Feb 9 2012
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Anonymous y la pinchadura al FBI y a Scotland Yard

Sus acciones ya son parte de la resistencia permanente contra toda forma de violaci贸n de la libertad, seg煤n la entiende Anonymous. Salt贸 a la fama en el 2010 defendiendo a Julian Assange y Wikileaks, atacando las empresas multinacionales que se hab铆an sumado al boicot instrumentalizado por la administraci贸n norteamericana de todas las fuentes de financiaci贸n del portal.

Guy Fawkes nunca pens贸 que sobrevivir铆a a tantos siglos y menos a煤n que, m谩s de cuatrocientos a帽os despu茅s de sus andanzas, la m谩scara que lo representa se convertir铆a en pleno siglo XXI en el emblema de quienes, desde los indignados hasta los guerreros digitales de Anonymous, pasando por toda la galaxia de los grupos antiglobalizaci贸n, se oponen con f茅rrea voluntad al orden de un mundo ultraliberal, depredador e indolente. Sin embargo, este cat贸lico que el 5 de noviembre de 1605 casi logra hacer volar el Parlamento ingl茅s con 30 kilos de p贸lvora cuando el rey James Primero estaba adentro es el rostro oficial de la revuelta occidental y, m谩s precisamente, el distintivo con el cual el grupo de hackers reunido bajo la denominaci贸n de Anonymous se presenta al mundo.

Sus acciones ya son parte de la resistencia permanente contra toda forma de violaci贸n de la libertad seg煤n los criterios con los cuales Anonymous la entiende. Presente desde hace varios a帽os en la escena del hacking contestatario, Anonymous salt贸 a la fama cuando, en 2010, en plena ofensiva oficial contra el fundador de Wiki-leaks, Julian Assange, el grupo atac贸 las empresas multinacionales que se hab铆an sumado al boicot instrumentalizado por la administraci贸n norteamericana de todas las fuentes de financiaci贸n de Wikileaks: los portales de Amazon, PayPal, Visa, MasterCard y Postfinance, la filial de los servicios financieros de los correos suizos fueron bloqueados con el operativo Payback montado por Anonymous contra esas empresas que, sin la m谩s remota orden judicial como base, trataron de impedir que el dinero llegara a Wikileaks.

驴Qui茅nes y de d贸nde vienen esos valientes que osaron franquear las puertas de lo m谩s protegido para herir el coraz贸n del sistema? Fr茅d茅ric Bardeau y Nicolas Danet, los autores de un sobresaliente ensayo sobre Anonymous (Anonymous: 驴pirates informatiques ou altermondialistes num茅riques?), describen la influencia de esta galaxia sin jerarqu铆a ni manual de instrucciones como un 鈥渕ovimiento que modifica la relaci贸n de fuerzas en el seno de la sociedad鈥. De acci贸n en acci贸n, Anonymous se instal贸 en el paisaje pol铆tico mundial y excedi贸 en mucho la herencia de sus padres culturales, es decir, toda la cultura contestataria norteamericana de los a帽os 鈥70, perfectamente representada por Stephen Wozniak, el cofundador de Apple, y Richard Stallman, el iniciador del proyecto GNU. Anonymous se plasm贸 en cuatro operativos muy osados: el primero: los ataques contra la Iglesia de la Cientolog铆a en 2008; el segundo: la ciberofensiva contra el gabinete de abogados Baylout, defensores de los derechos de autor de la industria del disco y del cine en los Estados Unidos, y contra el portal de la Motion Picture Association of America (MPAA), asociaci贸n a la cual Anonymous persigue por sus 鈥減ol铆ticas excesivas鈥 en la protecci贸n de los derechos de autor: el tercero fue la intervenci贸n a favor de Assange en lo que se conoci贸 como el primer episodio de una aut茅ntica guerra de la red.

El cuarto episodio remonta al pasado 19 de enero, justo despu茅s del cierre del portal de descargas Megaupload y del posterior arresto de su creador, el multimillonario Kim Schmitz. Lanzados desde los cuatro puntos cardinales del planeta, los ataques orquestados por Anonymous bloquearon los portales del Ministerio de Justicia norteamericano, los de la Casa Blanca, los de Warner y Universal, los del FBI, los del organismo que supervisa la red en Francia, Hadopi, y la estructura que administra los derechos de autor, la Sacem. Anonymous logr贸 incluso introducirse en el portal de la presidencia francesa y modificar los mensajes de bienvenida. La quinta y 煤ltima acci贸n tiene apenas un par de d铆as. Un grupo que se identific贸 como Anonymous hizo p煤blica la grabaci贸n de una 鈥渞euni贸n鈥 telef贸nica entre el FBI y la polic铆a brit谩nica en la cual se evocaban las acciones contra los ciberactivistas. 驴Donde est谩n para meterse en esos vericuetos tan 铆ntimos? 鈥淓n todas partes鈥, responden Bardeau y Danet. Estos dos especialistas de las ONG observan que los Anonymous no son 鈥減iratas propiamente dichos porque no roban nada鈥. Tampoco son 鈥渢erroristas鈥, desde luego, sino 鈥渦n fen贸meno mucho m谩s vago cuyo 煤nico hilo conductor es la defensa de la libertad de expresi贸n鈥. Bardeau y Nadet cuentan que, en cierto momento, 鈥渓a CIA intent贸 realizar un perfil tipo de los simpatizantes de Anonymous: era tan borroso que terminaron apuntando hacia la mitad del planeta鈥.

Su lema se hace realidad: 鈥淪omos legi贸n鈥. En este sentido, Bardeau destaca que los Anonymous 鈥渘o son ni anarquistas ni sindicalistas revolucionarios, ni marxistas. Es un movimiento posmoderno, an贸nimo, planetario, descentralizado. Entre los Anonymous de Brasil, muy fuertes y movilizados contra la corrupci贸n, y los de Austria y Alemania, todos antifascistas, no hay unidad, pero s铆 denominadores comunes como la libertad y la neutralidad de la red鈥. A diferencia de los indignados o los otros movimientos antiglobalizaci贸n, Anonymous act煤a desde el anonimato: no hay partido pol铆tico ni foro ni cumbre, ni manifestaci贸n. Su identidad f铆sica es la m谩scara de un militante cat贸lico brit谩nico del siglo XVI y sus territorios son 茅stos: irc.anonops.li, Twitter @AnonOps, @Anony mousIRC, Facebook Anonymous, AnonOps.blogspot.com. El origen del nombre proviene de los foros an谩rquicos 4chan. En este portal norteamericano no hace falta inscribirse y cada participante recibe el seud贸nimo de 鈥淎nonymous鈥. Est谩n en muchos lugares al mismo tiempo; algunos son hackers aficionados, otros no, universitarios, empleados, militantes de una o muchas causas.

Anonymous realiza a su manera el deseo no confesado de muchos ciudadanos del planeta: meter una piedra en el engranaje de la perfecci贸n ultraliberal.

*Periodista de P谩gina 12 de Argentina, desde Par铆s

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    3 Coment谩rios - A帽adir comentario

    Comentarios

    1. Anonymous y la pinchadura al FBI y a Scotland Yard « Espacio de Sergio
      9 febrero 2012 13:04
    2. marcos
      9 febrero 2012 19:49

      Hola, hoy recien descubro su pagina y me quedan dos conclusiones… 1) me alegra que se distribuya informacion y se analice los contenidos sin bandera politica alguna.
      2) lo que no me cierra es que en la pesta帽a de Direccion terminan diciendo 芦Todos los art铆culos de este portal pueden ser citados y reproducidos sin otra limitaci贸n que la de citar autor y fuente.禄 Cuando leo articulos (como por ejemplo este) que son de diarios comerciales que si responden a banderas politicas, intereses economicos, etc… y encima ni siquiera ustedes citan la fuente…
      Un poco mas de seriedad en este sentido muchachos!
      Espero que lo tomen como una critica constructiva ya que esa es mi intencion.
      Saludos

      Marcos

    3. Lagos Nilsson
      9 febrero 2012 20:35

      Esa es, precisamente, la diferencia: se dice de d贸nde.