Feb 6 2016
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OpiniónPolítica

Argentina: Roturas y reagrupamientos en el peronismo-kirchnerismo/ El debate

En las rupturas y reagrupamientos del peronismo/justicialismo/kirchnerismo el futuro tambi√©n est√° empezando a llegar. Lo que se ve√≠a venir, vino nom√°s. Todo este a√Īo estar√° caracterizado por estos reacomodamientos, al comp√°s de variados intereses y de la evoluci√≥n de la situaci√≥n social. Veamos sus tendencias y perspectivas.

Este desmembramiento en las filas del peronismo/justicialismo/kirchnerismo estaba en los c√°lculos de la mayor parte de los an√°lisis sobre las perspectivas para este a√Īo. Pero una cosa era decirlo y otra ver de qu√© modo se desenvuelve. Ello ocurre en diversos escenarios, uno de ellos y con fuertes repercusiones inmediatas es el Parlamento. Pero hay otros escenarios que no le van en zaga en importancia, tal es lo que ocurre en el Partido Justicialista (PJ) y el Frente para la Victoria (FpV) y por ese mismo camino transitan distintos gobernadores e intendentes. De todo eso trataremos en las pr√≥ximas l√≠neas.

De todas maneras no se puede dejar de mencionar tres cuestiones de alto voltaje pol√≠tico nacional e internacional. Para nuestro pueblo lo m√°s importante es la inflaci√≥n y los ajustes que golpean a la mayor parte de nuestros compatriotas. Tampoco podemos desde√Īar el involucramiento, como componedor, de la Iglesia en el conflicto por la detenci√≥n de Milagro Sala. Por √ļltimo las Iglesias Cat√≥lica y Ortodoxa Rusa van a dar un paso importante, eso ser√° el pr√≥ximo 12 de febrero, en el Aeropuerto de La Habana (Cuba), all√≠ se reunir√°n el Papa Francisco y el Patriarca Cirilo para tratar sobre la situaci√≥n de ambas iglesias distanciadas desde hace casi mil a√Īos.

El escenario parlamentarioar peronistas en gas

Con los resultados electorales de octubre el Frente para la Victoria (FpV) contaba con una indiscutible mayoría propia en Senadores y era la primera minoría en Diputados. En el Senado el bloque justicialista era hegemonizado por sectores cercanos a los gobernadores. En diputados ese comando era de La Cámpora.

Las mayores novedades ocurridas en este per√≠odo son: El Bloque de Senadores, comandado por el rionegrino Miguel √Āngel Pichetto se ha manifestado claramente a favor del dialogo con el gobierno. Lo siguen unos 30 senadores, otros 15 aproximadamente responder√≠an al mando del cristinismo. De esa manera se le allan√≥ el camino al macrismo para tener los votos necesarios en el senado para seguir adelante en temas claves. Eso explica la reciente convocatoria a Extraordinarias para resolver la designaci√≥n de dos miembros de la Corte.

La situaci√≥n en diputados fue evolucionando en la misma direcci√≥n, aunque con variados matices: Los 35 diputados del massismo tienen compromisos con el gobierno. A ello cabe sumarles la docena y pico de legisladores que acaban de conformar el Bloque Justicialista. Esos votos sumados a los m√°s de 90 que re√ļne la coalici√≥n del macrismo (Pro, m√°s UCR y Carri√≥) le permiten avizorar al gobierno que lograr√° qu√≥rum y podr√° reunir el n√ļmero suficiente para aprobar las leyes que le interesan. De todas maneras el Bloque que dirige H√©ctor Recalde, bajo la mirada de La C√°mpora, retiene ‚Äďal d√≠a de hoy- m√°s de 80 legisladores.

La ruptura producida esta semana y encabezada por Diego Bossio, cuya firma -estando a cargo del ANSES- le permiti√≥ al gobierno de Cristina destinar cuantiosos recursos de esa Caja para proyectos sociales, no es la primera y tampoco ser√° la √ļltima. S√≠, es un quiebre encabezado por un miembro calificado de la anterior administraci√≥n. Antes se hab√≠a retirado -conformando un bloque de 5 miembros- el vol√°til Dar√≠o Giustozzi, ex intendente del muy poblado distrito de Almirante Brown.

Situación del Frente para la Victoria/Partido Justicialista

ar preocupacionEs sabido que el Frente para la Victoria (FpV) ‚Äďnacionalmente- es una alianza que el peronismo constituye a los fines electorales para participar en cada uno de esos diferentes procesos. En cambio el Partido Justicialista (PJ) es ‚Äďen estos tiempos- la estructura pol√≠tico-electoral, el aparato legal, permanente del peronismo. En los a√Īos del kirchnerismo fue privilegiada la identidad del FpV en desmedro del PJ, limitado a ser una estructura formal.

Despu√©s de estos 12 a√Īos de gobierno kirchnerista esas diferencias se han agudizado. La tradicional dirigencia peronista a la que suele reconocerse como ‚Äúpejotismo‚ÄĚ se ha refugiado en el PJ. Desde all√≠ est√° dando pelea para recuperar el terreno perdido y se reivindica como la continuidad del peronismo, procurando dejar en un rol menor a los kirchneristas del FpV, que a√ļn no saben si dar o no pelea en la pr√≥xima renovaci√≥n partidaria.

En una dura reunión del Consejo Nacional del PJ, realizado esta semana, han resuelto convocar a un próximo Congreso del PJ para el 24 de febrero. Allí se definirá la fecha y características de las elecciones internas del Partido que deberán realizarse antes del 8 de mayo para evitar la acefalía del mismo. José Luis Gioja -el ex gobernador de San Juan- que aspira ser el hombre de la unidad del justicialismo se enojó con Bossio por la ruptura del Bloque, lo hizo después de haber acordado con Máximo Kirchner y Daniel Scioli que lo sostendrían como Presidente de un PJ unido. A este compromiso no todos los kirchneristas parecen estar dispuestos a cumplirlo.

La posición de los gobernadores del Justicialismo

Los gobernadores son los m√°s interesados en mantener un buen v√≠nculo con el gobierno nacional. Por eso no llama la atenci√≥n que all√≠ se concentren la mayor√≠a de las fuerzas preocupadas en contribuir a la ‚Äúgobernabilidad macrista‚ÄĚ. De todos modos hay diferencias sobre los ‚Äútiempos‚ÄĚ para hacerlo y ‚Äúmodos‚ÄĚ de manifestarlo. De los 13 gobernadores del FpV a los que se podr√≠an agregar los de C√≥rdoba (Juan Schiaretti) y de Chubut (Mario Das Neves), solamente cinco (Salta, Chaco, La Rioja, La Pampa y Tierra del Fuego) est√°n abiertamente comprometidos con el grupo fundador del Bloque Justicialista. El resto est√° expectante y espera la evoluci√≥n de los acontecimientos. Solo mantiene su apoyo a Cristina, sin medias tintas, su cu√Īada Alicia Kirchner, gobernadora de Santa Cruz.

Volatilidad de los intendentes

Si es vol√°til el compromiso de los gobernadores, m√°s a√ļn lo es el de los Intendentes, particularmente los bonaerenses. Inmediatamente despu√©s del lanzamiento del Bloque Justicialista, unos 20 intendentes se reunieron, en Berazategui, con M√°ximo Kirchner, Andr√©s ‚Äúel Cuervo‚ÄĚ Larroque y Julio de Vido para reafirmar su reconocimiento al liderazgo de Cristina.

Ahora el mediático Intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, dice que -junto a un grupo de intendentes- se quiere reunir con Cristina. Mientras tanto cabe recordar que el mismo Insaurralde invitó a un asado, en su casa, junto a un grupo de colegas del Gran Buenos Aires, a la gobernadora María Eugenia Vidal, el pasado fin de semana.

Addendo

Debate sobre el tema: textos de Daniel Santoro y Horacio Gonz√°lez

ar peronistas en gas1

La vuelta a la naturaleza o el buen salvaje neoliberal
Por Daniel Santoro

1) El actual gobierno se plantea, no tanto como un nuevo comienzo fundacional, sino m√°s bien como una vuelta a la amable y eterna naturaleza de las cosas. Esto no podr√≠a lograrlo sin antes emprender la tarea de un desmontaje de los lugares de mayor densidad simb√≥lica e ideol√≥gica, lugares en torno a los cuales el peronismo, y luego el kirchnerismo, produjeron y replantearon la novedosa articulaci√≥n entre pueblo y naci√≥n, expresada sobre todo a lo largo de los 3 √ļltimos gobiernos. Esta herencia simb√≥lica se mostr√≥ en salones, monumentos, abigarrados fondos iconizados que enmarcaban las cadenas nacionales (maquetas, billetes, Eva Per√≥n, Belgrano, Moreno, los h√©roes latinoamericanos, etc.), incluso afuera, por detr√°s de los ventanales no se dio descanso a los requerimientos esc√≥picos, una Juana Azurduy, con su sable erecto, interpelaba a los gobernantes que se sentaban en el sill√≥n de Rivadavia, un sill√≥n de pronto ocupado ahora por un simp√°tico perrito callejero, que por supuesto no tiene en su naturaleza hacer el mal. El nuevo r√©gimen esc√≥pico cambi√≥ estas memorabilias nacionales por amistosas fotos de familia sacadas en parques y jardines, fondos de pura naturaleza, sin requerimientos, sin claves visuales a desentra√Īar; solo una muda y primitiva parodia danzante en el balc√≥n de nuestros m√°s caros discursos fundacionales bast√≥ para que entendi√©ramos el nuevo paradigma, y √©sta vuelta de lo natural incluye por supuesto el papel moneda, por tierra mar y aire se muestra la incontenible fuerza de la naturaleza, se exhibe un territorio a explorar, libre de cualquier prejuicio ideol√≥gico, purgado de las molestas pretensiones del que viene con opiniones propias. Ingr√°vidos, sin el peso de las herencias simb√≥licas, podremos ingresar al fin, con la naturalidad del buen salvaje, al para√≠so ‚Äúnaturalizado‚ÄĚ del poder global financiero

2) Mientras tanto aqu√≠, en nuestra tierra, los compa√Īeros contin√ļan tramitando el duelo de la derrota, se suceden las reuniones, las charlas informales, los intentos de alguna org√°nica, se dice ‚Äúalgo tendr√≠amos que hacer‚ÄĚ, de alguna manera todo sirve para desangustiarnos, las m√°s diversas opiniones circulan con total libertad, se duda de todo, ¬Ņrealmente hubo una voluntad de ganar? ¬ŅSer√° Cristina la conducci√≥n? ¬ŅTodo √©ste caos se ordenar√° con su vuelta al centro de la escena? ¬ŅSer√° ella el factor de unidad, o precipitar√° las rupturas en espera?

3) Otros compa√Īeros decidieron transitar esta etapa traum√°tica reunidos en parques y plazas, dan peque√Īas batallas asamblearias, se entregan a un desgaste inevitable y los hacen al ritmo y en el lugar que el adversario decide con su loco compas de verano, todo a contramano de los conocidos manuales de estrategia.
Es f√°cil advertir que la noticia m√°s ansiada por nuestro enemigo ser√° la de la ruptura del sistema kirchnero-peronista, la pinza metaf√≠sica ya est√° operando, por un lado el desmontaje simb√≥lico naturalista y por el otro la inminente extracci√≥n del n√ļcleo peronista que estructura al kirchenrismo, de modo tal que el kirchnerismo deshuesado pueda -cumpliendo una cruel paradoja- ser ese partido progresista que se insin√ļa en algunos parques metropolitanos (tan lejos de los conurbanos). Hay compa√Īeros que sue√Īan el sue√Īo del enemigo, el deseo que el kirchnerismo sea ese partido, un poco PI, un poco fl√°cido y finamente purificado de la mugre peronista.
¬ŅY que de los sabrosos restos √≥seos del peronismo? con ellos seguramente se har√° un puchero (un muleto liberal opositor), alimento nutritivo para las corporaciones.

4) Ser√° la tarea de quienes se asuman como la conducci√≥n del conjunto de nuestro movimiento aplicar el delicado ‚Äúarte de la conducci√≥n‚ÄĚ (tambi√©n entendiendo √©ste arte como la posibilidad de transformar la naturaleza). Sin √©ste complejo equilibrio que implicar√° renuncias, gestos de grandeza, extrema comprensi√≥n, empat√≠a e incluso misericordia, la cat√°strofe que se anuncia en el horizonte ser√° inevitable, y al menos los pr√≥ximos 8 a√Īos ser√°n, ‚Äúnaturalmente‚ÄĚ, de Macri.

ar globoNaturaleza y peronismo: una respuesta a Daniel Santoro
Por Horacio Gonz√°lez

La estima profunda que tengo por Daniel Santoro y su obra, me inspira esta breve respuesta a su escrito, que me pareci√≥ de gran inter√©s. Concuerdo con la descripci√≥n que hace de una de las ‚Äúpinzas‚ÄĚ, la del naturalismo contra el simbolismo. En efecto, se produce en todo el pa√≠s una acci√≥n que plancha la historia, la memoria y aspectos fundamentales de la vida social. Como no hay pensamiento pol√≠tico sin acciones simb√≥licas (art√≠sticas, ling√ľ√≠sticas, po√©ticas, etc.), podemos decir que el pa√≠s en su conjunto corre un riesgo no enteramente percibido hasta hoy, cual es de quedarse pasivo ante la brutal conminaci√≥n, nunca hecha de este modo antes, para sacar la rugosidad hist√≥rica que tiene todo lo que hacemos como ciudadanos, y como seres humanos.

No obstante, no concuerdo tanto con el an√°lisis que hace Daniel de la otra ‚Äúpinza‚ÄĚ, la que querr√≠a ‚Äúdeshuesar‚ÄĚ el kirchnerismo de su osatura peronista. Debido a eso, dice nuestro amigo, la actividad de ciertos compa√Īeros renuentes al ‚Äúconurbano‚ÄĚ desear√≠an (‚Äúso√Īando el sue√Īo del enemigo‚ÄĚ) convertir el kirchnerismo en un simple y laxo progresismo ‚Äďda el ejemplo del PI- debilitando la fuerza encargada de impedir aquel desguace tan bien se√Īalado que est√° produciendo el macrismo. Como Daniel llama ‚Äúmetaf√≠sica‚ÄĚ a esta otra pinza, eso nos permitir√≠a pasar por alto la pregunta sobre qui√©n la maneja. Pero no creo que sea una pregunta que se responda, por la v√≠a metaf√≠sica, mejor que por la v√≠a pol√≠tica. No puede ser que ‚Äúnadie‚ÄĚ la maneje o que se maneje ‚Äúsola‚ÄĚ. Conociendo bien la extraordinaria obra pl√°stica de Daniel, dir√≠a que dentro de su obra, esto ser√≠a posible. ¬ŅPero lo es dentro del mundo pol√≠tico? No lo creo. Entonces hay que responder a esa dif√≠cil pregunta, y la respuesta ser√≠a que ser√≠an los desnutridos progresistas los que quieren extirparse a s√≠ mismos del alimento peronista, llamando entonces kirchenrismo a lo que quede luego de esa operaci√≥n quir√ļrgica, gastron√≥mica o antropof√°gica.

En el escrito de Daniel yace la misma dificultad que √©l resume con tanta facilidad en ese supuesto intento de quienes no tienen el gusto de conurbano y s√≠ el placer de los parques m√°s cercanos a sus domicilios. Ese es un prejuicio que tambi√©n act√ļa como pinza, Daniel, tu propia pinza. En tu escrito dec√≠s primero el ‚Äúperonismo y luego el kirchnerismo‚ÄĚ. All√≠ hay una secuencia temporal. Luego dec√≠s ‚Äúel sistema kirchnero-peronista‚ÄĚ, convirtiendo aquella primera secuencia en un sistema. Y despu√©s, la pinza metaf√≠sica de desmontaje actuar√≠a ‚Äúsobre el n√ļcleo peronista que estructura el kirchnerismo‚ÄĚ. O sea, el kirchnerismo es un agregado al n√ļcleo estructurante peronista, lo que ya es mucho menos que un sistema, y ni siquiera una secuencia, sino un ornato m√°s o menos fr√°gil que vino despu√©s.

Es cierto que en una simult√°nea mala explicaci√≥n de los tiempos vividos, algunos querr√≠an extirpar el peronismo del kirchnerismo y otros el kirchnerismo del peronismo. Ninguna de esas dos maneras de pensar me parecen adecuadas, y de una u otra forma caemos en el s√≠ndrome del ‚ÄúPI‚ÄĚ o en el s√≠ndrome de ‚ÄúPJ‚ÄĚ. El PI tan solo existe, como dir√≠as vos, en la memorabilia argentina, y los macristas no har√°n un billete con el rostro de Oscar Alende, que ni saben que existi√≥, con lo cual se pierden un billete con un ‚ÄúBisonte‚ÄĚ de la naturaleza pr√≠stina. El PJ, en cambio, sabemos que est√° en plena ebullici√≥n. Para que sea v√°lido el ‚Äúsistema‚ÄĚ que propon√©s no deshacer, no creo que haya que desconfiar de las asambleas en las plazas y tantos otras formas de iniciativas autonomistas, cada vez m√°s necesarias. Tienen ellas otro s√≠ntoma, un frentismo social imprescindible, que no anula ninguna memoria ni a los partidos existentes, cu√°les sean. Es un llamado a rediscutir todas las identidades sociales y populares, sin portar pinza alguna. En cambio, en tu escrito se sobreentiende que los que empu√Īan ese indelicado instrumento son los ‚Äúkirchneristas‚ÄĚ, extraviados en otro tipo de naturalismo. Creo que no me equivoco al decir que tus cr√≠ticas se dirigen hacia all√≠. ¬ŅPero porqu√© no se examina mejor para el lado de lo que llam√°s los ‚Äúrestos √≥seos‚ÄĚ del peronismo? Si esos restos del Banquete, recordando a Marechal, se nos ofrecen a la vista, no ser√≠a precisamente por la abundancia de oportunidades que hubo en el inmediato pasado para revisar el peronismo y sus formaciones pol√≠ticas actuales. Yo ah√≠ tijeretear√≠a bastante. En fin, no tengo muchas divergencias con tu escrito, muy bueno por otra parte en cuando a una meditaci√≥n sobre el ‚Äúarte esc√≥pico‚ÄĚ y la pol√≠tica. Pero queda flotando en el aire que hay un peronismo sustancial al que no hay que tocarle nada, del cual ni siquiera podr√≠a surgir otra vez un kirchnerismo o algo que se parezca, que por supuesto, tambi√©n exige balances m√°s rigurosos. Bueno: te invito a la pr√≥xima plaza; vamos juntos. Este tema no se puede dejar sin discutir m√°s profundamente.

*Agencia Paco Urondo. Fotografías: M.A.F.I.A. (Movimiento Argentino de Fotógrafxs Independientes Autoconvocadxs)

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