Nov 16 2017
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Sociedad

Aumenta la pobreza en Chile: Vivir en un campamento

Los distintos gobiernos de la transici贸n han levantado como 茅xito las pol铆ticas p煤blicas propias del modelo neoliberal. Tal como han destacado la disminuci贸n de la pobreza, que ha pasado desde en torno al 38 por ciento al inicio de la posdictadura a poco m谩s de un 11 por ciento en la actualidad, la disminuci贸n del d茅ficit de vivienda tambi茅n se relaciona desde el establishment pol铆tico con el 茅xito de programas afines.

La pol铆tica habitacional basada en subsidios a la demanda es caso y paradigma. Por medio de los aportes p煤blicos, los sectores m谩s vulnerables pueden ingresar al mercado y optar por uno de sus productos. Finalmente, son subsidios destinados a las constructoras e inmobiliarias, que tienen entre la poblaci贸n econ贸micamente m谩s debilitada un espacio de negocios. Este modelo, inaugurado hacia finales del los a帽os 70 como una activa herramienta del Estado neoliberal subsidiario, est谩 vigente hasta el d铆a de hoy. Aproximadamente dos de cada tres viviendas que se construyen en Chile est谩n subvencionadas por el Estado.Resultado de imagen para pobreza en chile vivir en carpas

Mediante estas pol铆ticas la reducci贸n del d茅ficit de viviendas ha tenido una tendencia muy similar a la disminuci贸n de la pobreza. Cifras oficiales estiman que el d茅ficit habitacional pas贸 desde m谩s de un treinta por ciento en 1990 a menos del diez por ciento en 2010.

Pese a la primera calificaci贸n de exitoso en las grandes cifras, este proceso esconde enormes distorsiones, de las cuales la precariedad y desigualdad son las m谩s visibles. El mercado reproduce en el espacio urbano las mismas contradicciones que en todas las otras 谩reas.

Una ciudad segregada, con Santiago como principal ejemplo aun cuando no el 煤nico, con barrios para el uno por ciento m谩s rico, conectados mediante una red de autopistas, en tanto en las periferias se levantan viviendas para los quintiles m谩s pobres de la poblaci贸n, es la mejor representaci贸n como imagen visual de la desigualdad que cruza la sociedad chilena.

L铆mites de las pol铆ticas neoliberales

Resultado de imagen para pobreza en chile vivir en carpasSectores como Alto Hospicio, en Iquique, o Los Bajos de Mena, en Santiago, son algunos de los diversos ejemplos de las pol铆ticas neoliberales. Hacinamiento, edificaciones uniformes, carencia de infraestructura y equipamiento, conectividad y transporte ineficiente m谩s estigmatizaci贸n y violencia, son algunas de las consecuencias de los planes impulsados por los diferentes gobiernos de la transici贸n.

Se trata de barrios social y funcionalmente homog茅neos, con viviendas de baja calidad, bajos niveles de equipamiento y conectividad, junto a otra diversidad de carencias. La b煤squeda por parte del Estado de suelos baratos para dar una soluci贸n habitacional a los m谩s pobres genera una realidad circular, que aumenta las desigualdades, la lejan铆a con el resto de la ciudad y la inclusi贸n social. Es una forma de marginaci贸n que limita las oportunidades de desarrollo de los habitantes de estas 谩reas urbanas.

A este problema, que tiene hoy sus manifestaciones m谩s duras en la creciente violencia, la delincuencia y el narcotr谩fico, se suma otro fen贸meno que parec铆a erradicado desde hace d茅cadas. Durante los 煤ltimos a帽os ha habido un sensible aumento de las personas sin casa, que instalan campamentos generalmente en lugares p煤blicos. Son precarias viviendas que crecen pese a la disminuci贸n de las estad铆sticas oficiales de pobreza.

Un catastro realizado en 2016 por la organizaci贸n Techo para Chile detect贸 que el n煤mero de campamentos no ha dejado de aumentar desde las primeras mediciones a inicios de la d茅cada. Sobre la base de estos estudios, m谩s de cien mil personas viven en esta condici贸n invisible por a帽os, al no aparecer ni en la encuesta Casen. 鈥淟os campamentos pueden ser significados como una agrupaci贸n de privaciones excluidas del resto de nuestra sociedad. Es un espacio que cumple con una funci贸n receptora de quienes no tienen otra alternativa debido a que han sido expulsados por sus carencias. En este sentido, los campamentos son reflejo de las profundas desigualdades que existen en Chile y un claro ejemplo de la vulneraci贸n a los derechos b谩sicos鈥, rese帽a el informe.

Crecimiento explosivo en AntofagastaResultado de imagen para pobreza en antofagasta

En 2016 hab铆a 38.770 familias viviendo en campamentos en el pa铆s, un aumento del 40 por ciento respecto de la 煤ltima medici贸n de 2011. Esta mirada general en el detalle ofrece cifras locales dram谩ticas, como el aumento de los campamentos en Antofagasta en m谩s de un 400 por ciento en apenas cinco a帽os. Un fen贸meno que se reproduce en varias otras regiones del norte del pa铆s, como en Atacama, con un crecimiento del 130 por ciento, o en Tarapac谩, con m谩s de un cien por ciento. En n煤mero de personas, los mayores vol煤menes est谩n en Valpara铆so y Vi帽a del Mar, con m谩s de diez mil familias, B铆o B铆o, con 7.510 familias, y Santiago, con 4.337 familias en 81 campamentos.

El informe de Techo para Chile considera algunos puntos clave que es necesario destacar. De partida, los campamentos no pueden ser entendidos como un hecho aislado. No pueden ser reducidos meramente a un producto, sino que se debe tomar en cuenta todo el proceso que configura la vida en campamentos.

En segundo lugar, los asentamientos precarios son resultado de un proceso determinado por la vulnerabilidad y la pobreza multidimensional, en el cual las personas y familias antes de llegar a habitar a un asentamiento, se encuentran en un contexto de riesgo. Por 煤ltimo, los campamentos pueden ser significados como una agrupaci贸nResultado de imagen para pobreza en antofagasta de personas con privaciones, excluidas de nuestra sociedad. Es un espacio que cumple con una funci贸n receptora de quienes no tienen otra alternativa de vida debido a que han sido expulsados por sus carencias.

Aunque Chile tiene una de las pol铆ticas de vivienda social 鈥渕谩s eficaces de Am茅rica y, probablemente, del mundo鈥, afirma el informe, 鈥渆l ritmo de soluci贸n al d茅ficit habitacional no est谩 siendo suficiente. Si no ingresara ninguna familia nueva a los campamentos, demorar铆amos m谩s de 38 a帽os en suprimir esta realidad. Creemos que es importante innovar en soluciones que se hagan cargo de las demandas por mejor acceso a la ciudad y se asuman fen贸menos nuevos, tales como la migraci贸n, no s贸lo de los extranjeros, sino que tambi茅n la migraci贸n interna por motivos laborales鈥.

Respecto a los migrantes mencionados en el informe, un estudio de la Fundaci贸n para la Superaci贸n de la Pobreza revel贸 que m谩s de la mitad de las personas que viven en los campamentos de Antofagasta son inmigrantes.

Aun cuando los grandes n煤meros son base argumental para afirmar que la tendencia a la reducci贸n hist贸rica del d茅ficit habitacional ha avanzado de forma paralela a la disminuci贸n de la pobreza en Chile, los campamentos pondr铆an en duda esta conclusi贸n. La reducci贸n de la pobreza y la pol铆tica de vivienda aparentemente no explican el aumento sostenido de los campamentos durante la 煤ltima d茅cada y su explosivo incremento durante los 煤ltimos a帽os.

Salarios y pobreza

Resultado de imagen para pobreza en chileOtros estudios independientes escudri帽an de forma m谩s aguda el problema de la pobreza y su relaci贸n con los bajos salarios. El informe de la Fundaci贸n Sol, Los verdaderos sueldos en Chile, de agosto pasado, no s贸lo confirma las brechas de desigualdad de ingresos, sino tambi茅n los bajos salarios promedio: el 50 por ciento de los trabajadores chilenos gana menos de 350 mil pesos y siete de cada diez trabajadores menos de 500 mil l铆quidos.

En noviembre del a帽o pasado, constata el informe, la l铆nea de la pobreza por ingresos en Chile para un hogar promedio de cuatro personas, era de 410.684 pesos. 鈥淪i consideramos s贸lo a los asalariados del sector privado que trabajan jornada completa, el 50 por ciento gana menos de 399.790 pesos, esto quiere decir que ni siquiera podr铆an sacar a su grupo familiar de la pobreza鈥. Otros registros apuntan a煤n a peores condiciones laborales: de los 700 mil subempleados que existen en el pa铆s, la mitad gana menos de 120.200 pesos, en tanto del mill贸n de asalariados sin contrato de trabajo el 70 por ciento percibe menos de 300 mil.

Otro informe de la misma Fundaci贸n Sol sobre la calidad del empleo ofrece cifras complementarias. Los bajos salarios est谩n acompa帽ados de una extrema fragilidad y precariedad laboral. Desde 2010 en adelante los empleos han aumentado en 1.332.040 personas, de las cuales solo el 27 por ciento corresponde a asalariados contratados directamente, un 36 por ciento a trabajadores por cuenta propia y un 32,8 por ciento de asalariados externos. Sobre estas cifras, afirma el documento, se puede plantear que el 69,3 por ciento de la variaci贸n del empleo del per铆odo medido corresponde a empleos con alta probabilidad de ser precarios y desprotegidos.

La tendencia se ha acentuado con el paso de los a帽os. Desde el a帽o pasado a la fecha, aun cuando las estad铆sticas de desempleo se mantengan m谩s o menos estables en torno al seis por ciento, es posible observar un deterioro. La creaci贸n de trabajos asalariados disminuye y aumentan las labores por cuenta propia, muchas de ellas como ventas en las calles o en el transporte colectivo. Seg煤n el INE, durante el trimestre julio, agosto y septiembre, aunque la tasa de ocupaci贸n creci贸 poco m谩s del dos por ciento, el empleo asalariado aument贸 s贸lo 0,7 por ciento, en tanto los trabajadores por cuenta propia un 6,6 por ciento.Resultado de imagen para pobreza en chile

La encuesta Micro Emprendimiento, realizada en 2015 por el Ministerio de Econom铆a, revela que de cada diez trabajadores por cuenta propia seis laboran en la informalidad. Al segmentar estos datos nos acercamos al Chile real de la subsistencia, expresado en las estad铆sticas salariales. Casi la mitad de los trabajos por cuenta propia se realizan en los hogares sin una instalaci贸n especial, muchos de ellos (23 por ciento) trabaja en el hogar del cliente y un 20 por ciento lo hace en la calle.

Esta precariedad, expresada en campamentos en alza y en las menguadas estad铆sticas laborales, tendr铆a tambi茅n su correlato en cifras de pobreza complementarias a las oficiales que marcan una permanente reducci贸n desde 1990 a la fecha. Otro estudio de la Fundaci贸n Sol, titulado Pobreza y fragilidad del modelo, establece que al no considerar los subsidios del Estado, la pobreza pasa del 11,7 por ciento al 15,8. Si en este ejercicio estad铆stico no se consideran ni los subsidios ni el alquiler imputado, el nivel de pobreza sube a casi un 27 por ciento. Tres de cada diez chilenos en situaci贸n de pobreza.

El trabajo estad铆stico permite ahondar m谩s este an谩lisis. El informe de la Fundaci贸n Sol reemplaza la Canasta B谩sica de Alimentos por la Canasta Alimentaria de Calidad (CAC) del Ministerio de Salud y el resultado es sorprendente: al considerar los ingresos aut贸nomos de las personas m谩s la CAC, la poblaci贸n bajo la l铆nea de pobreza asciende al 41,6 por ciento, o a 7,3 millones de personas.

*Publicado en鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 888, 10 de noviembre 2017.

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