May 13 2017
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Despacito por las piedras

Argentina tiene a Macri y Francia a Macron

No quedan dudas que Francia es uno de los países más importantes del planeta y el que mejor simboliza lo que se conoce como las tradiciones “humanistas” de la cultura occidental. “Humanismo” que no le impidió sostener la crueldad del colonialismo, del cual lo padecido por el pueblo argelino –décadas atrás- es una prueba contundente. En esa Francia el domingo pasado se eligió Presidente.
Si Argentina tiene a Macri, Francia no podía quedarse atrás y eligió a un Macron. En efecto Emmanuel Macron es su nuevo presidente. Más allá del juego de palabras, lo cierto es que la elección de ambos personajes es un signo de los tiempos que corren. A pesar de las contradicciones que separan a un país históricamente dominador e imperial –como Francia- de una sociedad que no llega a una independencia completa –como el argentino- hay semejanzas que llaman la atención.
Ambos representan el auge de ideas neoconservadoras que defienden la libertad económica y la globalización. Macri y Macron fueron precedidos por administraciones que gobernaban en nombre de fuerzas de origen popular y transformador. Los errores cometidos y el no haber llevado a cabo las reformas que esas fuerzas decían representar –el peronismo aquí, el socialismo en Francia- le abrieron el camino a este renacimiento neoconservador.
Vayamos a las principales característica de la elección francesa, que le dio un respiro a toda Europa, evitando que se instale otro foco que atente contra la Unión Europea, ya cuestionada por el retiro del Reino Unido. Ese fue el sentido más importante del triunfo de Macron sobre Marie Le Pen, candidata de un partido nacionalista con una tradición fuertemente xenófoba. Por eso no llama la atención que después de su victoria Macron dijera: “Defenderé a Europa, es nuestra civilización la que está en juego”
Macron ganó en segunda vuelta con cerca de los 2/3 del total de votos, en una elección donde se abstuvo más del 25%, cifra récord desde 1969. El 11,5% de votos en blanco o nulos es otro récord en la historia política de ese país que ahora –por 5 años- será gobernada por un Presidente de 39 años, el más joven de los tiempos modernos.
El nuevo Presidente, presentado como un “centrista” es –en realidad- parte integrante de la siniestra Banca Rothschild, creadores y principal expresión del sistema bancario mundial. Tal vez este antecedente hizo que en los sectores obreros (con el 56%) y aquellos que atraviesan grandes dificultades económicas (con el 69%) Le Pen le ganara a su oponente. Mientras tanto, en la rica, multifacética y deslumbrante París Macron recogió un inédito 90% de los votos.

Juan Guahán-Question

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