Jul 26 2020
196 lecturas

Pol铆tica

Argentina: Entre el centralismo y un presidente que no cree en medidas econ贸micas

La centralidad porte帽o-bonaerense, que tiene la Argentina, se consolida y eso se verifica en muchos, grandes y peque帽os acontecimientos, de la vida nacional. Los datos del Covid-19 no pod铆an ser ajenos a esa misma realidad. Los n煤meros de contagiados y fallecidos producto de este coronavirus lo confirman, mostrando de qu茅 modo este virus corri贸 el velo que cubre la realidad.

All铆, en el 脕rea Metropolitana Buenos Aires (AMBA, Capital Federal y Gran Buenos Aires), reside bastante menos del 50% de la poblaci贸n pero hay un 91% del total de contagiados y un 86% de los fallecidos. Eso explica el recurrente protagonismo del gobernador de la Provincia de Buenos Aires y del Jefe de Gobierno porte帽o, junto al Presidente de la Naci贸n, para ofrecer informes y planes sobre la evoluci贸n de esta peste.Buenos Aires comienza a urbanizar la Villa 31, una de las 'villas ...

El hacinamiento que supone el gigantismo del AMBA se hizo sentir con motivo de este coronavirus: esos complejos habitacionales de escasos espacios son el mejor lugar para la r谩pida trasmisi贸n del virus. En este sentido lo que es conocido como nuestras 鈥渧illas鈥 -con sus angostos pasillos- y los complejos habitacionales son los lugares ideales para los veloces contagios.

Este proceso, de concentraci贸n de casos que afecta a las condiciones sanitarias, forma parte del mismo fen贸meno por el cual se sigue alimentando un gigantismo urbano en unos pocos territorios. Es una situaci贸n a la cual la dirigencia del pa铆s no encuentra (o no quiere encontrar) salida.

Sigue en pie esa tendencia de que, en lugar de promover pol铆ticas de desconcentraci贸n, sigue apuntalando una perspectiva de mayor concentraci贸n, asentada en los intereses cercanos al puerto y la administraci贸n estatal, atentando contra la unidad y equilibrio de lo que todav铆a se denomina Argentina. La prueba de lo dicho la encontramos en dos cuestiones centrales. Una est谩 ligada a la historia de c贸mo se conform贸 el pa铆s y la otra a medidas pol铆tico-administrativas de los gobiernos centrales de los 煤ltimos a帽os.

En este sentido, muchos de los hist贸ricos privilegios del 谩rea del AMBA, particularmente de la Capital Federal, en materia de los valores a pagar por los servicios de agua, cloacas, energ铆a, transportes y combustible, encuentran su explicaci贸n en los subsidios que reciben. Ellos son aportados por todos los argentinos residan o no en esa zona. Este es solo un ejemplo explicativo de tales El hambre se ensa帽a con las villas miseria de Argentina por la ...鈥渂eneficios鈥 que responden a conveniencias pol铆ticas de diferentes gobiernos, de distintos signos pol铆ticos.

El otro dato de la realidad tiene que ver con la publicaci贸n de las transferencias no participables giradas por el gobierno central durante el primer semestre de este a帽o.

La provincia de Buenos Aires, donde reside el 38,9% del total de la poblaci贸n argentina, recibi贸 el 52,1% de tales transferencias. Le sigui贸 C贸rdoba que, con el 8,3% de la poblaci贸n y la que sigue a Buenos Aires en volumen de poblaci贸n y transferencias, recibi贸 鈥揷asi diez veces menos- solo el 5,3% de los fondos transferidos. Santa Fe con el 7,8% de la poblaci贸n recibi贸 el 4,2% de las transferencias y Mendoza con el 4,4% de la聽 poblaci贸n acus贸 recibo del 2% de lo enviado.

Francamente: no creo en los planes econ贸micos鈥

Le dijo Alberto Fern谩ndez a periodistas del Financial Times, un peri贸dico brit谩nico especializado en temas de econom铆a. Pens贸 que, de ese modo, podr铆a sortear la presi贸n de los bonistas que le preguntan por el plan que les garantice que va a pagar lo que firme. Lo que el Presidente no tuvo en cuenta, es que no tener plan es un plan.

De ese modo no corre el riesgo de tener que desdecirse pero acepta el desaf铆o de ser una hoja al viento de las presiones de adentro y por fuera del gobierno. Transformar esa forma de pensar en un modelo a seguir es otra de las cuestiones que abonan nuestras frustraciones como sociedad.

Con sus indefiniciones a cuestas, Alberto sigue navegando en medio de los dos grandes problemas que viene arrastrando (deuda y Covid-19), que son como topes para que pueda 鈥渁rrancar鈥 la econom铆a. A esas dificultades se le ha agregado, en estos 煤ltimos tiempos, las contradicciones y cruces dentro del propio gobierno.

La 鈥渄euda eterna鈥 con el repetitivo minu茅 (de la 鈥溍簂tima oferta鈥) entre gobierno y bonistas hace que este tema, pasados casi cuatro meses de la fecha 鈥渇inal鈥 prevista (31 de marzo) para su arreglo, sigue estando all铆. Los acreedores, sabedores de que se trata de una deuda 鈥渋legitima e impagable鈥, procuran lograr 鈥搇o m谩s inmediatamente posible- los m谩ximos beneficios.

El desarrollo del Covid-19 era la carta fuerte que ten铆a el gobierno para mostrar su eficacia. El duro manejo inicial le dio tiempo para reequipar al destruido sistema de salud. La continuidad de las cuarentenas y controles 鈥渃ans贸鈥 a la sociedad y ahora, en los momentos m谩s cr铆ticos, resulta casi imposible imponer muchas restricciones a la circulaci贸n de las personas. Todo ello atenta contra un buen control de esta enfermedad.

En momentos que todos esperan que las cuestiones econ贸micas ocupen el centro de la agenda del gobierno ,toman cuerpo las cuestiones internas que hacen dif铆cil un 鈥渁rranque鈥 imprescindible.

Cuando, a pesar de estos d铆as fr铆os, el calor del clima social inunda los salones de la residencia presidencial, el Presidente dijo, el pasado viernes, que en los pr贸ximos d铆as 鈥渁nunciar谩 m谩s de 60 medidas para empezar a construir un futuro m谩s definido para salir de esta crisis鈥. Am茅n.

*Analista pol铆tico y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

 

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario