Oct 23 2020
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Pol铆tica

Biden se encomienda a la clase trabajadora ante un Trump a la defensiva

El candidato dem贸crata Joe Biden, se encomend贸 a la clase trabajadora y apel贸 a su experiencia en la gesti贸n para reclamar el voto de los estadounidenses en el debate que mantuvo con Donald Trump, quien mantuvo su maquinaria de la desinformaci贸n, a doce d铆as de las elecciones del 3 de noviembre.

El candidato dem贸crata lleg贸 al debate con una amplia ventaja de diez puntos sobre Trump a nivel nacional, seg煤n la Universidad de Quinnipiac. La expectaci贸n electoral en Estados Unidos hizo que m谩s de 42 millones de estadounidenses hayan votado hasta ayer de forma anticipada.El presidente de EEUU, Donald Trump; y el candidato dem贸crata a la Presidencia estadounidense, Joe Biden ( EFE/Shawn Thew)

En dos Estados bisagra de peso, Pennsylvania y Florida, Biden va claramente en las encuestas por delante de Trump. La media de los sondeos de FiveThirtyEight da a Biden una ventaja de 6,3 puntos en el primer Estado (50,6% a 44,3%) y de 3,8 puntos en Florida (49,2% a 45,4%). Ya dijo Biden hace una semana: Si ganamos Florida, esto est谩 hecho禄.

Trump concluye su primer gobierno con una p茅rdida neta de cuatro millones de empleos, entre otros desastres y como un presidente incapaz de resolver los problemas m谩s urgentes de la naci贸n porque 茅l es el problema m谩s urgente de la naci贸n, declar贸 la junta editorial del New York Times, que advirti贸 que su relecci贸n representa la amenaza m谩s grande a la democracia estadunidense desde la Segunda Guerra Mundial.

Pero a pesar de todo eso tambi茅n hay que tener en cuenta que, cuatro a帽os despu茅s, goza de m谩s de 40 por ciento de aprobaci贸n en los sondeos. De hecho, Trump declar贸 la semana pasada que la elecci贸n es una decisi贸n 鈥渆ntre una pesadilla socialista y el sue帽o americano鈥, aunque para socialistas como Bernie Sanders, esa elecci贸n es entre Trump y la democracia.

Durante cuatro a帽os la prensa mundial calific贸 a Trump de corrupto, traficante de influencias, mentiroso, 聽incompetente, racista, neofascista, xen贸fobo, de ordenar la separaci贸n de familias inmigrantes a la fuerza y enjaular a ni帽os inmigrantes, de violador y hostigador sexual, de rechazador de la ciencia, de enemigo de la prensa, represor y macartista, antimexicano y constructor de muros, delincuente de sus obligaciones fiscales y de servicio militar.

Al mismo tiempo, el senador socialista democrata Bernie Sanders, como aspirante presidencial este a帽o fue el pol铆tico nacional m谩s popular, y su candidatura fue una grave amenaza a la c煤pula del Partido Dem贸crata, la cual se dedic贸 a descarrilarla.

Pero Sanders y sus millones de seguidores son expresiones de algo nuevo, sobre todo cuando las encuestas se帽alan que la mayor铆a de los j贸venes de Estados Unidos favorecen el socialismo, y que 40 por ciento de todos los estadounidenses expresaron preferir vivir en un pa铆s socialista sobre uno capitalista. Pero los candidatos son otros.

Los medios se preocupan solamente del duelo Trump-Biden o dem贸cratas contra republicanos, mientras ha surgido un masivo, aunque fragmentado movimiento social, conformado por diversas corrientes que de repente se encuentran en las calles y en el ciberespacio que incluyen 鈥揳 veces juntos, a veces por separado鈥 la amplia coalici贸n bajo la etiqueta de Black Lives Matter.

Su parte pol铆ticamente m谩s din谩mica es el Movement for Black Lives, una red de 150 organizaciones, y sus aliados multirraciales e intergeneracionales, junto con viejas y nuevas expresiones latinas, maestros rebeldes, trabajadores, inmigrantes que salvan y reconstruyen el pa铆s todos los d铆as, ambientalistas, estudiantes contra la violencia de las armas, los movimientos encabezados por mujeres y la comunidad gay.

Ellos son quienes est谩n sacudiendo a Estados Unidos, con la promesa de consolidarse en el gran movimiento progresista que se requiere para rescatar a Estados Unidos de s铆 mismo.

Mientras, desviando la atenci贸n y tratando de influir en los comicios, agencias del gobierno denunciaron que hackers patrocinados por Rusia han estado tratando de entrar en redes de computadoras de gobiernos estatales y locales de Estados Unidos y en dos casos tuvieron 茅xito. El gobierno espera que aumentar el temor de una posible manipulaci贸n puede socavar la confianza en los resultados del 3 de noviembre.

El 煤ltimo debate

Joe Biden y su esposa Jill Biden (REUTERS/Leah Millis)En el 煤ltimo debate, Trump rehus贸 hacer cualquier autocr铆tica, especialmente en cuanto a su gesti贸n del coronavirus, que ya suma m谩s de 220 mil muertes 鈥搈谩s que cuatro veces los perecidos en Vietnam鈥, y se mantuvo durante la hora y media que dur贸 el debate a la defensiva y lanzando descalificaciones y desinformaci贸n en torno a Biden, pero sin desgranar un programa de gobierno para los pr贸ximos cuatro a帽os.

Ambos ofrecieron sus frases ret贸ricas que repiten incesantemente en sus actos y discursos. Trump advirtiendo que si Biden es electo, se desplomar谩 la bolsa de valores y habr谩 una depresi贸n. Biden repiti贸 que privilegiar谩 la ciencia sobre la ficci贸n, la esperanza sobre el temor y se restablecer谩n los conceptos de decencia, honor, respeto y dignidad que no han existido durante la actual presidencia.

Para atacar el plan de transici贸n ecol贸gica de Biden lleg贸 a asegurar que dicho plan 芦implicar谩 reformar los edificios para hacer que tengan las ventanas m谩s peque帽as e incluso que no tengan ni ventanas禄, ante lo que Biden tuvo hasta que re铆rse. Incluso lo acus贸 de corrupci贸n, cuando indic贸 que el candidato dem贸crata y su familia 芦han recibido dinero de China, Ucrania y Rusia禄.

Entretanto, el dem贸crata, en los dos minutos sin posibilidad de ser interrumpido con los que cada candidato empezaba cada cuesti贸n, trataba de ir detallando su propuesta de gobierno, que siempre, fuera cual fuera el tema, lograba engarzar con la clase trabajadora.

Si se hablaba del coronavirus, porque esa clase es la que m谩s est谩 muriendo; si era de su propuesta sanitaria, porque prometi贸 extender el Obamacare 芦con una opci贸n de seguro m茅dico p煤blico para que todo el mundo tenga derecho a una salud asequible, sobre todo aquellos que se han quedado sin trabajo o que no pueden pagar un seguro privado禄, dijo.

El debate del jueves fue mucho menos agresivo que el anterior que realizaron en Cleveland, Ohio, el 30 de setiembre, en parte por los cambios en el formato del programa Esta vez todo fue m谩s fluido y no hubo insultos ni interrupciones constantes ni enganches de Trump con el moderador.

La acusaci贸n m谩s grave fue la realizada por Biden cuando se abord贸 el asunto racial. Trump volvi贸 a repetir su hiperb贸lica cantinela de que es 芦el presidente que m谩s ha hecho por la comunidad negra con la posible excepci贸n de Abraham Lincoln禄 y asegur贸 ser 芦la persona menos racista de todo este plat贸禄, ante lo que, en un momento dado, Biden lleg贸 a reponer: 芦Este Abraham Lincoln es uno de los presidentes m谩s racistas que hemos tenido en la historia moderna de este pa铆s禄.

Frente a otraDonald Trump (REUTERS/Tom Brenner)s ideas de Biden, Trump m谩s que proponer las suyas, simplemente arremet铆a contra ellas. Si Biden hablaba de su estrategia para ampliar las coberturas sanitarias, el presidente lo acusaba de querer implantar 芦la medicina socializada禄.

Si el dem贸crata ped铆a, para lidiar con el coronavirus, que se volviera a la actividad normal siempre que se invierta en rastreadores, se financien hospitales o se pongan medidas protectoras en centros educativos y restaurantes, Trump tachaba a Nueva York, cuyo alcalde es dem贸crata, de 芦ciudad fantasma禄, o calificaba al Estado de Michigan (cuya gobernadora es dem贸crata) de 芦prisi贸n禄 y zanjaba: 芦Estados Unidos no puede cerrar, no nos podemos meter en un s贸tano durante meses, como hace Joe禄.

Trump ignoraba los golpes o amagos del adversario y soltaba los suyos, vinieran o no a cuento. Hace cuatro a帽os la t谩ctica le funcion贸 para ganar a Hillary Clinton. En pocos d铆as se ver谩 si le funciona de nuevo electoralmente.

Lo cierto es que hay que recabar 270 asientos en el Colegio Electoral para ser presidente. Si Biden logra Pennsylvania y Florida, s贸lo esos tres Estados (hay 50 m谩s el Distrito de Columbia) le dar铆an entre ambos 49 miembros en dicho ente electoral. Si gana tambi茅n Texas, ser铆an 79 en total, lo que le pondr铆an la presidencia en bandeja.

Biden cuenta con feudos seguros como California, Nueva York, Illinois, Maryland, Nueva Jersey, Massachussets o el Estado Washington, entre otros, todos ellos estados bastante poblados y con muchos asientos en el Colegio Electoral.

La gran inc贸gnita, como siempre, es si las encuestas no se estar谩n equivocando y estar谩n infravalorando el voto a Donald Trump. FiveThirtyEight prev茅 una participaci贸n total en las elecciones presidenciales de 154 millones de personas, muchos m谩s que los 137 millones que votaron hace cuatro a帽os. Si este aumento es una avalancha de votos para Biden como en rechazo a estos cuatro a帽os de Trump o si van a apuntalar m谩s a煤n a Trump en detrimento del dem贸crata, se ver谩 el 3 de noviembre.

 

* Economista del Observatorio de Estudios Macroecon贸micos (Nueva York), Analista de temas de EU y Europa, asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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