Dic 3 2016
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Política

Argentina: Cristina sube por abajo y se disgrega por arriba

 

Durante la semana que se inicia,  Cristina Fernández de Kirchner volverá a reunir sus adeptos, una buena oportunidad para analizar qué pasa en el “mundo cristinista” y sus perspectivas. Algunas encuestas recogen el malestar social, con algunas paradojas en momentos en que está terminando el período legislativo.

El próximo miércoles 7 dará a luz “CFK”, la Corriente Federal Kirchnerista. Allí confluyen 18 agrupaciones de los cristinistas más “puros” y “duros”. Eso se haría en el microestadio de Ferro (puede albergar 2 a 3 mil personas). Aun se debaten las características del acto y algunos participantes, Luis D’Elía entre ellos, no pierden la esperanza de poder hacerlo en un espacio mayor, la cancha. Una dura interna conmueve –por estos días- al cristinismo. Ella abarca variadas cuestiones –algunas de ellas- aún imprecisas. Ese acto será un buen termómetro para conocer la situación interna de ese espacio.Resultado de imagen para la campora

En el universo político del cristinismo se mueven, en medio de varias agrupaciones, las tres más importantes que procuran “pescar” y organizar adeptos dentro de un espacio cristinista que supera largamente el alcance de sus límites organizaciones.

Las organizaciones son: “La Cámpora”, el pilar sobre el que se construyó el espacio de los jóvenes K. Fueron los principales beneficiarios y la herencia pública del gobierno K. Son los cristinistas de pura cepa. Bancan, sin matices, a todo lo hecho por Néstor y particularmente por Cristina. Quedaron identificados ante la opinión pública como el símbolo del gobierno kirchnerista, ello les valió elogios y críticas. En los últimos años de la gestión K son los que tuvieron a su cargo la ejecución de gran parte de las políticas de ese gobierno, conduciendo las pertinentes estructuras institucionales u ocupando cargos menores pero decisorios, por ser expresión del poder instalado en la Casa Rosada. Sus recursos fueron inmensos y no tienen comparación con los que tuvieron otras organizaciones del “mismo palo”. Es por eso que resulta ser el sector más afectado por el cambio de gobierno. Tal situación les trajo dos efectos negativos: La necesidad de hacer una defensa irrestricta de la ex Presidenta y encerrarse sobre sí mismos.

Otra organización poderosa, dentro del espacio Kirchnerista, es MILES. Su fundador y principal referente es el inefable D’Elía. Creada hace varios años, hace pocos meses se reagrupó como “MILES por Trabajo, tierra y techo”, las “Tres T” planteadas como consignas por el papa Francisco. Allí confluyen, junto a D´Elía, organizaciones como Quebracho y dirigentes como el ex vice gobernador bonaerense Gabriel Mariotto, el montonero Fernando Vaca Narvaja, el ex vicepresiResultado de imagen para delia persicodente Amado Boudou. D’Elía le comenta, a quien quiera oírlo, que el próximo miércoles se juega el futuro del espacio cristinista. Según D’Elía se trata de reconocer la expectativa de abrirlo y conformar una gran fuerza social …o cerrarse detrás de “La Cámpora”. Seguramente el agua no llegará al río y todos seguirán en ese tren esperando que Cristina les acerque los votos necesarios para tener una buena cosecha de legisladores en el 2017.

Otro de los sectores que disputan el poder de ese espacio es la agrupación Nuevo Encuentro (NE) que dirige Martín Sabatella, quien fuera encargado de la política vinculada a los medios de comunicación audiovisual. Sobre este agrupamiento recayeron la organización y el financiamiento de los primeros actos de reivindicación de Cristina. Ese sector se siente más cerca de MILES y juntos presionarán sobre el espacio de “La Cámpora”. MILES, que confía en acaudillar al espacio cristinista, espera cerrar esa alianza y luego ir por un acuerdo con el Movimiento Evita, arrancándolo de su perspectiva actual de armar listas con el PJ o el massismo.

Estas disputas internas tienen como sustento aprovechar mejor el hecho que el cristinismo puede tener un buen comportamiento electoral. Ello es posible, en la medida que el macrismo sigue haciendo agua. Cristina tiene un nivel de aceptación que hoy ronda el 30%, lejos de aquel mítico 54% del 2011 pero muy importante a la hora de contar votos en 2017. Además con mayores posibilidades de crecer que de caerse. Un porcentaje, de imagen negativa, que está cercano al 60% pone –por ahora- muy lejos el objetivo presidencial del 2019, pero es promisorio respecto a las próximas elecciones legislativas.cristina_tribunales

Donde la crisis del cristinismo se pone en evidencia es en el PJ y los diferentes niveles de poder territorial (concejales, intendentes, legisladores provinciales y nacionales y los propios gobernadores). En esos sectores la necesidad de darle respuesta a las demandas de seguidores y la publicitación sostenida de hechos de corrupción están produciendo efectos devastadores.

 Las tendencias que muestran las encuestas

En estos días circularon por despachos de legisladores y funcionarios varias encuestas. En ellas existen naturales diferencias cuantitativas, pero también hay significativas coincidencias sobre cuestiones centrales. Aquí se recogerán las tendencias que encierran esos temas.

Una primera y llamativa cuestión gira en torno al clima social que se vive. La inmensa mayoría, por encima de los 2/3 de la población, tiene una sensación negativa que va desde el desánimo a la bronca. Ello se refleja con mayor fuerza en los sectores de menores ingresos, las mujeres y los jóvenes.

Los principales problemas que afectan a la población están en relación a las tarifas de los servicios públicos, el temor a perder el puesto de trabajo y la evolución de la economía en general. En los sectores medios y de mayores ingresos aparece la inseguridad al tope de los problemas. Acerca de la responsabilidad por tal situación la opinión mayoritaria es que macrismo y kirchnerismo son igualmente responsables. Crece la idea que las mentadas inversiones nunca llegarán y dudan de su eficacia para el caso que se produzcan. ar-no-al-tarifazo

Llamativamente hay dos cuestiones que, en medio de estas opiniones negativas, traen otras perspectivas y explican -en parte- que la situación no se desmadre. Una está referida a que aún existe una número importante de personas que piensa que, si bien no será a la brevedad, la situación mejorará durante el próximo año. Tal vez por esta razón la imagen de Mauricio Macri es muy superior a la de su gestión, conservando un nivel positivo bastante alto. En cuanto a Cristina los datos son bastante claros. Conserva una imagen positiva que supera el 30%, pero su imagen negativa e identificación con la corrupción reúne alrededor del 60%.

 Se termina el año parlamentario

Esta semana ha vuelto a ser pródiga en noticias. Llegaron datos oficiales sobre la evolución económica del mes de octubre, siguen cayendo empleo y producción.

Macri –antes del “retiro espiritual” en Chapadmalal (Mar del Plata)- se vistió de Macri y sacó un decreto por el cual los familiares de los funcionarios pueden sumarse al blanqueo de capitales. Pone como condición que digan en qué período se hicieron de esos fondos. El destinatario de la norma, según la oposición, es Franco Macri. Estalló un escándalo que será difícil de esconder.

Termina el año parlamentario. La semana que viene se votará la Ley de Emergencia Social, el mismo día habrá una importante movilización popular. Se discutió en Comisión la Ley sobre Ganancias. De allí emergieron los proyectos que irán al debate del plenario de la Cámara de Diputados la próxima semana. El macrismo mantuvo su idea de incrementar el pago de ganancias con una escala que la oposición, en general acepta. Pero mantuvo que el básico (para comenzar a pagar) sería incrementado solo en un 15%. Hizo otras mejoras de último momento, como incorporar un impuesto al juego, pero no logró convencer a la oposición.

Su despacho –mayoritario- reunió (en la Comisión) 20 firmas, el del FpV tuvo 14 firmas que quieren llevar el básico para pagar a $ 60000, sin acordarse que durante varios años –cuando gobernaban- estuvo inamovible haciendo que miles y miles de trabajadores y jubilados tuvieran que pagar. El proyecto encabezado por el massismo reunión 12 firmas. Los de izquierda y el bloque unitario de Carlos Heller, tuvieron una firma cada uno. Si el macrismo no quiere ser derrotado y salir como “empatado” tendrá que subir ese 15% de aumento del básico y acercarse a las posiciones del massismo. De lo contrario sumará otra derrota y van…

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