Oct 8 2015
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Opini贸n

Antes de que sea demasiado tarde, acci贸n y reforma de la ONU

 

 

Miremos a los ojos de nuestros descendientes, de los ni帽os y de los m谩s menesterosos y procedamos, con gran firmeza, a actuar frente a quienes, en la vor谩gine de las irresponsables pol铆ticas econ贸micas actuales, podr铆an conducir a la humanidad a una situaci贸n inadmisible desde todos los puntos de vista. Tanto el Papa Francisco en su valiente Enc铆clica 鈥渆col贸gica鈥 鈥撯溾 es ahora tiempo de acci贸n鈥- como el Presidente Barak Obama -鈥渘uestra generaci贸n es la primera que hace frente al cambio clim谩tico鈥 y la 煤ltima que puede reducirlo y resolverlo鈥 (隆)- han alertado sobre los riesgos de la situaci贸n y perspectivas futuras y han urgido la adopci贸n de medidas.

 

Es especialmente inaplazable una gran acci贸n educativa, a todos los niveles, para tomar conciencia de las responsabilidades actuales, para pasar de s煤bditos a ciudadanos plenos, y para anticiparse, ahora que la tecnolog铆a digital ya lo permite; para lograr total igualdad de g茅nero, aut茅ntica piedra angular de la nueva era. Esta deber铆a de ser la gran misi贸n a encomendar a las Naciones Unidas, a trav茅s de la UNESCO, para conseguir, tanto en las escuelas como en los parlamentos, en los consejos municipales y en los gobiernos, personas 鈥渆ducadas鈥, es decir, 鈥渓ibres y responsables鈥, como establece el art铆culo primero de la Constituci贸n unesquiana. Educaci贸n para ser, educaci贸n para aprender a ser聽 y no a tener, como preconizan con tanta insistencia informes, como los PISA, derivados de organizaciones estrictamente econ贸micas y comerciales. Hay que inspirarse en las reflexiones de Paulo Freire, Edgar Morin鈥 que son las que afianzan la autoestima, la creatividad, el pleno ejercicio de las facultades distintivas de la especie humana.

 

Lo que hoy acontece a escala mundial (escasas ayudas a Hait铆, Nepal鈥, desatenci贸n a los refugiados, a los inmigrantes, reducci贸n de la ayuda al desarrollo, la amenaza nuclear, la impunidad internacional en los tr谩ficos de toda 铆ndole鈥) s贸lo podr铆a resolverse con unas Naciones Unidas refundadas, plenamente respetadas por todos los pa铆ses.

 

La guerra de Siria, de Yemen, de Somalia,鈥 la situaci贸n en Ucrania鈥 la reacci贸n frente al llamado Estado Isl谩mico, que requiere una contundente y concertada acci贸n a escala mundial, en lugar de las opacidades (ayudas a los terroristas por razones 鈥渋ntra-religiosas鈥) son realidades absolutamente insostenibles. Por otra parte, unas Naciones Unidas eficaces y 鈥渢orres de vig铆a鈥 hubieran permitido que聽 la 鈥減rimavera 谩rabe鈥 hubiera desembocado en situaciones muy distintas a las actuales.

 

Las Naciones Unidas han debatido y aprobado en diversas ocasiones Estrategias internacionales para la reducci贸n de desastres naturales (1989, 1994, 1999, 2005, 2012鈥); se han utilizado como espacio de estudio y discusi贸n, pero las recomendaciones han ca铆do siempre en el saco roto de la sociedad de los 鈥渕ercados鈥. Lo que debemos tener en cuenta es que entre 2002 y 2011 se produjeron 4130 desastres registrados, resultantes de riesgos naturales, en todo el mundo, en los que fallecieron聽 1.117,527 personas鈥onu asmblea gral

 

Desde hace dos d茅cadas, por primera vez en la historia, los seres humanos han dejado de ser invisibles, an贸nimos, silenciosos, obedientes鈥 confinados tanto territorial como intelectualmente en espacios muy limitados y, de forma progresiva, est谩n haciendo realidad el principio de la Carta de las Naciones Unidas: 鈥淣osotros, los pueblos鈥濃 Ahora ya es posible la refundaci贸n del Sistema de Naciones Unidas, basado en la representaci贸n de la sociedad civil, en la representaci贸n de los Estados junto con la representaci贸n popular. S铆, ahora ya es posible la transici贸n a una econom铆a solidaria basada en el conocimiento para un desarrollo global sostenible y humano.

 

Las grandes prioridades a escala global聽 establecidas por las Naciones Unidas: alimentaci贸n, acceso al agua potable, salud, cuidado del medio ambiente, educaci贸n para todos, paz, no pueden llevarse a la pr谩ctica si no existe una gobernaci贸n local e internacional genuinamente democr谩tica. Adem谩s de terminar con la amenaza nuclear, ser铆a muy conveniente que se garantizara la seguridad a trav茅s de las pertinentes alianzas siguiendo las directrices de un Consejo de Seguridad ponderado en composici贸n y funciones, y fuera posible poner en pr谩ctica聽 lo que constituye el gran proyecto patrocinado por el International Peace Bureau de Ginebra: desarme para el desarrollo (鈥渄isarmament for development鈥). Bastar铆a con un 鈥渞ecorte鈥 del 35% del presupuesto b茅lico actual para que se produjera, en muy pocos a帽os, esta gran transformaci贸n social a escala global. Hoy ya es posible la transici贸n de una cultura secular de imposici贸n, violencia y guerra (鈥渟i vis pacem, para bellum鈥) a una cultura de encuentro, conciliaci贸n, alianza y paz. Hoy ya es posible la gran transici贸n hist贸rica de la fuerza a la palabra, por las voces unidas en un gran clamor popular a escala planetaria, para que el siglo XXI sea, por fin, el siglo de la gente. Voces unidas para que pronto concluya la actual聽 contradicci贸n entre democracias a escala local y una plutocracia recubriendo el espacio internacional, en la que los tribunales internacionales, generales o espec铆ficos, no son reconocidos, o lo son s贸lo en determinadas ocasiones, por lo poderes hegem贸nicos.

 

James A. Paul, fundador de la NGO Working Group on the Security Council, ha escrito en un art铆culo reciente sobre el 70 aniversario que ha llegado el momento en que la humanidad requiere la adopci贸n de medidas muy en茅rgicas y que, en lugar de esperar los desastres que se avecinar铆an por la ausencia de una sabia gobernaci贸n mundial, los ciudadanos deben 鈥減edir ahora un organismo efectivo y fuerte a escala mundial, democr谩tico y proactivo, que proteja el medio ambiente, asegure el adecuado tratamiento de los conflictos y mejore la situaci贸n del mundo en su conjunto鈥.

 

El profesor Juan Antonio Carrillo, que fue un聽 gran valedor del Derecho Internacional y hoy sigue iluminando con su obra los caminos que debemos recorrer sin demora, advirti贸 ya en 1998: 鈥溾 es聽 indispensable contribuir a la b煤squeda de un orden internacional basado en la equidad, la solidaridad y la noci贸n de comunidad internacional. Estos prop贸sitos, que recuerdan los expresados en el art铆culo primero de la Carta de las Naciones Unidas, pueden parecer ingenuos y ut贸picos. Pero constituyen la base de mi firme convicci贸n de que cada ser humano, cada comunidad humana, tiene la obligaci贸n positiva de ser el guardi谩n de su hermano en el mundo injusto, desbocado y convulso que nos ha tocado vivir鈥. La realizaci贸n hist贸rica de este ideal exige, como es obvio, la institucionalizaci贸n de la comunidad internacional en su conjunto, esto es, el tr谩nsito de un orden internacional basado en la dependencia de los Estados soberanos a uno orden de interdependencia, basado en el totus orbis de la comunidad internacional. Est谩 claro que no han faltado referentes. No han faltado l煤cidas alertas, iniciativas, propuestas. Lo que sucede es que, hasta ahora, los 鈥減ueblos鈥 estaban silentes. Ahora pueden hablar. Y van a hacerlo. Se avecinan cambios radicales.

 

Hace algunas semanas envi茅 al Presidente Barack Obama, una carta en la que expresaba mi convicci贸n de que, especialmente en concertaci贸n con el Papa Francisco, pod铆a desencadenar聽 un r谩pido movimiento a escala mundial en favor de la celebraci贸n de una sesi贸n extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que se adoptaran las medidas apropiadas para evitar alcanzar puntos de no retorno, tanto en procesos medioambientales como sociales. En la misma sesi贸n se decidir铆a una 鈥渉oja de ruta鈥 para, en el menor tiempo posible, refundar un multilateralismo democr谩tico, unas Naciones Unidas que hicieran realidad el principio de la Carta -鈥淣osotros, los pueblos鈥- mediante una Asamblea General que constar铆a de un 50% de representantes de Estados y un 50% de representantes de instituciones de la sociedad civil, al tiempo que al Consejo de Seguridad actual se a帽adir铆a un Consejo Socioecon贸mico y un Consejo Medio Ambiental. No existir铆a veto pero s铆 voto ponderado. En cuestiones especializadas, se tendr铆an en cuenta el rigor cient铆fico. As铆, en materia de medio ambiente se atender铆a聽 al Panel Intergubernamental contra el Cambio Clim谩tico (IPCC).

 

En estos momentos estamos procediendo, con varias instituciones de gran prestigio, a elaborar una propuesta que catalice, mediante el apoyo de la comunidad art铆stica, de la comunidad cient铆fica, de la comunidad docente y universitaria, y con gran clamor popular, la puesta en marcha de un Sistema de Naciones Unidas capaz de asegurar una gobernanza mundial a la altura de los desaf铆os actuales.

 

A esta Asamblea General se someter铆a, en un breve plazo, el texto final de una Declaraci贸n Universal de la Democracia, 煤nico contexto en que es posible el pleno ejercicio de los derechos humanos, de la igual dignidad de todos ellos. Ser铆a el 鈥渘uevo comienzo鈥 que preconiza en su 煤ltimo apartado la 鈥淐arta de la Tierra鈥.聽 Ser铆a legar a las generaciones venideras un mundo en que las horrendas y ensangrentadas im谩genes de mujeres, ni帽os y hombres abandonados a su suerte no volvieran a repetirse.聽 En que la habitabilidad de la Tierra seguir铆a en condiciones aceptables para una vida digna. En que la cooperaci贸n y no el enfrentamiento ser铆a la norma. Ser铆a celebrar los setenta a帽os con el inicio de la transici贸n hist贸rica de la fuerza a la palabra.

 

*Presidente de la Comisi贸n Internacional contra la Pena de Muerte, ex Ministro de Educaci贸n de Espa帽a, ex director general de la UNESCO, presidente de la Fundaci贸n Cultura de Paz .聽

 

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