Ene 3 2018
949 lecturas

Política

Aprensiones en Chile por fallo de La Haya y visita papal

Dig√°moslo sin titubeos: la certeza corre con colores propios. Los equipos diplom√°ticos chilenos empalidecen ante los de Per√ļ, e incluso ante los de Bolivia, ‚Äėaconsejado y orientado‚Äô por el primero. Esta diferencia de calidad entre las canciller√≠as del Mapocho y del R√≠mac se arrastra desde hace un siglo, y aun m√°s.¬†Debido a que contamos con una Canciller√≠a muy poco profesional y bastante d√©bil en materias diplom√°ticas, las aprensiones se justifican

Chile no posee un Foreign Office, como Inglaterra, ni un Torre Tagle, como Per√ļ, crisoles donde esas naciones forman, capacitan y estructuran a sus respectivos cuerpos diplom√°ticos para que, independientemente del gobierno de turno, representen a sus pa√≠ses administrando una verdadera pol√≠tica de Estado.

En Chile, los due√Īos de la f√©rula se creen ‚Äúdistintos‚ÄĚ al resto de los habitantes de Am√©rica Latina, y suponen que es suficiente, en materias diplom√°ticas, nominar algunos individuos de su ‚Äúservicio pol√≠tico-dom√©stico‚ÄĚ para representarnos en el exterior y en las organizaciones supranacionales. Los resultados est√°n a la vista.

A priori, en el mes de abril la Corte Internacional de Justicia de La Haya entregar√° su decisi√≥n relativa a la demanda interpuesta por el estado boliviano para ‚Äúobligar al gobierno de Chile a sostener conversaciones tendientes a otorgar a ese estado una salida soberana al oc√©ano Pac√≠fico‚ÄĚ.

Habr√° que esperar la decisi√≥n de los jueces de la Corte Internacional para dar t√©rmino ‚Äďde una vez por todas‚Äď a viejos diferendos lim√≠trofes que de tiempo en tiempo reverdecen laureles b√©licos seg√ļn sea la conveniencia de los gobiernos de La Paz y/o de Santiago.

De prosperar la demanda boliviana, la actual frontera de Per√ļ con Chile (L√≠nea de la Concordia) podr√≠a constituirse en la frontera sur de Per√ļ con Bolivia, y Torre Tagle tendr√≠a que desviar su perenne atenci√≥n sobre La Moneda para centrarla en el Palacio Quemado, su nuevo interlocutor en esas materias.

Todo ello estar√°, de alg√ļn modo, presente en la visita del papa Francisco a nuestro pa√≠s. El momento de ese viaje protocolar no puede ser m√°s delicado, no s√≥lo por el inacabable conflicto de la Araucan√≠a (regi√≥n que Francisco I visitar√°), o por el apoyo papal al cuestionado obispo de Osorno, Juan Barros, acusado por una importante fracci√≥n de la grey cat√≥lica de esa ciudad de haber sido c√≥mplice silencioso del obispo Karadima, pederasta con amplio prontuario amparado hasta ahora por las altas curias de la Iglesia cat√≥lica.

‚ÄúPiensen con la cabeza y no se dejen llevar por acusaciones infundadas de los zurdos. Soy el primero en juzgar y castigar a alguien que tiene acusaciones de este tipo, pero en este caso ninguna prueba, de coraz√≥n se los digo: Osorno sufre, s√≠, pero de tonta, porque no abre su coraz√≥n a lo que Dios dice y se deja llevar por las macanas que dice toda la gente. No se dejen llevar de estos que buscan l√≠os no m√°s.‚ÄĚ

‚ÄėTontos‚Äô, ‚Äúzurdos‚ÄĚ, ‚Äúmacanas de esa gente‚ÄĚ, etc√©tera, son t√©rminos que se√Īalan sin lugar a error el verdadero sentimiento que el ex arzobispo de Buenos Aires tiene respecto de las v√≠ctimas y sus familias.

Ya lo dije y lo reitero: el momento de tan ilustre (y oneroso) viaje protocolar no podía haber sido más delicado. A lo dicho hay que agregar la saga de coletazos derivada del fallo de la CIJ de La Haya. Recordemos que Francisco I, en su anterior visita a La Paz, deslizó un comentario sobre el tema, no bien recibido en La Moneda. Por otra parte, el hábil canciller boliviano, Choquehuanca, aconsejó hábilmente a Evo Morales, que visitó al papa en Roma algunas semanas antes de su viaje a Chile.

Entretanto, nuestra cancillería sigue en la reposera. Descansando en la fe que dice tener en el Tratado de 1904 (del cual Bolivia no hizo mención alguna en el cuerpo oficial de su demanda), aplicando una lógica que en diplomacia no siempre tiene buenos resultados, como es la judicialización de la política exterior. En pleno siglo veintiuno se deben construir lazos políticos y terminar con el distanciamiento que ha tenido nuestro país con sus vecinos.

Es hora de abandonar la man√≠a chilensis de relacionarse con el exterior exclusivamente en t√©rminos comerciales y jur√≠dicos para, de una buena vez, identificarnos con la regi√≥n como parte activa de ella, abandonando el aislamiento en que henos estado hasta ahora. Ello exige profesionalizar la canciller√≠a (no m√°s ‚Äėpitutos‚Äô para amigos, socios, correligionarios, camaradas y compa√Īeros), y establecer una pol√≠tica de Estado que no se limite a la firma del en√©simo TLC, y que est√© por sobre las pol√≠ticas temporales y moment√°neas de los gobiernos de turno.

La cuestión de la demanda boliviana, y la visita del papa, tienen hilachas que pueden convertirse en una red difícil de cortar si se funden en un solo cuerpo, generando un conflicto que difícilmente nuestra feble y poco profesional Cancillería lograría gestionar.

Si la dudosa labor de Heraldo Mu√Īoz a la cabeza de la canciller√≠a no est√° exenta cr√≠ticas, la visita de Pancho Primero ‚Äďeste papa ‚Äėbarra brava‚Äô, fan√°tico del club San Lorenzo de Almagro, que carece de t√©rminos medios pues como en el f√ļtbol juega al todo o nada‚Äď permitir√° a la gente del Palacio Quemado y de Torre Tagle pulsear la capacidad diplom√°tica del gobierno encabezado por Sebasti√°n Pi√Īera, un hombre que ha sabido moverse exitosamente en las especulaciones financieras y audaces negociados no muy claros, pero c√©lebre por sus patochadas diplom√°ticas.

En controversias de alto vuelo, la cosa cambia. Aunque parezca de Perogrullo, cualquier decisi√≥n que sobre este asunto deban tomar el Ejecutivo y el Legislativo, requerir√≠a ‚Äďpor sanidad democr√°tica e hist√≥rica‚Äď ser consultado a la ciudadan√≠a mediante un plebiscito vinculante. De lo contrario, cualquier decisi√≥n oficial tendr√≠a un fuerte y desagradable aroma a negociado particular‚Ķ como ocurri√≥ en otra controversia con uno de nuestros vecinos.

Palacio Quemado y Torre Tagle están al acecho, expectantes…

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    2 Coment√°rios - A√Īadir comentario

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      10 enero 2018 0:57

      En alg√ļn momento o√≠ hablar sobre una academia para diplom√°ticos de Chile, se denominaba ¬ęAcademia Andr√©s Bello¬Ľ.
      En cuanto al otro punto, Chile posee uno de los litorales m√°s extensos del mundo, nada menos que de cinco mil kil√≥metros, no entiendo qu√© mal podr√≠a ocasionar ceder una franja de par de kil√≥metros a Bolivia. A cambio, Bolivia podr√≠a ceder gas a Chile por un per√≠odo determinado o indeterminado, eso es negociable. Ambos pa√≠ses saldr√≠an ganando si se sientan a conversar. En el pa√≠s altipl√°nico por d√©cadas se ha hecho c√©lebre la consigna ¬ęGas por Mar¬Ľ, y tienen raz√≥n, nadie es propietario del mar, salvo en Chile, donde el mar pertenece a siete familias riqu√≠simas.

    2. ILDEFONSO REYES
      11 enero 2018 20:08

      1.Creo que el gas se lo pueden guardar. El momento ya pasó, como lo planteó Don Ricardo Lagos Escobar.
      2.Ahora hay más resistencia de parte la de población chilena a ceder o revisar tratados.
      3. Bolivia con su dictador de turno, viol√≥ un tratado. ¬ŅQui√©n garantiza que no lo har√° nuevamente?
      4. El sufrido pueblo boliviano, a sido victima de sus propios gobiernos. Toda culpa de su subdesarrollo y explotación ..se le ha echado al culpa ..a la falta de mar.
      5. Lo de las cinco familias…son asuntos internos de Chile… como el caso de los m√©dicos ahora en Bolivia.
      6. Que seriedad pueden dar instituciones como por ejemplo, una polic√≠a que tiene camionetas robadas..¬ĽNo sab√≠an que http://wWW.xxx.Cl corresponde a Chile¬Ľ ¬ŅCuantos veh√≠culos robados han sido devuelto seg√ļn compromiso?
      5. Bolivia fue qui√©n le declar√≥ la guerra a Chile. Chile no tom√≥ ¬ęTODO¬Ľ el litoral. S√≥lo lo que estimaba que era su territorio antes del tratado de 1874. Bolivia no acept√≥ el arbitraje.
      6. ¬ŅBolivia devolver√° las 300.000 mil libras esterlinas de la √©poca, pagadas como parte de la indemnizaci√≥n y deuda externa boliviana? y ¬ŅCosto del ferrocarril de Arica a la Paz?