Nov 12 2014
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Política

Bolivia, en busca de un mar perdido

Han transcurrido once a√Īos desde el d√≠a cuando el entonces presidente¬† venezolano¬† Hugo Ch√°vez dijo aquello de que ‚Äúsue√Īo con ba√Īarme en una playa de Bolivia‚ÄĚ una frase necesariamente eufem√≠stica de respaldo a la permanente postura boliviana de recuperar un territorio en el mar Pac√≠fico.
Ch√°vez habl√≥ en suelo boliviano el 15 de noviembre de 2003¬† mientras se desarrollaba una Cumbre Iberoamericana en Santa Cruz de la Sierra y apunt√≥ que Chile le quit√≥ el mar a su vecino pa√≠s mediante una guerra. De regreso en Caracas reiter√≥ su postura y sostuvo: ‚ÄúJam√°s hemos hecho guerras contra el un pueblo hermano para quitarle un mar, una monta√Īa o para quitarles nada‚ÄĚ.
En efecto con ocasi√≥n de la mal llamada Guerra del Pac√≠fico que en contra de Per√ļ y Bolivia inici√≥ Chile en 1879 al triunfar el agresor se apoder√≥ de l80.000 kil√≥metros cuadrados que pertenec√≠an a Per√ļ y Bolivia y que inclu√≠an la provincia boliviana de Antofagasta que pose√≠a costas al mar Pac√≠fico. La primera acci√≥n b√©lica, l√©ase la ocupaci√≥n militar por Chile del puerto antofagastino, ocurri√≥ el 14 de febrero de 1879 y transcurridos tres d√≠as el presidente boliviano Hilari√≥n Daza declaraba:
‚ÄúEl d√≠a l4 de los corrientes, dos naves de guerra con 800 hombres desembarc√≥ y apoyados por un considerable n√ļmero de gentes depravadas por la miseria y el vicio, asesinos de cuchillo corvo, se han apoderado por sorpresa de nuestros indefensos puertos de Antofagasta y Mejillones‚ÄĚ.
bol mar1Los conflictos chileno-bolivianos son pues de larga data, aunque ha habido tambi√©n Tratados como el de 1904 que Santiago caracteriza como un convenio de paz aunque realmente no merece ese t√≠tulo pues no contempla la principal reivindicaci√≥n de Bolivia como es la de un real territorio con salida al oc√©ano. El a√Īo pasado (2013) el presidente Evo Morales anunci√≥ que su pa√≠s recurrir√≠a a la Corte Internacional de Justicia¬†¬† (La Haya) y al efecto apunt√≥:
‚ÄúDialogar con Chile es seguir perdiendo el tiempo. Creo que todos los gobiernos hemos ca√≠do en la trampa del Gobierno de Chile, de di√°logo y di√°logo sin resultados. Bolivia, luego de sufrir el estrangulamiento econ√≥mico y las amenazas de una invasi√≥n militar fue obligada a suscribir el injusto Tratado de Paz y Amistad de 1904 que ha mutilado a nuestro territorio y despojado del mar‚ÄĚ.(1)
Para entender lo que ocurre hoy hay que conocer lo que pas√≥ ayer dice un dicho popular. El historiador chileno Osvaldo Silva Galdames escribi√≥ : ‚ÄúEn 1874 un nuevo tratado mantuvo como l√≠mite el paralelo 24* de latitud sur y la medianer√≠a en los derechos de exportaci√≥n de guano.(esti√©rcol de aves marinas) A cambio, Bolivia convino no aumentar durante 25 a√Īos los impuestos y contribuciones a las personas, industrias y capitales chilenos que operaban en la provincia de Antofagasta. Sin embargo, en 1878 una ley¬† grav√≥ con 10 centavos cada quintal de salitre exportado. Ello motiv√≥ la intervenci√≥n militar chilena. Tal fue el origen de la Guerra del Pac√≠fico.‚ÄĚ (2) ¬ŅUna guerra por diez centavos? Naturalmente que no y otro experto opina al respecto.

Felipe Portales, tambi√©n historiador y chileno, expone a prop√≥sito del conflicto: ‚ÄúTambi√©n es incuestionable que la guerra, y particularmente su victoria, tuvo una gran incidencia en el desarrollo del pa√≠s. De partida, seg√ļn diversos contempor√°neos y estudiosos, evit√≥ una crisis social de proporciones, dado el profundo deterioro econ√≥mico que se experiment√≥ en la d√©cada del 70, como efecto de la gran recesi√≥n internacional de 1873‚ÄĚ. A√Īade: ‚ÄúAs√≠, de acuerdo al comentarista pol√≠tico Federico Gil, si no hubiera acontecido la Guerra del Pac√≠fico ‚Äúes posible que una revoluci√≥n hubiera puesto fin a la administraci√≥n de Pinto‚ÄĚ (sic) (Alusi√≥n al entonces Presidente chileno An√≠bal Pinto (1876-1881). (3)
Declarada la guerra el cinco de abril de l879 y finalizada con la victoria chilena, sendos Tratados de Paz se suscribieron con Per√ļ en 1883 y con Bolivia en 1884. Como este √ļltimo perdi√≥ sus territorios oce√°nicos, Chile le otorg√≥ facilidades para el uso de los puertos chilenos, tema que fue remarcado en el discutido convenio de 1904. Bolivia sostiene adem√°s que Chile ha incumplido ese convenio y argumenta, por ejemplo, que el puerto chileno de Arica que ha utilizado mayormente La Paz para la importaci√≥n-exportaci√≥n ha sido privatizado y con ello se produjo una gran incremento de las tarifas. (En un 250 por ciento seg√ļn fuentes bolivianas).bol canonera
En el a√Īo 2004, en v√≠speras del centenario de aquel Tratado a Emilio Ruiz-Tagle, c√≥nsul de Chile en La Paz, se le ocurri√≥ sugerir que Bolivia podr√≠a quiz√°s recuperar su salida al mar. El 28 de septiembre fue destituido por el entonces presidente, Ricardo Lagos. La deposici√≥n del diplom√°tico se explica pues se hab√≠a roto la tesis de que aquel convenio era inmodificable, aunque es obvio que todo puede alterarse si hay acuerdo mutuo.
El 27 de marzo de 2011, Alfredo Moreno entonces Canciller del presidente chileno Sebasti√°n Pi√Īera, afirmaba que ‚ÄúM√°s del 70% de Bolivia tiene acceso al mar a trav√©s de los puertos chilenos‚ÄĚ. Fue asimismo en 2011 que Evo Morales proclam√≥: ‚ÄúLa lucha por nuestra reivindicaci√≥n mar√≠tima, mucha historia por 132 a√Īos, ahora debe incluir otro elemento fundamental: el acudir ante los tribunales y organismos internacionales demandando en derecho y en justicia una salida libre y soberana al Oc√©ano Pac√≠fico. Por ahora somos un pa√≠s sin mar, pero volveremos al mar con soberan√≠a‚ÄĚ. (4) En efecto, en el a√Īo 2013 el gobierno boliviano present√≥ con ese objetivo una demanda en la Corte Internacional de La Haya (Holanda).
El gobierno chileno, encabezado ahora por la Presidenta Michelle Bachelet no ha respondido a la acción boliviana y, en subsidio, está sosteniendo en la Corte que ese tribunal no posee la capacidad legal para fallar sobre el planteamiento boliviano.
Al observar la disputa chileno-boliviana queda la impresión de que hablan de asuntos distintos pues Chile plantea que Bolivia si tiene mar, planteamiento un tanto equívoco pues lo que argumenta Santiago está referido sólo al uso de puertos y sin  soberanía. El historiador chileno Gonzalo Vial escribió en 2008 :
‚Äú¬ŅPorqu√© se pact√≥ tregua y no una paz?‚ÄĚ. Porque la idea era que Bolivia recuperase litoral, mar, pero no en los (territorios) de preguerra, sino tom√°ndolo de Tacna y Arica ex provincias peruanas‚ÄĚ. Es conocido que Per√ļ, aunque derrotado, conserv√≥ la facultad de decidir sobre sus territorios perdidos si acaso Chile decid√≠a no utilizarlos. Lima protagoniz√≥ entonces una rotunda negativa. Apunta Vial que adem√°s, en el convenio de 1895 se preve√≠a ‚Äúd√°rselo en otro lugar‚ÄĚ. Es decir nos compromet√≠amos a entregar costa a Bolivia aunque perdi√©semos Tacna y Arica‚ÄĚ (sic)
Otro intento ahora en el siglo XX y protagonizado por dos tiranos, Augusto Pinochet (Chile) y el tambi√©n general Hugo Banzer (Bolivia) fracas√≥ por las mismas razones ya que se planteaba un corredor para Bolivia al norte de Arica y Per√ļ no acept√≥. Tiempo despu√©s Pinochet se hizo el loco cuando asegur√≥ que ‚ÄúBolivia nunca tuvo mar‚ÄĚ y remarc√≥: ‚ÄúFue algo que mencion√≥ Bolivar y algunos se tomaron de eso para hablar sobre una salida por Antofagasta sin tocar Per√ļ.‚ÄĚ La verdad es que Bolivar en 1825 firm√≥ un decreto para establecer a Cobija como puerto boliviano.
Un episodio reciente acerca de esa problem√°tica ocurri√≥ a inicios de noviembre (2014) en la Segunda Conferencia de Naciones Unidas Sobre Pa√≠ses en Desarrollo realizada en Viena. Evo Morales, participante en la reuni√≥n, manifest√≥ que ‚ÄúBolivia afirma que los mares son de todos y para los pueblos. Asegur√≥ que su pa√≠s ‚Äúperdi√≥ 400 kil√≥metros de costa y 120 mil de territorio en 1879‚ÄĚ. Agreg√≥ que ‚ÄúBolivia ha sido privado temporalmente de los mares‚ÄĚ.
A prop√≥sito de los recursos ante La Haya, el presidente Morales declar√≥ en octubre pasado que su pa√≠s no descartaba una soluci√≥n bilateral de los problemas pendientes. En respuesta el Canciller chileno (ministro de Relaciones Exteriores) actual Heraldo Mu√Īoz (HM) afirm√≥: ‚ÄúChile no va a cambiar de estrategia (sic). Bolivia ha presentado una demanda, por lo tanto, el tema est√° excluido de la agenda bilateral. Como dato agregado recordemos que HM en 2003 al ser nombrado embajador ante Naciones Unidas (ONU) asombr√≥ al mundo diplom√°tico cuando sostuvo que ‚ÄúChile es un socio y un aliado natural de Estados Unidos‚ÄĚ.
En 1986 Mu√Īoz, como experto que es en las relaciones entre pa√≠ses, public√≥ el libro ‚ÄúLas Relaciones Exteriores del Gobierno Militar Chileno‚ÄĚ ( 5 ) en el cual se√Īala a prop√≥sito de una asamblea de la Organizaci√≥n de Estado Americanos (OEA)¬† que ‚ÄúLa soledad de Chile en el √°mbito interamericano qued√≥ evidenciada en una reuni√≥n efectuada en La Paz, pues en 1979: ‚ÄúPor 25 votos y uno en contra se aprob√≥ una resoluci√≥n en que se declar√≥ de inter√©s hemisf√©rico permanente encontrar una soluci√≥n justa y equitativa que proporcione a Bolivia un acceso soberano y √ļtil al Oc√©ano Pac√≠fico‚ÄĚ.Sin embargo, el propio HM nos cuenta que en 1983 Chile acept√≥ de hecho considerar la aspiraci√≥n boliviana al respaldar en la Asamblea de la OEA la siguiente resoluci√≥n:
‚ÄúExhortar a Bolivia y Chile que en aras de la fraternidad americana, inicien un proceso de acercamiento tendiente a superar las dificultades que los separan, incluyendo, en especial, una f√≥rmula que haga posible dar a Bolivia una salida soberana al Oc√©ano Pac√≠fico.‚ÄĚ
El mar, patrimonio com√ļn de la humanidad

Bolivia tiene raz√≥n al rechazar que la utilizaci√≥n de un puerto chileno signifique tambi√©n un acceso al mar. Los mares y oc√©anos cubren 370 millones de los 510 millones de kil√≥metros cuadrados de la superficie del planeta y a prop√≥sito los recursos ubicados en alta mar son ‚Äúpatrimonio com√ļn de la humanidad.‚ÄĚ.bol evo y el mar
Es conocido que en los fondos marinos y oce√°nicos se encuentran recursos org√°nicos e inorg√°nicos, l√©ase peces y minerales, √ļtiles para la alimentaci√≥n humana y del ganado. La prote√≠na de pescado representa un alto porcentaje de la producci√≥n mundial de ese elemento. Asimismo en los fondos marinos se encuentran minerales como √≥xidos de manganeso y de hierro y adem√°s n√≠quel, cobre, cobalto, plomo, bario, molibdeno, vanadio y titanio. El denominado mar territorial corresponde desde 1980 a doce millas n√°uticas (22 kil√≥metros) y no debe confundirse con la zona econ√≥mica exclusiva de cada naci√≥n que es de 188 millas n√°uticas. adyacentes al mar territorial.
Un Chile guerrero
Los graves conflictos b√©licos de Chile con Per√ļ y Bolivia comenzaron en 1837 cuando el primero invadi√≥ Per√ļ para impedir que esas dos naciones latinoamericanas se unieran en una Confederaci√≥n. Fue una guerra rel√°mpago que logr√≥ su objetivo. La segunda acci√≥n b√©lica iniciada en 1879 y finalizada en 1883 fue lisa y llanamente una acto de t√≥nica colonialista.
El 14 de febrero de 1879 Chile invadi√≥ la provincia boliviana de Antofagasta con tropas transportadas por mar. En noviembre y diciembre de 1880 26 mil soldados fueron de nueva cuenta desembarcados en los pueblos peruanos de Paracas y Curuyaco y se concentraron en el valle de Lurin para luego iniciar la ofensiva en contra de Lima. Luego de dos batallas el 13 y 15 de enero de 1881, fue ocupada Lima. (recu√©rdese que la Antofagasta boliviana ya hab√≠a ca√≠do). Los expertos han concluido que en las victorias chilenas fue decisivo el armamento utilizado: carabinas Winchester y Spenses, ametralladoras Gatting y ca√Īones Krupp.
Per√ļ nunca ha olvidado que el pa√≠s fue ocupado por tropas chilenas hasta 1883 y as√≠, a t√≠tulo de ejemplo, puede leerse en el libro ‚ÄúLa Guerra del Pac√≠fico‚ÄĚ editado en 1984 por la Universidad Mayor de San Marcos:
‚ÄúLa pol√≠tica que aplic√≥ el ej√©rcito chileno en la guerra librada contra el Per√ļ, fue la de causar el mayor da√Īo posible a la propiedad estatal y privada de los peruanos. La prepotencia, el abuso, el robo, el pillaje se convierte en el comportamiento habitual de los chilenos durante la ocupaci√≥n del territorio peruano‚ÄĚ.
¬ŅRacismo?
Es un hecho de la historia que desde su creaci√≥n como naci√≥n soberana Chile ha tenido problemas con los pa√≠ses vecinos y a tal grado que todav√≠a en los d√≠as que corren en las fronteras con Argentina, Per√ļ y Bolivia se han ‚Äúsembrado‚ÄĚ minas terrestres. Asimismo, en el m√°s que centenario l√≠o con Bolivia ha influido de manera muy negativo la presencia de un reprobable racismo.
bol marFrancisco Antonio Encina, historiador de fama, escribe a prop√≥sito de un ‚ÄúImpulso expansivo del pueblo chileno durante los tres primeros cuartos del siglo XIX‚ÄĚ:
“La mayor cantidad de sangre goda que circulaba por las venas del pueblo chileno, en relación sus hermanos, y la mayor abundancia de energía vital acumulada lo impulsaron hacia las aventuras lejanas. La naturaleza física del territorio, admirablemente adecuada para la vida del blanco pero que nada brindaba espontáneamente, actuó en el mismo sentido de la tendencia racial. (cursivas nuestras)
Suma y sigue. Abraham Köning, Ministro Plenipotenciario de Chile afirma en una nota entregada en La Paz:
‚ÄúEs un error muy esparcido opinar que Bolivia tiene derecho a exigir un puerto en compensaci√≥n de su litoral. No hay tal cosa. Chile ha ocupado el litoral y se ha apoderado de √©l con el mismo t√≠tulo con que Alemania anexo al imperio la Alsacia y la Lorena‚ÄĚ.
‚ÄúNuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de las naciones‚ÄĚ. (6)
David Thomson, en su Historia Mundial, p√°gina 141 (Fondo de Cultura Econ√≥mica) escribi√≥: ‚ÄúEl hitlerismo fue antisem√≠tico, porque el prejuicio racial era el camino m√°s corto para destruir los modos racionales de pensar‚ÄĚ.

Notas
1 El Mostrador periódico digital chileno.
2 Silva Galdames, Osvaldo:  Breve Historia Contemporánea de Chile, Santiago, 1995
3 Felipe Portales: ‚ÄúLos mitos de la democracia chilena‚ÄĚ, Santiago de Chile, Editorial Catalonia, 2004
4 Información cablegráfica
5 Mu√Īoz Heraldo, ‚ÄúLas relaciones Exteriores del Gobierno Militar Chileno, Santiago de Chile, Prospel.Cerc, 1986
6 Vid ‚ÄúRacismo en la historiograf√≠a chilena‚ÄĚ, revista ‚Äú¬† Punto Final, Santiago de Chile, 10-3-2004

*Periodista y escritor chileno

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