Abr 20 2017
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Política

Boff: Para evitar un inminente nuevo golpe de estado en Brasil

El eminente jurista F√°bio Konder Comparato en una entrevista a Carta Capital del 12 de abril de 2017, considera que debido a la desmoralizaci√≥n de los l√≠deres pol√≠ticos y la corrupci√≥n generalizada ‚Äúes muy posible otra intervenci√≥n extralegal para evitar la continuaci√≥n de todo esto; no est√° fuera de la cuesti√≥n un nuevo golpe de Estado‚ÄĚ.

Los agentes de este nuevo golpe ser√≠an, seg√ļn Comparato, los empresarios (la minor√≠a rica) y los propietarios, por un lado, y por otro, los principales agentes del estado. Por agentes del estado deduzco que se trata del Ministerio P√ļblico, del Colegio de Abogados y a√Īadir√≠a la Polic√≠a Federal y algunos ministros del STF.

Mi temor es que los grupos mencionados anteriormente utilicen la misma estrategia que estuvo en vigor en 1964: las oligarqu√≠as utilizaron el poder militar para dar un golpe de clase, como muestra irrefutablemente Ren√© Dreifuss en su tesis de Glasgow, La conquista del Estado, acci√≥n pol√≠tica, poder y golpe de clase (Voces 1981, 841 p√°gs.): ‚Äúlo que ocurri√≥ en Brasil no fue un golpe militar, sino un golpe de clase con uso de la fuerza militar‚ÄĚ (p.397).Resultado de imagen para brasil nuevo golpe

La confusi√≥n total de la pol√≠tica actual, corro√≠da por la corrupci√≥n de arriba a abajo, desenmascarada por las denuncias de Odebrecht (faltan a√ļn por venir) hace altamente problem√°tica la continuidad del actual gobierno. La ilegitimidad del presidente y de gran parte de los parlamentarios de las dos C√°maras por cargos de delitos graves, convierten en vergonzosa la celeridad de los cambios, claramente antipopulares e incluso inconstitucionales.

Este golpe se puede dar en cualquier momento, pues los empresarios est√°n sinti√©ndose perjudicados, especialmente en los niveles habituales de alta acumulaci√≥n. Queda por saber si los militares aceptar√≠an tan espinosa tarea. Pero se sienten los guardianes de la Rep√ļblica, ya que fueron ellos los que pusieron fin a la monarqu√≠a. En momentos tan graves como los actuales, pueden sentirse urgidos, aunque de mala gana, a tomar esta responsabilidad nacional.

Resultado de imagen para brasil gilmar mendesSi esto ocurre, probablemente un triunvirato de generales asumir√≠a el poder, clausurar√≠a el Congreso, mandar√≠a arrestar a los principales l√≠deres pol√≠ticos acusados de corrupci√≥n, no exceptuando, aunque d√°ndole un tratamiento privilegiado al presidente Temer, retirar√≠a coercitivamente a Gilmar Mendes, el m√°s parcial de los ministros del STF, forzar√≠a la renuncia de los gobernadores involucrados en la corrupci√≥n y establecer√≠a un sistema de ‚Äúpurga‚ÄĚ de los corruptos y de sus aliados y empresarios corruptores y contar√≠a, sin duda, con el apoyo de la prensa conservadora que siempre apost√≥ por un golpe.

Esto no contradice la pol√≠tica de los organismos de seguridad de Estados Unidos, especialmente bajo Donald Trump, pues estar√≠a al servicio del ‚Äúfull spectrum dominance‚ÄĚ. Lo que vendr√≠a despu√©s es una inc√≥gnita, porque el poder es uno de los arquetipos m√°s tentadores de la psique humana. Los militares podr√≠an no querer dejar el poder asumido.

Otra salida, a√ļn dentro del marco democr√°tico, ser√≠a convocar para este a√Īo elecciones generales porque el sujeto originario del poder es el pueblo que, al elegir a sus pol√≠ticos, les dar√≠a legitimidad. Lava Jato continuar√≠a llenando los tribunales de procesos en las diferentes instancias del poder judicial.

Otra vía sería la anulación por el TSF de la candidatura Dilma-Temer, seguida de una elección indirecta por el Parlamento de un nuevo presidente. No sabemos qué fuerza tendría al ser elegido indirectamente, con una base parlamentaria en gran medida desmoralizada y con varios casos criminales.

Una tercera vía, más radical, estaría inspirada por la Comisión de Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica, coordinada por el obispo Desmond Tutu, que presenté aquí como viable. En ella se trataba de conocer la verdad sobre los crímenes cometidos contra la población negra durante décadas, no excluidos los crímenes cometidos por los negros.

Tres ejes estructuraban el proceso: la verdad, la responsabilidad y la justicia restaurativa y curativa. Todo se hizo en el marco de un valor cultural com√ļn que nos falta: Ubuntu, que significa: yo s√≥lo puedo ser yo a trav√©s de ti. Este valor daba y da cohesi√≥n a la sociedad de Sud√°frica, ya que supera el individualismo, t√≠pico de nuestra cultura occidental.

La verdad ten√≠a dimensi√≥n factual: conocer los hechos tal como ocurrieron. Otra dimensi√≥n era personal: c√≥mo la persona sent√≠a subjetivamente el delito cometido. La tercera era social: c√≥mo la sociedad interpretaba y analizaba la gravedad de los cr√≠menes. Por √ļltimo, la verdad restauradora y curativa: restauraci√≥n moral del pasado y disposici√≥n a construir una nueva memoria.

Se concedi√≥ amnist√≠a a los que reconoc√≠an p√ļblicamente la responsabilidad por los cr√≠menes cometidos. La confesi√≥n p√ļblica de sus acciones era el gran castigo moral. Es la amnist√≠a por la verdad que tiene una funci√≥n reparadora y curativa, rehacer el tejido social y estar dispuesto a no cometer los mismos cr√≠menes bajo el lema ‚Äúpara que no se olvide y para que no vuelva a suceder‚ÄĚ. Para los cr√≠menes contra la humanidad hab√≠a castigo legal conveniente y no hab√≠a amnist√≠a.

Se discuti√≥ entonces y todav√≠a se discute hoy: si la ley no castiga a los que delinquen ¬Ņno se deval√ļa la noci√≥n misma del imperio de la ley, base de un estado de derecho?

Aquí, en vista del Ubuntu, de mantener la cohesión y no dejar heridas abiertas, se alcanzó un compromiso pragmático entre la dimensión política y la dimensión del principio.

Lógicamente, no existe un orden legal, necesario, sin el cual la sociedad se vuelve caótica. Pero ella reposa en un orden ético y axiológico. Este fue invocado. Esto significa ir más allá del discurso jurídico y político y entrar en el campo antropológico profundo, de los valores que dan un sentido trascendente a la vida personal y social. Es un acto de confianza en el ser humano que es redimible. Eso es lo que mostró Hannah Arendt en Jerusalén con motivo del juicio y condenación de Eichmann, el exterminador de los judíos bajo el régimen nazi. Ella adujo el valor del perdón, no exactamente como valor religioso, sino como capacidad humana para poder librarse de la dependencia del pasado y abrir una nueva página de la historia colectiva.

Tales procedimientos podr√≠an aplicarse al caso brasile√Īo. Marcelo Odebrecht y su padre Emilio Odebrecht reafirmaron que pr√°cticamente todos los pol√≠ticos (con excepciones conocidas por su integridad √©tica) fueron elegidos a trav√©s de la caja 2. La caja 2 se considera un delito en virtud del art√≠culo 350 del C√≥digo Electoral y el art√≠culo 317 del C√≥digo Penal. Esto es lo que ha repetido muchas veces la presidenta del Tribunal Supremo.

Debido, sin embargo, a la corrupci√≥n que se generaliz√≥ y afect√≥ a la gran mayor√≠a de los partidos, se podr√≠a aplicar una amnist√≠a en los moldes de la Comisi√≥n de la Verdad y la Reconciliaci√≥n de Sud√°frica. Todo el que se aprovech√≥ de la caja 2 confesar√≠a su delito en p√ļblico y manifestar√≠a su prop√≥sito de no volver a recurrir a este recurso para ser elegido. La revelaci√≥n de sus nombres y su confesi√≥n p√ļblica ser√≠a un castigo moral real.

Otra cosa, sin embargo, es el soborno recibido de las empresas con la promesa de darles ventajas legales y la corrupci√≥n como desv√≠o de los fondos p√ļblicos, millones y millones, hasta el punto de arruinar un estado como R√≠o de Janeiro. Aqu√≠ se trata directamente de delitos que deben ser procesados y castigados de manera adecuada y, sobre todo, recuperar para las arcas p√ļblicas el dinero robado. En este contexto ha habido cr√≠menes de lesa humanidad como los 300 millones desviados de la Salud de R√≠o de Janeiro que, evidentemente, han perjudicado a miles de personas, causando muchas muertes. Para estos, las penas m√°s severas.

Este camino ser√≠a muy humanitario, fortalecer√≠a nuestra democracia que siempre ha sido de baja intensidad y traer√≠a una atm√≥sfera moral y √©tica al campo de la pol√≠tica, como b√ļsqueda colectiva del bien com√ļn.

La crisis actual de la pol√≠tica brasile√Īa, oscureciendo cualquier futuro esperanzador, nos obliga a pensar y a buscar posibles formas de evitar una convulsi√≥n social de consecuencias imprevisibles. Este es el significado de estas reflexiones.

*Te√≥logo brasile√Īo, exponente de las corrientes progresistas de la Iglesia Cat√≥lica latinoamericana.

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