Ene 18 2013
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OpiniónPolítica

Argelia: una matanza predecible

El ej√©rcito argelino, seg√ļn nos dijeron la tarde de este jueves los sospechosos de costumbre ‚Äďen la televisi√≥n francesa, al igual que en la estadunidense‚Äď ¬ęno es blando con los terroristas¬Ľ y tiene ¬ęexperiencia¬Ľ en ¬ęcombatir el terrorismo¬Ľ.

Demasiado cierto, pero s√≥lo a medias. Porque tampoco es ¬ęblando¬Ľ con los rehenes. Es tan despiadado con los cautivos como con los captores.

El asesinato de buenos y malos por igual en la planta de gas de In Amenas, este jueves, era, por tanto, del todo predecible, porque los militares argelinos ‚Äďlos verdaderos gobernantes de la naci√≥n‚Äď se ¬ęllenaron de sangre¬Ľ en una guerra civil que les ense√Ī√≥ a preocuparse tan poco de los inocentes como de los culpables.

Fueron los militares argelinos quienes enviaron oficiales de inteligencia a Damasco en 1993 para aprender c√≥mo Hafez Assad destruy√≥ a los islamitas de Hama 11 a√Īos antes, y luego usaron las mismas t√°cticas para liquidar a la insurgencia islamita en la propia Argelia.

Se dice que el a√Īo pasado oficiales argelinos visitaron Siria para devolver el cumplido, ense√Īando a los militares sirios ‚Äďque ahora combaten un levantamiento mucho m√°s peligroso‚Äď c√≥mo los argelinos ganaron su guerra ¬ęsucia¬Ľ contra el Grupo Armado Isl√°mico y sus socios de Al Qaeda.

Los argelinos aportaron su ¬ęexperiencia¬Ľ al tunecino Ben Al√≠ poco antes de que fuera derrocado y ofrecieron lo mismo a los esbirros de Mubarak en Egipto.

Por opacos que puedan parecer los militares argelinos a los extranjeros, sus mitos fundacionales ‚Äďde brutalidad extrema hacia sus enemigos, a cualquier costo‚Äď han atra√≠do al Pent√°gono y a los franceses, que mantuvieron su colaboraci√≥n con la √©lite del ej√©rcito en Cherchell, en las afueras de Argel, en la d√©cada de 1990, cuando sab√≠an bien que los soldados y fuerzas paramilitares del pa√≠s se entregaban a una org√≠a de tortura contra insurgentes y civiles.

Tres cosas fueron ciertas la noche de ayer con respecto al ba√Īo de argelia matanza1sangre argelino: que los argelinos echar√≠an toda la culpa de la matanza de rehenes a los secuestradores inspirados por Al Qaeda; que los gobiernos occidentales cuyos ciudadanos perecieron aceptar√≠an esa versi√≥n ‚Äďsin emitir una sola palabra de condena a los militares argelinos‚Äď, y que para el mediod√≠a de este viernes toda la historia quedar√° irreconocible. Primeros ministros, ministros extranjeros y redacciones de noticias, est√°n avisados.

La ignorancia total de David Cameron con respecto a la crueldad inherente del gobierno de Argelia llev√≥ a Downing Street a musitar este jueves algunos comentarios en verdad est√ļpidos. Los argelinos, dijo, ¬ęparec√≠an decididos a encabezar el esfuerzo¬Ľ.

Y vaya que lo estaban. Hablar con secuestradores es anatema para ellos; cuando mucho es un medio para desgastarlos antes de aniquilarlos. El primer ministro del país, Abdelmalek Sellal, es un hombre brillante que resulta atractivo para gente como Cameron y François Hollande: relajado, bien educado, veterano del servicio civil argelino. Es fácil, por tanto, olvidar que era ministro del Interior en 1998-9, cuando supuestamente se destruyó el alzamiento islamita.

Uno de sus predecesores, Abderrahmane Meziane-Ch√©rif, me coment√≥ alguna vez cu√°les eran sus principios al tratar con ¬ęterroristas¬Ľ. ‚ÄúUn campesino puede ser erradicador cuando arranca la maleza de los campos ‚Äďme dijo‚Äď. Y a veces un hombre necesita purificar el agua y limpiar de insectos y bichos las cosas‚Ķ‚ÄĚ A Meziane-Ch√©rif le dec√≠an el eradicateur.

Y s√≠, claro, los islamitas que retuvieron a tantos rehenes en Argelia son los principales culpables de la masacre. Ninguno de los bandos ofrece cuartel; por lo tanto, rehenes, curiosos y civiles son ¬ęda√Īo colateral¬Ľ ‚Äďde nuevo esa frase odiosa‚Äď para ambos lados.

Tampoco es para sorprender, porque el verdadero matrimonio de Al Qaeda con los militares argelinos comenzó luego de la ocupación rusa de Afganistán. Es una historia en gran parte secreta que aun ahora no se ha revelado del todo. Desesperado por reducir sus pérdidas, el gobierno soviético pidió ayuda de inteligencia a sus aliados socialistas argelinos, y los servicios argelinos de inteligencia despacharon a sus hombres a Afganistán para hacerse pasar por mujaidines junto con verdaderos islamitas argelinos que combatían por Osama Bin Laden.

La información de esos espías militares argelinos permitió el contrataque de las fuerzas soviéticas. Pero cuando los rusos se fueron y los argelinos regresaron a su país, el ejército ordenó a sus hombres que permanecieran encubiertos entre los grupos islamitas. Así, cuando la terrible guerra civil comenzó, oficiales individuales participaron en la masacre de civiles para mantener su cobertura, y así se contaminaron de las atrocidades. Este relato sombrío no es reconocido por el gobierno argelino, ni Occidente se pondrá a ahondar en él.

Pero la realidad es que las verdaderas cobras del mundo de la inteligencia viven dentro del poder militar argelino. En comparaci√≥n, las cobras de Downing Street ‚Äďel famoso ¬ęcomit√©¬Ľ de seguridad de David Cameron‚Äď son unas humildes y muy adormiladas culebras.

* Analista de The Independent de Gran Breta√Īa

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