Ene 30 2017
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Pol铆ticaSociedad

Boicot del pueblo mexicano contra empresas estadounidenses/ Trump, Slim y los negocios

La guerra comercial y xen贸foba lanzada por el presidente de Estados Unidos, que incluso ha decretado la constrrucci贸n de un muro en la frontera con M茅xico (que seg煤n 茅l deber谩n pagar los mxicanos), desencaden贸 la reacci贸n de sus vecinos, en especial del pueblo, mas cuando el gobierno se ha mostrado cauteloso, sorprendido, timorato.

Los planes del nuevo presidente estadounidense Donald Trump en relaci贸n a M茅xico anunciados la semana pasada han creado un ambiente de miedo y frustraci贸n en el pa铆s. Esto ha sido muy notorio en las redes sociales, donde miles de usuarios han expresado su enojo ante las pol铆ticas del republicano y la manera tibia聽 con la que ha respondido el gobierno mexicano.

Una de las reacciones con m谩s r茅plica ha sido la invitaci贸n a boicotear a las empresas de origen estadounidense. Esta semana han surgido varias decenas de hashtags que llevan la palabra adi贸s con el nombre de alguna compa帽铆a. #Adi贸sStarbucks,聽#Adi贸sCocaCola聽 y #Adi贸sMcDonalds son los m谩s tuiteados. El primero incluso se convirti贸 en trending topic la tarde el pasado jueves.

Anexo 1
Trump, Slim y los negocios

Carlos Fazio| Donald Trump 鈥渘o es Terminator, es Negotiator鈥, declar贸 el magnate Carlos Slim Hel煤 el 27 de enero. No hay que espantarse: seg煤n el cuarto hombre m谩s rico del orbe (s贸lo detr谩s de Bill Gates, el espa帽ol Amancio Ortega y Warren Buffett), el racista, xen贸fobo y mis贸gino nuevo inquilino de la Casa Blanca es un gran negociador y tiene una gran estimaci贸n por M茅xico. Para el titular vitalicio del Grupo Carso (Telmex, Am茅rica M贸vil, Grupo Financiero Inbursa, Compa帽铆a Minera Frisco, etc茅tera) y accionista mayoritario del diario The New York Times 鈭抭uien el 17 de diciembre pasado se reuni贸 en privado con Trump en Florida鈭, lo peor para tratar con 茅l es enojarse; Trump est谩 provocando para negociar.

A su juicio, el impredecible demagogo ex conductor de reality shows que encarna hoy al pueblo estadunidense en su versi贸n supremacista anglosajona, blanca y protestante, y que a golpes de Twitter utiliz贸 a los mexicanos como chivos expiatorios en campa帽a, humill贸 a Enrique Pe帽a Nieto ante el mundo entero, puso en marcha una campa帽a de odio y desat贸 la cacer铆a de migrantes indocumentados, s贸lo encarna una utop铆a regresiva: trata de retornar a la exitosa sociedad industrial (manufacturera) de Estados Unidos del pasado.

Miembro de la 茅lite liberal desterritorializada que se benefici贸 del programa de globalizaci贸n capitalista militarizado y rapaz impulsado por la administraci贸n Obama, Slim sabe que el trumpismo en una extensi贸n del neoliberalismo por otros medios. O, al decir de Michael T. Klare, una suerte de administraci贸n Reagan de los a帽os 80 que ha tomado esteroides para coger m煤sculo.

Seg煤n James Petras, Trump es un nacionalista-capitalista, un imperialista de mercado y un realista pol铆tico que est谩 dispuesto a pisotear los derechos de los inmigrantes y de la mujer, la legislaci贸n sobre cambio clim谩tico y los tratados con la poblaci贸n ind铆gena. Al igual que los legisladores republicanos en el Congreso, los miembros de su gabinete 鈥搃ntegrado por militares imperialistas, expansionistas territoriales y fan谩ticos delirantes鈭 est谩n motivados por una ideolog铆a belicista m谩s cercana a la doctrina Obama-Clinton que a la agenda de Estados Unidos primero.

En ese contexto, como integrante de la clase capitalista trasnacional, el llamado a la unidad nacional y a respaldar a Pe帽a Nieto formulado por Slim 鈭抍uya fortuna junto con la de los multimillonarios Germ谩n Larrea (Grupo M茅xico), Alberto Bailleres (Grupo Pe帽oles) y Ricardo Salinas Pliego (Tv Azteca) representa 9 por ciento del PIB mexicano鈭 est谩 dirigido a frenar las movilizaciones provocadas por el gasolinazo y encubrir la brutal lucha de clases desatada por los poderes f谩cticos contra las masas empobrecidas de M茅xico. Al respecto, cabe recordar la frase de Warren Buffett en 2006: 鈥淐iertamente, est谩 en marcha una guerra de clases (鈥) pero es mi clase, la clase de los ricos, la que est谩 haciendo guerra, y nosotros estamos ganando鈥.

En la coyuntura, luego de la agenda de guerra global asim茅trica de la administraci贸n Obama 鈭抍on los rescates corporativos, las deportaciones en masa, sus drones y el Estado policiaco represivo鈭, el r茅gimen neoliberal recargado de Trump 鈭抜ncluso con un entramado cultural e ideol贸gico dram谩ticamente distinto del utilizado por el primer presidente negro en la Casa Blanca鈭 no significa una ruptura, sino que converge perfectamente y garantiza los intereses de la clase capitalista trasnacional.

Como ha se帽alado W. I. Robinson en De Obama a Trump: el fracaso de la revoluci贸n pasiva, el trumpismo y el brusco giro hacia la extrema derecha en EU, con organizaciones de fachada como Americans for Prosperity, Cato Institute y Mercatus Center, es la progresi贸n l贸gica del sistema pol铆tico frente a la crisis del capitalismo global. La 茅lite liberal y su proyecto de globalizaci贸n capitalista a trav茅s del discurso m谩s amable, m谩s suave del multiculturalismo 鈭抋punta Robinson鈭, llegaron a un callej贸n sin salida y abrieron la caja de Pandora del fascismo del siglo XXI.

Cabe recordar que el fascismo es ante todo una respuesta a profundas crisis estructurales del capitalismo. La diferencia clave entre el nazifascismo del siglo XX y el resurgimiento de corrientes neofascistas tras la crisis financiera de 2008, es, seg煤n Robinson, que el primero involucr贸 la fusi贸n del capital nacional con poder pol铆tico reaccionario y represivo, en tanto que el segundo supone la fusi贸n del capital trasnacional con poder pol铆tico reaccionario. En ese sentido, el r茅gimen de Trump no representa una salida, sino que es, por el contrario, la encarnaci贸n de la dictadura emergente de la clase capitalista 颅trasnacional.

Como ha advertido el experto en guerras irregulares y asim茅tricas Robert Bunker, asistimos a una insurgencia plutocr谩tica. Y si bien existen contradicciones y confusi贸n en las 茅lites pol铆ticas y econ贸micas trasnacionales, no cabe duda de que con su equipo de mexican贸fobos, islam贸fobos e iran贸fobos 鈭抷 con su discurso socialdarwinista, neoautoritario con reminiscencias hitlerianas y de poder desnudo, desprovisto de las m谩scaras de la era Obama鈭, la administraci贸n Trump puede retrotraer al mundo a la 茅poca de las Cruzadas.

A corto plazo, el Plan energ茅tico Estados Unidos primero, dise帽ado para la eliminaci贸n virtual de todo impedimento a la explotaci贸n de petr贸leo, gas natural y carb贸n, arroja ominosas sombras extraterritoriales sobre M茅xico. En ese contexto, la revelaci贸n de un plan de negocios entre la subsidiaria mexicana de la empresa Energy Transfer Partners 鈭抎e la que el magnate neoyorquino y su secretario de Energ铆a y ex gobernador de Texas, Rick Perry, fueron socios hasta hace poco鈭 con la firma Carso Energy, del Grupo Carso de Slim, para vender gas a la Comisi贸n Federal de Electricidad, podr铆a explicar por qu茅, para el magnate mexicano, pese a su utop铆a regresiva, Trump no es Terminator, sino Negotiator y representa un gran cambio en la forma de hacer pol铆tica y de gobernar.

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