Abr 28 2018
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Política

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Macri maniobra buscando zafar del descontento popular

 

 La semana que termina ha sido una de las más difíciles para el actual gobierno. Está maniobrando para tratar de mantener su política (recaudatoria) tarifaria sin que la realidad estalle en sus manos. Es conocida la apuesta del gobierno consistente en acumular las malas noticias en los primeros meses de este año, esperando que el Mundial de Fútbol y un eventual buen resultado para los dirigidos por Jorge Sampaoli, tranquilice las aguas. Hasta ahora la cosa más o menos funcionaba hasta que, presionado por la falta de recursos y ciertas demandas y compromisos internacionales decidió poner en marcha el tema de la tarifas.

Una mala medición del estado de ánimo de la población, una soberbia nunca desmentida, el afán de rápidas ganancias para los “amigos” o lo que fuera, hizo que se pasaran de la raya. El incremento es insoportable y para muchos impagable. Para los de abajo la cuestión es grave, pero algunos se salvan,  quienes están “colgados” o los que puedan mantener la “tarifa social”. En cambio los sectores medios, donde radica la mayor parte del voto macrista, no tienen remedio y esto cuestiona algunas de sus costumbres.Resultado de imagen para gananias empresarias en argentina

La semana pasada todo amenazaba con prenderse fuego. Para el gobierno el fin de semana fue febril. Los funcionarios buscaban una salida, todo parecía difícil. Hasta que encontraron la punta del ovillo. Detrás de la idea de descargar la bronca en gobernadores e intendentes y colocar a los consumidores –pidiéndoles austeridad en el consumo- como corresponsables decidieron una estrategia que, por ahora, calmó un poco las aguas. Aunque esto recién empieza, pensemos que recién están llegando las primeras boletas con los aumentos.

En la cuestión tarifaria son muchos los aspectos a considerar, entre ellos se destacan: La situación económica; la relación con las provincias; las ganancias empresariales; los proyectos opositores y la incidencia de este debate en el futuro electoral.

 La situacion económico financiera

El gobierno tiene, en el orden interno, problemas de Caja y además no puede parar el déficit comercial, por lo que tampoco sobran dólares. La inflación no afloja y con ella la pobreza sigue floreciendo. A eso se agrega que los dólares son cada día más pretensiosos. Cuestan más y ponen más condiciones para venir. Además, la banca internacional -socia de este gobierno- está avisando que esto no es eterno, no están dispuestos a sostener de un modo indefinido los pedidos de fondos del gobierno para cubrir sus déficits.

Antes que la cosa pase de castaño oscuro el gobierno decidió enfrentar el problema. Para hacer efectivo su plan electoral necesita recursos, con los que hoy no cuenta. Ellos son imprescindibles y por eso debe ajustar y ajustar para reducir el déficit y demostrar el “sacrificio” de su gobierno. Claro está que el mismo favorece a un número ínfimo de empresas estrechamente ligadas al poder.

 La relación con las provincias

Si en la situación económico-financiera el gobierno encontró el justificativo y la necesidad de una medida tarifaria como la planteada, en las cargas impositivas de provincias y municipios descargó la mayor responsabilidad por esa medida. Pusieron sobre el tapete las cargas a favor de provincias y municipios.

Rápidamente la Gobernadora de Buenos Aires y el Jefe de Gobierno de la Capital Federal aceptaron ese criterio y anunciaron la eliminación de tales cargas. El resto de los jefes provinciales guardaron silencio. De un modo reservado, aunque algunas voces se filtraron, hicieron saber que la principal carga es el IVA y que entonces el gobierno nacional debería aportar, resignando ese ingreso. El gobierno hizo oídos sordos y siguió adelante. La mayoría de los gobernadores son viejos militantes que conocen de memoria el principio liberal según el cual lo mejor para un  gobierno, es “socializar los costos (políticos) y centralizar las ventajas (económicas)”.

Ahora el gobierno nacional aplicaba ese criterio contra los gobernadores y ¡claro! eso no les causó la menor gracia. Pero al macrismo le sirvió para descargar su responsabilidad, negociar y desinflar –un poco- la presión.

Las ganancias de las empresas

La evolución del año 2017, con las elecciones en el medio, es clave para entender lo que pasó y pasa con las empresas energéticas. El segundo semestre de ese año hizo que el sector pegara gigantescos saltos. ¿Cuál es la razón? Las decisiones adoptadas en función de la Revisión Tarifaria Integral (RTI). Los aumentos tarifarios allí aprobados y los compromisos asumidos hicieron que el sector se transformara en la “niña bonita” de la Bolsa de Valores.

Resultado de imagen para gananias empresarias en argentinaEsas acciones fueron las que proporcionaron las mayores ganancias, por encima de las empresas de la construcción y los bancos. Veamos algunos el porcentaje de crecimiento de sus acciones para ese año 2017: Transportadora de Gas del Norte, 308%; Bolt (especializada en sistemas y tecnología), 223,5%; Transener, 175%; Andes Energía, 159%; Pampa Energía, 72%.

La suba de las acciones de las más grandes empresas de la construcción rondaron el 90% y la de los bancos, en algo más del 70%. Todo ello según los datos de la Bolsa de Valores. Como un dato más se puede recordar que también facturaron por valores superiores a la inflación a pesar de haber bajado el consumo. Esto, junto a la suba de acciones, significó mayores ganancias. En ellas había un fuerte componente fundado en las expectativas y promesas gubernamentales para este año. Entre ellas figuraban, naturalmente, los recientes aumentos tarifarios.

Los proyectos opositores

La semana pasada la oposición sorprendió al oficialismo y quedó a un voto de tener quórum propio, dejando fuera de juego al gobierno. Esta semana el macrismo enderezó ese problema, su estrategia no fue evitar la sesión sino que tomó sus precauciones. Hizo que el tema llegara al Parlamento sin Despacho de todas las comisiones, por lo cual requería dos tercios para debatirlo. Como ese número era imposible, la sesión fracasó.Resultado de imagen para tarifazo macri

El gobierno no gana la batalla solo gana tiempo. En algún momento, no muy lejos, la cuestión va a ser debatida, siendo muy probable que salga una norma muy diferente a las tarifas propuestas por el gobierno. Esa perspectiva encaramada en una situación de masas poco favorable puede provocar muchos sobresaltos en la sociedad y sus efectos no son previsibles.

Responderle con el anunciado veto presidencial sería como echar nafta al fuego. Por eso el gobierno apuesta sus fichas a dar vuelta esa votación, supone que tendrá los 10/15 legisladores que le permitan esa maniobra. Para eso cuenta con las buenas relaciones con los gobernadores de Entre Ríos, Misiones, Neuquén, Río Negro, San Juan, Santiago del Estero, Tucumán y eventualmente Córdoba.

Pero, nada de eso es seguro, particularmente si no arma algún esquema más gradualista, tema que motivó una larga reunión entre Mauricio Macri y su Ministro de Energía (y jerarca de la Shell) , Juan José Aranguren.

 Los debates tarifarios y el futuro electoral

El macrismo supo manejar el enfrentamiento con Cristina (Fernández de Kirchner) y sobre esa base ganó las elecciones de 2015 y 2017. Esa mentada “grieta” funcionó, pero ahora las cosas son distintas. Van apareciendo los problemas reales que motivan los dolores de buena parte de la sociedad cuyo fin de mes arranca cuando paga las deudas del mes anterior.

El tarifazo es un golpe en la nuca para esos sectores y también para los sectores medios que confiaron en el macrismo. Esta última medida se suma a la cuesta abajo que acompaña a la figura de Macri. En estas condiciones se abre una nueva perspectiva. Con un peronismo unido es probable que no haya segunda vuelta electoral.

Con dos fuerzas peronistas, no solo habrá segunda vuelta sino que allí Macri tiene una derrota asegurada contra cualquier peronista. Si no logra revertir esta realidad, -hoy- solo podría llegar a ganarle a Cristina, si ésta fuera candidata y llegara a la segunda vuelta.

Por todo eso el gobierno necesita un arreglo con la oposición. De lo contrario, la calle, el Parlamento y –dentro de poco tiempo- la Justicia estarán convergiendo en su contra. Habrá que ver si los compromisos contraídos le permiten ese acuerdo.

Macri  en Vaca Muerta mientras Mendoza se rebela

Este jueves hubo un corte en la ruta 40 de San Carlos por temor a los efectos del fracking en Mendoza.Macri en la explotación petrolera Vaca Muerta, trataba de zafar de su responsabilidad en el tarifazo y recitaba las maravillas por venir. Decía: El ¡pasado quedó atrás!; ¡vienen las inversiones!; etc., etc. Eso ocurría en la capital del cuestionado fracking, un método para extraer petróleo de las piedras mediante fuertes explosiones de profundidad y con gran consumo de agua y productos químicos. En ese mismo momento comenzaron a llover las denuncias sobre una nueva explotación mediante fracking en Mendoza, una provincia petrolera que prefiere hablar de vinos.

Hace un mes, el gobierno de esa provincia aprobó el uso de la técnica del fracking para la extracción de petróleo. Esa técnica ha sido prohibida en varios países europeos (Alemania, Bulgaria, Francia e Inglaterra) y algunos estados norteamericanos. En Mendoza, con sus necesidades de agua para el riego vitivinícola y el orgullo de tener ese líquido –proveniente de los deshielos- de la mejor calidad, esa autorización causa escozor.

Pero como la necesidad tiene cara de hereje, el gobierno avanza en su proyecto y ahora busca inversores, aunque algunos sospechan que hay negociaciones muy avanzadas en las que también interviene el gobierno nacional. Habría bastante dinero en juego y largas, muy largas concesiones de explotación. Lo cierto es que en General Alvear, un oasis en el sur mendocino, hubo una movilización con miles de asistentes reclamando por un futuro sin fracking.

Dudas sobre un dólar que vuela y se va

El dólar, una vez más el dólar, siempre el dólar, el refugio monetario ante nuestras incertidumbres, hizo de las suyas. En menos de una semana, se fue bastante por encima de los 20 pesos nacionales. Solo paró después que el Banco Central tiró unos tres mil millones de “verdes” y subió las tasas de interés a más de un 30%, cifra que hace imposible pensar en créditos productivos.

El efecto, práctico y casi inmediato, de esta suba del dólar es que se trata de un impulso para tirar para arriba la inflación.  Por lo pronto las naftas (gasolinas), que acompañan la evolución del mercado mundial que cotiza en dólares, volverán a subir.

Entre las variadas causas por la que aparece esta nueva “fiebre de dólares” está la cuestión que los fondos usurarios que vinieron al país, se están yendo de sus inversiones en bonos (Lebac) y ahora quieren dólares. Hay rumores que en el gobierno estarían por ofrecer el cambio de las Lebac por otros bonos de vencimientos más lejano, porque cada día se hace más difícil cubrir los vencimientos de esos bonos.

El iceberg, semejante al del 2001, está a la vista. Los funcionarios del gobierno no consiguen turno con sus oftalmólogos  o prefieren no verlo y aprovecharse de algunas ventajitas inmediatas para ellos y sus amigos.

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