideas. El ejemplo macrosc贸pico de esta anestesia general es el cambio clim谩tico. Los ciudadanos comunes lo ven todos los d铆as en su vida cotidiana: fotos impresionantes de la desaparici贸n de glaciares, nevadas en el Sahara, huracanes, incendios, tormentas鈥 Todos tienen los datos de la comunidad cient铆fica que comprometi贸 en Par铆s a los gobiernos de todo el mundo mediante la firma de un acuerdo insuficiente y sin controles. No necesitan estudiar para saber. Pueden ver c贸mo los gobiernos hablan de ello, mas no hacen nada. Contin煤an gastando para financiar tres veces m谩s en la industria f贸sil que lo que invierten en la industria renovable. Incluso, Italia ha convocado un refer茅ndum para continuar con la explotaci贸n de campos petroleros en el sur. Y estos d铆as, el gobierno espa帽ol combate a las industrias el茅ctricas que quieren clausurar sus centrales de carb贸n. En Espa帽a los jubilados han hecho una marcha impresionante para defender sus pensiones. Empero, ning煤n pa铆s ha convocado una marcha sobre el clima. Se podr铆a escribir mucho sobre la ausencia de reacciones de los ciudadanos sobre problemas vitales. Y ello constituye la base del cambio de 茅poca en el que nos encontramos.

Reflexi贸n No. 8

El impacto de la tecnolog铆a. Tomemos el impacto de la IV Revoluci贸n Industrial que llega. Recordemos que la Primera fue a principios de los 1800 cuando la mecanizaci贸n sustituy贸 al trabajo individual, como los telares mec谩nicos frente a los manuales. Entonces fue f谩cil reciclar a los trabajadores que pasaron de los telares de casa a los de la f谩brica. La Segunda fue hacia el final de los 1800 gracias a la utilizaci贸n de m谩quinas activadas por energ铆as mec谩nicas con origen en nuevas fuentes como el vapor. Nacen las redes ferroviarias, la construcci贸n de embarcaciones de vapor y veloces medios de comunicaci贸n con importantes descubrimientos en los campos qu铆mico, m茅dico, la cadena de ensamble, la electricidad, el tel茅fono, etc. A煤n en ese momento, gracias al traslado del campo a la fabrica, el hombre sigue siendo vital para la producci贸n.

Nacen tambi茅n las batallas pol铆ticas por un reconocimiento equitativo de su trabajo, as铆 como la pol铆tica moderna. La Tercera Revoluci贸n se ubica al final de la segunda Guerra Mundial cuando el progreso de la tecnolog铆a y despu茅s, con el internet a la cabeza cambia la manera de trabajar. Ahora, como consecuencia, est谩 iniciando la Cuarta que se fundamenta en la inteligencia artificial y la robotizaci贸n que producen el 17 por ciento de los bienes y servicios, mas se calcula que en el 2030 generar谩n el 30%. S贸lo la autonom铆a del transporte desplazar谩 en Europa a seis millones de taxistas, camioneros, choferes de medios p煤blicos; cambiar谩 totalmente el sistema de transporte, la industria automovil铆stica, las aseguradoras, etc. Empero, esta vez, 驴sabr谩n reciclarse los conductores de taxis en una sociedad que privilegia el conocimiento tecnol贸gico frente al trabajo tradicional? Vamos hacia un problema estructural que la pol铆tica ya dirigida hacia tiempos brev铆simos ignora todav铆a. Todo esto, 驴no corre el riesgo de aumentar el desempleo, el miedo y las tensiones sociales y pol铆ticas? Es s贸lo un ejemplo de c贸mo la distancia entre la pol铆tica y la tecnolog铆a, las finanzas y la globalizaci贸n se va ampliando dram谩ticamente.

Reflexi贸n No.9

La conciencia de que s贸lo a trav茅s de la cooperaci贸n multilateral se podr铆a buscar una paz duradera, luego de la tragedia provocada por el nacionalismo y de la idea del dominio sobre los dem谩s. Nacieron tambi茅n organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, con todas sus agencias y fondos, del Unicef a la Fao, de la Organizaci贸n Mundial de la Salud a la de la Energ铆a At贸mica y, en Europa, el gran proyecto de la Comunidad Europea, todos junto a proyectos regionales de la Asean a la Organizaci贸n de Estados Americanos, el Mercosur, etc. Todo bajo el sistema multilateral hoy en crisis. Las guerras comerciales de Trump est谩n destruyendo el sistema de intercambios comerciales. De la democracia mundial de Roosevelt al libre intercambio y competencia de Reagan, hemos pasado a los intereses americanos 煤nicamente, America first.

Las guerras monetarias despuntan en el horizonte. He aqu铆 la idea de competir y no cooperar, la codicia como valor que sustituye al valor de la cooperaci贸n que ayuda a los d茅biles y controla a los fuertes se est谩 extinguiendo. As铆 como Kissinger no vio que un d铆a la libre competencia se rebelar铆a contra los Estados Unidos, Trump no ve que una pol铆tica de enfrentamientos podr谩 revertirse un d铆a. Rusia, China y los Estados Unidos regresan a la era de los ca帽onazos que parec铆a ya desaparecida.

El presente y futuro inmediato se asemejan a una peligrosa reedici贸n de los a帽os treinta, borrosos y desenfocados por la segunda Guerra Mundial. 驴Tendr谩n conciencia de ello los que votan por el nacionalismo? Como dice el Papa Francisco, estamos ya en una fraccionada tercera Guerra Mundial鈥 ya superamos el n煤mero de refugiados de entonces. A las guerras en nombre de la patria en 脕frica, se agregan aquellas en el nombre de Dios, de los Rohyngia en Birmania a los terroristas isl谩micos鈥 Hab铆amos pasado decenios derribando muros y ahora estamos construyendo m谩s que antes鈥 Pareciera que el futuro va en contra de los intereses de la humanidad que ahora conoce la amenaza planetaria que no exist铆a en los a帽os treinta, del clima a lo nuclear, en un proceso de darwinismo social y econ贸mico que ya sabemos a d贸nde conduce鈥

Reflexi贸n No. 10

Resulta evidente que la reflexi贸n final es la necesidad de encontrar una gobernabilidad de la globalizaci贸n y de la Cuarta Revoluci贸n Industrial. No es verdad que carezcamos de ideolog铆as. La globalizaci贸n neoliberal es una ideolog铆a de una fuerza sin precedentes que ha producido nuevos fen贸menos, como las finanzas globales, un sistema multinacional m谩s fuerte que los gobiernos en el que el ejemplo de uso del Facebook para usar a los ciudadanos como mercanc铆a, para influir en sus preferencias pol铆ticas y comerciales demuestra que estamos inmersos en una profunda crisis de democracia. Entramos en un mundo inimaginable descrito por los pioneros de la ciencia ficci贸n, Orwell y Clark, fundamentado en las m谩quinas y el poder de pocos.

Hace s贸lo diez a帽os en China era impensable el ascenso al poder total como el de de Xi, de Erdogan en Turqu铆a o de Putin en Rusia. Eran impensables el Brexit y Trump. Era impensable que los para铆sos fiscales acumularan la cifra colosal de 80 billones de d贸lares. Era impensable que ocho personas poseyeran la riqueza de 2.3 mil millones. Era impensable que Noruega tuviese un invierno con temperaturas cercanas a las de primavera. Hace diez a帽os la crisis financiera abr铆a un per铆odo de profundas y dram谩ticas transformaciones. A este ritmo de la aceleraci贸n de la historia como lo llamaba Toynbee 驴d贸nde estaremos dentro de diez a帽os? Se impone encontrar r谩pidamente un di谩logo entre todos que s贸lo puede fundamentarse en el redescubrimiento de los valores comunes, en la construcci贸n de la paz y la cooperaci贸n, en el derecho internacional como base de las relaciones entre los Estados y reencontrar el sentido del reparto, de la paz y de la justicia social como base de la convivencia, que conduzca al hombre al centro de la sociedad y no al capital, a las finanzas o a la codicia y que nos libre del miedo. 驴Encontraremos el camino para hacerlo?

Concluyen aqu铆 las 10 reflexiones para observar de d贸nde venimos y a d贸nde vamos. S贸lo es una propuesta para pensar鈥 Vivimos en una sociedad que se barbariza, en la que se dialoga y se lee cada vez menos. Se gasta el doble m谩s en publicidad que en educaci贸n. El elector no tiene br煤jula. Si alg煤n lector se siente animado a otras reflexiones, bienvenido. 隆Lo que importa ahora es reflexionar!

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