Mar 25 2020
380 lecturas

Econom铆a

Argentina: El imprevisto gatillo de un viraje econ贸mico

La pandemia ha trastocado todas las prioridades de un gobierno que reci茅n arrancaba. Alberto Fern谩ndez enfrenta ahora dos emergencias simult谩neas: el tsunami sanitario y el agravamiento de la recesi贸n.

Como el coronavirus llega m谩s tarde al hemisferio sur, Argentina puede asimilar lo ocurrido en el norte. Pero esa ventaja s贸lo brinda un poco m谩s de tiempo para emparchar un sistema sanitario destruido. El gobierno aceler贸 el inicio del aislamiento social, frente al grav铆simo peligro que se avecina por la carencia de respiradores y hospitales. Todos temen las consecuencias de un salto exponencial de los contagiados y se intenta aplanar la curva de los afectados, para distribuir su impacto en la estructura sanitaria.

La experiencia internacional pareciera indicar que el brote puede ser contenido con distanciamiento social y testeo. Los resultados de la cuarentena comienzan a verificarse en China y las pruebas masivas han sido efectivas en Corea del Sur. Pero como la intensidad del aislamiento es proporcional al desplome de la econom铆a, en todo el mundo se intent贸 posponer el encierro. Las desgarradoras consecuencias de esa demora han conducido a la posterior generalizaci贸n de la cuarentena.

En Argentina se decidi贸 una dr谩stico resguardo en los hogares con un n煤mero comparativamente bajo de contagiados. En esa resoluci贸n influy贸 la tragedia de fallecidos en Italia y Espa帽a. Las adversas condiciones de alta circulaci贸n de turistas, significativa poblaci贸n adulta e incumplimiento de la cuarentana habr谩n desencadenado el drama que afrontan ambos pa铆ses. Pero tambi茅n el recorte en los presupuestos de salud y la falta de cobertura de los sistemas privados explicar铆an los contrastes con Alemania. En cualquier caso, la distancia de Argentina con la estructura sanitaria de Europa es monumental.

El gobierno de Fern谩ndez adelant贸 tambi茅n la cuarentena, conociendo las dificultades para inducir su r谩pida aceptaci贸n social en Argentina. Actu贸 en forma opuesta a Trump o Johnson, que burl谩ndose de la pandemia exhibieron una irresponsabilidad may煤scula. Bolsonaro mantiene la misma insensatez. Despliega bober铆as con el uso del barbijo y presenta la enfermedad como un complot de los medios, mientras crece el n煤mero de contagiados en su propio gabinete.

ECLIPSE NEOLIBERAL

En muchos casos, las afinidades o disidencias con el neoliberalismo han moldeado la reacci贸n frente a la pandemia. Los gobiernos que santifican el mercado suelen eludir el giro hacia la regulaci贸n estatal. El terrible recuerdo reciente de Macri ha facilitado ese viraje en Argentina.

Frente a un peligro de cat谩strofe sanitaria se observ贸 en el pa铆s la misma reacci贸n inicial que en Europa o Estados Unidos. Primero aflor贸 el miedo y una psicosis de acaparamiento en los supermercados. En Argentina ya existe cierto acostumbramiento a los temblores de la econom铆a y a los cataclismos sociales, pero se desconoce la din谩mica de una convulsi贸n tan emparentada con situaciones de guerra.

Ese desconcierto explica el incumplimiento inicial de la cuarentena requerida para frenar la transmisi贸n del virus. Posteriormente se ha verificado la aceptaci贸n del aislamiento, junto a una oleada de cr铆ticas a los sectores acomodados que priorizan sus distracciones al cuidado de la salud p煤blica.

M谩s significativo es el giro pol铆tico. Se ha masificado la reivindicaci贸n de Aerol铆neas Argentinas, frente a la constataci贸n que Fly bondy no acudir铆a al rescate de ning煤n ciudadano varado en el exterior. La poblaci贸n se enorgullece del Malbr谩n, sepultando los elogios neoliberales a la medicina prepaga. Los aplausos nocturnos de homenaje a los m茅dicos y enfermeras ilustran el nuevo clima.

Los fan谩ticos del libre-mercado guardan silenciado. En un escenario de insustituible intervenci贸n estatal, no hay cabida para exaltar los recortes del gasto p煤blico. Frente a la urgente necesidad de garantizar la provisi贸n de alimentos y remedios han deca铆do todos los mitos de la libertad de precios. Tampoco hay espacio para despotricar contra la protecci贸n del empleo y el otorgamiento de subsidios a los sectores m谩s paralizados de la econom铆a. La inutilidad del ideario liberal salta a la vista y para eludir esa constataci贸n, Espert y Milei son sigilosamente marginados de la pantalla.

El eclipse neoliberal tambi茅n se corrobora en la generalizada impresi贸n, que un comando de Macri de la actual emergencia conducir铆a al pa铆s al abismo. No s贸lo recort贸 el 23% del presupuesto de salud. Su reacci贸n habitual frente a cualquier crisis era la distracci贸n, el entretenimiento y las vacaciones. No cabe duda que habr铆a privilegiados nuevamente los negocios de sus amigos, al resguardo de la salud p煤blica.

OTRA ESCENARIO FRENTE A LA DEUDA

La pandemia empuja al gobierno a modificar su plan de alcanzar primero un acuerdo con los acreedores, para reactivar luego la econom铆a. La posibilidad de una gran depresi贸n obliga a invertir esa secuencia. La deuda ha pasado a un segundo plano, frente a la urgente necesidad de contener la recesi贸n.

El programa anterior promov铆a un gran ahorro fiscal para facilitar los pagos a los bonistas. Por eso se suspendi贸 la movilidad previsional y se incrementaron todos los grav谩menes. Esta estrategia ha quedado sepultada con un significativo aumento del gasto p煤blico (2% del PBI), que sintoniza con el rumbo seguido en todos los pa铆ses. Pero la fragilidad del sistema sanitario obliga a prender todas las alarmas. En comparaci贸n a los montos asignados a la emergencia en los pa铆ses desarrollados, el auxilio real dispuesto en el pa铆s es muy modesto.

Un problema clave es la financiaci贸n de ese gasto. La recaudaci贸n sigue en picada y la canilla de pr茅stamos extremos est谩 cerrada. Adem谩s, el reperfilamiento de la deuda interna obstruye cualquier captaci贸n de cr茅dito local. En un escenario de renovaci贸n forzosa de todos los t铆tulos en danza, hay poco espacio para colocar nuevos bonos.

La emergencia sanitaria ser谩 solventada en lo inmediato con emisi贸n. Pero la exclusiva utilizaci贸n de ese recurso podr铆a impactar sobre la tasa de inflaci贸n. Por esa raz贸n la suspensi贸n del pago de la deuda externa se ha tornado insoslayable. Es la 煤nica forma de sostener el programa contra la pandemia. El gobierno y los acreedores conocen ese dato y ya avizoran un arreglo ajeno al libreto precedente o un default inexorable.

La propuesta inicial de negociar un canje de bonos con quita, reducci贸n de intereses y posposici贸n de pagos ha perdido viabilidad. Todas las medidas adoptadas para transitar por ese rumbo (ley de solidaridad en el Congreso, aval del FMI) son recuerdos del pasado.

Antes de la pandemia, los principales tenedores de los bonos argentinos rechazaban cualquier recorte de sus acreencias. Por eso sabotearon la renegociaci贸n de los vencimientos de un bono provincial (Buenos Aires) y otro nacional (Dual). Con esa postura incentivaron el desborde de los indicadores del riesgo pa铆s y del costo de los seguros de la deuda (CDS). Pero ahora todos afrontan la novedad de un derrumbe fulminante de las emisiones argentinas. La cotizaci贸n de esos t铆tulos se ha situado por debajo del 35%.

La sofisticada reestructuraci贸n de la deuda que preparaba el ministro Guzm谩n ha quedado en el limbo. Por ahora mantiene la oferta de canjear todos los pasivos sujetos a la legislaci贸n extranjera, pero demandar铆a una quita m谩s significativa (55%) y una contundente postergaci贸n de los pagos por varios a帽os. Se avecina por una v铆a acordada o compulsiva, la total imposibilidad de transferir fondos a los acreedores. Es el 煤nico camino para financiar la emergencia sanitaria y la contenci贸n de la recesi贸n.

EL SUICIDIO DE CUALQUIER PAGO

Habr谩 que ver c贸mo reaccionan los acreedores en mayo y junio frente a los grandes vencimientos de la deuda. Si no hay arreglo se oficializar谩 el default. Los consultores financieros -que reemplazan en las pantallas a los desprestigiados economistas del macrismo- han realzado la conveniencia de una 鈥渙ferta amigable鈥 a los bonistas. Afirman que es el momento de implementar un canje, con acreedores dispuestos a aceptar cualquier cobro. Pero hasta ahora no existe ning煤n indicio de esa predisposici贸n. Es tan s贸lo una posibilidad, que implicar铆a una infame erogaci贸n en plena emergencia sanitaria.

Tambi茅n se resalta la utilidad de un arreglo, antes que los buitres adquieran los bonos e impongan la cobranza total de los t铆tulos. Bajo el macrismo esa cancelaci贸n implic贸 un desembolso de 15 mil millones de d贸lares, pero no existe ninguna raz贸n para repetir esa estafa. Basta imaginar cu谩ntos hospitales se hubieran podido construir con el dinero girado a los financistas.

Los augurios neoliberales de un gran desastre con el default han perdido sentido. En el vendaval actual el fantasma de un cierre de los mercados crediticios ya no afecta s贸lo a la Argentina. Impacta sobre muchas econom铆as de la periferia. En medio de semejante crack es rid铆culo alarmarse por la incierta captaci贸n futura de pr茅stamos. M谩s desubicado es el temor a juicios o embargos de bienes del Estado en el exterior. En el tsunami que afronta Wall Street esas prevenciones son irrelevantes.

Si antes de la pandemia el pago de la deuda imposibilitaba el crecimiento de la econom铆a, en la coyuntura actual conducir铆a a la cat谩strofe. Ya no est谩 en juego qu茅 tipo de obst谩culos impone el corset fiscal a la reactivaci贸n. El 煤nico c谩lculo importante es cu谩nto debe aumentar la cobertura de los contagiados. El riesgo-pa铆s perdi贸 su impronta financiera y ahora alude a la magnitud de afectados por el coronavirus.

La suspensi贸n de pagos de la deuda es imprescindible para salvar vidas. Todos los cuestionamientos a un giro de divisas que recrea la dependencia, eterniza el sometimiento a los tribunales extranjeros y convalida las estafas han pasado a segundo plano. Ahora resulta inconcebible destinar a los especuladores los fondos requeridos para adquirir reactivos y medicamentos.

REPLANTEOS DEL COMERCIO Y VACA MUERTA

El default parcial que comenz贸 el a帽o pasado facilita la protecci贸n de la econom铆a frente al vendaval internacional. Contiene la transmisi贸n de ese impacto mediante los controles al movimiento de divisas y limita la hemorragia que sufren otros pa铆ses (Chile, Colombia).

Como el porcentaje total del intercambio comercial sobre el PBI se ubica en la mitad de promedio mundial, resulta posible administrar la inminente contracci贸n del sector externo. Ya es un hecho la reducci贸n de compras de China, la fulminante ca铆da del turismo y la fuerte retracci贸n de la econom铆a brasile帽a.

Ha comenzado adem谩s la revisi贸n de las importaciones para priorizar el uso de las divisas. La vieja obsesi贸n por la 鈥渃ompetitividad鈥 del tipo de cambio ha perdido sentido. Si el pa铆s 鈥渁compa帽a鈥 la devaluaci贸n del real brasile帽o afectar谩 el intento de reducir la inflaci贸n, en un momento cr铆tico para los precios de los bienes esenciales.

Tambi茅n en el terreno de la energ铆a se impone un cambio radical. El derrumbe del precio internacional del petr贸leo est谩 sepultando el proyecto de Vaca Muerta. Si con el barril a 50-60 d贸lares esa explotaci贸n era inviable, por debajo de los 40 d贸lares queda archivada.

El mismo replanteo que afecta a la deuda se extiende a los combustibles. Habr谩 que retomar la inversi贸n en petr贸leo convencional, cajoneando todas las fantas铆as de 鈥渦na segunda pampa h煤meda鈥 localizada en Neuqu茅n. La exaltaci贸n de Vaca Muerta para pagar la deuda no es s贸lo inmoral (devastaci贸n de los recursos naturales para premiar a los usureros). Ahora se ha tornado ilusoria.

La necesidad de frenar la inflaci贸n obliga tambi茅n a amoldar el precio local del combustible a su nueva cotizaci贸n internacional. No existe ninguna raz贸n para mantener un nivel de tarifas tan elevado. Es el momento de revertir la influencia del lobby petrolero, que impone remarcaciones cuando se valoriza el petr贸leo en el mundo e impide reducciones en las secuencias inversas.

REPATRIACI脫N, AUDITORIA, SOBERAN脥A

Es indudable que el pa铆s necesita divisas para adquirir los insumos de la emergencia. Esos fondos est谩n disponibles en las cuantiosas sumas de capitales argentinos localizados en el exterior. Al cabo de sucesivas hemorragias -con un gran pico de 88.000 millones de d贸lares durante el macrismo- el total de esos fondos supera el PBI. La crema de la clase capitalista ha depositado su patrimonio en los bancos for谩neos y en los para铆sos fiscales.

En un momento de exhortaciones a la solidaridad y convocatorias a 鈥渃uidarnos entre todos鈥, la repatriaci贸n de esos capitales deber铆a ser una prioridad. Se podr铆an adoptar varias medidas para inducir el regreso de recursos generados dentro del pa铆s. Sus propietarios est谩n identificados y mantienen gran parte de sus activos en Argentina. Existen distintos instrumentos impositivos para implementar esa repatriaci贸n.

La auditor铆a de la deuda har铆a m谩s factible esa acci贸n. Es sabido que los pasivos contra铆dos por el estado financiaron la fuga de capital, mediante estafas semejantes a las consumadas por la cerealera Vicent铆n con los cr茅ditos del Banco Naci贸n. Ese tipo de fraude fue concretado tambi茅n por los proveedores de Vialidad Nacional y las empresas energ茅ticas, que dolarizaron las tarifas locales para transferir sus ingresos al exterior.

Despu茅s de muchos a帽os de cajoneo de la auditor铆a, el gobierno anunci贸 una investigaci贸n del Banco Central y reactiv贸 la comisi贸n bicameral de seguimiento de la deuda. Prometi贸 identificar las operaciones de fuga realizadas con la cobertura del pr茅stamo que el FMI otorg贸 al macrismo. Habr谩 que ver si esa iniciativa persiste en la nueva coyuntura. Ser铆a necesario extenderla a todas las transacciones de los 煤ltimos a帽os, para contar con un padr贸n completo de los capitales a repatriar en la actual emergencia.

Este tipo de iniciativas exige la recuperaci贸n plena de la soberan铆a. En todas las latitudes, los estados tienden a suspender los compromisos internacionales que obstruyen el socorro sanitario. En Argentina el ejercicio efectivo de esa soberan铆a est谩 limitado por la tutela del FMI.

Ese control es archiconocido pero ha sido relativizado por el gobierno, que presenta al Fondo como un nuevo aliado del pa铆s. Se afirma con gran ingenuidad que 鈥渘os dio la raz贸n鈥, que se ha vuelto sensible y contribuir谩 a lidiar con la codicia de los bonistas.

Pero basta observar c贸mo el FMI rechaz贸 la solicitud venezolana de un cr茅dito de emergencia ante la pandemia, para corroborar que esa instituci贸n no cambi贸. Simplemente se ubica en la primera fila de los futuros cobradores y exige el reembolso prioritario de su acreencia. Por esa raz贸n se auto-except煤a de la fuerte quita que propone para los fondos de inversi贸n. El FMI arrastra una gran crisis interna por el cr茅dito que otorg贸 a la Argentina violando su carta org谩nica y teme sufrir en carne propia los efectos del default.

Repitiendo lo ocurrido en el 2008, el FMI propone ahora una fuerte expansi贸n internacional del gasto p煤blico. Por esa v铆a convoca a socorrer a los capitalistas amenazados por el inminente quebranto. Esa pol铆tica es presentada como otro ejemplo de sinton铆a con Argentina, cuando el Fondo desestima cualquier quita de sus acreencias con su deudor del Cono Sur. En los hechos, ubica a la Argentina en el pelot贸n de las econom铆as perif茅ricas, que deber铆an aumentar sus transferencias a los centros metropolitanos del capitalismo.

PRECIOS, RECESI脫N, INFORMALIDAD

Las medidas del gobierno sintonizan con el nuevo clima internacional de econom铆a de guerra. El propio tono de Fern谩ndez es m谩s severo, cuando anticipa penalidades al encarecimiento o al desabastecimiento de productos esenciales.

En los precios de esos bienes se verificar谩 el grado de cumplimiento de las advertencias oficiales. Es totalmente inadmisible lo ocurrido con el alcohol (que desapareci贸 de los comercios) o con el alcohol-gel (que alcanz贸 cotizaciones delirantes).

Los precios m谩ximos son disposiciones muy distintas a la ley de g贸ndolas o a los 铆ndices de referencia, que hasta ahora promov铆a la Secretar铆a de Comercio. Ya se mencionan reiteradamente las viejas penalidades que habilita la ley de abastecimiento. Si por esa v铆a se logra atenuar la carest铆a, quedar谩n definitivamente desmentidas todas las tonter铆as neoliberales sobre la ineficacia de la regulaci贸n y el imprescindible reinado del mercado.Resultado de imagen para argentina precios maximos

Como la retracci贸n de la econom铆a no debuta en Argentina con la pandemia, la contenci贸n de la recesi贸n es otra prioridad. El tercer a帽o consecutivo de ca铆da del PBI generar谩 serios efectos acumulativos. Durante el primer trimestre, la reactivaci贸n estuvo tan ausente como la promesa de 鈥減oner plata en los bolsillos de la gente鈥. Por un lado, las mejoras otorgadas a los sectores m谩s humildes tuvieron poco impacto sobre la demanda y quedaron parcialmente licuadas por la inflaci贸n. Por otra parte, el recorte de las jubilaciones, la ausencia de mejoras salariales y la continuidad de altos impuestos a los trabajadores impidi贸 la reanimaci贸n del consumo.

El nuevo escenario disipa todas las expectativas en el esperado repunte. Ya no se discute cu谩ndo arrancar谩 la econom铆a, sino c贸mo evitar un mayor declive. Las primeras estimaciones auguran un retroceso adicional del 1% del PBI y un incremento de dos o tres puntos de la pobreza.

El gobierno ha buscado transitar un camino intermedio entre el ajuste y la redistribuci贸n. Por eso oscil贸 entre las mejoras y el torniquete. Otorg贸 alivios sociales (aumentos de la asignaci贸n universal y las jubilaciones m铆nimas, reducci贸n de tasas de inter茅s, congelamiento de tarifas, limitaciones al despido, tarjeta alimentaria). Pero tambi茅n avasall贸 derechos, como la suspensi贸n de la movilidad de las jubilaciones y el intento de eliminar la cl谩usula gatillo de incremento de los salarios por la inflaci贸n.Resultado de imagen para argentina auh

Habr谩 que ver si esa l铆nea -igualmente distanciada del ajuste y la redistribuci贸n- se mantiene en el nuevo escenario. Por ahora se anunci贸 otro incremento de la AUH y de los fondos para el programa contra el hambre. Se dispusieron sumas de emergencia para los jubilados que perciben ingresos bajos y se otorgaron licencias a los trabajadores con hijos escolarizados.

Tambi茅n se prohibi贸 el corte de todos los servicios y se impuso la postergaci贸n forzada del pago de las facturas. Pero al mismo tiempo, las exenciones a las contribuciones patronales y a los grav谩menes de las empresas, no fueron extendidas al impuesto a las ganancias que tributan los trabajadores.

Los problemas m谩s urgentes se localizan en la masa de trabajadores precarizados y cuentapropistas, que necesitan comer durante la cuarentena. Dependen de un sustento diario obtenido en las calles y en las actividades informales. Los anuncios de un auxilio adicional apuntan a ese tercio de la poblaci贸n, diferenciado tanto de los trabajadores formales como de los asistidos por el estado. All铆 se concentran las mayores necesidades del momento.

RECONVERSIONES CON HISTORIA

Las medidas en curso mantienen cierto hilo conductor con el programa econ贸mico inicial, pero alterando su contenido. Ahora predomina un prop贸sito keynesiano de utilizar gasto p煤blico, para impedir que la recesi贸n se transforme en depresi贸n. Con ese prop贸sito se reintroducen los mecanismos de subsidio a las empresas implementados durante la crisis del 2008-09 (Repro). En ese momento se sostuvo la demanda interna con los recursos del Fondo de Garant铆a del sistema previsional. Ahora esos resguardos son m铆nimos y las necesidades de inversi贸n en salud p煤blica son gigantescas.

A煤n se desconoce c贸mo distribuir谩 el gobierno las erogaciones entre compensaciones a los empresarios y auxilios a los trabajadores. Seguramente intentar谩 mantener cierto equilibrio entre las subvenciones a los capitalistas, el sost茅n de los ingresos populares y el mantenimiento de la obra p煤blica.

Pero su dise帽o social previo perdi贸 vigencia. En el debut del primer trimestre Fern谩ndez intent贸 acordar Resultado de imagen para argentina industrialcon los acreedores, incrementar la presi贸n impositiva sobre clase dominante y conceder mejoras al sector popular m谩s postergado. Pretendi贸 afianzar una alianza con el FMI, en desmedro de los fondos de inversi贸n y aumentar el cobro de impuestos a la c煤pula agro-sojera, favoreciendo a la industria y los bancos. Tambi茅n intent贸 apuntalar a los m谩s empobrecidos, sin mejorar el salario y sin aliviar la situaci贸n de la clase media. Ese complejo armaz贸n ahora trastabilla.

El torbellino en curso impactar谩 tambi茅n sobre una estructura industrial, que ha quedado segmentada entre un sector paralizado y otro que debe operar a pleno. Los shoppings, el turismo y los restaurantes han quedado inmovilizados, pero el abastecimiento de alimentos, remedios y energ铆a deben multiplicarse. Esa remodelaci贸n trastoca el proyecto precedente. El esquema neodesarrollista que ambicionaba Kulfas, para resucitar el actual modelo industrial con mayores exportaciones de soja y petr贸leo, ha quedado muy afectado.

Las dr谩sticas reestructuraciones que se estudian en otros pa铆ses podr铆an resultar aleccionadoras. En Inglaterra se eval煤a la reconversi贸n de la industria automotriz para fabricar respiradores. Es la t铆pica mutaci贸n de las situaciones de emergencia que deber铆a considerar el pa铆s. Todo indica que ser谩 muy dif铆cil volver a producir y vender un mill贸n de veh铆culos.

Algunos cataclismos internacionales brindaron en el pasado cierto respiro a los pa铆ses que bordean la econom铆a mundial. Esas adversidades indujeron en nuestro pa铆s procesos de industrializaci贸n y ampliaci贸n del mercado interno. Facilitaron la sustituci贸n de importaciones que defini贸 el modelo industrial vigente durante varias d茅cadas. La percepci贸n que 鈥淎rgentina se agranda en las malas鈥 proviene de esas experiencias. Habr谩 que ver si el temblor en curso precipita transformaciones del mismo alcance.

GOBIERNO, CONDUCTAS Y VALORES

Resultado de imagen para alberto fernandez con barbijo dibujo

Dibujo de Hermegildo Sabat (Clarin)

La presidencia efectiva de Fern谩ndez comienza con la crisis actual. Es muy probable que su manejo de esta conmoci贸n, defina la t贸nica conservadora o progresista del quinto peronismo. Alberto proviene del primer sector, pero se amold贸 al segundo por el preeminente liderazgo de Cristina durante la sucesi贸n de Macri. La redefinici贸n en curso hace tambalear el proyecto inicial de repetir el equilibrio de N茅stor, incorporando ingredientes de institucionalidad alfonsinista a la coalici贸n gobernante.

Fern谩ndez ha logrado afianzar la hegemon铆a que introdujo al inicio de su gesti贸n. Ya consigui贸 el acompa帽amiento de la oposici贸n, la tregua de los medios de comunicaci贸n y el continuado sost茅n del electorado que apost贸 a superar la pesadilla del macrismo. Cuenta adem谩s con la aprobaci贸n de los cient铆ficos y sanitaristas, que ejercen una influencia may煤scula en la coyuntura actual.

La derecha ha perdido gravitaci贸n. Sus exponentes est谩n callados o subordinados a las decisiones del gobierno. Nadie se acuerda de Carri贸 o Michetti y los medios conservadores prefieren esconder las delirantes declaraciones de Macri (鈥渆l populismo es peor que el coronavirus鈥). El fracaso del lock out de la patronal agraria confirma ese declive.

Pero este escenario puede cambiar abruptamente si las respuestas a la crisis son inadecuadas. La poblaci贸n eval煤a con enorme atenci贸n la gesti贸n oficial del vendaval econ贸mico y sanitario. El cumplimiento de la cuarentena ser谩 el primer test. No funciona por simple obligatoriedad y supone una gran disposici贸n solidaria para proteger a los grupos de mayor riesgo.

El uso de la fuerza p煤blica para garantizar el aislamiento social es muy problem谩tico. Entra帽a peligros de militarizaci贸n y utilizaci贸n reaccionaria de la emergencia. Basta observar c贸mo Pi帽era utiliza el pretexto del coronavirus para aplastar la rebeli贸n popular en Chile. Tambi茅n en Bolivia la dictadura aprovecha la pandemia para eternizar su usurpaci贸n.Resultado de imagen para ctep olla popular

Para los movimientos populares el nuevo escenario es muy contradictorio. Por una v铆a impensada ha sido desactivada la movilizaci贸n callejera, en plena preparaci贸n de manifestaciones feministas y marchas del 24 de marzo. Nadie imagin贸 semejante desarme de la protesta por el impacto de un virus. Es un efecto muy chocante para un pa铆s que procesa su vida pol铆tica en la calle.

Pero tambi茅n emergen elementos positivos en un escenario que despierta la conciencia colectiva. Ya se percibe c贸mo la poblaci贸n premia la solidaridad, la hermandad o el auxilio de los semejantes y de qu茅 forma condena el ego铆smo y el individualismo. El ejemplo de solidaridad internacionalista de los m茅dicos cubanos recobra significado y se ensancha el auditorio para las cr铆ticas al capitalismo. Hay nuevas coordenadas para actuar en un contexto in茅dito.

*Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su p谩gina web es: www.lahaine.org/katz

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario