Dic 6 2020
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Pol铆tica

Biden y la Argentina

Tomando como puntos de referencia los pronunciamientos del Presidente electo Joseph Biden en una campa帽a electoral dominada por la agenda interna, revisando su programa de gobierno y sus referencias a Am茅rica Latina en diferentes reportajes y nota, es dif铆cil discernir el lugar y el alcance de la pol铆tica exterior de la administraci贸n dem贸crata hacia la Argentina.

Las menciones concretas a pa铆ses espec铆ficos de la regi贸n en temas precisos fueron escasas, como es habitual en las elecciones estadounidenses. Sin embargo, ello no debe interpretarse como el desconocimiento de Joe Biden de la regi贸n. Durante los ocho a帽os que estuvo junto a Barack Obama, Biden visit贸 16 veces Am茅rica Latina superando con ese n煤mero a cualquier otro Presidente o Vicepresidente estadounidense.Biden responde a 10 preguntas sobre Latinoam茅rica - IQ Latino

No vino a la Argentina, pero el 7 de noviembre, a las 13.07 horas del este de Estados Unidos, Alberto Fern谩ndez fue el primer gobernante de la regi贸n en 聽llamar al nuevo mandatario para felicitarlo por su victoria electoral.

Biden Senador

Una gu铆a interesante sobre el perfil del entrante Presidente dem贸crata y la regi贸n lo constituye su pasado como Senador. Se opuso al Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Chile (2003) y al Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Am茅rica Central y Rep煤blica Dominicana (2005).

Vot贸 favorablemente por una reforma migratoria integral (2007); por la construcci贸n de un vallado en la frontera con M茅xico (2006); por la extensi贸n de la Ley de Preferencias Comerciales Andinas (2002) que benefici贸 a Colombia, Per煤, Ecuador y Bolivia hasta que expir贸 en 2013; por el reforzamiento del embargo a Cuba (1996) y por la expansi贸n de la asistencia antinarc贸ticos a nivel internacional (1996).

En algunos temas modific贸 su postura cuando estuvo en el Ejecutivo, y en otros, se proclam贸 promotor activo y entusiasta; como en el caso del Plan Colombia y de la Iniciativa Regional de Seguridad para Am茅rica Central.

Lo que Biden dec铆a sobre la Guerra de las Malvinas - El Extremo SurEn cuanto a la Argentina, el legislador Biden se manifest贸 muy enf谩ticamente en dos temas. Lider贸 en el Senado dos Resoluciones (378 del 27 de abril de 1982 y 382 del 29 de abril de ese a帽o) reclamando que el ejecutivo (Ronald Reagan) no fuera neutral en el conflicto de Malvinas y que respaldara plenamente a Gran Breta帽a. A帽os despu茅s, acompa帽贸, como coauspiciante, dos resoluciones (la 20 del 29 de abril de 1997 y la 126 del 7 de septiembre de 2004) respecto al atentado en la Embajada de Israel en Buenos Aires de 1992 y al atentado a la AMIA de 1994.

En ambos casos expres贸 una seria preocupaci贸n por los actos terroristas y su irresoluci贸n judicial. Es importante no desconocer esos antecedentes; en particular el de Malvinas. Aunque tambi茅n es relevante recordar las ra铆ces irlandesas de Biden, su abierta cr铆tica al BREXIT y su firme respaldo al Acuerdo de Paz del Viernes Santo (Good Friday Agreement) brit谩nico-irland茅s de 1998 que puso fin a la violencia pol铆tica en Irlanda del Norte.

Con este tel贸n de fondo. es importante notar que las agendas de los pa铆ses de Latinoam茅rica con Washington no han sido, ni son, semejantes. La de M茅xico es variada y compleja por los distintos temas que entrelazan a los dos pa铆ses; el comercio, las drogas y la migraci贸n, entre otros, inciden y moldean ese v铆nculo. La agenda de Estados Unidos con Brasil es importante, por el peso de ese pa铆s en Am茅rica del Sur, y como poder emergente, aunque hoy est茅 replegado.

La agenda de Estados Unidos con Venezuela ha devenido conflictiva debido al significado geopol铆tico del caso venezolano y su impacto continental y extra-regional. La agenda de Estados Unidos con la Argentina es limitada y no incide de modo relevante en la pol铆tica interna estadounidense ni representa un desaf铆o a su seguridad nacional.

Argentina, el FMI y el papel de Estados Unidos

驴Qu茅 asuntos en la actualidad vinculan a los dos pa铆ses? En lo inmediato, la relaci贸n del gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional. Algunos elementos pueden influir en un papel constructivo de Estados Unidos en esta cuesti贸n. Antes del estallido del Covid-19, Am茅rica Latina atravesaba una situaci贸n de creciente inestabilidad.

La pandemia la exacerb贸 reflejando, en conjunto, los estragos que dejan d茅cadas de desigualdad social, desindustrializaci贸n econ贸mica y deterioro institucional. Siendo una regi贸n con el 8,2% de la poblaci贸n mundial, Am茅rica Latina tiene m谩s del 30% de los muertos del mundo por el virus.

No parecer铆a que, en medio de tantos casos de alta volatilidad pol铆tica, Estados Unidos vaya Biden y el factor cat贸lico | Opini贸n | EL PA脥Sa salvaguardar sus intereses nacionales y tratar de mejorar su posici贸n relativa, en especial respecto a la proyecci贸n de poder铆o e influencia de China en el 谩rea, propiciando el fracaso de la negociaci贸n entre la Argentina y el FMI. Adem谩s, Joe Biden es, despu茅s de John Kennedy, el segundo Presidente cat贸lico que ha tenido Estados Unidos.

Admira al Papa Francisco y lo considera 鈥渆l tim贸n moral del mundo鈥. Cabe recordar que el Papa, en sus di谩logos con distintos Jefes de Estado, solicit贸 el apoyo a la negociaci贸n entre el gobierno argentino y los acreedores privados y no ser铆a inimaginable un contacto discreto en el mismo sentido entre Francisco y Biden y ante un eventual acuerdo con el Fondo.

Finalmente, si la posici贸n que la Argentina lleva a la mesa con el FMI es s贸lida y sustentable no habr铆a motivo alguno para que Washington la condicione o la rechace, m谩xime cuando existi贸 una co-(ir)responsabilidad en el manejo del asunto de la deuda en 2018-2019 entre el gobierno de Mauricio Macri y el Fondo.

Washington, Caracas y Buenos Aires

Un tema delicado para Estados Unidos y la Argentina es Venezuela. Es relevante recordar que las sanciones a Caracas comenzaron con la administraci贸n del Presidente Barack Obama, quien emiti贸 una Orden Ejecutiva, en marzo de 2015, declarando a Venezuela una amenaza a la seguridad nacional y a la pol铆tica exterior de Estados Unidos.. En la administraci贸n de Donald Trump se implementaron 贸rdenes ejecutivas adicionales para ampliar y profundizar las sanciones.

Durante la campa帽a presidencial, Biden cuestion贸 la pol铆tica de Trump hacia Caracas por ineficaz. No logr贸 el regime change y result贸, seg煤n el nuevo mandatario, un ejemplo de 鈥渇racaso lamentable鈥. Al llegar a la Casa Blanca es muy improbable que elimine las sanciones: seguramente no desear谩 iniciar su gesti贸n haci茅ndose acreedor de acusaciones de 鈥渃astro-chavista鈥; t茅rmino que usaron los republicanos en su contra en la reciente campa帽a.

Sin embargo, tampoco podr谩 proponer el eufemismo que algunos asesores le sugieren: 鈥渟anciones inteligentes鈥 En breve, si Washington opta por dejar atr谩s la amenaza del uso directo de la fuerza y contempla una soluci贸n pac铆fica y democr谩tica, deber谩 entonces introducir matices a su estrategia frente al gobierno de Nicol谩s Maduro.

En ese caso, la Argentina, que no respald贸 ning煤n tipo (unilateral o colectiva) de intervenci贸n armada, pero que se manifest贸 con voto 鈥攜 no con ret贸rica鈥 contra la situaci贸n de derechos humanos en el pa铆s, podr铆a eventualmente aportar a una alternativa pol铆tica para Venezuela. Con cautela y sin estridencia podr铆a sugerir una suerte de Contadora 鈥渁mpliada鈥 para el caso venezolano.

Es decir; una iniciativa de distensi贸n diplom谩tica y salida institucional, como fue el caso de la Contadora para Am茅rica Central en los 鈥80 pero con una variedad de miembros participantes m谩s all谩 de Latinoam茅rica.

La energ铆a en las relaciones argentino-estadounidenses

Hay adem谩s un tema ligado a la energ铆a que puede entrelazar la Argentina y Estados Unidos. Por una parte, si la administraci贸n Biden efectivamente se compromete a estimular fuentes alternativas y, a su vez, impulsar la renovaci贸n en la industria automotriz, el litio y la producci贸n de bater铆as ser铆an clave.

Por el otra parte, si el nuevo gobierno suspende las perforaciones de petr贸leo en terrenos federales, no ser铆a descartable la disponibilidad de inversiones para Vaca Muerta. En ambos casos, litio y petr贸leo, la Argentina quiz谩s pueda beneficiarse.

En materia de litio el pa铆s produce muy poco de los dep贸sitos que se sabe se poseen y algunos proyectos de inversi贸n se han frenado debido al Coronavirus. Asimismo, en la actual coyuntura hay que recordar que ExxonMobil decidi贸 cancelar inversiones en gas natural en Canad谩 y la Argentina, justo cuando para mejorar los v铆nculos con Brasil el pa铆s acaba de anunciar el 鈥淧royecto Gasoducto Uruguayana-Porto Alegre鈥.

La importancia de los derechos humanos

El Presidente electo de Estados Unidos anunci贸 que priorizar谩 los derechos humanos tan severamente afectados en su propio pa铆s y la regi贸n. En el 谩mbito continental cabe destacar el estado de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), reconocida por su trabajo serio, independiente y riguroso.

Desde la inauguraci贸n de la presidencia de Donald Trump, los derechos humanos se ubicaron en un lugar de mucha menor prioridad, tanto en el campo de la pol铆tica exterior estadounidense como en el plano de la pol铆tica interna. Estados Unidos rehus贸 asistir a las audiencias de la CIDH sobre inmigraci贸n a principios de 2017, se retir贸 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2018, fue reduciendo, a帽o tras a帽o, las partidas presupuestarias para la promoci贸n de la democracia y los derechos humanos y, en 2020, impuso sanciones contra el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda, por 鈥渋ntentos ileg铆timos de someter a estadounidenses a su jurisdicci贸n鈥.La Corte Interamericana de Derechos Humanos pone presi贸n a Nicaragua

Con ese marco de referencia, en enero de este a帽o, la CIDH decidi贸, por unanimidad, renovar el mandato de su Secretario General, Paulo Abrao. En agosto, Luis Almagro se abstuvo de nombrarlo. El Secretario General de la OEA 鈥攃on el pleno respaldo de la Casa Blanca, el empuje de los sectores m谩s recalcitrantes del partido republicano en el Congreso y el acompa帽amiento de Colombia y Brasil, en particular鈥, no hizo m谩s que consolidar, en el seno del 贸rgano m谩s prestigioso de la organizaci贸n, las fisuras entre pa铆ses de Am茅rica.

Justo en un momento en el que regional e internacionalmente hay un reflujo inquietante en cuanto al debilitamiento del derecho humanitario y el deterioro de la democracia. Si Biden apunta a reubicar en un lugar m谩s prominente el tema de los derechos humanos, pa铆ses como la Argentina con una pol铆tica consistente en la materia podr铆a ser una contraparte reputada y cre铆ble para ese prop贸sito.

驴Un nuevo multilateralismo?

Otro tema que Joe Biden prometi贸 relanzar fue el multilateralismo. Es notorio el prolongado deterioro y cuestionamiento del multilateralismo; en particular, de los foros e instituciones impulsadas por Occidente, como Naciones Unidas, la Uni贸n Europea, la Organizaci贸n Mundial de Comercio, el G-7 y el G-20. Tambi茅n es evidente el agresivo ataque a los 谩mbitos y compromisos multilaterales por parte de la administraci贸n Trump. Un estilo arrogante y pendenciero se impuso desde Washington disimulando el gradual declive estadounidense y afectando la reputaci贸n de la Casa Blanca.

El nuevo mandatario dem贸crata indic贸 su inter茅s por re-encausar la pol铆tica multilateral de Washington. En ese contexto, cabe recordar que la Argentina fue invitada en 2020 por Emmanuel Macron y Angela Merkel a ser parte de la denominada 鈥淎lianza por el Multilateralismo鈥 en buena medida por la proverbial defensa y promoci贸n de las organizaciones, los reg铆menes y los tratados multilaterales que caracteriza la diplomacia del pa铆s. Posiblemente en torno a lo multilateral haya otra cuesti贸n que acerque a Washington y Buenos Aires.C脫MO SE ARMA EL MULTILATERALISMO DEL SIGLO XXI?

En todo caso, ser谩 esencial que Estados Unidos no opte, como lo han hecho gobiernos anteriores a Trump, por una especie de 鈥渕ultilateralismo a la carta鈥 con el que solo se compromete si le conviene.

La relevancia de la Ant谩rtida

Otro tema trascendental es el de la Ant谩rtida. El pasado 9 de junio Trump anunci贸 un memor谩ndum para salvaguardar los intereses nacionales de Estados Unidos en el 脕rtico y la Ant谩rtida. Como se sabe, en el Polo norte se han incrementado las fricciones entre Rusia y Estados Unidos m谩s sus aliados occidentales y esa competencia ha ido dando lugar a la potencialidad de conflicto.

La geopol铆tica de la rivalidad tiende a manifestarse en los movimientos de Mosc煤 y Washington. En oposici贸n al 脕rtico, el Polo sur ha sido un espacio donde, hasta el momento, ha predominado la cooperaci贸n; condici贸n b谩sica para la estabilidad y la gobernanza ant谩rtica. Ser铆a fundamental que la Ant谩rtida no se convirtiera en un 谩rea de controversia y disputa; en especial, entre Estados Unidos, Rusia y China.

Por ello, resulta esencial que el creciente despliegue estadounidense en el 谩rea no se inscriba en la l贸gica de la geopol铆tica de la rivalidad. Es de esperar que Biden no estimule all铆 un foco adicional de controversia con Mosc煤 y Beijing.

Eso afectar铆a severamente intereses vitales de la Argentina. Es clave asegurar entonces que los principales actores externos y regionales vinculados a la Ant谩rtida refuercen los compromisos estipulados en el Tratado vigente. Es bueno recordar que desde el 16 de junio de 2003 la sede de la Secretar铆a del Tratado Ant谩rtico es la Argentina.

El asunto principal

Ahora bien, el tema m谩s intrincado y exigente es el lugar de China en la relaci贸n entre Estados Unidos y la Argentina. Sucintamente, Beijing es la contraparte de Washington en cuanto al dilatado proceso de transici贸n de poder, influencia y prestigio en el mundo. Otra vez, como en el siglo XX, la Argentina 鈥攕u dirigencia y sociedad鈥 es testigo de otra din谩mica de transici贸n entre grandes poderes: en el per铆odo entre las dos Guerras Mundiales fue entre Gran Breta帽a y Estados Unidos, hoy es entre Estados Unidos y China.

China-Argentina Crecimiento y crisisEn aquel contexto, Buenos Aires opt贸 por plegarse al poder declinante. En el presente, el mayor desaf铆o es y ser谩 mantener relaciones simult谩neamente positivas con ambas potencias para lograr el mayor beneficio posible para los intereses nacionales. No hay que olvidar que el dilema b谩sico para las naciones del Sur global y de Latinoam茅rica, en particular, es evitar y reducir la dependencia de ambos pues las superpotencias, al menos en la experiencia occidental, tienden a procurar s煤bditos m谩s que semejantes.

A mediano plazo, en la rivalidad entre Washington y Beijing, es evidente la tendencia al descenso relativo de Estados Unidos y el consecuente ascenso gradual de China. La participaci贸n estadounidense en la econom铆a mundial se redujo a la mitad de 1950 a la fecha. Seg煤n el Libro Blanco de la Pol铆tica Exterior de Australia de 2017, el PBI de Estados Unidos en 2016 fue de U$S 18,1 billones de d贸lares y el de China de U$S 21,4 billones de d贸lares; para 2030 el pron贸stico respectivo es de U$S 24 billones de d贸lares y de U$S 42,4 billones.

A su turno, en 2017 el Partido Comunista de China se puso como meta que el pa铆s sea el l铆der mundial en Inteligencia Artificial en 2030 y en esa direcci贸n viene realizando inversiones sostenidas.

Adicionalmente, una gran potencia consolida su hegemon铆a mediante la instauraci贸n de reg铆menes internacionales, el fortalecimiento de las instituciones multilaterales y la gobernanza de los asuntos globales. Nada de eso ha hecho la administraci贸n Trump, que horad贸 reg铆menes (por ejemplo, el de no proliferaci贸n), erosion贸 instituciones (por ejemplo, la OMC) y afect贸 el manejo colectivo de temas cr铆ticos (por ejemplo, el cambio clim谩tico). China, por su parte, ha venido propiciando y consolidado una combinaci贸n de multilateralismo alternativo y bilateralismo activo.

Como toda potencia en ascenso, Beijing aspira a moldear un ambiente propicio para su auge, reducir las posibilidades de enfrentar coaliciones que la debiliten y mejorar su posici贸n relativa en el tablero internacional.

En ese cruce pugnaz entre un poder gradualmente ascendente y otro en declive relativo, las tensiones bilaterales se tienden a incrementar y no ceden, sino que adquieren nuevas dimensiones y manifestaciones. Nada indica que la administraci贸n Biden apunte a revertir esa din谩mica. Por el contrario, la necesidad de apoyo republicano en cuestiones internas y la proverbial creencia de que Washington est谩 destinada a liderar el mundo no contribuyen a atenuar la rivalidad, sino a exacerbarla.

En ese marco, temas como el 5G, los eventuales lazos militares de la Argentina con China, el grado de presencia de Beijing en ciertos 谩mbitos dom茅sticos sensibles (recursos estrat茅gicos, infraestructura, alta tecnolog铆a, seguridad, entre otros) ser谩n objeto de atenci贸n y tensi贸n en las relaciones argentino-estadounidenses. El reto ser谩 saber c贸mo manejar los respectivos v铆nculos bilaterales para no perjudicar los intereses nacionales. Ello exigir谩, quiz谩s, una diplomacia tem谩tica 鈥攁sunto por asunto鈥 m谩s que dogm谩tica 鈥 movida por creencias r铆gidas, ingenuas y acr铆ticas.

En todo caso se abre un comp谩s de espera para generar un espacio en el que se reduzca la discordia recurrente y se ampl铆e la convergencia mutuamente conveniente en las relaciones entre los gobiernos de Fern谩ndez y Biden. La paciencia, la modestia y el temple son buenas consejeras en estas circunstancias internas, regionales y mundiales.

* Soci贸logo argentino 聽con una Maestr铆a y un Ph.D. en Relaciones Internacionales de The Johns Hopkins University School of Advanced International Studies en Washingon, D.C. (Estados Unidos). Fue cofundador 聽y Director (1987-94) del Centro de Estudios Internacionales (CEI) de la Universidad de los Andes (Bogot谩). Hoy es 聽Vicerrector de la Universidad Di Tella, Argentina.

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