Jul 13 2014
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Econom铆aOpini贸n

Ataques financieros contra la integraci贸n

No es que sea una nueva versi贸n de las guerras lanzadas por las naciones ricas, encabezadas por Estados Unidos, contra pa铆ses de diversas regiones que intenten apartarse o difieran de las pol铆ticas trazadas por ellos.

La t谩ctica consiste en esgrimir con mayor fuerza sanciones econ贸micas y financieras dirigidas a pa铆ses que desobedezcan sus prop贸sitos, lo cual resulta menos costoso para tratar de alcanzar el fin de desestabilizar a esas naciones sin tener que recurrir a invasiones y ataques militares directos.

En esta ocasi贸n me referir茅 espec铆ficamente a la ocurrida contra Argentina, a la que atacan financieramente por la osad铆a de alejarse de las ataduras que impone el Fondo Monetario Internacional (FMI), controlado por Estados Unidos y por las naciones desarrolladas de Europa. Esa fue una decisi贸n soberana tomada desde 2003 por el gobierno de N茅stor Kirchner, y continuada por el de Cristina Fern谩ndez de Kirchner.

La valent铆a cometida y el ejemplo de independencia econ贸mica ofrecido por los Kirchner se convirtieron en una herida en el coraz贸n de esa instituci贸n que durante d茅cadas ha obligado a las naciones del tercer mundo a aceptar empr茅stitos leoninos que al sumarles los altos impuestos se convierten en impagables.

Sobre Argentina cayeron recientemente los llamados fondos buitres, a trav茅s del juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, muy ligado a la ultraderecha norteamericana y a poderosos capitales monop贸licos. El error fundamental de varias naciones latinoamericanas ha sido permitir que cortes internacionales, siempre con sede en los pa铆ses ricos, puedan dirimir y decidir en litigios entre empresas extranjeras y gobiernos, sin que estos puedan hacerlo en sus propios territorios.

Griesa orden贸 que Buenos Aires pagara a los fondos buitres el 100 % de 1 330 millones de d贸lares antes que les pague a los tenedores de bonos reestructurados.

Debido a la enorme crisis padecida por Argentina tras a帽os de pol铆ticas neoliberales que vendieron casi todo el pa铆s, la naci贸n no pudo pagar en 2001 el servicio de la deuda por 95 000 millones de d贸lares, y en 2005 ofreci贸 a los acreedores un canje por bonos de valor inferior, oferta que repiti贸 en 2010 y logr贸 acuerdos que cubr铆an al 92,4 % de los acreedores.

Quince de los especuladores, entre ellos firmas como NML y Aurelios, muchos de los cuales tienen sus capitales en los llamados Para铆sos Fiscales (Off Shore) se negaron a renegociar la deuda y recurrieron a las cortes estadounidenses, en las que de antemano sab铆an que ganar铆an el litigio.

Economistas y analistas indican que el fondo buitre es un fondo de capital de riesgo o de inversi贸n libre que invierte en una deuda p煤blica de una entidad que se considera d茅bil o cercana a la quiebra. Su modo de actuar consiste en comprar en el mercado deuda de Estados y empresas al borde de la quiebra, normalmente al 20 % o al 30 % de su valor nominal, y luego litigar y exigir por el pago del 100 % de ese valor.

Sin disfraz, es una declarada especulaci贸n financiera y como los defini贸 la presidenta argentina Cristina Fern谩ndez, 鈥渓os fondos buitres son aves que comienzan a volar sobre los muertos; sobrevuelan sobre pa铆ses endeudados y en default. Son depredadores sociales globales鈥.

El Banco Mundial estima que m谩s de un tercio de los pa铆ses que han cumplido los requisitos de sus respectivos programas de reestructuraci贸n de deuda soberana han sido blancos de 30 fondos buitres.

En esta grave situaci贸n que pone a Buenos Aires al borde de una profunda crisis econ贸mica, superior a la de 2001, la cual dej贸 a la mitad de los argentinos en la pobreza y a una cuarta parte desempleados, motiv贸 que la naci贸n sudamericana recibiera el respaldo de los pa铆ses que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (Celac), de la Uni贸n de Naciones Sudamericanas (Unasur), del Mercado Com煤n del Sur (Mercosur), del G-77 + China y hasta de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA).

Mercosur expres贸 su rechazo al fallo judicial de la justicia norteamericana, que obstaculiza el logro de acuerdos definitivos entre deudores y acreedores y pone en riesgo la estabilidad financiera de los pa铆ses.

La Celac reiter贸 lo expresado en la Declaraci贸n de La Habana suscrita en enero pasado sobre la necesidad de contar con instrumentos que posibiliten acuerdos razonables y definitivos entre acreedores y deudores soberanos, permitiendo hacer frente a problemas de sustentabilidad de deuda de forma ordenada.

Por su parte, la secretaria ejecutiva de la Comisi贸n Econ贸mica para Am茅rica Latina y el Caribe, Alicia B谩rcena, plante贸 una acci贸n fundamental, al exigir la creaci贸n de un mecanismo internacional para enfrentar a los fondos buitre.

La sentencia, dijo, 鈥渁tenta contra la estabilidad del sistema financiero internacional, en tanto constituye un precedente que puede obstaculizar otros procesos de reestructuraci贸n de deuda soberana en el futuro鈥.

Si nos retrotraemos un poco, recordemos que fue el l铆der de la Revoluci贸n cubana, Fidel Castro quien comenz贸 en 1971 a hablar sobre las nefastas consecuencias de la deuda externa de los pa铆ses en desarrollo cuando esta apenas llegaba a los 100 000 millones de d贸lares. Ya en 1979 al hablar ante el plenario de las Naciones Unidas como Presidente de los Pa铆ses No Alineados, la deuda ascend铆a a 335 000 millones y en 1982 era de 600 000 millones.

En un evento celebrado en agosto de 1985 en La Habana, Fidel denunci贸 que en esos momentos ya la deuda del Tercer Mundo era el triple de la de 1982, y destac贸, 鈥 la crisis madur贸, se agrav贸 terriblemente, se hizo insoportable鈥.

En esa ocasi贸n puntualiz贸, que 鈥渆 l cobro de esa deuda y el sistema injusto de relaciones econ贸micas es la m谩s flagrante y m谩s brutal violaci贸n de los derechos humanos, no hay posibilidades reales de que el pueblo latinoamericano y caribe帽o se responsabilice por el peso del pago de las deudas colosales contra铆das por nuestros gobiernos.

芦El problema de la deuda, concluy贸, antes de ser financiero, es fundamentalmente pol铆tico, y como tal debe ser encarado鈥.

En definitiva, el peso de la impagable deuda externa, las acciones de los fondos buitres y de organismos financieros internacionales controlados por las naciones poderosas, conllevan a recibir constantes golpes en detrimento de la integraci贸n latinoamericana. Se hace necesario buscar mecanismos regionales que impidan o minoricen esos ataques.

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