Sep 8 2012
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Despacito por las piedras

Argentina: Los estragos del “paco”

La crisis del 2001 no solo acabó con el gobierno de Fernando de la Rúa y trajo grandes cambios en Argentina. Los graves problemas económicos que surgieron en aquellos tiempos hicieron cambiar muchas costumbres y rutinas. Unos de esos cambios se dieron en el consumo de drogas. Al consumo de cocaína, marihuana y otras especies más sofisticadas se le agregó “el paco”. Ésta comenzó siendo consumida por los sectores más pobres, aunque con el tiempo se fue extendiendo a otras franjas de la sociedad.
Elaborada con restos de cocaína, querosene y otros químicos, para muchos ni siquiera es una droga, sino un veneno. Según los informes médicos, sus efectos duran pocos minutos y su adicción es muy rápida, lo que impulsa al consumo de varias dosis diarias, produciendo rápidamente daños cerebrales. El precio, por unidad, oscila entre los 5 y 10 pesos (hasta dos dólares). Los controles estatales y el aumento de consumidores elevan constantemente el precio. Todos estos elementos se complementan para servir como base a muchos de los delitos que cotidianamente ocupan las pantallas televisivas y la primera página de muchos diarios. Esto alcanza tal importancia que películas como “Paco” y la primera plana de New York Times (uno de los diarios más importantes del mundo) se ocupan de la este tema y su desarrollo en Argentina. Su despliegue territorial y su crecimiento han dado lugar al surgimiento de “Las Madres del Paco” que procuran salvar a hijos propios y ajenos de este mal. Según algunas de sus informaciones, en el Gran Buenos Aires, hay más de dos muertes por semana producidas por este veneno. Su distribución está casi siempre atada a complejas redes delictivas que incluyen a fuerzas de seguridad. Se estima que en Argentina se distribuyen no menos de medio millón de dosis diarias.
No son pocos los que piensan que su difusión forma parte de algo más extendido y profundo que el dinero criminal que algunos recolectan. Podría inscribirse en una política destinada a neutralizar la voluntad de cambio que suele acompañar a las nuevas generaciones. Aspiran introducir, a las franjas de jóvenes que logran captar, en un mundo propio y cerrado -difícil de abandonar- y dejarles como salidas al futuro solo la nada o la muerte.

Juan Guahán

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1 Comentário

Comentarios

  1. Luís
    12 septiembre 2012 0:33

    Terriblemente cruel, creo que es una parte del plan para eliminar vidas jovenes (o que se autoeliminen), ya que “a ciertos personajes”, del primer mundo, les ineteresa controlar la natalidad por todos los medios posibles como por ejemplo; el hambre; las drogas; las epidemias; algunas guerras, en fin, todo es posible.