Ene 7 2013
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AmbienteOpini贸n

Boff/ Balance anual de lo macro: vamos de mal en peor

La realidad mundial es compleja. Es imposible hacer un balance unitario. Voy a intentar hacer uno referente a la realidad macro y otro a la micro.

Si consideramos la forma en que los due帽os del poder se est谩n enfrentando a la crisis sist茅mica de nuestro tipo de civilizaci贸n 鈥攐rganizada sobre la base de la explotaci贸n ilimitada de la naturaleza, la acumulaci贸n tambi茅n ilimitada y la consecuente creaci贸n de una doble injusticia: la social con sus perversas desigualdades a nivel mundial, y la ecol贸gica con la desestructuraci贸n de la red de la vida que garantiza nuestra subsistencia鈥, y si tomamos como punto de referencia la COP 18 realizada en este final de a帽o en Doha (Qatar) sobre el calentamiento global, podemos sin exageraci贸n decir: estamos yendo de mal en peor. De continuar por este camino, vamos a encontrarnos delante, y a no tardar mucho, de un 芦abismo ecol贸gico禄.

Hasta ahora no se han tomado las medidas necesarias para cambiar el curso de las cosas. La econom铆a especulativa sigue floreciendo, los mercados son cada vez m谩s competitivos 鈥攍o que equivale a decir cada vez menos regulados鈥, y la alarma ecol贸gica, materializada en el calentamiento global, dejada pr谩cticamente de lado. En Doha s贸lo falt贸 dar la extremaunci贸n al Tratado de Kyoto. Ir贸nicamente se dice en la primera p谩gina del documento final que nada resolvi贸, pues pospuso todo para 2015: 芦el cambio clim谩tico representa una amenaza urgente y potencialmente irreversible para las sociedades humanas y para el planeta y este problema necesita ser enfrentado con urgencia por todos los pa铆ses禄. Y no est谩 siendo enfrentado. Como en los tiempos de No茅, continuamos comiendo, bebiendo y recogiendo las mesas del Titanic que se hunde, escuchando todav铆a la m煤sica. La Casa est谩 en llamas y mentimos a los otros diciendo que no lo est谩.

Veo dos razones para esta conclusi贸n realista que parece pesimista. Dir铆a con Jos茅 Saramago: 芦no soy pesimista; la realidad es la que es p茅sima; yo soy realista禄. La primera raz贸n tiene que ver con la premisa falsa que sustenta y alimenta la crisis: el objetivo es el crecimiento material ilimitado (aumento del PIB), realizado sobre la base de la energ铆a f贸sil y con un flujo totalmente liberado de los capitales, especialmente especulativos.

Esta premisa est谩 presente en los planes de todos los pa铆ses, incluido el brasilero. La falsedad de esta premisa reside en la total falta de consideraci贸n de los l铆mites del sistema-Tierra. Un planeta limitado no soporta un proyecto ilimitado. No tiene sostenibilidad. Es m谩s, se evita la palabra sostenibilidad que viene de las ciencias de la vida; ella no es lineal, se organiza en redes de interdependencias de todos con todos, que mantienen funcionando todos los factores que garantizan la perpetuaci贸n de la vida y de nuestra civilizaci贸n. Se prefiere hablar de desarrollo sostenible, sin darse cuenta de que se trata de un concepto contradictorio porque es lineal, siempre creciente, y supone la dominaci贸n de la naturaleza y la quiebra del equilibrio ecosist茅mico. Nunca se llega a ning煤n acuerdo sobre el clima porque los poderosos consorcios del petr贸leo influencian pol铆ticamente a los gobiernos y boicotean cualquier medida que les disminuya las ganancias, por eso no apoyan las energ铆as alternativas. S贸lo buscan el crecimiento annual del PIB.

Este modelo est谩 siendo refutado por los hechos: ya no funciona ni en los pa铆ses centrales, como lo muestra la crisis actual, ni en los perif茅ricos. O se busca otro tipo de crecimiento, que es esencial para el sistema-vida, pero que debemos hacerlo respetando la capacidad de la Tierra y los ritmos de la naturaleza, o encontraremos lo innombrable.

La segunda raz贸n es m谩s de orden filos贸fico y por ella he venido luchando desde have m谩s de treinta a帽os. Implica consecuencias paradigm谩ticas: el rescate de la inteligencia cordial o emocional para equilibrar el poder铆o destructor de la raz贸n instrumental, secuestrada have siglos por el proceso productivo acumulador. Como nos dice el fil贸sofo franc茅s Patrick Viveret 芦la raz贸n instrumental sin la inteligencia emocional puede perfectamente llevarnos a la peor de las barbaries禄 (Por uma sobriedade feliz, Quarteto 2012, 41); recu茅rdese la remodelaci贸n de la humanidad proyectada por Himmler que culmin贸 con la shoah, la liquidaci贸n de los gitanos y de los discapacitados.

Si no incorporamos la inteligencia emocional a la raz贸n instrumental-anal铆tica, nunca vamos a sentir los gritos de la Madre Tierra, el dolor de las selvas y los bosques abatidos, ni la devastaci贸n actual de la biodiversidad, del orden de casi cien mil especies por a帽o (E. Wilson). Y junto con la sostenibilidad debe venir el cuidado, el respeto y el amor por todo lo que existe y vive. Sin esta revoluci贸n de la mente y el coraz贸n iremos, s铆, de mal en peor.

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