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Dic 3 2018

AmbienteSociedad

Turismo: Nuestra propia porquería

No es una sensación agradable salir a tu hermoso barrio medieval con una maldición en la punta de la lengua que pronto lanzarás a la primera manada de humanos que intenten matarte o atropellarte. En la temporada turística uno arriesga la vida cuando sale de compras porque multitudes de adultos sobre ruedas, ciegos ante todo menos ante la banderita ondeada por su cabecilla, se deslizan por la calle en segways, bicicletas, patinetes motorizados, patines y monopatines. Los lugareños no existimos. Nos arrollarían sin piedad si pensaran que podríamos separarlos del grupo, …