Ago 12 2019
560 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Unidad pol铆tica ante el derrumbe social, la clave del contundente triunfo progresista en Argentina

En las elecciones primarias celebradas este domingo en Argentina, la f贸rmula Alberto Fern谩ndez – Cristina Fern谩ndez de Kirchner obtuvo un contundente triunfo. Con un 47,65%, la diferencia con la dupla oficialista Macri-Pichetto fue de m谩s de 15 puntos porcentuales o casi cuatro millones de votos.

El Frente de Todos super贸 al gobierno en 22 de 23 provincias, con la excepci贸n de C贸rdoba y la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires, en las que el amplio margen de ventaja oficialista en anteriores elecciones se redujo considerablemente. Definitoria es la victoria en la provincia de Buenos Aires, cuyo padr贸n electoral representa un 37% 聽del total.El Presidente encabezar谩 una reuni贸n con su equipo a las 15.30, despu茅s del cierre de los mercados

M谩s atr谩s aparece en el favor popular el d煤o Lavagna-Urtubey con un 8%, que result贸 de poco peso a la hora de despolarizar la elecci贸n.

Con una participaci贸n (75,8%) similar a la de las primarias 2015 y un caudal de votos nulos y blancos de alrededor de un 4%, la elecci贸n evidencia una ventaja dif铆cilmente franqueable para Macri en las elecciones de Octubre, anticipando el regreso de un gobierno progresista en la Argentina.

Contexto local y geopol铆tico del resultado

A efectos de ponderar este resultado, debe mencionarse como elemento objetivo el grave contexto social signado por creciente pobreza, desocupaci贸n y ca铆da del poder adquisitivo que afectan a buena parte de los argentinos. La pol铆tica recesiva del gobierno, la apertura indiscriminada a la importaci贸n, la fuga masiva de capitales, las dimensiones estratosf茅ricas del negocio financiero han sepultado a la econom铆a productiva, a las peque帽as y medianas industrias y comercios.

Todo esto, sumado a una inflaci贸n por encima del incremento en los ingresos y elevadas tarifas en los servicios, han condenado a millones de argentinos a ingresar (o regresar) al estrato de pobreza multidimensional, del que hab铆an logrado salir mediante pol铆ticas redistributivas en los anteriores gobiernos kirchneristas.

Para ocultar o minimizar los efectos an铆micos 鈥搚 por ende pol铆ticos- del deterioro del nivel de vida de la poblaci贸n, el desmesurado endeudamiento y la desinversi贸n productiva, el gobierno cont贸 con la protecci贸n c贸mplice de los conglomerados medi谩ticos dominantes. Medios que, en conjunto con jueces adictos y la concurrencia de sectores de los servicios de inteligencia, subvirtieron todo sentido democr谩tico y de legalidad persiguiendo, difamando e incluso encarcelando a figuras l铆deres de la oposici贸n.

Ampliando el foco, esto ha constituido una t谩ctica id茅ntica a la utilizada en otros pa铆ses de Am茅rica Latina, que apunta a la proscripci贸n electoral de dirigentes progresistas del calibre de Lula da Silva en Brasil, Rafael Correa, Jorge Glas o Ricardo Pati帽o en Ecuador. Es la guerra judicial (o 鈥渓awfare鈥, por su denominaci贸n en ingl茅s) cuyo objetivo geoestrat茅gico es reposicionar gobiernos latinoamericanos y caribe帽os alineados con los intereses de los Estados Unidos.

Esta guerra soterrada, a su vez, se enmarca en la reacci贸n al proceso en curso de desoccidentalizaci贸n del poder mundial, con el ascenso y alianza de potencias como China y Rusia en el tablero global, junto a la emergencia de una fuerte correntada favorable a un nuevo sistema multilateral de relaciones internacionales.

El gobierno de Macri ha sido un cuadro funcional a la reacci贸n de los Estados Unidos a la ola de integraci贸n emancipadora que avanz贸 en Am茅rica Latina y el Caribe desde comienzos del siglo XXI, ayudando a quebrar todo esp铆ritu de solidaridad y soberan铆a intraregional. Por eso, esta derrota representa un quiebre en el mosaico latinoamericano de virreyes neocoloniales montado por la estrategia de la otrora potencia 煤nica. Quiebre que es todav铆a simb贸lico, dado el car谩cter preliminar de esta elecci贸n, pero que infunde un enorme 谩nimo a los movimientos sociales y pol铆ticos que trabajan en sentido emancipador.

La potencia de lo pol铆tico

Estas elecciones, a contramano de lo que suele comentarse con referencia a cierta 鈥渁pat铆a antipol铆tica鈥, ponen de relevancia la fuerza de la acci贸n pol铆tica, ya que es as铆 c贸mo se construy贸 esta nueva mayor铆a.

La columna vertebral del movimiento masivo que acompa帽a a la candidaturas de Alberto y Cristina (popularmente conocidos como FF por las iniciales y la homonimia de sus apellidos) est谩 formada indudablemente por el reencuentro de las distintas corrientes del peronismo, un v贸rtice que hist贸ricamente ha encolumnado a los sectores populares en pos de conquistas sociales fundantes y que una vez configurado, posee para los adherentes a la 茅pica peronista, una atracci贸n incontenible.

La concertaci贸n de la mayor铆a de los gobernadores peronistas 鈥搒alvo por ahora los de C贸rdoba y Salta-, la sumatoria de numerosos intendentes en distritos clave y la reuni贸n y activaci贸n de las principales fuerzas sindicales lograron establecer un n煤cleo pol铆tico decisivo.

A su vez, el Frente de Todos cobr贸 un car谩cter integrador y transversal, al ensanchar sus fronteras ideol贸gicas, cobijando a un amplio arco de fuerzas opositoras no peronistas, tales como sectores no oficialistas del radicalismo, comunistas, humanistas, bolivarianos, cooperativistas y municipalistas, junto al poderoso aporte de una variada gama de movimientos sociales de base en unidad heterog茅nea pero s贸lida.

La inteligente movida de situar candidatos competitivos como Axel Kiciloff y Ver贸nica Magario para enfrentar al producto de laboratorio de la derecha liberal Vidal en Provincia de Buenos Aires, la decisi贸n de no producir fisuras en competencias intrapartidarias, la valiente y generosa actitud de la ex presidenta de acompa帽ar como Vicepresidente para facilitar el acercamiento y el apoyo de todos los sectores, mostraron la habilidad de una estrategia pol铆tica ganadora.

Con una comprensi贸n propia de la necesidad y de los mejores sentimientos, la militancia org谩nica y la militancia independiente se plegaron con una sinton铆a admirable a la estrategia, en el despertar de una m铆stica pol铆tica que el individualismo propulsado por el gobierno pretend铆a sofocar definitivamente.

Plazas y estadios volvieron a llenarse con cientos de miles de personas emocionadas y esperanzadas para recuperar lo colectivo y lo com煤n. Colocar representantes dignos de la comunidad de intereses que representa una naci贸n, se convirti贸 en prioridad absoluta y alrededor de ella se teji贸 una fuerte armon铆a colectiva, que barri贸 con toda aspereza o posible desacople.

Unidad en la diversidad y sinton铆a que ser谩n fundamentales de recordar en las etapas subsiguientes.

Los peligros hacia octubre

El gobierno de Macri, ahora a la defensiva, ha demostrado tener pocos escr煤pulos. Car谩cter que comparte con quienes lo sostienen en las sombras. Es improbable que el gobierno supremacista estadounidense, cuyo secretario de Estado es un ex jefe de la Agencia Central de Inteligencia, observe impasiblemente como se le escabulle uno de sus principales peones en la regi贸n, amenazando con un domin贸 regional de nuevos gobiernos populares.

Asimismo, es poco factible que el oligopolio de medios hegem贸nicos en Argentina permanezca mudo e inactivo ante la inminencia del regreso progresista al gobierno. Es de esperar que m煤ltiples operaciones period铆sticas, judiciales y de inteligencia intenten impedir el seguro triunfo de la oposici贸n. Dichas operaciones podr铆an no solamente repetir medi谩ticamente hasta el cansancio el remanido pero a煤n efectivo sonsonete de la 鈥渃orrupci贸n鈥 sino escalar a ribetes criminales.

No pueden descartarse alg煤n autoatentado -similar al que supuestamente sufri贸 Bolsonaro en la campa帽a en Brasil- contra alguna de las figuras oficialistas (incluido el presidente), operaciones de bandera falsa en el campo delictivo incriminando a principales dirigentes opositores, montajes judiciales de 煤ltima hora o incluso la posibilidad de suspender las elecciones ante alg煤n evento violento programado. Sin duda que una campa帽a del miedo ante el cambio de gobierno reemplazar谩 la campa帽a de frases vac铆as de la 鈥済lobolizaci贸n鈥 de la alegr铆a.

Todas estas posibilidades deben ser tenidas en cuenta, dadas las caracter铆sticas de un gobierno que ha demostrado ser propenso a las pr谩cticas mafiosas.

Sin embargo, lo m谩s probable es que a煤n ante el descalabro social en ciernes y al intento cobarde del oficialismo de no hacerse cargo y culpar al triunfo opositor por ello, el pueblo se sobreponga a toda maniobra y ratifique en Octubre en primera vuelta el cambio de rumbo. Esa amplia victoria otorgar谩 al nuevo gobierno un respaldo s贸lido, pero constituir谩 al mismo tiempo un compromiso severo de responder en corto tiempo a las acuciantes necesidades y exigencias de la poblaci贸n.

El futuro gobierno

En sus discursos y apariciones p煤blicas, tanto Alberto Fern谩ndez como Cristina han dado a conocer las claves de lo que ser谩 el futuro gobierno. Entre ellas, fundamentalmente estar谩 el esfuerzo por recuperar la vitalidad del mercado interno, fortalecer la industria y los peque帽os y medianos emprendimientos locales y con ello, posibilitar ingresos crecientes, 聽trabajo de calidad y garant铆a de derechos sociales. Un nuevo 鈥渃ontrato social鈥 ha sido anunciado, en el que seguramente se buscar谩 la concertaci贸n de sectores asalariados y empresariales para reactivar la econom铆a nacional. Para lo que ser谩 imprescindible, tal como ya lo anticip贸 el candidato presidencial del Frente de Todos, frenar la irracional espiral especulativa a beneficio de la banca nacional e internacional.

Medicamentos sin cargo para jubilados y pensionados, aumento de salarios, expansi贸n de la educaci贸n p煤blica y la salud son elementos centrales de los pasos a dar por el nuevo gobierno. En particular, Fern谩ndez ha ponderado la expansi贸n de la educaci贸n universitaria, como modo de hacer efectiva la posibilidad de ascenso social de sectores hundidos en la pobreza y en la marginaci贸n. A su vez, la potenciaci贸n del sector del conocimiento y la investigaci贸n permitir铆an dejar atr谩s la subalternidad tecnol贸gica, sacando a la Argentina de la condena colonial de la primarizaci贸n y coloc谩ndola en un espacio de desarrollo cient铆fico acorde a los tiempos actuales.

Las propuestas expresadas no remiten solamente a medidas tomadas ya en gestiones anteriores, sino que tambi茅n potencian nuevos aspectos, seguramente en un m谩s que positivo intento autocr铆tico de corregir deficiencias. Por ejemplo, la ya anunciada participaci贸n en este gobierno de los gobernadores provinciales, deja entrever una descentralizaci贸n del poder hacia un federalismo efectivo, tan declamado y tan poco practicado en un pa铆s controlado colonialmente desde la principal ciudad portuaria.

Al mismo tiempo, la diversidad de fuerzas constitutivas del Frente de Todos, asegura futuras pujas pero tambi茅n riqueza de matiz en las pol铆ticas p煤blicas a acometer.

De inter茅s es considerar el aporte de los exponentes de las nuevas generaciones pol铆ticas en posiciones de gobierno municipal o legislativo, lo que augura apertura a nuevos escenarios sociales como por el ejemplo el de la lucha por hacer efectiva la paridad de g茅nero a todo nivel y el avance de los feminismos en general.

En el campo internacional, es muy probable que un gobierno encabezado por Alberto y Cristina asuma posturas de relaci贸n multilateral y se apoyen en los principios de autodeterminaci贸n y no injerencia. De ese modo, se comenzar谩 a conformar junto con M茅xico un nuevo eje de integraci贸n soberana progresista, que crecer谩 en paralelo e interacci贸n con el grupo de naciones agrupadas en la Alianza Bolivariana para las Am茅ricas (ALBA) para resistir los intentos de dominaci贸n hegem贸nica desde el Norte.

La defensa irrestricta de la Paz como conquista regional y la soberan铆a frente a cualquier intento de agresi贸n ser谩n sin dudas pilares irrenunciables del nuevo per铆odo gubernamental.

Desde esta tribuna, esperamos que el gobierno tambi茅n asuma la necesidad de una democratizaci贸n comunicacional, que permita una real pluralidad de voces y una defensa de los avances sociales desde medios ligados consustancialmente a las luchas populares.

Quiz谩s la idea de una alianza p煤blico-comunitaria sea de ayuda para desconcentrar progresivamente el poder y dar real y permanente participaci贸n a la base social en el camino de construcci贸n de una nueva realidad. Realidad transformadora que, como muestran todas las experiencias anteriores, s贸lo puede sostenerse desde una masa cr铆tica empoderada de los sectores populares. De este modo, el Frente de Todos se convertir谩 en el Gobierno de Todos abriendo la puerta a un nuevo amanecer.

 

(*) Investigador del Centro de Estudios Humanistas de C贸rdoba, Argentina y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario